A finales de 2007, la economía norteamericana se enfrentó al inicio de lo que sería una de las más grandes crisis económico-financieras de su historia, debido al estallido de la crisis crediticia e hipotecaria, derivada de la burbuja inmobiliaria desarrollada en años previos.
Dentro de las medidas adoptadas por la Reserva Federal para afrontar la crisis se destaca la intervención con recursos para proporcionar liquidez al sistema y la compra de activos de algunas instituciones, sin embargo de lo cual, entre 2007 y 2008 se registró la
quiebra de alrededor de cincuenta bancos y entidades financieras. Este colapso arrastró a los valores bursátiles y la capacidad de consumo y ahorro de la población.
La crisis desatada se reflejó rápidamente en los principales indicadores económicos de Estados Unidos. La economía más grande del mundo registró una desaceleración importante evidenciando un crecimiento de tan sólo 0.4% en 2008, cuando
en promedio, entre 2000 y 2007 había crecido a un ritmo anual de 2.6%.113 La recesión
experimentada impactó en el nivel de precios de la economía y en el porcentaje de
población desempleada, los mismos que se ubicaron en 0.1% y 7.4%114 115al término de
2008, respectivamente.
El valor de la moneda, que había registrado depreciaciones anuales promedio de alrededor del 9% frente al euro en 2007, y de 15.5% durante el primer semestre de 2008, revirtió dicha tendencia y mostró apreciaciones anuales de 10.3%, en promedio, entre septiembre de 2008 y agosto de 2009.
Las tasas de interés116 debieron ser utilizadas como herramientas de política
monetaria, razón por la cual experimentaron reducciones sucesivas a partir de agosto de 2007, pasando de un valor de 5% al 2% en un año, hasta ubicarse en 0.25% al término de 2008.
En el transcurso del primer semestre de 2009, la incertidumbre permanecía en los mercados, y el estancamiento de la economía norteamericana era persistente. No obstante, para la segunda mitad del año, se observaron ciertas mejorías en las proyecciones de las autoridades económicas estadounidenses, que advierten una mejoría en la producción y en la reactivación de los precios. Pese a ello, el producto interno bruto
113 Bureau of Economic Analysis, National Economic Accounts,
http://www.bea.gov/national/index.htm#gdp, consulta efectuada el 19 de abril de 2010.
114 Bureau of Labour Statistics, http://www.bls.gov/cpi/tables.htm, consulta efectuada el 19 de abril de 2010 115 En 2007, la inflación anual se ubicó en 4.1%, y el desempleo en 5%.
116
Tasa interbancaria de Fondos Federales ‐FED‐: Es la tasa de interés que los bancos se cobran entre sí cuando se prestan dinero. La modificación de esta tasa de interés es uno de los mecanismos que la reserva federal tiene para variar oferta de dinero en el mercado.
de Estados Unidos registró una contracción de 2.4% en este año,117 mientras que la
inflación y el desempleo se ubicaron en 2.7% y 10%,118 respectivamente.
Por su parte, las tasas de interés se mantuvieron inalteradas a lo largo del año y la cotización de la moneda frente al euro presentó nuevamente depreciaciones anuales constantes a partir del cuarto trimestre de 2009.
Dada la importancia de la economía estadounidense en el contexto económico internacional, la crisis se extendió rápidamente por los países desarrollados, en primera instancia a nivel de los mercados de crédito, y posteriormente, se propagó al sector real
de la economía mundial.119
Así, por ejemplo, la economía mundial habría experimentado un crecimiento de 3% y -0,6% en 2008 y 2009, de acuerdo con las proyecciones del Fondo Monetario
Internacional.120
Por su parte, los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico -OCDE-, registraron un crecimiento del 0.6% en 2008 y una contracción de 3.5% para 2009, cuando en promedio, entre 2000 y 2007 habían mostrado un incremento
de 2.6% anual.121
De otro lado, América Latina evidenció una desaceleración agresiva en su crecimiento económico en 2008 y 2009, al registrar una variación del PIB de 4.2% y -
1.8%,122 123en cada año, luego de que entre 2000 y 2007 registrara un ritmo de
crecimiento promedio de 3.6%.124 117 Bureau of Economic Analysis, National Economic Accounts. 118 Bureau of Labour Statistics. 119 Informe mensual de economía internacional, Banco Central del Ecuador, febrero 2009, pág. 10. 120 Véase Informe mensual de economía internacional, Banco Central del Ecuador, junio 2010, pág. 4. 121
OECD.Stat Extracts, Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, http://stats.oecd.org/Index.aspx, consulta efectuada el 18 de abril de 2010.
122 Anuario estadístico de América Latina y el Caribe, 2009, Capítulo 2: Estadísticas Económicas, Comisión Económica para América Latina y el Caribe ‐CEPAL‐, pág. 77.
Para 2010, el panorama internacional mostró una recuperación paulatina, lo que se evidenció en un crecimiento anual del PIB de la economía norteamericana de 3.7% y
1.6% en el primer y segundo trimestre, respectivamente.125
Las tasas, por su parte, conservaron el comportamiento expuesto en 2009 y se han mantenido inalteradas a lo largo del año, sin embargo, existirían perspectivas de un incremento de 25 puntos básicos en el cuarto trimestre.
En cuanto al valor de su moneda, en el transcurso del año el dólar norteamericano se fortaleció permanentemente frente al euro, hasta fines del primer semestre, sin embargo en julio mostró un cambio de tendencia importante.
A nivel global, la economía mundial habría registrado un crecimiento del 5% en el primer trimestre de 2010, de acuerdo con la actualización de las proyecciones del Fondo
Monetario Internacional.126 De acuerdo con este organismo, este avance sería más
vigoroso del esperado inicialmente, debido principalmente al notable crecimiento experimentado en Asia. Entre otros puntos, el informe del FMI destaca la recuperación de la producción industrial, el comercio, la confianza de los consumidores y el crecimiento del empleo.