PRIMERA PARTE
GENEALÓGICAS.
3. LINAJE Y ARMERÍA PARA EL HOMBRE MODERNO: LA “RECONSTRUCCIÓN” DE LA MEMORIA GENEALÓGICA Y
3.3 RIGOR Y CREATIVIDAD: PEDRO JERÓNIMO DE APONTE, EL CARDENAL DON FRANCISCO DE MENDOZA, ALONSO TÉLLEZ DE
MENESES Y DON LUIS ZAPATA.
Al emprender el estudio de las obras de Pedro Jerónimo de Aponte y del cardenal don Francisco de Mendoza y Bobadilla hemos tenido la sensación de que estas han sido más citadas que profundizadas y que el acercamiento a las mismas apenas ha trascendido la averiguación de cuanto se deduce de los tejuelos que identifican los manuscritos que se les atribuyen, o, cuando más, ha continuado por la lejana senda abierta por Nicolás Antonio, seguida por Salazar y Castro y aceptada casi sin discusión por Franckenau.
En esencia, del conjunto de esos monumentos bibliográficos se deduce,
grosso modo lo siguiente: en primer lugar que un tercero en discordia –de oscura
Caamaño, Aguyar, Bolaños, Montenegro, Prado, Biedma, Moscoso, Castro, Osorio, Sarmiento, Villandrando, Fajardo, Ulloa, y por fin, las armas del reino y las del Apóstol Santiago.
249
LICENCIADO MOLINA, Descripción del Reino… Fol. 61v.
250 Si no del caballero, propiamente dicho, de su entorno, dado que la capacidad fabulativa –en este punto– es inagotable, como demuestra el propio Molina al referir el linaje de los Rivadeneira “que
proceden de un infante gallego que dizen que fue hermano de la reyna loba: el qual teniedo presos a dos discípulos del apostol […] les aparescio en el ayre una cruz colorada con cinco veneras por lo qual se convertio el infante […]”. Ib. Fol. 67r.
trayectoria vital– don Alonso Téllez de Meneses, autor de una Historia General
del Orbe252, había dejado también una obra sobre linajes cuyo título se
correspondía, a decir de Antonio, con el Lucero de Nobleza en que se escriben las
ascendencias de los Reyes de Castilla, y España y muchos linages de ella253, compendio que Salazar refiere como Espejo de Nobleza254 y Franckneau acepta como Lucero o Espejo255. En segundo lugar que el Cardenal de San Eusebio y Obispo de Burgos, don Francisco de Mendoza256, había patrocinado y auspiciado los trabajos de Aponte– extremo que este mismo atestigua en su célebre carta a Zurita257– y que de su pluma había salido un “plagularum libello plurima eaque
praecipua sanguine & dignitate inter Hispanos stemmata Judaico, Mauritanico & blejo sanguine infecta & foedata deferuntur” 258
”supplex ad Philippum Regem”259
, es decir, el Tizón dirigido a Felipe II, al que ha de añadirse – obviaremos la ingente bibliografía religiosa que señala Antonio– un Nobiliario de
los Grandes y Títulos de España260, habiendo pesado sobre toda su aportación genealógica y nobiliaria el estigma –que no se deduce de Nicolás Antonio, pero
252 En catorce volúmenes con dedicatoria al rey Felipe II. Dice Nicolás Antonio que la tuvo manuscrita don Pedro de Rojas y que a su muerte pasó a la biblioteca del Conde de Villaumbrosa. B.N.E., Mss. 1304-1317. ANTONIO, N., Bibliotheca Hispana Nova, I… Págs. 49-50.
253 En dos tomos, inédita y muy apreciada por los aficionados, si se confía en Antonio: “duobus
tomis: & ineditum adhuc per manus eorum, qui hoc studio delectantur in quo se plurimum adiuvari hominis industria serio affirmant, circumfertur”. Ibidem.
254 “[…] aunque no es tan puntual como Aponte o Ponte, tiene estimación por el todo y por
algunas particularidades que omitieron otros autores […]”. SORIA MESA, E., La biblioteca genealógica de don Luis Salazar y Castro. Córdoba: Universidad de Córdoba, 1997. Pág. 46.
255
Desde una perspectiva no tan favorable como la de Salazar: “[…] Magni autem imprimis
aestimatur ob multa, quae continet, Apontio reliquisque neglecta […] quandoque confuse valde inordinateque stemmata pertracter, líneas, nomina matrimonia liberosque commiscendo […]”.
FRANCKENAU, G.E., Bibliotheca hispanica historico–genealogico–heraldica. Lipsiae: Sumptibus Maur Georgii Weidmanii, 1724. Págs. 16-17.
256 Primero intitulado de Santa María en Aracoeli y después de San Juan ante portam latinam. Cfr. SIGNES CODOÑER, J., CODOÑER MERINO, C., y DOMINGO MALVADI, A., Biblioteca y
Epistolario de Hernán Núñez de Guzmán (El Pinciano). Madrid: CSIC, 2001. Págs. 399-402;
FLÓREZ, E., España Sagrada, XXVI…Págs. 427-432.
257 “[…] y assi quedara perpetuamente el Illmo cardenal obispo de Burgos, es solo y no ay otro si
no el que con verdad se pueda desçir favoresçedor de virtusosos y de los que se an dado a este genero descrevir […]”. B.N.E., Mss. 1.380, fol. 13r.
258
FRANCKENAU, G.E., Bibliotheca hispanica.. Pág. 135. 259 ANTONIO, N., Bibliotheca Hispana Nova, I… Pág. 448.
260 Salazar no le da nombre, limitándose a señalar que era “muy estimado por el método y verdad”, mientras que Antonio juzga que debió ser un ejemplar de título Familiis Hispanis. Es la obra de Franckenau la que hace popular el encabezamiento que referimos; SORIA MESA, E., La
biblioteca genealógica… Pág. 47; ANTONIO, N., Bibliotheca Hispana Nova, I… Pág. 448.
que sí alienta Salazar, y continúan otros autores261– de haber seguido “casi en
todo” los trabajos de Pedro Jerónimo de Aponte262. De este último, además del mencionado patronazgo que procedía de Mendoza (esto es lo que refiere Antonio)263, es materia común señalar la confección de un significado trabajo genealógico, “el mejor y más cumplido que tenemos en España, apoyado en
nuestras historias y de mucho número de escrituras”, como diría Salazar, es decir,
el Lucero de Nobleza, estudio dedicado al príncipe don Carlos264 y que según
Franckenau incluía también la misiva a don Jerónimo Zurita265. Del mismo modo, casi todos concuerdan en que los ejemplares que se encontraban con títulos similares a Genealogías Ilustres de las familias más insignes de España no eran sino ejemplares del propio Lucero266.
Sin embargo, la información que aportan la cuarentena de manuscritos pertenecientes a Aponte, el cardenal Mendoza y Alonso Téllez de Meneses parece conducir por otros caminos. Nosotros acometeremos tal acercamiento con la vocación principal de averiguar cuál es el modo en que se ha edificado la memoria heráldica y linajística de los Pimentel, para lo cual es requisito indispensable, si no alcanzar conclusiones irreprochables acerca de la autoría de cada de uno de los manuscritos, sí al menos introducir una interpretación sistemática de la información que ellos mismos aparejan, tarea para la que hemos partido desde una perspectiva global que abarca la estructura y el contenido de los mismos, con particular atención a las referencias que se hacen sobre la estirpe de los Pimentel, sin magnificar, pero tampoco sin perder de vista la elogiosa afirmación de
261
Latassa lo hace notar en su Biblioteca Nueva refiriendo la obra de Juan Lucas Cortés Biblioteca
Española Histórico-genealógico-heráldica, de la que bebe Franckenau. Tal doctrina llega hasta
nuestros días y de ella se hace eco Valverde Ogallar, quien duda, incluso, de la reivindicada autoría del cardenal sobre el Tizón de la nobleza de España remitido a Felipe II en 1560. VALVERDE OGALLAR, P. B., Manuscritos y heráldica en el tránsito…Pág. 353; DE LATASSA Y ORTÍN, F., Biblioteca Nueva de Escritores Aragoneses. Pamplona: Oficina de Joaquín de Domingo, 1798. Págs. 375-376.
262 SORIA MESA, E., La biblioteca genealógica… Pág. 47. 263
“Vulgaris fama jussu & auspiciis id confectum opus V.C.D. Francisci a Bobadilla & Mendoza,
S.R.E. cardenalis” dice sobre la confección del Lucero de Aponte. ANTONIO, N., Bibliotheca Hispana Nova, II… Pág. 201.
264 SORIA MESA, E., La biblioteca genealógica… Pág. 46. 265
ANTONIO, N., Bibliotheca Hispana Nova, II… Pág. 201.
Ambrosio de Morales, quien había dicho que Aponte había sido “quien dexó
escrito de muchos linages de los más principales de Castilla con mejores fundamentos, y mayor averiguación que nadie hasta ahora en España lo ha hecho”267
.
De este modo, comenzando por el legado de don Alonso Téllez de Meneses –acreedor de la factura de un Lucero de Nobleza– encontramos que la práctica totalidad de los códices que portan su autoría –bien los en catálogos, bien en los tejuelos– se corresponden con un modelo que a nuestro juicio se encuentra en una versión bastante completa en los manuscritos 3.295 a 3.297 de la Biblioteca Nacional, en este caso cobijada bajo el título de Linajes de España. Los diez códices que se desarrollan conforme a este modelo se abren con un prólogo en el que el autor reconoce basar la mayor parte de su obra en otra anterior – acometida por el cardenal Mendoza– y cuyos fundamentos habían sido el “Libro
del Conde don Pedro de Portugal i […] las opiniones de otros autores, coronistas, privilegios, memorias, escreturas diversas fidedignas, testamentos de que se saco en limpio este libro”268
. Antes de proceder al desarrollo del elenco de ilustres linajes, Téllez –erudito historiador– dispone una serie de capítulos en los que se trata de los solares antiguos de España asentados por romanos, griegos y godos y del modo en que se puede adquirir la hidalguía y lo que lo esta significa, corpus histórico y tratadístico que –a pesar de ciertas concomitancias con los capítulos iniciales que veremos en los manuscritos atribuidos a Aponte y al cardenal Mendoza269– forma un estudio diferente a estos que referimos, asentado sobre la premisa inicial de que, aunque la Península fuera espacio esencial de
267 MORALES, A., Los cinco libros de la crónica.. Fol. 334r.
268 De ellos, seis traen el título de Lucero de la Nobleza o Lucero de la Nobleza de España: B.N.E., Mss. 3.093, 11.454-56, 17.793, 8.506, 8.199 y 11.862, dos el de Libro de los Linages de Hespaña: B.N.E., Mss. 3.295-97 y R.A.H., Salazar y Castro, C–12, uno el de Nobiliario de España: R.A.H., Salazar y Castro, C-14, y otro el de Linages y Casas Solares de España: B.N.E., Mss. 3140-42. 269 Esencialmente, en lo que se refiere al tratamiento de la hidalguía de carácter notorio y de sus obligaciones, que en los manuscritos de esta versión se despliega a lo largo de dos o tres capítulos (con diferencias entre códices): “De los que llaman hidalgos de solar e hijos de algo notorio y que
sinifica aquel algo, y si se entiende por bienes, que bienes son”, “Por que se dixo hidalgo notorio y si es tal como el de solar”, “Porque se llaman hijos de algo devengar qutos sueldos”, mientras
que en los manuscritos de las primeras versiones del Lucero de Aponte, como veremos, se reduce a uno: “Que es ser hijodalgo notorio de solar conoscido de devengar quinientos sueldos según
mezcolanza,“los españoles i godos q de las batallas i ruina de los Araves librados
se recogieron a las montañas, i Asturias Viscaya Guipuscua y otras tierras de Cantabria”270
, modo de entender la esencia de los mejores linajes españoles que le lleva a desarrollar una serie de capítulos sobre las particularidades lingüísticas, históricas y etnográficas de la “Provincia de Biscaya”, que se extiende al incipiente reino castellano –pasando por las vicisitudes de las invasiones góticas– y que finaliza con la categorización de los reinos ibéricos y el desarrollo de sus genealogías regias, extremos a los que Alonso Téllez de Meneses dedica según qué copias entre veintisiete y veintiocho capítulos271.
En lo que se refiere a la descripción de los principales hitos genealógicos y heráldicos de los Pimentel, esta versión, a la que desde ahora denominaremos A2, incorpora las siguientes características: en primer lugar la retrotracción de los
270 B.N.E., Mss. 3.295, fol. 2r.
271 El esquema fundamental de los capítulos que van por delante de los estudios linajísticos – estos comienzan con “Las Cassas de Castilla”– no se diferencia, en gran medida, de lo que muestra, por ejemplo, el manuscrito 3.093 de la Biblioteca Nacional: “De la manera que proçedio la nobleça de los solares y linages deespaña capitulo Primero/ De los solares de la gente romana/De los solares de los Griegos que quedaron en España/De los solares de los Godos cuya es la casa Real deespaña. Capítulo 4º/De los solares que que decienden de los antiguos españoles –prosigue el cap. 4/De los solares que naçieron por echos açañosos y por letras y por executorio en contradicion y Juicio/De los que llaman ydalgos de solar e hijos dalgo notorios y que significa Aquel algo y si se entienden por vienes que vinieron/Por que se llamaron hijos dalgo de vengar quinientos sueltos. Capítulo 7/ De la provincia de Vizcaya y Castilla de do vinieron todos los solares por averse allí recogido los godos y españoles que escaparon de las batallas de moros. Capitulo 8/ De la antigüa Provincia de Cantabria y de sus linderos y quien fueron los Bardulos de los que en aquella provincia se contiene. Capº 9/De la lengua Bascongada de los Cantabros. Capitulo 10/ De las alavanças de los Cantabros. Capº 11/De la Provincia de Vizcaia qe es en Cantabria de su longura y anchura y Poblaçion. Capº 12/ De las setenta y dos ante y glesias de la tierra llana de Vizcaya mayores y porque se llama asi y como solia tener Vizcaya mayores términos. Capº 13/ De la costumbre de Vizcaya sobre el Jurar sus fueros los señores un pie descalço. Capº 14/ De la batalla Y duelo que ybieron 300 romanos con 300 cantabros y de su victoria y libertad de Cantabria. Capº 15/ Capº 16. En que se prosigue de Adonde procede la ynfançonia de los Ydalgos de castilla y como es diferente de la de Vizcaya/ Capº 17. Del trage y vestidos de los hombres y mujeres de Vizcaya/ Capº 18 de los Reynos de castilla y león y quando començaron estos nombres/ Capº 19 Como Castilla se llamo primero Bardulia y de los condes que tuvo sujetos a Leon y como se libraron deella/ Capº 20 de la Antigüedad y gran poder que tubo siempre el Reyno de España y como vinieron los godos a ella/ Capº 21 de la Antigüedad origen de los godos y de las naciones bellicosas que de ellos decienden y con tan bien viene la casa Cassa Real deespaña y todos los demás solares deella/ Capº 22 quando y por que causas vinieron nombres a los Reynos de Aragon Navarra Portugal Cataluña y Granada/ Genealogía de los Reyes de Castilla y León/ Genealogía de los Reyes de Navarra/ Genealogía de los Reyes de Aragón/ Genealogía de los Reyes de Portugal/ La divisa y Armas de todos los Reynos y Señorios de la corona deespaña que oy poseen los Reyes de Castilla”.
orígenes familiares a la monarquía visigoda272, el enlace –no diremos, hasta explicar el contenido de las otras versiones, novedoso– de la descendencia de Martín Fernandez de Novaes con los Novaes de Galicia, la descripción de la divisa familiar –tres faxas de sangre en campo de oro y cinco beneras de plata en
campo berde”273– una breve referencia a la génesis y desarrollo de las novísimas
casas de Tábara y Viana274, y –en lo que corresponde a las circunstancias que rodean el pase a Castilla– carga de toda motivación sobre las tensiones sucesorias que llevaron al escenario de Aljubarrota275. Como elemento más llamativo debe considerarse la inclusión de la genealogía a la que con anterioridad nos hemos referido, es decir la que se inicia al tiempo de la toma de mando de Enrique de Borgoña sobre del Condado Portucalense, momento en el que el primer Novaes en territorio portugués, don Alonso, habría pasado a las tierras entre Douro e Tejo como uno de los caballeros galaicos y leoneses que acompañaron al comes
portucalensis276.
272
Origen que, por otra parte, se adjudica a un notable número de estirpes de las que componen esta versión, de igual modo a como acontecerá con las primeras versiones del Lucero de Aponte. En nada debe sorprender tal disposición, si, como se ha visto, para Téllez, a pesar del gentío parapetado en la Península, a la hora de “discernir la nobleza de los linages y casas que en
Antigüedad y valor siempre asta oy tuvieron mas lustre y nombre de los quales tuvieron el primer lugar los españoles y godos”, mientras que Aponte “consta ser la Nobleza de España la mayor y mas Antigua de la Cristiandad, descender de los godos preferir y exceder a las otras naciones sus suçesiones”. B.N.E., Mss. 3.093, fol. 20v.; 11.424, fol. 5v.
273
B.N.E., Mss. 3.295, fol. 159r.
274 El marquesado de Villafranca se había concedido en 1541 en la persona de don Bernardino Pimentel, sobrino del cuarto Conde de Benavente, mientras que el de Viana del Bollo tuvo orígenes un poco más discutidos. De la Gándara afirmó haber sido otorgado por Carlos I al quinto Conde, quien luego lo cedería a su hijo don Pedro, pero lo cierto es que la expedición del título se llevó a cabo en la persona de don Pedro durante las primeras horas del reinado de Felipe II. RODRÍGUEZ RODRÍGUEZ, E., “La venta de Villafáfila al marqués de Tábara”. Brigecio, XIII. Benavente: Centro de Estudios Benaventanos “Ledo del Pozo”, 2003. Págs. 91 y ss; DE LA GÁNDARA, F., Nobiliario, armas y triunfos.. Pág. 627. A.H.N, Nobleza, Frías, C. 1523 D. 1.
Título de marqués de Viana expedido por Felipe II a favor de Pedro Pimentel Velasco (Bruselas,
17 de enero de 1556).
275 En una línea bastante similar a cómo habían discurrido estos asuntos entre los autores del siglo XV: “El dicho Don Jnº Alonso Pimentel perdio todo su estado por tener la voz de Castilla se paso
a ella donde adquirio el condado de Venavente y los otros estados que le son anexos”. B.N.E. Mss.
3.093, fol. 114r.
276Cfr. LADERO QUESADA, M.A., La reconquista y el proceso de diferenciación política
(1035–1217). Madrid: Espasa-Calpe, 1998. Págs. 217 y ss; DA CRUZ COELHO, M. H., “La
génesis y afirmación del Reino de Portugal”. Pueblos, Naciones y Estados en la Historia. Salamanca: Ediciones Universidad de Salamanca, 1992. Págs. 15-18.
Asistimos, entonces, al arranque doctrinal de los Pimentel como una estirpe de origen galaico, extremo que, como se ha visto, no se contempla en las obras genealógicas del siglo XV, ni en los de la primera mitad del siglo XVI. Este “arreglo”, a pesar de la arbitrariedad de la genealogía inventada, cuenta –así sucede en todo este tipo de pretendidas indagaciones– con un fondo pseudo real, que en el presente caso se sustenta sobre un triple pilar: la aparición de unos Novaes de origen gallego en el Libro de Linhagens, la posibilidad de ofrecer a los Pimentel de un origen remoto más próximo a Castilla y León –donde llevaban siglo y medio asentados– y, por fin, la cercanía entre la heráldica de los Pimentel y los territorios de influencia jacobea277. Curioso, es sin embargo, que no vuelva a replicarse sobre el aparte dedicado a los Pimentel lo que el propio Téllez sostiene en uno de los capítulos introductorios de este modelo de códices, a saber, la consabida procedencia romana de la estirpe, que, toma de Lucio Marineo Sículo278.
Pero no termina aquí cuanto debe acotarse acerca de los códices atribuidos a este desconocido autor toledano. Existen en el inventario de la Biblioteca Nacional al menos otros dos manuscritos bajo la rúbrica de Téllez de Meneses que deben ser traídos a colación sin ningún género de duda. Nos referimos al 1.446 y al 3.236, ambos de estructura similar –diferente, sin embargo, respecto a los diez códices anteriores– con anotaciones que deben tratarse de manera particularizada, y que forman parte principal del núcleo de códices que denominaremos versión A1.
En el caso del manuscrito 1.446 el tejuelo anuncia un “Lucero de la
Nobleza de Alonso Tellez de Meneses” y la obra se inicia con un subtítulo –
idéntico en el códice 3.236– en el que se adelanta cuál será el contenido general de la misma: “tratase en el de su origen [de la nobleza] valor preeminencias y
277 Muy probablemente, para entonces el reproche que significaba –en tiempo de las refundiciones– el señalamiento de un origen galaico, ya había desaparecido. Esta genealogía gozará de no poco éxito, tal es así que incluso Salazar en su Casa Farnese le da carta de veracidad. SALAZAR Y CASTRO, L., Índice de Glorias… Pág. 595.
278 “[…] escrivio Lucio Marineo Siculo, en lo que de españa escrive […] los apellidos derivan
hasta nuestros tiempos de estos, son los unos fonseyas que oy se llaman fonsecas, y los cornelios antiguos romanos vienen los corneles de Aragon y los coroneles de Castilla, tanbien de los