D.1.2 LOS DELIRIOS
B. CONSTITUCIÓN SICOPATICA O PERSONALIDAD SICOPATIC A.
Existe un gran número de personas que sin tener un déficit en su desarrollo mental ni sufrir una verdadera enfermedad síquica, viven en un estado de notorio desequilibrio intrasíquico, fácilmente perturbado cuando las circunstancias ambientales se hacen desfavorables, originándose entonces alteraciones en la conducta, cuyo común denominador es el de no alcanzar un grado tal que requiera un internamiento prolongado del sujeto. Así concebida la constitución o personalidad sicopática se nos presenta como un tipo situado entre el estado normal y el anormal.
B.1. PERSONALIDADES SICOPÁTICAS.
Las múltiples investigaciones y observaciones han permitido distinguir las siguientes principales variedades de personalidades sicopática.
B.1.1. PERSONALIDAD PARANOIDE.
Se caracteriza por la hipertrofia del Yo, esto es, la propensión exagerada al orgullo que llega a constituir un egoismo patologico. El individuo tiene un concepto exagerado de su propio valer, es decir, de sus presuntos méritos, como consecuencia se cree envidiado por unos y mal quitado por otros, a quienes supone siempre dispuestos a atacarlo de mil variadas maneras.
Ama el lujo y la ostentación; hace gastos desmedidos. Según el tipo de delirio que sufre el paranoide; tiene el tipo de delito y de actividad a que se dedica; si se considera un político, creerá ser perseguido, reaccionará pronto con el supuesto perseguidor con resultados a veces fatales.
B.1.2. PERSONALIDAD PERVERSA.
Se trata de individuos inadaptados a las normas sociales, incapaces de abrigar sentimientos humanos; indiferente a la ternura,. al buen trato, a las recompensas y aún a los castigos. En una palabra, son individuos que, carecen de sentido moral. La capacidad delictiva de la personalidad perversa es prácticamente ilimitada; ataca la fama, la propiedad, la integridad personal, la vida ajena, etc., sin ninguna consideración. El perverso tiene mucho de comen con el loco moral. Lombroso incluyó entre los criminales natos al loco moral a causa de su per versidad
B.1.3. PERSONALIDAD HISTERICA O PITIATICA.
Se caracteriza por la considerable y exaltada preponderancia de- la afectividad sobre los otros factores de la vida siquica, asi como por el predominio de las reacciones sensoriales y motrices. La personalidad histérica rever. Por eso un tipo de conducta en el que preponde-ran todas las formas inferiores de reacciones instintivas emocionales, automáticas, imaginativas e inconscientes. La delincuencia de los sicónatas histéricos es variada, aunque no siempre de las más graves. La constitupen las injurias y calumnias, estafas y hurtos. El histerismo se manifiesta también con actitudes anorma-les dentro del aspecto sexual.
B.1.4. PERSONALIDAD ASTÉNICA.
En el asténico no existe proporcionalidad. suficiente entre los estímulos y las reacciones: hay abulia (voluntad débil), es decir que la respuesta a un estímulo es débil. Por esta razón la criminalidad de los astenicos no es de tipo violento; se inclinan más a los delitos por omisión que por comisión, es decir, más a los delitos culposos que a los dolosos.
Se puede decir que constituyen el polo opuesto de las personalidades explosivas, en estos la reacción es mayor que el estímulo.
B.1.5. PERSONALIDAD ESQUIZOIDE O HERMÉTICA.
Se trata de sujetos con tendencia a la esquizofrenia, personalidades contradictorias y enigmáticas.
Recordaran que ya en una lección anterior hemos analizado, con detalle las características de los individuos que pertenecen a este grupo.
mismos); fríos, calculadores, desconfiados; siempre temerosos de ser criticados y ofendidios, por eso se hallan permanentemente a la defensiva; tímidos y recelosos .
El esquizoides es mas propenso a cometer contra la propiedad, especialmente estafas, y cuando se trata de delitos contra la vida, a menudo planea el crimen perfecto. Es detallista y compulsivo.
B.1.6. PERSONALIDAD COMPULSIVA.
Su rasgo característico es el exceso de compulsiones (contradicciones internas que derivan en indecisiones); impulsos a obrar por un lado y mecanismos qué frenan tales impulsos por otro lado.
Deliberaciones internas, criticas y una suerte de detalles para el trabajo más insignificante. Contraposición del "Ello" y del "Súper Yo" en concepto del sicoanálisis, conflicto que determinan la paralización de la acción, no por falta de fuerza cono en la astenia, sino porque las fuerzas se contraponen y se anulan mutuamente.
Sin embargo, bajo presión de ciertas circunstancias una de las fuerzas puede escapar, dando lugar a acciones frecuentemente notables.
Las personalidades compulsivas pueden poseer como cualidades positivas y favorables una respetable moralidad y corrección en sus actos; perseverancia y espíritu de orden; facultad de organización y sistematización; minuciosidad y precisión en la realización de sus trabajos; el buen gusto y una especial habilidad plástica; disciplina y voluntad férrea. En contraposición a estos rasgos, los compulsivos tienen un carácter difícil, susceptibles, testarudos y avaros, con tendencias a intranquilizar a los demás y martirizarse a sí mismos, predispuestos a la hipocondria y a la tiranía.
El sujeto compulsivo tiene de común con el paranoideo, el de ser excesivamente razonador, pero a diferencia de éste, cuya agresividad va dirigida al exterior, la tiene dirigida al anterior, y merced al cual vive en una continua oposición consigo mismo, generadora de una duda obsesiva de indecisión e ineficacia para la vida práctica.
"En ningún otro tipo de personalidad se da tan intensamente la antinomia entre el piano subjetivo y objetivo...." dice Mira y López. Cuando más limpio aspira a ser un compulsivo; tanto más sucio se vuelve; cuanto más se obsesiona por los detalles de un trabajo, tanto más imperfecto resulta.
El deseo consciente es, por consiguiente, la sobre compensación del verdadero deseo inconsciente.
El compulsivo se caracteriza debido a la duda e indecisiones en que se debate, por su costumbre de postergar para la ultima hora la realización de cosas que se propone; pero una vez iniciada su labor no la interrumpe hasta verla concluida, demostrando así una notable perseverancia.
B.1.7. PERSONALIDAD HIPOCONDRIACA.
(Melancolia) Es un tipo de personalidad que se caracteriza por una excesiva y anormal preocupación por su salud orgánica y por su integridad física, debido a la interpretación pesimista de algunos desarreglos orgánicos o funcionales y por la convicción (falsa e infunda da) de que adolece de enfermedades y malestares. "No es raro observar en los sicópatas de esta clase, que a esa desmedida atención que prestan a su estado de salud, se suma la tendencia a dramatizar los síntomas de ese supuesto mal y como consecuencia una profunda preocupación y una enorme ocupación de sí mismos" (Small).
Mira y López explica esta anomalía desde el punto de vista del sicoanálisis.
"Los sicoanalistas definen esta forma de sicopatía como la consecuencia de una detención o regresión de la evolución libidinosa en la fase narcisista o autocrática que daría lugar a la exageración del denominado instinto de conservación, en su aspecto material, y por consiguiente al miedo a todos los peligros morbosos, traumáticos, infecciosos, neplásticos, síquicos,.etc.. Los clínicos identifican a este tipo con la neurastenia constitucional".
B.1.8. PERSONALIDAD CICLOIDE.
También' nos hemos ocupado de este tipo de sicopatía al referirnos a los caracteres síquicos, en la lección de Tipología.
se trata de sujetos con tendencia a la sicosis maniaco-depresiva. son la antitesis de la personalidad es quizoide; extravertidos, fáciles de adaptarse al metro social.
Si, humor oscila entre la euforia y la depresión. Optimistas por naturaleza, aunque, como se tiene dicho su, afectividad alterna entre la alegría y la tristeza, rapidos en sus decisiones, superficiales en sus apreciaciones y análisis, con tendencia a la vida práctica y fácil, predispuestos a los delitos que no requieran mucho esfuerzo y complicación, como los hurtos, raterías, lesiones y algunos de tipo sexual.
B.1. 9. PERSONALIDAD INESTABLE.
Se caracteriza por la falta de persistencia y continuidad en los distintos aspectos de la vida. Emprendida hoy una actividad, mañana es abandonada por otra. Hay inestabilidad en sus ideas, en sus. gustos, en sus sentimientos, en sus actos. Los inestables se
encuentran mucho entre los vagos y entre las prostitutas.
Justamente, el sello distintivo de las prostitutas es la inestabilidad que se manifiesta desde su niñez. "Quieren estar donde no están y no hacer lo que están haciendo". La anormalidad que padecen combinada con su forma de vida, anárquica y arbitraria, puede llevarlos a la comisión de diversos delitos, especialmente contra la propiedad, contra el pudor y las buenas costumbres.
B.1.10. PERSONALID ADMITÓMANA, CONFABULATORIA SEUDOLÓGICA. La personalidad mitómana se caracteriza por el exceso de ocurrencias y mentiras. Imagina algo y luego, por extraño o increíble que sea lo vá informando como realmente sucedió, y lo curioso del caso es que él mismo termina creyendo en su propia mentira e imaginación.
Pero no hay confundir la falsedad del mitómano con la del perverso, éste miente con malicia, para causar concretamente daño o para beneficiarse; el mitómano miente sin maldad y convencido de su propia mentira.
Los delitos de los mitómanos son generalmente leves.
Sin embargo pueden provocar verdaderas sicosis colectivas con derivaciones insospechadas.
F. Achille Delmas dice de la mitomanía: "La tendencia nativa, casi impulsiva, a disfrazar los hechos y a forjar mentiras, novelerías y mitos".
B.1.11. PERSONALIDAD EPILÉPTICA O EXPLOSIVA.
Es como hemos dicho, la personalidad explosiva es el polo opuesto de la asténica; en ésta la respuesta es menor que el estímulo; en la explosiva la respuesta es mucho mayor a veces las grandes explosiones son desencadenadas por estímulos baladíes.
La violencia de las reacciones es rasgo característico de esta anomalía y es por eso que también se denomina "epileptoide".
Este tipo ,de personalidad ha tenido mucha importancia en Criminología, pues como se recordará ya Lombroso equiparó al epiléptico al criminal nato, junto con otro tipo aún más peligroso: el loco moral. El epiléptico,
individuo de terribles reacciones, carente de sentimientos y poseedor de una enorme dosis de perversidad, es capaz de cometer los más horrendos crímenes, sin el menor asomo de arrepentimiento.