Capítulo Ocho
7) CRISÓLITO:
Cuando estamos libres por completo de la forma sutil de locura religiosa que nos mantenía cautivos en Babilonia, y que no es el Camino, quedamos en libertad de las malas pasiones que nos hacían amarla y con las que la amábamos. Entonces somos adornados con crisólito.
8) BERILO: (Éxodo 28:20). A
medida que madura nuestro compañerismo con el Padre, progresamos en nuestra comprensión y en nuestra capacidad para obrar como sacerdotes de Dios. Funcionamos entonces exactamente de la misma manera como Jesús actuaba en su humanidad, mientras estuvo en este mundo, al representar y revelar a Dios ante los demás, cuando se nos adorna con el berilo.
descubre falsos amigos y asegura un amor verdadero. Implica
se cr ee que asegura la felicidad co nyug al, el éxito en el amo r y la alegría en la unión.
se encuentra en el pectoral de Aarón (Éxodo
se supo ne que es el antídoto para la locura y den ota una libertad total de las pasiones m aligna .
9) TOPACIO: Estas características son resultado de un afecto personal muy estrecho e íntimo con el Señor.
"14Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. 15Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer" (Juan 15:14-15).
El topacio se reserva para los amigos de Jesús, completamente leales y dignos de toda confianza y que, además, también se aman entre sí de manera incondicional.
10) CRISOPRASO: Jesús dijo que sus discípulos son la luz del mundo. Sólo podemos ser la luz del mundo cuando Cristo se haya formado en una manera completa y total en nosotros, y se manifieste en nuestras vidas a quienes están alrededor nuestro.
Muchas actividades "cristianas" en el nombre de Jesús, no glorifican a Dios, pues a veces hablamos y obramos en una forma más que impía. El crisopraso se destina para quienes reflejan a Cristo en sus actitudes, palabras y comportamiento, de manera tal que brillan y resplandecen en medio de las tinieblas del mundo.
11) JACINTO:
Todo profeta adornado con jacinto puede recibir en forma directa de Dios y revelar su luz y su verdad del Evangelio a los demás. Los que las reciben por medio del profeta no ven ni oyen las cosas con suficiente claridad. Antes de poder adquirir el adorno de esta piedra preciosa, debemos crecer en compañerismo con Dios hasta cuando podamos recibir las cosas que ojo no vio ni oído oyó.
12) AMATISTA: En
todos nosotros se encuentra el deseo de aparecer como espirituales frente a otros cristianos. Podemos hablar o actuar sin espiritualidad cuando no nos observan nuestros hermanos o hermanas; el grado hasta donde hagamos esto, revelará la insinceridad y la hipocresía escondidas en nuestros corazones.
A medida que maduramos en Dios dejamos de preocuparnos por las opiniones ajenas y vencemos este deseo de tener buena fama y buena opinión ante los demás. En este punto pasamos
denota fidelidad, compañerismo y amistad.
resplandece en la oscu ridad.
es translúcido y permite el paso de la luz, pero la difunde en una manera tan peculiar y especial que quien m ira a través del jacinto no p uede distinguir con claridad los objetos qu e están m ás allá de él.
a ser completamente sinceros y permitiremos que los otros vean nuestra verdadera naturaleza y nuestros verdaderos sentimientos íntimos.
Luego, si hay ira injusta, impaciencia, intolerancia, u otras impurezas ocultas en nuestro interior, se revelan y se exponen nuestras pasiones violentas. Quienes nos aman y cuidan de nuestras almas, pueden entonces ayudarnos a vencer estas cosas, y podremos así ser liberados de sus efectos dañinos para nuestro andar en la vida interior del espíritu. Sólo quienes de manera voluntaria han despreciado la fama y han muerto verdaderamente al ego, podrán ser galardonados con amatista.
El Espíritu Santo nos revelará muchísimo más sobre estos temas si tenemos voluntad para oír la voz de Jesús y fijar con firmeza nuestras raíces y afirmar nuestros terrenos en la Palabra de Cristo.
El Señor nos enseña mucho más sobre la Esposa de Cristo en estos dos últimos capítulos de Apocalipsis, pues declara con mucha sencillez muchas cosas que necesitamos oír y obedecer.
(Apocalipsis 21:22). Cuán distinta de la ciudad de Babilonia con sus catedrales y templos de piedra y vidrio, ladrillos o concreto, llamados "santuarios" o "iglesias" o "la casa del Señor" por los santos cautivos y engañados.
de la tierra traigan su gloria y honor a ella (21:24-25). Dios anhela que su sacerdocio real se aliste para que así pueda entrar en su ciudad.
pues han renovado sus pensamientos, mediante la muerte absoluta y completa a las insinuaciones del yo, y han podido desarrollar así la mente de Cristo.
menos a las estructuras hechas por seres humanos.
Verdad. Y esta actitud es la que, de improviso , nos transforma en “ soberbios” a los ojos de los q ue hasta ayer eran nuestros “ hermanos am ados” , pero que ahora parecerían haberse convertido en acérrimo s enemigos prestos a destruirnos sin darnos la menor op ortunidad.
En la Nueva Jerusalén no hay templo ni santuario, pues el Señor Todopoderoso y el Cordero son su templo y su santuario
Sólo pod rán entrar en la Nueva Jerusalén aquellos c uyos n omb res estén escritos en el Libro de la Vida del Cordero (21:27). Sus puertas siempre están abiertas, en espera que los reyes
Los siervos del Cordero tienen el nombre del Cordero escrito en sus frentes (22:3-4),
A la Nueva Jerusalén la constituyen personas, los hijos de Dios que han venido a ser sus siervos, sus amigos y su Esposa. En medio de ellos fluye el agua de la vida de Dios, un río del Espíritu que se origina del trono de Dios, en los corazones de quienes le han entronizado verdadera- mente allí (22:1-3).
El Señor Jesucristo es el Árbol de la Vida que produce su fruto continuamente, todos los meses del año. Las hojas del árbol son aquellos discípulos cuyas raíces y fortaleza están en Cristo, que han sido iluminados por Dios, y reinan en vida, para traer sanidad tanto espiritual como física a las naciones (22:2-6).
"14Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de la vida y para entrar por las puertas de la ciudad. 15Mas los perros estarán fuera, y los hechiceros, los fornicarios, los homicidas, los idólatras, y todo aquel que ama y hace mentira. 16YO JESÚS HE ENVIADO MI
ÁNGEL PARA DAROS TESTIMONIO DE ESTAS COSAS EN LAS IGLESIAS. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana. 17Y el Espíritu y la Esposa dicen: VEN. Y el que oye, diga: VEN. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente" (Ap. 22:14-17).
Jesús sencillamente declara y afirma que todas estas cosas son para las iglesias, o sea, para todas aquellas personas nacidas de nuevo que han depositado su fe en Él, es decir, que creen en Cristo.
El Espíritu y la Esposa dicen: "VEN" a los hijos de Dios que conforman las iglesias porque todos ellos están mantenidos en tremendo cautiverio y en una esclavitud más que ominosa por
Los que OYEN y responden, también dicen: "VEN."
.
Por eso algunas de estas c osas no han fun cionado en la operatoria para la que fueron pronun ciadas, porqu e han sido llevas al carácter de lema móvil d e algunas organizaciones que pensaro n que estaban dirigid as a ellas.
"B abilon ia la Grande, la Madre de las Rameras y de las Abo inacio nes de la Tierra" (Ap. 17:5).
Que todos los sedientos salgan de Babilonia y traigan su gloria a la Nueva Jerusalén, y los que quieran tomen del agua de la vida gratuitamente. AMEN