4. DESCRIPCIÓN DEL ÁREA DE ESTUDIO
4.2. Contextualización histórica de la Ciudad de Tandil
La fundación del Fuerte de la Independencia, hoy la ciudad de Tandil, nace de la ocupación blanca en la región centro-sur de la provincia de Buenos Aires, a partir de una serie de campañas militares comandadas desde el estado provincial, con el fin de instalar numerosos fortines y así poder expandir y concretar la demanda de tierras nuevas entre 1821 y 1823, pudiendo ampliar el área territorial de la provincia de
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39.258 km2 en 1819 a 182.655 km2 en 1833 (Ferrer, E. para el diario digital “Tandil diario”, 2010).
Es entonces el 4 de abril de 1823 cuando se funda el Fuerte Independencia en nuestra ciudad, presidido por el Brigadier Gral. Martín Rodríguez. Antes habitada por importantes parcialidades mapuches en las zonas más fértiles al Sur del Salado, de manera dispersa y desarticulada de cazadores y comerciantes de frontera. A partir de allí, se inició un proceso de ocupación económica efectiva, en la medida en que las tierras fueron siendo incorporadas en la producción en primeras estancias. Puede decirse que desde su fundación hasta 1914 se observa una rápida expansión del sector primario, y es en este primer período donde coexisten dos tipos básicos de asentamientos en la región: por un lado, el Fuerte con su tropa y familia, gente para la “diversión”, algunos comerciantes y unos pocos labradores a él vinculados. Por el otro, las estancias dispersas por el campo, mayoritariamente tierras obtenidas del estado en 1Enfiteusis (Velázquez, 1998. Cap. 3 págs. 60-62).
Superado el retroceso en la ocupación económica y humana, producto de un fallido levantamiento contra el Gobernador Juan Manuel de Rosas, ya en la década de 1850, dos factores nuevos afectaban al desarrollo regional. Por un lado, la cría de ovinos en el área rural reemplazó principalmente al vacuno criollo, produciéndose un proceso de mestización; al ser el ganado ovino más intensivo en su requerimiento de capital y trabajo y, por otro; al intensificarse la demanda regional de bienes y servicios (no sólo en el Partido de Tandil, sino también sus alrededores), el pueblo incrementó rápidamente sus funciones, transformándose en cabecera urbana. Se confeccionó el Plano Catastral para el Partido de Tandil en el año 1864 (Mapa N° 4).
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Enfiteusis: Cesión perpetua o a largo plazo del derecho a disfrutar de un inmueble a cambio de un pago anual. Fuente: WordReference.com (diccionario de lenguas digital)
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Mapa N° 4 Plano catastral Partido de Tandil (1864). Fuente: “Tandil, el libro de oro. Un relato de la vida cotidiana desde la fundación hasta nuestros días (1823-2012)”. pp. 43
Se demolió el Fuerte en 1865 y se propuso la edificación de la Casa Municipal, que debía alojar además, una cárcel y una comisaría; se dedicó además radical importancia al arreglo de la plaza central, con arbolado e incorporación de ornamentación de vanguardia greco-romana traída de Francia por Ramón Santamarina. Con respecto al origen y desarrollo de la actividad agrícola en la ciudad, nada menos que Juan Fugl, quien se instaló en 1848, un referente danés que trajo consigo un arado de procedencia danesa, una rastra y demás herramientas, lo cual facilitó a dos portugueses con quienes convino que efectuarían la siembra, siendo la cosecha a medias, resultando de esa forma, las primeras treinta fanegas de trigo de la región (Ferrer, 1998, pág. 90). Con la llegada del ferrocarril proveniente de un ramal de Ayacucho que une a Tandil al Sistema Ferroviario provincial, en el año 1883, se produjo un auge de explotación de las canteras de granito en las serranías locales. Esto hizo que creciera raudamente un sistema administrativo, financiero y comercial, conjuntamente con la aparición de numerosos talleres artesanales, dando lugar a carpinteros, talabarteros y sastres, junto a incipientes industrias menores, chacinados y molinos harineros. En el ámbito rural se difundió la agricultura orientada al consumo local o regional y la ganadería vacuna. Tras el enorme crecimiento económico
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producido durante los años 1860 y 1914, entre 1900 y 1930 se enmarcó el auge y decadencia del “ciclo de la piedra” que además de duros enfrentamientos entre sectores gremiales sindicalistas y anarquistas, coincidía con el creciente reemplazo tecnológico de confección de calles adoquinadas por otras de hormigón y concreto asfáltico para la pavimentación urbana. Con ello cae la demanda de adoquines, cordones y granitullos de piedra. Motivo por el cual muchos picapedreros sufrieron la merma en su actividad. Las canteras debieron despedir gente y muchos empresarios quebraron.
Conjuntamente con ello, la pérdida de capacidad del capital humano en cuanto a trabajo como canteristas y picapedreros, al surgir en el ámbito urbano, en la década del 1820 la actividad metalúrgica con los talleres que posteriormente conformarían BIMA (Bariffi Industria Metalúrgica Tandil), cuyos volúmenes de producción y generación de empleo sería muy modesta por ese entonces. Ello motivó a que muchos trabajadores de la piedra fueran atraídos por otros centros, principalmente hacia Mar del Plata, donde la mano de obra era demandada para el labrado de la piedra blanca (cuarcita), para la construcción de los frentes de chalets. La crisis de los años 30 se intensificaron aún más en el medio rural, al “liberarse” una importante mano de obra rural e incorporarse mayor maquinaria agropecuaria.
Surgió a mediados de los 40, Metalúrgica Tandil, todo un hito en la historia económica regional, ya que a diferencia de sus antecesoras, ésta representaba una “gran firma” que operó con volúmenes importantes y modalidades de subcontratación, requiriendo para su expansión una considerable cantidad de mano de obra de diversos niveles calificativos. Esto representaba una nueva oportunidad de obtener un trabajo en la ciudad estable, motivo por el cual creció la emigración del campo a la ciudad e incluso ayudó a los pocos que quedaban trabajando con la piedra.
En contrapartida, en relación a su crecimiento económico y demográfico la ciudad de Tandil fue deficitaria en cuanto a funciones urbanas de mayor jerarquía, en cuanto a mayor disponibilidad de servicios e infraestructura en áreas de educación, salud, comunicación, por ejemplo. Ciertos sectores medios de la población ya consolidados, con perfil más industrial, fueron absorbidos por la oferta educativa al crearse en 1975 la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (UNCPBA) y paralelamente fomentar la actividad turística. Paradójicamente, mientras se vislumbraban los efectos locales de una “crisis industrial” efectuada por una política económica-social nacional, se creaba el Parque Industrial Tandil (PIT) en el año 1974.
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Si bien existía desde entonces una complementación entre actividad industrial y producción agropecuaria, hacia la década del 70 se produce una crisis que intensifica y radica el proceso de tercerización en Tandil que ha durado hasta el presente.