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Conyugalidad y parentalidad en la juventud y sus relaciones con el trabajo

C. Capital social, trabajo y juventud

V. Conyugalidad y parentalidad en la juventud y sus relaciones con el trabajo

el trabajo

Nívea Silveira Carpes

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El objetivo del presente artículo es analizar50 la forma como

estructuran sus vidas los jóvenes de sectores populares, medio-bajos y medios, en Porto Alegre y Gran Porto Alegre, Río Grande do Sul. Se analizan los eventos de tipo afectivo y sexual que influyen en la construcción de las distintas formas de conyugalidad establecidas por ellos, entre los años 2002 y 2003.

La investigación utilizó una metodología cualitativa, con entrevistas semi-abiertas y observación participante. Se entrevistaron 14 personas, 9 mujeres y 5 hombres, entre 15 y 24 años. Todas se mostraron bastante receptivas algunas hablaron de su vida de manera muy ilustrativa, con más detalles, con fechas y horarios demostrando cierto gusto por hablar de sus experiencias. Otras, fueron más breves, presentaron versiones más objetivas, seleccionando hechos dentro de un conjunto de experiencias más amplio. Se constata que, a pesar del tiempo transcurrido, pueden pensar, verbalizar sus historia, y revivir los momentos pasados con las mismas emociones, o con otras. Según los comentarios de algunos entrevistados, este era un momento para recordar sus experiencias y constituyó una oportunidad para que alguien los escuchara y se interesara en sus historias.

49 Graduada en Ciencias Sociales en la Universidad Federal de Rio Grande do Sul, en 2001. Actualmente cursa la Maestría del

Programa de Postgrado en Antropología Social en la misma Universidad.. [email protected]

50 El término parentalidad engloba los conceptos de maternidad y paternidad. El neologismo intenta suplir la ausencia de una palabra en

Capital social de los y las jóvenes. Propuestas para programas y proyectos. Volumen II

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Las entrevistas tuvieron una duración de hasta 16 horas, parceladas en sesiones de tres horas cada una. Se aplicaron en el domicilio del entrevistado, en una plaza, en un bar o en la universidad. Debido a la forma en que los entrevistados contaban sus historias, fue también posible ir a sus casas y realizar sesiones de observación participante. De esta manera, se intentó compartir su cotidiano, las ocasiones en que preparaban las comidas (almuerzo, onces), hacían biberones, alimentaban a sus hijos, mudaban los pañales o los bañaban. También observamos sus relaciones en el trabajo y la interferencia de la familia en la rutina de los jóvenes y en la de sus hijos, además de situaciones familiares de la relación con el padre o la madre del niño.

Respecto a su nivel de escolaridad, cuatro tienen enseñanza básica incompleta; dos, enseñanza media incompleta; seis, enseñanza media completa, y dos, enseñanza superior incompleta, como muestra el cuadro siguiente.

Cuadro 3

NIVEL DE ESCOLARIDAD DE LOS ENTREVISTADOS

Escolaridad Hombres Mujeres

Enseñanza básica incompleta 3 1

Enseñanza básica completa - -

Enseñanza media incompleta 2 -

Enseñanza media completa 2 4

Enseñanza superior incompleta 2 -

Enseñanza superior completa - -

Fuente: elaboración del autora.

Con respecto al trabajo, cinco hombres y cuatro mujeres trabajan. Las ocupaciones presentes en las mujeres entrevistadas son: vendedora de tienda de vestuario (1), vendedora de cosméticos (1) y empleada doméstica (2). Las ocupaciones en los hombres entrevistados son: artesano mueblista (1), auxiliar de oficina (1), chofer (1), socio en empresa de demoliciones (1), auxiliar en depósito de productos químicos (1).

Respecto a la clasificación socioeconómica, según orientaciones de Bourdieu (2001), la posición en una estructura social no puede definirse desde un punto de vista estático, como “superior”, “media” o “inferior”, sino en una estructura y en un momento dado y considerando el análisis de la trayectoria social. Los acontecimientos que marcan los altos y bajos de la vida social de individuos o de grupos son parte de un todo, que forma una trayectoria marcada por variadas situaciones que producen progresos o regresiones. Esas situaciones deben ser analizadas para no perder información que defina la experiencia de la posición como etapa de ascenso o descenso social. De este modo, observamos que entre los entrevistados 6 pertenecen a las clases populares (Carol,51 Débora, Luciana, Daiane, Gisele y Antonio), 5 pertenecen a la clase media-baja (Pitty, Jurema, Marcelo, Danilo y Lorenzo) y 3 pertenecen a la clase media (Fátima, Dilma e Israel). La categorización presentada no pretende ser definitiva, muy por el contrario, se ubica en la complejidad del análisis de las condiciones sociales, económicas y culturales de una persona para identificarla en términos de pertenencia a una clase. Por lo tanto, se consideran como indicadores de clase, tanto las condiciones económicas, en términos de recursos financieros adquiridos a través del trabajo o de una pensión, como aspectos que se refieren a proyectos de vida, aspiraciones y escolaridad.

Una investigación de este tipo se justifica por su dimensión actual y futura. Se toma como punto de partida para esta reflexión, concordando con Minayo (et al, 1999), una imagen de juventud que conlleva música fuerte, ritmos veloces, estilos pluralistas y movidos, angustias, problemas, expectativas, sueños; un abanico de incertidumbres y de tendencias. Inmersos en estas representaciones, que preocupan a los adultos, los jóvenes abren sus alas hacia la sociedad del mañana. Esta idea es la que orienta el estudio de las relaciones que estos jóvenes establecen a partir de la paternidad o maternidad, lo que esa “sociedad del mañana” les ofrece, respecto de sus relaciones afectivo/sexuales, luego de ocurrido un embarazo.

Mantener lazos afectivos y conyugales es una problemática que sobrepasa las cuestiones de la parentalidad en la juventud y, muchas veces, cuando esos lazos no se confirman pero hay un embarazo, la mujer o el hombre tienen que mantener a sus hijos sin ayuda de la pareja. Por este motivo, es importante comenzar discutiendo las reglas, los patrones sociales que dan significado a la familia y a las uniones conyugales. En este estudio se analiza la forma como han estructurado tales relaciones los jóvenes.

Partiremos por la discusión respecto de los modelos familiares, de la experiencia del embarazo y de las condiciones socioeconómicas que presentan. A continuación, analizaremos la conyugalidad como una estrategia de unión de fuerzas para sobrellevar las dificultades. Veremos cómo algunos dicen haberse acostumbrado a la idea de la parentalidad, y cómo ello modifica sus relaciones con el trabajo. Finalmente, debatiremos las cuestiones de género y responsabilidad que surgen de los datos de esta investigación.

A. La idealización de una familia, la experiencia del embarazo y