Cualquiera sea la visión de los semilleros de investigación, como espacios de interacción, como posibilidad de formación, o como forma de crecimiento académico, tanto su dinámica como sus resultados y
El descentramiento de la duda. Los grupos de investigación formativa...
productos tienen evidentes ventajas para los espacios universitarios en que se desarrollan; es necesario entonces, a guisa de conclusión, co- mentar sintéticamente los beneficios que de ellos pueden derivarse.
En primera instancia, los semilleros aportan considerablemente a la discusión sobre los currículos de los programas de contaduría pública, no sólo porque la investigación es un factor que necesariamente debe repensarse en los planes de estudio, sino, además, por la posibilidad de plantear propuestas que orienten el diseño curricular, que perfilen las fortalezas del programa y que favorezcan el planeamiento de la forma- ción contable más allá del pregrado; por su mismo carácter, los semille- ros son el espacio de lo operativo, ya que contrarios al desgaste admi- nistrativo y los consensos alcanzados por agotamiento discursivo –tan característico de otros espacios universitarios– imprimen dinámica a los procesos mediante el compromiso de trabajo de individuos realmente interesados en satisfacer sus propios intereses y en contribuir desde la acción a las realizaciones efectivas de sus propuestas.
En segundo lugar, los semilleros de investigación también son es- cenarios fundamentales para la formación de docentes, pues la expe- riencia de participar en ellos, además de nutrir los esquemas mentales y de conocimiento de los participantes, perfila educadores formados en y para la investigación. La cualificación del ejercicio docente no puede seguir anquilosada a los esquemas tradicionales, o mantener la posición descuidada que se asume de la formación docente como un ejercicio prácticamente autodidacta, que no involucra lo institucional ni se impregna de los objetivos de formación de la universidad; en este sentido, los semilleros son los escenarios alternativos perfectos que lo- gran la confluencia entre los intereses del docente como individuo, de los estudiantes como sujetos en formación y de la universidad como institución responsable de la transformación del conocimiento.
Finalmente, es necesario refrendar que la participación en un semi- llero no es sólo útil para formar en metodología de la investigación, o para conquistar los primeros peldaños de la lucha por el avance disci- plinar contable, que más que objetivos mismos de estos espacios, con- curren en ellos como productos accidentales; descentrar la idea de que los semilleros son sólo para estudiantes y la investigación es sólo para docentes, devela la verdadera misión de los semilleros: la formación de pensamiento crítico, de construcción mancomunada de formas de ver
el mundo que desde propuestas alternativas puedan ser materializadas y contribuyan a la generación de un nuevo profesional, una nueva so- ciedad, una academia renovada y una sociedad más justa y acorde con nuestros anhelos. Trabajar en semilleros de investigación en nuestra facultad, es nuestro legítimo derecho a construir la contaduría pública que queremos y soñamos.
Bibliografía
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Sandra Milena Muñoz López
Contadora Pública, Universidad de Manizales. Magister MSc. en Educación y De- sarrollo Humano, CINDE - Universidad de Manizales. Profesora e investigadora de la Universidad Autónoma Latinoamericana de Medellín y miembro del Grupo de Investigación en Contabilidad y Organizaciones –GICOR– adscrito a la misma institución.
Diego Fernando Duque Ramírez
Contador Público, Universidad Nacional de Colombia. Estudiante de Maestría en Estudios Humanísticos, Tecnológico de Monterrey. Profesor e investigador de la Uni- versidad Autónoma Latinoamericana de Medellín y miembro del Grupo de Investi- gación en Contabilidad y Organizaciones –GICOR– adscrito a la misma institución.
Caminando hacia una profesión globalizada. El proceso de adopción de las Normas ...
Resumen
En el marco del profundo cambio de paradigmas que la profesión contable llevó adelante desde mediados del siglo pasado (desde el paradigma patrimo- nialista hacia el paradigma de la utilidad), la profesión argentina inició en el año 1998 el proceso de adaptación (primeramente) y finalmente adopción de las Normas Internacionales de Información Financiera, el cual se concretó en el año 2010 con la sanción de la Resolución Técnica N° 26. Durante esos años, se sucedieron diferentes etapas que marcaron un profundo cambio en la forma de “pensar” y de “hacer” contabilidad. El resultado: nuevos desafíos para los profesionales y la necesidad de percibir al contador público como un profe- sional de clase mundial. Partiendo de estos cambios, se analiza cada una de las fases que se llevaron adelante para concluir en la obligatoriedad de utilizar IFRS en la preparación de información financiera para cierto tipo de entes en la República Argentina.
Palabras clave
Adopción; integración; paradigma; NIIF; obligación. Abstract
In the frame of the deep change of paradigms that the countable profession took forward from middle of last century, (from the paradigm “patrimonialist” towards the paradigm of the “usefulness” (utility)), the Argentine profession initiated in the year 1998 the process of adjustment (first) and finally adoption of the International Financial Reporting Standards, which made concrete in