• No se han encontrado resultados

Control de vida de los embriones

In document Diego Antonio Valdez Jojoa (página 62-70)

El control de vida de los embriones permite establecer, si es correcto, el régimen de incubación aplicado en los equipos, si este responde a las exigencias del embrión en los distintos períodos de su vida. Gracias a un buen chequeo ovoscópico de los huevos, el embrión comienza a ser visible unas horas después de comenzado el calentamiento de los huevos y luego

durante toda la incubación se puede observar el desarrollo del embrión (7).

2.11.1. Técnica del control de vida de los embriones.

Al realizar el control durante el proceso de incubación deben cumplirse dos condiciones que los hacen más efectivo:

- La revisión ovoscópica de los huevos de cada partida con embriones de la misma edad obligatoriamente desde el comienzo de la incubación.

- La revisión de los huevos con ovoscopios que tengan una fuente de luz potente y siempre igual.

Se puede juzgar sobre el estado del embrión al iluminar (revisar ovoscópicamente) el huevo en cualquier día de la incubación, especialmente al principio de la misma. Para facilitar el cumplimiento de esta regla, los huevos deben ser colocados en la incubadora siempre a una misma hora y la revisión de los mismos debe ser realizada a una misma hora en el día de revisión correspondiente.

Los días más idóneos para apreciar el desarrollo del embrión serán:

a. Primer estado.- Cuando se observa bien el crecimiento

del embrión, el desarrollo del sistema circulatorio en la yema, el comienzo del desarrollo del alantoides y la intensidad de aprovechamiento de la clara.

b. Segundo estado.- Cuando se ve bien el desarrollo del

alantoides, el estado del cual permite apreciar el desarrollo del embrión mismo en la primera mitad de la incubación y su preparación para el posterior desarrollo.

c. Tercer estado.- Cuando se puede juzgar sin

equivocación ninguna sobre la preparación definitiva del embrión para el momento de la eclosión según el aprovechamiento de la clara, la atrofia del alantoides, el tamaño y posición del embrión.

La observación ovoscópica de los huevos se efectúa después de los 6- 8 días completos, puede hacerse a los 6, 11 y 19 días. Para poder hacer una apreciación correcta del desarrollo de los embriones, es importante que las condiciones del examen, como: oscuridad, potencia del ovoscopio, etc., sean siempre las mismas. Para tener una idea clara del desarrollo de los embriones, no es indispensable examinar

todos los huevos incubados, basta con examinar un 10 o 15% de ellos (7).

2.11.2. Estimación del desarrollo del embrión a los 6-8 días de la incubación.

La primera observación de los huevos se realiza más o menos una semana después de comenzada la incubación. En este periodo ya en el huevo han tenido lugar casi todos los fundamentos de los futuros órganos, el embrión ya está formado. El desarrollo intensivo de los embriones durante las primeras horas de incubación da prueba de su vitalidad y sirve de buenas bases para el futuro desarrollo. Un embrión sano normal comienza a desarrollarse muy temprano y se puede observar muy bien durante la primera iluminación.

En el transcurso del primer tercio del período de incubación tienen lugar los más importantes procesos del desarrollo de embrión. La cantidad relativamente pequeña de células primarias aumenta vertiginosamente desde el comienzo del calentamiento de los huevos. Tienen lugar la aparición de las formaciones primordiales, que se desarrollan posteriormente formando tejidos determinados y sistemas de órganos completos. En realidad en este periodo se fundamenta

y forma todo el organismo del embrión. Posteriormente este crece intensivamente y continúa perfeccionándose y completándose.

Si el desarrollo del embrión es normal, el amnios tiene un tamaño suficientemente grande. Se puede ver fácilmente durante la iluminación de los huevos como una mancha blancuzca-rosácea. Si los huevos se incuban en posición vertical, el amnios y el embrión se encuentran justo debajo de la cámara de aire. Fuera del amnios se ven bien desarrollados el sistema circulatorio del saco vitelino, los grandes vasos sanguíneos bien llenos.

Cuando el desarrollo del embrión presenta algunas anormalidades se ve el cuadro siguiente:

- Como consecuencia que solo se ha diluido una parte pequeña de la yema, el embrión es de bajo peso, por lo que casi no se ha hundido. Se encuentra cerca de la cáscara y se observa muy bien, sobre todo su ojo.

- El amnios es pequeño y se puede observar que los vasos sanguíneos del saco vitelino se alejan del cuerpo del embrión.

- El sistema circulatorio en la yema está débilmente desarrollado.

- La insuficiente cantidad de sangre hace que el huevo sea pálido, transparente. En algunos casos la cámara de aire puede estar aumentada de tamaño (7).

2.11.3. Estimación del desarrollo de los embriones a los 11- 15 días de incubación.

Después del periodo de formación del embrión y su intenso crecimiento viene un periodo en donde aumenta rápidamente el empleo tanto de oxígeno como de alimentos por parte del embrión. Crecen rápidamente y funcionan con intensidad las membranas del embrión, el saco vitelino y el alantoides. Se establece un contacto especial con el medio a través del alantoides y su sistema circulatorio. El crecimiento del alantoides es una señal notable que caracteriza el desarrollo del embrión durante este tiempo. De la misma manera, provee de calcio para el embrión tomándolo directamente de la cáscara, gracias a su sistema circulatorio.

El crecimiento y la situación del alantoides, que cumple muchas funciones importantes, ayuda a determinar el estado general y la marcha del desarrollo del embrión. Es señal de buen desarrollo, que el alantoides cubra todo el contenido del huevo y sus bordes se unan en la punta aguda del mismo

durante la incubación en posición vertical (y en el lado contrario del embrión durante la incubación en posición horizontal). Normalmente los bordes del alantoides se unen en los huevos de gallina a los 11 días de incubación (7).

2.11.4. Estimación del desarrollo del embrión antes del comienzo de la eclosión (tercera revisión).

Al observar los huevos en este momento, se ve como transcurrió y terminó el desarrollo del embrión en el periodo medio de la incubación, cómo éste está preparado para el momento de la eclosión, la cual ocurre a tiempo y con facilidad y el pollo obtenido es sano y fuerte, si en este momento se han aprovechado toda la clara y gran parte de la yema. Como resultado, el embrión tiene buen peso y ocupará una posición correcta. Generalmente esto se acompaña de la atrofia a tiempo del alantoides, la interrupción de la comunicación entre su sistema circulatorio y el sistema circulatorio del embrión y de una gran disminución del saco vitelino antes de ser reabsorbido por éste.

La señal esencial de que el huevo está bien preparado para la eclosión es la no transparencia en el extremo agudo. Esto señala que el embrión ha aprovechado completamente la

clara y no hay residuos de ella en el extremo agudo del huevo, donde se veía muy bien hasta el momento, aun cubierta por el alantoides, al observar los huevos en el ovoscopio. Además, esto indica también que la yema ha sido bien aprovechada ya que sus elementos (después de la desaparición de la clara) son la única fuente de alimentación del embrión. Esto también indica que el embrión, cuyo cuerpo ocupa el extremo agudo del huevo, tiene buen tamaño.

Si el embrión tiene buen desarrollo durante el periodo medio de la incubación, la cámara de aire llega a ocupar una tercera parte del huevo. En un desarrollo embrional deficiente la cámara de aire se mantiene pequeña hasta el final de la incubación.

Antes de la eclosión el embrión se encuentra en posición correcta. La cola se dirige hacia la punta aguda del huevo y la cabeza hacia el extremo redondo. Las patas las tienen dobladas, pegadas al cuerpo. Entre ellas se encuentra el saco vitelino. La cabeza esta bajo el ala derecha. El embrión se encuentra todo el tiempo en movimiento. La única dirección en sus movimientos es cámara de aire ya que el cuerpo ocupa todo el resto del huevo. Al examinar los huevos se ve claramente el cuello del embrión, que sobresale hacia la

cámara de aire. Esta es una de las señales de que el embrión tiene posición correcta y está bien preparado para liberarse del cascarón.

Atestigua también la posición del embrión el lugar en que comienza a quebrarse la cáscara del huevo. Ante una posición correcta del cuello del embrión y la cabeza los movimientos del embrión hacen que el cascarón se rompa cerca de la cámara de aire o de la mitad del huevo. Ante una posición incorrecta el embrión pica el cascarón más abajo del medio del huevo o en su extremo agudo (7).

In document Diego Antonio Valdez Jojoa (página 62-70)

Documento similar