• No se han encontrado resultados

2. El marco teórico

2.4. Los constructos descriptivos de la Gramática Cognitiva

2.4.3. La construcción semántica

La construcción semántica es un fenómeno polifacético que implica diferentes habilidades cognitivas, tales como especificidad, focalización, prominencia, etc. Si bien en esta sección, a modo de ilustración, nos ceñiremos a ver cómo el concepto abstracto de construcción semántica permite proponer un análisis fino del significado, más adelante comprobaremos cómo gracias a esta propiedad se pueden explicar ciertos aspectos gramaticales ligados a la alternancia locativa.

La dimensión de la especificidad hace posible caracterizar una escena conceptual desde diferentes grados de detalle. Así, para describir, por ejemplo, la temperatura podemos servirnos de diferentes construcciones semánticas que contienen información más precisa o más vaga, tales como hace calor, estamos a más o menos 40 grados, estamos a exactamente 40.2 grados, etc. Las expresiones pueden organizarse, por lo tanto, en jerarquías que constituyen un continuum de altamente específico a máximamente esquemático, tal y como se demuestra en (42).

(42) a. calor > más o menos 90 grados > exactamente 95.2 grados b. cosa > objeto > herramienta > martillo

Es muy importante hacer notar que la habilidad cognitiva de la especificidad/esquematización desempeña un papel central en la estructura argumental y, en particular, como ya hemos comentado, permite abstraer las propiedades comunes de las expresiones especificadas léxicamente dando lugar a patrones valenciales más abstractos que sirven de plantilla para la formación de expresiones nuevas.

Otro fenómeno cognitivo relevante para la construcción semántica es la focalización, entendida, de manera general, como la selección del contenido conceptual para la estructuración lingüística. Si bien esta dimensión tiene muchas aplicaciones y facetas, aquí nos detendremos tan sólo en una de sus ramificaciones, a saber: el ámbito.

55

Se define como ámbito aquella parcela de un dominio cognitivo dado, evocado por una expresión lingüística, que es especialmente relevante para su significado.12

Por ejemplo, el término primo evoca el dominio conceptual de las relaciones de parentesco que, en principio, es infinito y se puede extender, como un árbol genealógico, en diferentes direcciones. No obstante, para entender cuál es el referente del término mencionado, es suficiente con un pequeño fragmento de esta dimensión conceptual, el cual constituye, precisamente, su ámbito. Es importante mencionar, en este punto, que Langacker considera necesario, en ocasiones, hacer la distinción entre el ámbito inmediato y el ámbito máximo de una expresión con respecto a un dominio cognitivo. De manera metafórica, podemos comparar el ámbito máximo con una escena más general representada en una foto y el ámbito inmediato con un elemento particularmente realzado dentro de esta escena. Así por ejemplo, el sustantivo nudillo proporciona acceso mental directo al concepto de dedo (su ámbito inmediato). No obstante, según Langacker, las entidades designadas por mano o brazo también forman, potencialmente, parte de su significado, si bien, éstas quedarían relegadas a su ámbito máximo. Como veremos más adelante, la distinción entre ámbito máximo y ámbito inmediato es una herramienta de descripción lingüística muy útil a la hora de elucidar, entre otros, el contraste entre las expresiones prefijadas, perfectivas, y las expresiones no prefijadas, imperfectivas en polaco.

Una noción claramente relacionada con el ámbito es la de prominencia. A continuación nos detendremos en dos de sus aspectos principales, a saber: el perfil y la organización trayector/landmark.

El perfil se define como una subestructura puesta en perspectiva dentro del ámbito inmediato de la predicación. Así por ejemplo, el alcance máximo asociado al significado del sustantivo nudillo es la extremidad superior, mientras que su alcance inmediato lo constituye el concepto de dedo. Ahora bien, el perfil de la expresión nudillo destaca conceptualmente solamente una subestructura de su ámbito inmediato, esto es, la parte

12 En consonancia con la orientación psicológica de la Gramática Cognitiva, la noción de ámbito se

sustenta en las habilidades cognitivas. En este caso concreto, la propiedad del lenguaje que estamos comentando se fundamenta en la capacidad de la visión que nos permite acceder solamente a una porción restringida de nuestro entorno espacial.

56

exterior de la articulación del dedo. Lógicamente, es muy común que la diferencia semántica entre dos lexemas se deba a que éstos perfilan una parcela distinta de una misma base conceptual. Así, podríamos decir que tanto nudillo como uña hacen referencia al mismo ámbito inmediato (el dedo), pero focalizan una parcela diferente de su estructura. De modo análogo, los verbos ingleses come ‘venir’ y arrive ‘llegar’ – explica Langacker (2008: 69) – evocan un evento de movimiento consistente en que una entidad (representada en la Figura 8 mediante un círculo) sigue una trayectoria espacial (flecha simple) hasta una locación final (LOC). No obstante, ambos verbos denotan una situación distinta, puesto que come perfila toda la trayectoria recorrida por la entidad en movimiento, mientras que arrive destaca solamente el tramo final de la escena conceptual.

tr LOC

Figura 8a. Come.

tr LOC

Figura 8b. Arrive.

Figura 8. Come vs. arrive según Langacker (2008: 69).

En las partes subsiguientes de esta tesis recurriremos reiteradas veces a la dimensión cognitiva de perfil para elucidar una serie de contrastes semánticos y gramaticales implicados en la alternancia locativa, por ejemplo las preposiciones locativas frente a las preposiciones direccionales (véanse los apartados 3.2.1. y 3.3.2.), la construcción canónica de movimiento causado frente a la construcción locativa de movimiento en

57

polaco (véase el apartado 4.3.2.), los verbos direccionales prototípicos frente a los llamados verbos posicionales, tratados en los apartados 3.2.1. y 4.3.2., y, lo que es más importante, argüiremos que las dos variantes de la alternancia locativa, si bien evocan el mismo contenido conceptual, no son equivalentes semánticamente debido a que pefilan una subestructura distinta del ámbito inmediato de la predicación.

Como ya sabemos, el perfil no el único constructo descriptivo que engloba la propiedad de prominencia, pues existen expresiones que ponen de relieve exactamente la misma subestructura conceptual y, sin embargo, difieren en el significado, tal y como demuestran los ejemplos de (43).

(43) a. La lámpara está encima de la mesa. b. La mesa está debajo de la lámpara.

Para dar cuenta de estos casos, Langacker se sirve de los parámetros de foco de atención primario o trayector y foco de atención secundario o landmark que, al igual que el perfil, implican una diferenciación del ajuste focal. En particular, el fundador de la Gramática Cognitiva sugiere que dentro de una relación conceptual perfilada, sus participantes adquieren diferentes grados de prominencia. La entidad más prominente recibe el nombre de trayector, mientras que la entidad menos prominente de una relación perfilada se denomina landmark (el foco secundario). Como acabamos de mencionar, las expresiones pueden poseer un contenido conceptual idéntico, y, sin embargo, tener un significado diferente debido a una distinta organización trayector/landmark. Así, aunque tanto encima de como debajo de indican una relación espacial vertical entre dos entidades, su significado no es, obviamente, sinónimo. Más concretamente, la diferencia semántica entre ambas locuciones adverbiales radica en el grado de prominencia otorgado a los participantes de la relación espacial denotada. Así, en (43a) es la lámpara aquella entidad que posee el grado de prominencia más alto y, por lo tanto, funciona como trayector, mientras que la mesa adquiere el estatus de landmark o foco secundario, ya que designa el Fondo respecto del cual se sitúa la mesa. Por el contrario, en (43b) la mesa se conceptualiza como el trayector y la lámpara como el landmark del contenido conceptual designado.

58

también la importante distinción gramatical entre sujeto y objeto, pues existe una asimetría conceptual clara entre estas funciones gramaticales: mientras que el sujeto representa al participante focal primario de una oración (el trayector), el objeto denota a una entidad focal secundaria y, por consiguiente, se conceptualiza como el landmark de la escena perfilada. Un buen ejemplo que ilustra de manera muy clara este fenómeno es la variación elemental entre voz activa y voz pasiva. Considérense los ejemplos de (44).

(44) a. Manolo ha devorado todas las orejas.

b. Todas las orejas han sido devoradas por Manolo.

Si bien tanto (44a) como (44b) describen la misma situación, los participantes eventivos agente y paciente reciben una atención diferencial. En (44a) el participante focal primario es Manolo y el participante focal secundario, las orejas. En cambio, (44b) representa una relación trayector/landmark opuesta, pues en esta oración es el paciente, las orejas, aquel elemento que adquiere la prominencia atencional más destacada, mientras que el agente queda relegado a un plano secundario. Esta diferencia entre las construcciones activas y pasivas se representa en las Figura 9. El primer círculo simboliza al agente, el segundo al paciente, mientras que la flecha doble designa la acción efectuada por el agente.

tr lm

Voz activa. tr

Voz pasiva.

59

Además, cabe mencionar que cada nivel de la estructura construccional se caracteriza por su propio ajuste focal de manera que un mismo componente lingüístico puede funcionar como trayector en un determinado nivel de la organización estructural y como landmark, en otro. Así, la expresión el juguete de Manolo perfila una relación posesiva en la que Manolo constituye el foco secundario de la preposición de y el juguete, su foco primario. Sin embargo, en la oración Pepa odia el juguete de Manolo, el juguete, aunque funciona como el trayector de la preposición, adquiere el estatus de landmark con respecto al sujeto (Pepa).

Y la última dimensión cognitiva relevante para la descripción lingüística que vamos a comentar es la perspectiva. Uno de los parámetros importantes que ésta engloba es la dinamicidad definida como el procesamiento temporal del contenido conceptual. En concreto, se propone que las escenas complejas que se desarrollan dentro de unas coordenadas temporales se pueden procesar, básicamente, de dos maneras: o se estructuran de manera sucesiva como si de una escena en movimiento se tratara, o bien se conceptualizan como una sola gestalt, esto es, todas las partes de una escena se procesan simultáneamente, como en una foto con múltiples exposiciones. Se denomina a la primera forma de procesamiento escaneo secuencial, mientras que la segunda recibe el nombre de escaneo sumario. Así por ejemplo, romper implica, mediante el escaneo secuencial, un eje temporal en el que se suceden las diferentes facetas involucradas en el cambio de estado denotado por el verbo (desde el estado entero del vaso hasta el estado del vaso hecho pedazos). Por el contrario, el participio roto estructura, mediante el escaneo sumario, el mismo contenido conceptual de manera holística, disociada del desarrollo en el tiempo: todos los componentes del significado son accesibles al mismo tiempo por superposición. El contraste que estamos comentando se representa de manera esquemátca en la Figura 10: el diagrama (10a) corresponde al escaneo secuencial, mientras que el diagrama (10b) ilustra el escaneo sumario.

60

""

3

""

4

" "

5

"""""""""""""""""""""""

Figura 10a. Escaneo secuencial."""

Figura 10b. Escaneo sumario.

La dinamicidad o escaneo mental es una noción muy relevante para la definición nocional de las categorías léxicas. Dedicaremos a esta cuestión el próximo apartado.

5

4"

3

5

4"

3

61