a) El origen de La Coordinadora y las redes sociales preexistentes
Paralelamente a este proceso, en los barrios más empobrecidos de Neuquén Capital, trabajadores desocupados comenzaban a gestar las primeras manifestaciones colectivas. El martes 2 de agosto, alrededor de un centenar de personas del barrio San Lorenzo Sur se movilizó a la municipalidad para reclamar “trabajo y asistencia alimentaria” para 200 familias. El presidente de la junta vecinal, Orlando Padilla, declaraba: “La gente tiene hambre y no puede aguantar más. Hay familias enteras que no
tienen ingresos y tienen hijos para alimentar, esto es desesperante”. El
intendente los recibió y se comprometió a brindarles asistencia para poner en marcha un comedor comunitario y a gestionar la inclusión de un mayor número de personas en los programas nacionales de empleo. No obstante, Padilla aclaró: “La principal necesidad que tenemos es la de trabajo. Nosotros no queremos vivir de lo que nos den sino ganarnos el sustento
porque somos trabajadores” (Diario Río Negro 3/8/1995:19)
A partir de esta manifestación inicial un grupo de trabajadores desocupados comenzó a organizarse en lo que mas tarde se denominaría La
Coordinadora de Desocupados. Participantes como (J); narraba:
“[…] Al principio una compañera del barrio Belén nos comenta que en San Lorenzo había una organización de desocupados. La mayoría eran obreros de la UOCRA […] muchos compañeros de distintos barrios empezaron a empadronarse para pedir al gobierno puestos de trabajo. Nosotros lo comentamos con compañeros de otros barrios y fuimos a San Lorenzo a pedirles opinión de cómo organizarse. Nos solidarizamos con ellos y les propusimos trabajar juntos en un solo
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grupo para unificar los barrios para exigir con más fuerza al
gobierno [...]” (Sandoval, G.; Romano, M., Fernández, A. 1997: 108).
A partir de este entramado inicial se fue gestando una red vecinal cuyo objetivo era encontrar soluciones colectivas al flagelo de la desocupación; (S) cuenta:
“[…] Primero no fue Coordinadora. […] comenzó como una comisión de desocupados del barrio Independencia que le copiamos al barrio San Lorenzo […]. Nos juntamos y convocamos a los del barrio Estrella, Amanecer, San Lorenzo, Hipódromo, de los barrios más cercas. Una vez que nos juntamos en una comisión nos damos cuenta que lamentablemente a los compañeros de San Lorenzo los estrangulan por que les dan trabajos de esclavitud en el famoso Plan Preno del Gobierno y el movimiento se detuvo ahí. Nosotros dijimos no, si hacemos una comisión mejor que sea coordinada de todos los barrios para estar más fuertes. Y ahí empieza La Coordinadora. No teníamos nada, ni «medios» para movernos, todos sin trabajo, económicamente nock out, ni para comer, ni papel para volantes.
[…]” (Sandoval, G.; Romano, M., Fernández, A. 1997: 110).
Estos hechos representan las primeras manifestaciones de La Coordinadora de Desocupados. La red social preexistente que contribuyó a
ir conformando la incipiente organización tiene su origen en vecinos que tenían la experiencia de haber participado en tomas de tierras71 y que frente a la acuciante situación de desocupación comenzaron a realizar reuniones en el barrio Independencia. Guillermina Sandoval comenta:
“Siempre, desde que hicimos la toma en la calle Godoy, éramos todos chicos jóvenes, gente joven, que se yo. Ahí quedaron secuelas de cómo
71- Es importante mencionar que el 40% del área urbana de de Neuquén Capital creció al
ritmo de las tomas de tierras. Según datos oficiales, de julio de 2008, de los 48 barrios existentes 14 nacieron a partir de esta modalidad de ocupación territorial, en la actualidad a esto deben sumarse 60 tomas que aún no han sido regularizadas y en las que residen cerca de 4.500 familias (Diario Río Negro, 14/7/08:23).
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luchar […], independiente de todo organismo, de toda organización que había, ninguno militaba en la izquierda, ninguno militaba en nada, […] la mayoría lo único que teníamos era el participar en las
elecciones del MPN” (Entrevista a Guillermina Sandoval 14/2/2005)
Sin embargo, también hay que considerar que en los barrios neuquinos la mayor cantidad de trabajadores desocupados eran de la construcción y que habían estado sindicalizados en la UOCRA. Este sindicato durante los años ochenta había sido el más importante y combativo de la provincia y llegó a contar con más de 13.000 afiliados. En 1989 Alcides Christiansen, un dirigente del Movimiento al Socialismo (MAS), había conseguido ganar la seccional de Neuquén Capital en donde se había conformado un poderoso Cuerpo de Delegados que contaba con alrededor de 150 delegados de base, no rentados, que asistían a asambleas con mandatos de sus obras. A fines de los años ochenta la recesión, la hiperinflación, el fin de la obra de Piedra del Aguila - que llegó a ocupar más de 4.000 obreros - la caída de los planes de vivienda y la obra pública terminaron por quitar protagonismo a este sector de trabajadores. Sin embargo, las viejas relaciones entre muchos militantes y delegados de aquella UOCRA se mantenían en los barrios y es a partir de ellas que se fueron reconstituyendo redes de trabajadores, ahora desocupados, y que empiezan a coordinar acciones.
En esta experiencia participaron además muchos militantes de partidos de izquierda, especialmente del MAS, MST, POR y PO, que tuvieron una importante incidencia en las acciones de La Coordinadora de Desocupados.
Como se mostrará mas adelante, en la fase de mayor organización de La Coordinadora, la red clientelar creada por el MPN también contribuirá a
sumarle miembros. Panario (1995) describe que cuando se constituyó la comisión con representantes de 17 barrios “de los 50 delegados más de 35
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eran independientes [aclarando que] varios de éstos, mejor dicho, eran
punteros muy de base y honestos del MPN”
b) La acción directa
En el marco de las respuestas del Estado a los trabajadores desocupados, las primeras acciones de La Coordinadora se concentraron en la elaboración de proyectos de trabajo para ser presentados a las autoridades. Sin embargo, esta tarea no fue fácil, se toparon con las Juntas Vecinales que estaban conducidas por el MPN y toda tramitación para el logro de planes de empleo debía venir homologada por alguna Junta Vecinal reconocida oficialmente; (J)narra:
“[...] Nosotros elaboramos planes de trabajo, como la construcción de una guardería y una plaza, y empezamos a empadronar. Conseguimos una cita con el Subsecretario de Trabajo, Rivas, […] no nos dieron ninguna respuesta y nos mandaron a la Municipalidad [Nqn.] a ver a un tal Beltrane. Este señor no reconoció a ninguno de nosotros por no tener ningún aval de las Comisiones Vecinales dirigidas por el MPN. Fue así que por la bronca del no reconocimiento de nuestros barrios hicimos una asamblea y votamos una marcha de Independencia,
Belén, San Lorenzo, Hipódromo, Gran Neuquén72 y se marchó al
Municipio.[…]” (Sandoval, G.; Romano, M., Fernández, A.1997:110).
El testimonio de (J), en parte coincide con las noticias que publicaron los diarios. Estos señalaban que el día martes 29 de agosto por la madrugada, un grupo de desocupados, en su mayoría mujeres y niños en medio de la lluvia, comenzaron a deambular por la ciudad de Neuquén para inscribirse y recibir los 200 pesos previstos en la ley 2128. Se dirigieron a la sede de Promoción Laboral y se les informó que “sólo había 80 cupos”, en
72- Los organizadores de La Coordinadora en general habitaban los asentamientos
poblacionales surgidos a partir de tomas de tierras. La municipalidad de Neuquén no considera a estos sectores como parte de la división política formal de la ciudad y por lo tanto, el nombre del barrio asignado por los vecinos, así como las organizaciones sociales surgidas en estos espacios, son subsumidos a espacios barriales y juntas vecinales reconocidas oficialmente por el poder político.
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el sindicato de Amas de Casas los enviaron a otras dependencias. Luego se autoconvocaron en las puertas de la Subsecretaría de Trabajo, se dirigieron a la Casa de Gobierno, que estaba resguardada con una fuerte custodia policial, y desde allí fueron a la municipalidad73.
Ante la demanda de los desocupados los funcionarios se ven desbordados, les informan que no hay cupos, los derivan a otras dependencias estatales y se niegan a considerar sus propuestas preservando el procedimiento burocrático de invalidar las demandas colectivas que no estén avaladas por una junta vecinal oficializada, generalmente conducidas por el MPN. Aunque se han comenzado a movilizar los poderes del Estado frente a la presión de los desocupados, aún no existe el mecanismo institucional que reconozca legalmente las demandas de una organización de desocupados, muchos de ellos provenientes de asentamientos “ilegales”. Tampoco se pudo prever el carácter explosivo de la situación, a pesar del clima social conflictivo que se vivenciaba durante esos días. Ante estos hechos la acción colectiva asume la forma de acción directa.
La movilización rumbo a la Municipalidad de Neuquén, fue organizada por miembros de los primeros asentamientos que iniciaron las reuniones en: Independencia, Belén, Estrella, Amanecer, Hipódromo. El 29 de agosto de 1995, la movilización de alrededor de 500 manifestantes terminó ocupando la municipalidad. A partir de esta acción los
supernumerarios sin lugares inician el camino en busca del
reconocimiento, como plantea Holloway (2002:13) “[…] empezamos desde la negación, desde la disonancia. La disonancia puede tomar muchas formas: la de un murmullo inarticulado de descontento, la de lágrimas de frustración, la de un grito de furia, la de un rugido confiado. La de un desasosiego, una confusión, un anhelo o una vibración crítica […]”
73- Se reconstruye esta situación a partir de las noticias aparecidas en los diarios La Mañana
del Sur y Río Negro en sus ediciones del 30/9/1995. Para la prensa la movilización se trató de un movimiento espontáneo y sin organización previa. Las noticias presentadas durante este período desconocen el proceso de organización territorial que se estaba gestando en los barrios de Neuquén Capital.
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(S) “[...] Como no teníamos plata para movilizarnos al centro, confiscamos los colectivos, el 104, colectivo que venía lo paraban,
subían y no pagábamos. […] Cuando llegó la gente se metió en la
Subsecretaría74 para cobrar y los sacaron como rata por tirante, así
que cuando llegamos nosotros, estaban todos afuera, unas trescientas y decidimos ir a la municipalidad. Cuando al intendente Gorosito le dijeron: «hay una movilización», ya estábamos adentro de la municipalidad y el intendente no tenía por donde moverse. Salió todo sin mucha planificación. Subimos a los pisos y declaramos «asueto administrativo» a los empleados municipales, pusimos una guardia en la puerta. Desocupado que venga: adentro. Obrero que venga:
adentro. Burócratas, afuera […]”
La ocupación de la municipalidad comenzó aproximadamente a las 11 horas, alrededor de 300 personas ocuparon el hall de entrada, mientras que otras 200 se dirigieron al segundo piso, donde se encontraba ubicado el despacho del intendente. Allí exigieron al intendente Gorosito que instrumente los medios necesarios para el inmediato pago del subsidio, y éste les respondió que no tenía atribuciones para poder concretarlo. El intendente se comunicó telefónicamente con el ministro de Acción Social de la provincia, Jorge Lara, quien lo derivó al Comité Ejecutivo Provincial para la Desocupación que se encontraba reunido en el Obispado. A partir de ese momento los dirigentes de La Coordinadora, Horacio Panario y Héctor Etchebaster encabezaron un proceso de negociación con las autoridades y los miembros del Comité Ejecutivo75. Panario (1995) narra:
“[…] Los desocupados, ocupando el municipio con el intendente de rehén (esto le dio mucha cobertura y difusión a través de los medios). Tal es así que, a lo largo del día, todas las instituciones del régimen tuvieron que girar alrededor de este conflicto: los dos bloques de
74- Se refiere a la Subsecretaría de Trabajo de la Provincia de Neuquén, que era la autoridad
de aplicación de la ley 2128 (art. 7).
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diputados PJ, MPN, varios ministros, los burócratas sindicales de la CGT – CTA, la iglesia y hasta el propio gobernador, también la policía y la justicia”
“Todos ellos iban y venían tratando de “negociar” con los desocupados, para que levanten la toma. Tanto los diputados como los burócratas sindicales fueron echados con puteadas y abucheos, por los manifestantes, cuando les propusieron en las asamblea levantar, e ir a anotarse a las oficinas (encargadas del tema)”
“La decisión de los trabajadores desocupados fue unánime: No nos vamos hasta que no aparezcan los cheques y cobremos todos (tampoco el intendente)”
“A las 16 horas habló por TV el gobernador Sobisch: diciendo que la plata ya estaba, que el gobierno quería pagar el subsidio, pero que la resolución estaba en manos del “comité ejecutivo” (CE), encargado de inscribir y pagar el subsidio a los desocupados. Este “CE” estaba integrado por: diputados (PJ-MPN), la iglesia, ministros, comisiones vecinales (del MPN) y la burocracia sindical (de la CGT y el CTA). Esto era una “bolsa de gatos”, donde cada uno tiraba para su lado. Sobre todo las comisiones vecinales y los dirigentes de los sindicatos se oponían al pago, ya que los zurdos les estaban quitando su “clientela” y el “control” del pago del subsidio”
“Pero a las 20 horas hubo una reunión del todo el “CE”, con la participación de una delegación de 15 desocupados y ante el “apriete” aflojaron y decidieron pagar sin discriminación a los 1000 desocupados que ocupaban el municipio”.
“Por otra parte llegó el Juez y nos “intimó” a dejar en “libertad” al intendente y darnos un plazo hasta el día siguiente a desalojar el municipio (esto porque ya estaba todo negociado)”
“A las 21 horas cuando trajeron todos los cheques, una asamblea resolvió levantar la toma y dejar ir al intendente” [el resaltado y los
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El 29 de agosto, lo que había comenzado como una movilización popular por la inscripción en las listas de desocupados y el reconocimiento de proyectos de trabajo, terminó en la ocupación de un organismo público con el objetivo de recibir en forma inmediata asistencia en dinero. Durante la jornada finalmente recibieron el subsidio todos los manifestantes, inclusive aquellos que no reunían las condiciones previstas por la Ley 2128 para recibirlo. Vale reiterar que el artículo 2 de la ley establecía que se debía: a) estar desempleado, b) ser único sostén de familia, c) integrar un hogar sin otros ingresos, d) tener domicilio real en la Provincia con una antigüedad mayor de dos años al momento de la sanción de la Ley, y en el caso de ser extranjero contar, además, con una radicación mínima de cinco (5) años y e) contraprestar un servicio en algún proyecto. Sin embargo, durante la jornada de lucha todos habían cobrado sin condicionantes y no fueron incluidos en proyectos de trabajo para ofrecer la contraprestación. Una buena parte de los manifestantes eran mujeres, jóvenes e inmigrantes chilenos. (G) narra:
(G) “[…] Lo que empezó como una movilización en pedido de respuesta a una serie de proyectos laborales, se convirtió después en la toma del Muni. Que terminó sacándole al gobierno un millón de pesos para todos lo desocupados que había allí. Se obtuvo el pago inmediato del subsidio de 200 pesos sin discriminación, el último
compañero terminó de cobrar a las 5 de la mañana [...]” (Sandoval,
G.; Romano, M., Fernández, A..1997:112-113).
Algunos datos de esta jornada merecen destacarse para el análisis. La acción directa implicó que el intendente, sin mediaciones, debió enfrentarse cara a cara con los trabajadores desocupados.
(S): “[...] terminamos siendo como ochocientos dentro de la Muni y nos mantuvimos ahí con el Intendente de rehén hasta que pagaron, no quedó nadie sin cobrar; jóvenes, solteros, extranjeros, sin
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discriminación. No pudieron reprimir con el Intendente adentro, se intentó escapar dos veces y no lo dejamos. Así que estuvo sentado en su famoso escritorio, y las mujeres cambiando pañales en la cara de él. Estuvimos desde la 10 de la mañana hasta la madrugada. Algunos sindicatos se acercaron como ATE o la UOCRA, pero para partirnos. Nos pedían que tengamos paciencia hasta el otro día para
«confeccionar los cheques» [...]”
Estar frente al intendente permitió a los desocupados advertirle su grave y desesperante situación. Las mujeres le gritaban: «que los funcionarios no comprenden porque “ganan 5.000 pesos”; que “sus hijos
no conocen el hambre”; que “sus familias viven en casa frías” y que, “a
veces nuestros hijos no tienen ni un pedazo de pan para comer”». El jefe
comunal escuchó sin responder y hasta un chico de unos 10 años se le acercó y le dijo: “en la planta baja los bebés lloran porque tienen hambre y usted no pueda llamar a nadie para que nos de la plata”
(Diario Río Negro 30/8/1995:7)
Sólo la acción directa, que permite mantener un contacto cara a cara con el intendente, posibilita activar los mecanismos institucionales previstos para atender el problema. El gobernador, ministros, legisladores, jueces, se ocupan del tema y sólo por esta situación obtienen de manera inmediata una respuesta al flagelo que vienen sufriendo por estar desocupados.
Las radios y los canales de televisión local jugaron un papel importante en este proceso, porque además de servir a los desocupados para tener centralidad en la agenda política, también sirvieron para que a los manifestantes iniciales se les sumaran varios centenares más. La movilización comenzó con 500 manifestantes y al finalizar la tarde los ocupantes eran alrededor de 800 personas. (J) narra:
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“[…] los medios empezaron a decir que tomamos la Muni y desocupados de otros barrios empezaron a sumarse a la jornada del 29 de agosto [...]”
Otro dato significativo es el papel jugado por los dirigentes de La Coordinadora en las negociaciones. Los mismos tenían experiencia política en las luchas de los obreros de la construcción y eran militantes del MAS. En esta situación rápidamente reprodujeron el siguiente repertorio de acción colectiva: la acción directa, la toma de decisiones en asambleas y la elección de delegados. Esto revelaba los métodos aprendidos en la experiencia sindical, sólo que ahora actuaban como trabajadores desocupados que se reorganizaban a partir de la acción barrial o territorial76.
Los desocupados habían sido expulsados del mercado de trabajo y de los marcos sociales de protección que contribuían a su integración social. En este escenario La Coordinadora pasó a ocupar el vacío dejado por los sindicatos en la organización de los trabajadores ahora desocupados mientras que los dirigentes de los sindicatos se encontraron integrando la Comisión Ejecutiva para la Desocupación propuesta por el gobernador Sobisch. La Coordinadora impulsa la acción directa y los sindicatos intentan contener y apaciguar los ánimos de los desocupados. El repudio y rechazo de los desocupados hacia los dirigentes sindicales debe enmarcarse en esta situación.
En el análisis realizado por Panario (1995) y Sandoval, Romero y Fernández (1995) se indica que la acción independiente de los desocupados estaba condenada desde el inicio, por el aislamiento respecto al resto de los trabajadores organizados. La CGT, CTA, MTA, estaban involucrados en la implementación de la Ley 2128 conformando la Comisión Ejecutiva para la Desocupación y eran reticentes a este tipo de acciones directas y por lo tanto
76- El diario La Mañana del Sur (30/8/1995:2) presentaba este hecho como
“insólito”, “una negociación conducida en todo momento por representantes de sectores de izquierda, quienes recobraron protagonismo con este hecho y que fue llevada de la mano de Horacio Panario y Héctor Etchebaster”.
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a acompañar las luchas de los desocupados. Como se mostrará más adelante, cuando La Coordinadora de Desocupados emprendió otra acción colectiva de estas características, los dirigentes sindicales directamente le quitarían el apoyo.
Finalmente es importante destacar el papel de las mujeres y los jóvenes. El modelo de acumulación que puso en crisis la sociedad salarial y generó una sistemática desarticulación y desestructuración social, contenía el agravante de la exclusión socio-espacial que discriminó a los pobres y, dentro de ellos, a las mujeres y a los jóvenes. Sin embargo el papel de éstos en la reorganización de las clases subalternas se convertiría en un rasgo identitario de los movimientos de desocupados.
c) El proceso de autoorganización
La toma del municipio de Neuquén generó rápidamente un verdadero efecto demostración en el resto de las ciudades de la provincia y durante toda la semana continuó el deambular, las largas colas, las tensiones e incluso nuevas tomas77 en varios organismos públicos. En Neuquén Capital miles de desocupados continuaron deambulando por la ciudad hasta