ASPECTOS DE DOBLE IMPOSICIÓN EN EL SISTEMA ARGENTINO
2. CRITERIO DE RESIDENCIA ADOPTADO POR LA ARGENTINA
La Ley del Impuesto a las Ganancias (1997) establece que se considera residente argentino a los fines fiscales a las siguientes personas (art. 119):
a) A los sujetos de nacionalidad argentina, nativas o naturalizadas, excepto las que hayan perdido la condición de residentes.
b) A las personas de nacionalidad extranjera que hayan obtenido su residencia permanente en el país o que, sin haberla obtenido, hayan permanecido en el mismo durante un período de doce meses.
Asimismo, dispone que la adquisición de la condición de residente causará efecto a partir de la iniciación del mes inmediato subsiguiente a aquel en el que se hubiera obtenido la residencia permanente en el país o en el que se hubiera cumplido el plazo establecido para que se configure la adquisición de la condición de residente (art. 119, 2° párr.).
En lo que respecta a las personas de existencia ideal o jurídicas y a otros patrimonios, la normativa entiende como residentes a (art. 119):
• Las sucesiones indivisas en las que el causante, a la fecha de fallecimiento, revistiera la condición de residente en el país.
• Las sujetos comprendidos en el inciso a) del artículo 69 de la ley, es decir, las sociedades regulares de cualquier tipo jurídico, las asociaciones civiles y fundaciones, todas ellas constituidas en el país; las entidades y organismos pertenecientes al Estado alcanzadas por el impuesto, los fideicomisos constituidos en el país, excepto aquellos en los que el fiduciante posea la calidad de beneficiario y los fondos comunes de inversión constituidos en el país, no comprendidos en el primer párrafo del artículo 1º de la ley 24.083 y sus modificaciones.
• Los establecimientos comerciales, industriales, agropecuarios, mineros o de cualquier otro tipo, organizados en forma de empresa estable, pertenecientes a asociaciones, sociedades o empresas, cualquiera sea su naturaleza, constituidas en el extranjero o a personas físicas residentes en el exterior. Se trata, en general, de sucursales que operan en nuestro país de empresas constituidas en el exterior.
• Las sociedades y empresas o explotaciones unipersonales, constituidas o ubicadas en el país.
En cuanto a la pérdida de la condición de residente de las personas de existencia visible, la citada ley establece que la misma se perderá en alguna de estas dos situaciones (art. 120):
a) Cuando se adquiera la condición de residente permanente en un Estado extranjero, según las disposiciones que rijan en el mismo en materia de migraciones.
b) Cuando el sujeto permanezca en forma continuada en el exterior durante un período de doce meses, caso en el que las presencias temporales en el país no interrumpirán la continuidad de la permanencia.
La pérdida de la condición de residente causará efecto a partir del primer día del mes inmediato posterior a aquél en el que se hubiera producido cualquiera de las dos situaciones antes descriptas (art. 120, último parr.).
No obstante lo previsto en el párrafo anterior, con respecto a los representantes oficiales del Estado nacional, provincial o municipal que ejercen funciones en el exterior y los sujetos que permanezcan en el exterior sin la intención de permanecer en forma habitual, en ambos casos no perderán su condición de residencia (art. 121).
Otro punto tratado por la citada ley es el problema de la doble residencia. A estos efectos la Argentina adopta el criterio establecido por el Modelo de Convenio de la O.C.D.E., solucionándolo mediante las disposiciones de su artículo 125 que enumera por orden de importancia decreciente, algunos criterios subsidiarios que se aplicarán en serie cuando una persona física sea considerada residente en dos Estados y la aplicación de los principios generales no permitan delimitar tal situación (UBA, 2002). La ley menciona que cuando suceda esto será considerado residente argentino en virtud de que:
a) Mantengan su vivienda permanente en la República Argentina;
b) Su centro de intereses vitales se ubique en el territorio nacional;
c) Habiten en forma habitual en la República Argentina, condición que se considerará cumplida si permanecieran en ella durante más tiempo que en el Estado extranjero que les otorgó la residencia permanente o que los considera residentes a los efectos tributarios, durante el período que a tal efecto fije la reglamentación;
La vivienda permanente es el lugar donde la persona física tiene la propiedad o posesión de ella, arreglada y reservada para su uso permanente (casa, departamento comprado o alquilado). Hay que tener en cuenta que no se considera residencia permanente si el sujeto reside allí por cuestiones laborales, académicas o recreativas.
Si la persona tiene una vivienda permanente en ambos Estados, se concede preferencia a aquél con los que las relaciones personales y económicas de ésta sean estrechas, entendiendo como centro de sus intereses vitales (donde está su familia, sus negocios, sus actividades políticas, culturales y sociales, etc.).
En los casos en que la residencia no pueda determinarse en base a las normas anteriores se recurre en primer lugar a la residencia habitual y luego a la nacionalidad.
El dictamen 14/2000 de la Dirección de Asesoría Legal, dependiente de la AFIP, explica lo que debe entenderse como vivienda permanente o centro de intereses vitales. Al respecto, expresa lo siguiente:
Sobre el particular estima que "vivienda permanente" podría definirse como el "...recinto apto para morada que, en forma continuada, se mantiene efectivamente afectado o, de lo contrario, disponible, para la finalidad principal de morada habitación, aún cuando también se lo destine accesoriamente al desarrollo de actividades productivas y con prescindencia del título jurídico bajo el cual se lo afecta o se lo tiene a disposición".
Por otra parte, considera que puede entenderse como "centro de intereses vitales" de una persona física, al "...lugar sito en un territorio nacional en el cual aquella mantenga relaciones personales y económicas más estrechas, las que deben ser consideradas en forma conjunta, salvo que ofrecieran soluciones contradictorias, en cuyo caso deberá otorgarse preeminencia a las primeras".
Otro aspecto importante, es el contemplado por el artículo 126 donde la Ley del Impuesto a las Ganancias enuncia taxativamente a los sujetos que a pesar de encontrarse dentro del concepto de residentes, no serán considerados residentes argentinos, ellos son:
a) Los miembros de misiones diplomáticas y consulares de países extranjeros en la Argentina.
b) Los representantes y agentes que actúen en Organismos Internacionales de los que la Nación sea parte y desarrollen sus actividades en el país.
c) Las personas de existencia visible de nacionalidad extranjera cuya presencia en el país resulte determinada por razones de índole laboral debidamente acreditadas, que requieran su permanencia en la Argentina por un período que no supere los cinco años, así como los familiares que no revistan la condición de residentes en el país que los acompañen.
d) Las personas de existencia visible de nacionalidad extranjera, que ingresen al país con la finalidad de cursar estudios secundarios, terciarios, universitarios o de posgrado, en establecimientos oficiales o reconocidos oficialmente, o la de realizar trabajos de investigación recibiendo como única retribución becas o asignaciones similares, en tanto mantengan la autorización temporaria otorgada a tales efectos.