Capítulo III: Las Capacidades a
ANEXO 3: CONSIDERACIONES PRÁCTICAS PARA LA CONVOCATORIA
CONVOCATORIA:
Gremios (Mypes.).- Invitar a dos representantes de los gremios más representativos y proactivos. Hay que tener cuidado de que sean gremios relacionados con la vocación productiva del municipio.
Empresarios.- Adicionalmente se sugiere buscar líderes de opinión y representantes de las diversas «zonas» o subactividades relevantes del municipio. En caso de existir gremios, también se recomienda invitar a algunos empresarios no organizados para evitar la parcialización de los gremios. Hay que tener en cuenta que deben ser empresarios que ya estén trabajando y no potenciales empresarios que luego «se imaginen los problemas que van a tener».
Instituciones.- instituciones del Estado, Ongs. y/o universidades que trabajen directamente en el tema, e instituciones privadas de servicios al sector, igualmente se preferirá a las instituciones que tienen programas específicos y experiencia con el sector productivo.
Municipalidad.- Es necesario que al menos una persona de la dirección de planificación (la encargada del seguimiento posterior) esté permanentemente participando del taller y no como simple observador o personal auxiliar (registro, dotación de materiales, preparación del break, etc.). Es importante que el número de participantes de la municipalidad no supere el tercio del total (10) ya que en oportunidades los trabajadores de la municipalidad han sido muchos más que los empresarios y han asumido un papel defensivo de la municipalidad desviándose los objetivos del taller.
Capítulo VI:
La Gerencia
Municipal de
Promoción del
Desarrollo
Económico Local
En muchos países de América Latina se viene resaltando el rol promotor y facilitador que realizan las municipalidades en la promoción del desarrollo de la economía local. Esta situación no es casual, dado que responde a los requerimientos de nuestros países en la lucha contra la pobreza, la generación de empleo y un mejor posicionamiento competitivo en el proceso de globalización.
En este marco - desde hace algunos años-, un número significativo de municipalidades ha creado áreas (divisiones, unidades y oficinas) especializadas de promoción empresarial y de empleo. Existen algunas experiencias de municipalidades que han avanzado en constituir áreas especializadas de desarrollo económico (Oficialías, Gerencias, Direcciones etc.), sobre la base de concentrar en una sola dirección las funciones y áreas relacionadas a formalización (licencias y comercio informal), promoción empresarial, comercial y turismo, abastecimiento (mercados), etc.
Sin embargo, este proceso no es generalizable, pues las condiciones de nuestros países con localidades rurales tan dispersas, donde la gran mayoría de gobiernos locales cuentan con administraciones muy pequeñas (uno o tres trabajadores) obligan a pensar en estrategias de mancomunidad orientadas a la promoción y desarrollo de actividades y proyectos de fomento productivo. En esas situaciones se tratará de orientar estas actividades a partir de la gestión de los regidores y el alcalde municipal.
El presente capítulo es un enfoque metodológico para la gestión municipal en el fomento productivo, la generación de empleo y el fortalecimiento del tejido económico local. Se basa en una propuesta de creación de gerencias de promoción del desarrollo empresarial y empleo o simplemente gerencias de desarrollo económico local (GDE), la cual evidentemente está orientada a municipalidades de ámbitos urbanos o predominantemente urbanos.
Esta propuesta debe posibilitar un ajuste en la estructura administrativa municipal, ampliando su capacidad de respuesta a los nuevos retos que supone dinamizar la economía local; así como de las nuevas oportunidades y retos del desarrollo territorial, el entorno regional, nacional e internacional. La GDE al interior de la municipalidad debe ser un actor clave en los procesos de competitividad de la economía local y regional. Asimismo, en los procesos de planificación estratégica participativa, esta gerencia es actor clave para la estructuración de los planes estratégicos territoriales, basados en la identificación, articulación y orientación de las vocaciones productivas (los oficios de la localidad) y en particular del rol de los conglomerados de las micro y pequeñas empresas (urbanas y rurales) para la generación de empleo.
A continuación presentamos el modelo de aplicación general que deberá ser adecuado a cada municipalidad según cada caso en particular.
Como hemos señalado, uno de los requerimientos para promover la economía local será incorporar en los objetivos institucionales de la municipalidad, objetivos de promoción del desarrollo económico. Ello derivará en actividades y proyectos de promoción empresarial y empleo, lo cual requerirá –en lo posible- de un órgano funcional que se encargue de su ejecución. Las características de la localidad (tamaño, potencial económico, objetivos estratégicos, etc.) determinarán la característica también del área donde la municipalidad se encargará de promover el desarrollo económico (Gerencia o jefatura ). Esta área es un órgano de línea cuya misión es ejecutar las actividades y proyectos orientados al cumplimiento de la misión municipal relacionada a la promoción y desarrollo de las empresas (en particular aquellas ligadas a su vocación productiva), la atracción de inversiones y la generación de empleo. Este aspecto debe posibilitar la concreción de los objetivos estratégicos de los planes estratégicos locales en el eje de promoción económica local.
Podemos citar objetivos más específicos de esta área: promoción de iniciativas productivas, innovación y desarrollo tecnológico, información a empresas, promoción y desarrollo empresarial (ruedas de negocios, ferias, capacitación, etc.), articulación laboral, formalización, regulación y control de actividades económicas, etc. Asimismo, en la medida que sus funciones están ligadas al abastecimiento de la localidad desde una perspectiva promotora de la calidad de los productos, puede ser incorporado a esta dirección.
Sin embargo, es necesario precisar que -como los objetivos de promoción del desarrollo económico local son transversales a la gestión municipal-, en la búsqueda de su cumplimiento, también participarán otras áreas y estamentos de la municipalidad (ver ‘Lineamientos para la formulación de POAS en el eje económico local’, del mismo autor).
Nuestras municipalidades realizan, desde diversas áreas, intervenciones ligadas a la promoción comercial. Es desde esas áreas que pensamos debe basarse la construcción de la dirección de desarrollo económico. A este efecto, consideramos que la estructura de esta dirección deberá hacerse sobre la confluencia de las áreas ligadas a estas funciones: comercialización, turismo, licencias, comercio informal, mercados, etc.
La Unidad Municipal de Promoción Empresarial (UMPE)
Desde la OIT se ha impulsado e impulsa las unidades municipales de promoción empresarial (UMPEs), y en esta última etapa alienta la constitución de Gerencias municipales de desarrollo Económico, como instancias especializadas de promoción y desarrollo de las empresas.
Tiene como funciones facilitar la buena provisión de servicios empresariales (financieros y SDE), dinamizando el mercado de servicios empresariales, el desarrollo de proyectos y actividades relacionadas al mejoramiento de las capacidades empresariales y la generación de empleo.
La UMPE es la denominación genérica de esta área especializada avanzándose en
muchas de muestras municipalidades a constituirse en Direcciones. Para ello, desde las funciones que la municipalidad tiene respecto a la regulación del comercio y promoción turística la UMPE podrá derivar en una Dirección de Desarrollo y Promoción Económica o Dirección de Desarrollo Económico Local, incorporando en la promoción y desarrollo a los sectores económicos predominantes y con mayor potencialidad. Esta lógica, no olvida incorporar en el trabajo la atención a los conglomerados existentes, pues estos son potenciales clusters locomotoras del desarrollo local.