• No se han encontrado resultados

Criterio Según docentes Según estudiantes

In document REVISTA INVESTIGIUMIRE VOL. 2 NUM. 2 (página 75-77)

Concepción de Refuerzo

Se encontró que lo expresado por los docentes no corresponde a la realidad, por cuanto no se encuentra la formulación de estrategias o procesos, sino actividades sueltas que no se consideran como oportunidades de apoyo al estudiante; si se centran en corroborar el aprendizaje memorístico, oponiéndose a lo afirmado por Flórez (1999), cuando señala que el uso del refuerzo es común para llenar los vacíos y, también, es una actividad a través de la cual el maestro afianza, asegura y garantiza el aprendizaje del estudiante.

Es entendido como:

Una estrategia que organiza, asigna y orienta los vacíos de conocimientos que se deben llenar o que se usan para profundizar temas.

Es un proceso de acompañamiento o de seguimiento a los estudiantes, que se hace en las clases.

Finalmente, es entendida como una oportunidad para que los estudiantes puedan sanar las deficiencias, dificultades o debilidades de sus conocimientos o, también, es una ayuda para el autoaprendizaje de los conocimientos de los estudiantes o para que alcancen objetivos y logros.

Es una actividad para afianzar lo que se investiga, lo que les evalúan y para aprender lo que deben aprender; para hacer énfasis en temas y contenidos.

Es una oportunidad para mejorar lo que le han explicado en clases y mejorar las notas; para entender los conocimientos, para nivelarse en temas y para superar las metas, las complicaciones que se le han presentado en el aprendizaje y para superar las dificultades encontradas en el desarrollo de los temas vistos.

Finalmente, es un deber del docente, quien debe planificar y que tiene que cumplir como un criterio para la aprobación de los estudiantes.

Concepción de Recuperación

Como el caso del refuerzo, para la recuperación se observa que no hay mayor diferencia por lo expresado por los informantes; dejando de lado un punto muy importante aportado por Gagné (2001), cuando expresa que la recuperación, conocida como fase de recordación, “ocurrirá a raíz de un estímulo externo, algún elemento que haga necesaria la recuperación de la información, la cual pasará al generador de respuestas” (1996, p. 71). En correspondencia a lo argumentado para el caso anterior, si el docente no plantea estrategias de aprendizaje, en las que se brinden los indicios para que el estudiante pueda recordar, enlazar, interpretar la información, no es éste un apoyo efectivo para que el estudiante pueda superar dificultades en el aprendizaje, más aún, si sigue centrado en la memoria.

Es una oportunidad para aprender, para subsanar debilidades y dificultades que presentan los estudiantes en su proceso de aprendizaje, para completar las actividades que deben consultar, investigar, trabajos, talleres y evaluaciones; para corregir errores y para modificar lo que está mal.

Es un procedimiento para alcanzar los logros, saldar lo perdido e indica la promoción del estudiante.

Finalmente, es un ente limitante para el estudiante ya que lo vuelve mediocre.

Es una actividad para mejorar la materia, los logros perdidos y las malas notas.

Es una oportunidad para ponerse al día, entender mejor lo poco entendido, aprender bien, para hacer lo no realizado; para repasar lo enseñado y lo olvidado, para rehabilitarse así mismo.

Es un deber del docente pues lo manda la ley y para que el estudiante apruebe.

Es un castigo porque toca hacer más actividades y porque impide divertirse.

Estrategias para la aplicación el refuerzo y la recuperación

Tanto docentes y estudiantes hacen mención de actividades, instrumentos evaluativos sueltos que no conforman verdaderas estrategias de aprendizaje, evidenciando la necesidad de conocer qué son y cómo se formulan y aplican estas, ya que lo encontrado es contrario a lo expresado por Losada, Montaña y Moreno (2003), las estrategias son: “procedimientos que pueden incluir varias técnicas, operaciones o actividades específicas y que persiguen un propósito determinado”. (p.10)

Escritas como talleres, pruebas y cuestionarios, ensayos, carteleras, consultas, resumen.

Gráficas: elaboración de dibujos y mapas. Orales: exposiciones, lecciones, conversatorios.

Escritas: talleres, pruebas, investigaciones, carteleras, ensayos; trabajos manuales; orales como sustentaciones, participaciones en clase lecciones.

Planeación del refuerzo y la recuperación

En los dos actores se puede encontrar la falta de claridad entre lo que son los logros, indicadores de logro y estándares, ya que se toman estos, de acuerdo a la información como temas, contenidos no aprendidos, continuando con la preparación para evaluar memoria y para sancionar actos de falta de responsabilidad, más que estructuración de planes que contribuyan a la superación de dificultades de aprendizaje.

A través del diseño por logros no alcanzados, por indicadores de logro, estándares y competencias, y por las dificultades manifestadas en análisis, lectura y otros. Por ejecución que se deben hacer en un tiempo señalado por el colegio, con actividades que repitan lo que no hizo; como compromiso con familiares y el mismo estudiante.

Se diseñan por logros no alcanzados y por las dificultades presentadas por los estudiantes. Para ejecutarse en actividades orales o escritas y que se evalúan de forma cualitativa o cuantitativa.

Factores que conllevan al refuerzo y la recuperación

Los factores mencionados tanto por estudiantes como por docentes, muestran la continuidad de la aplicación de una pedagogía tradicional bajo la teoría conductista para los procesos de enseñanza-aprendizaje, donde el docente es el que únicamente posee el conocimiento, espera que el educando esté en sus clases estático, quieto, atento a sus ordenes y, de no ser así, puede ser sancionado; la metodología se basa en el desarrollo de la memoria, lo que explica, también, con todo lo anterior, que los estudiantes perciban las clases como monótonas y aburridas. Igualmente, todo esto impide que el docente pueda ver los factores que realmente desde al ámbito escolar pueden estar afectando el aprendizaje en el educando, y que por no relacionarse con las características y contexto actual de los aprendices, se le dificulte llegar con estrategias de formación, de refuerzo y recuperación efectivas para apoyarlos.

Intrínsecos como de cognición del estudiante: de atención, percepción y memoria, de emoción como: falta de proyecto de vida, temores; extrínsecos como: entorno familiar conflictivo, de preocupaciones; entorno escolar de conflictos, incumplimiento de normas, problemas académicos por falta de manejo de competencias lecto -escritoras y del entorno social por los noviazgos y las amistades

Intrínsecos como por temores, desagrado por el área, de pereza para desarrollar trabajos, tareas; extrínsecos por el entorno familiar por el trato y responsabilidad de los padres; por el entorno escolar: por indisciplina, por el docente que no escucha, las clases son aburridas y monótonas, y por el entorno social, por las fiestas, la televisión, los juegos y los amigos.

INVES

TIGIUM

IRE

vist a e s y Humanas

Prácticas de refuerzo y recuperación para el aprendizaje de las ciencias sociales

Entonces, mientras se continúe asumiendo que aprendizaje es sinónimo exclusivo de memoriza- ción de temas y contenidos, y no la interpretación, comprensión, argumentación y crítica de los mis- mos, los estudiantes seguirán percibiendo áreas aburridas, difícilmente se disminuirán la cantidad de reprobaciones y de deserción en las institucio- nes educativas; igualmente, no corresponderán a los resultados esperados, las estrategias de ense- ñanza que se apliquen.

Desde los procesos de aprendizaje, y según la teo- ría del procesamiento de la información de Gagné, citado por Delgado (1996), tanto el refuerzo como la recuperación son concebidos como fases o etapas del proceso de aprendizaje; según la infor- mación obtenida y analizada, esto no es tenido en cuenta ni por los docentes ni menos por los es- tudiantes, por falta de conocimiento en cuanto a las teorías, procesos y fases de aprendizaje. Estas últimas, no implican, por tanto, realizar necesaria- mente actividades extra clase, ya que pueden ser desarrolladas en la misma clase y dentro de lo pro- gramado; hace falta estructurar pasos y estrategias que conduzcan al estudiante a recordar y reforzar con la comprensión e interpretación lo que se de- sea que aprendan.

Ahora, sobre las estrategias implementadas por los docentes para el refuerzo y la recuperación de los estudiantes que presentan debilidades en su pro- ceso de aprendizaje en el área de ciencias sociales, se puede concluir que son repetitivas y tomadas, simplemente, como instrumentos o una acción evaluativa que no incluye procesos de repaso o de realimentación de lo visto. También, se remi- ten, básicamente, a dar cuenta de los contenidos vistos, más no a desarrollar las competencias del área, por lo que también se observa que, a pesar de haber pasado algunos años de trabajar con competencias, indicadores de logro, estándares y desempeños, entre otros, en el ambiente escolar, en la práctica no se entiende ni se trabaja real- mente con ellos.

En realidad, las practicas, objeto de estudio, im- plican un trabajo extraclase tanto para docentes como para estudiantes, y constan de dos momen- tos: primero, el estudiante desarrolla el trabajo o la actividad y, posteriormente, da cuenta al do- cente del manejo de los contenidos a través de

exámenes, exposiciones, talleres, ensayos y otros, con lo que el docente verifica que, efectivamente, el educando desarrolló lo propuesto y aprendió lo enseñado, manteniendo el esquema conductista que es, además, otra de las razones por las cuales no se aplica ni se cambia las prácticas de ense- ñanza-aprendizaje, y, con ellas, de evaluación, de refuerzo y recuperación.

Sin embargo, para trascender el antiguo concepto de estrategias y cambiar su concepción y visión como sinónimo de técnicas de estudio, se las debe consi- derar como un conjunto de actividades planeadas y organizadas, cotidianamente, propuestas por los do- centes o programadas por el mismo estudiante, para facilitar el aprendizaje y no para dificultarlo.

Dentro del sector educativo, a estas prácticas de refuerzo y recuperación no se les brinda la sufi- ciente importancia e interés que merecen como pasos dentro del proceso de aprendizaje, y se utilizan como simples actividades que, de cierta manera, obligan al estudiante a aprender de for- ma mecánica y conductual, sin que se identifique, realmente, dónde está la dificultad para el apren- dizaje. Los docentes no conocen cómo se deben desarrollar y tampoco identifican en la práctica su finalidad; es por eso que se las continúa tomando como medio para enseñar a aprender, aplicando siempre actividades sueltas, repetitivas y que im- plican la puesta en acción de la memoria.

Con lo anterior, cuando se trata de colaborar con los estudiantes para superar las dificultades de aprendizaje, es importante no repetir las mismas estrategias que se aplicaron en las clases, por el contrario, se deben buscar nuevas, de acuerdo a las necesidades que se presentan. Es necesario que los docentes tengan en cuenta que al reprobar el estudiante el área o los temas, está mostrando que tiene problemas de aprendizaje, ya sea por falta de motivación, de interés por el área o porque no se han empleado las estrategias adecuadas para que pueda apropiar los temas; por lo cual, esta situación exige a todo docente dirigir más su aten- ción hacia ellos, para resolverlos a tiempo y que el educando continúe el proceso de aprendizaje. Es importante que los docentes tengan en cuenta todos los factores externos que intervienen para que un estudiante no tenga un óptimo desempeño y, en consecuencia, busque la forma de interve-

INVES

TIGIUM

IRE

vist a e s y Humanas

nirlos para favorecer el proceso educativo del educando y de su propio proceso de enseñanza. En el entorno escolar, tanto docentes como estu- diantes reconocen como un factor que aporta de manera favorable o desfavorable al proceso de aprendizaje, la forma de ser del docente con los estudiantes, entendida como las maneras del tra- to personal, las relaciones de afecto o rigidez; así como también, identifican como un pro o contra, la utilización de los recursos didácticos que emplea y metodologías para hacer variadas e interesantes las clases; éste es un aspecto de gran importancia, a tenerse en cuenta, para encontrar otras alternati- vas para hacer interesantes las clases, motivadoras, que llamen la atención y que, en su contexto, evi- ten la llamada mortalidad académica.

Teniendo en cuenta lo analizado acerca del entorno social, es necesario emplear didácticas creativas y lúdicas en el área, para que se constituyan en el me- dio que permita a los estudiantes encontrar otras formas de aprovechar su tiempo libre y las nuevas tecnologías de la información y la comunicación. Por otra parte, los docentes afirman que los estu- diantes presentan dificultades en las habilidades lecto-escritoras, y argumentan que es por ello que se les dificulta analizar, argumentar y proponer en los diferentes temas de ciencias sociales; igual- mente, manifiestan que por la falta de desarrollo de estas habilidades, los educandos muestran cier- ta resistencia a las actividades que impliquen lectura y escritura, lo cual se refleja en desmotiva- ción por el área; pero, al respecto se evidencia una gran necesidad por conocer, desde los estudiantes, las causas reales de esa actitud frente a las activi- dades que implican leer y escribir, para proponer, así, una solución eficaz. Por otra parte, mientras se motiva el desarrollo de ese estudio, se propo- ne que el docente no convierta esas actividades en rutina, sino que las programe en un plan que pro- ponga variación de actividades que promuevan, en el estudiante, la demostración de sus fortalezas, la puesta en acción de la creatividad, para que, basados en los temas y contenidos del área, el educando demuestre, además, otras habilidades, desarrolle y complemente aquellas que aparecen como debilidades.

A pesar de que los docentes manifiestan planear

el refuerzo y la recuperación teniendo en cuenta indicadores de logro, logros, estándares y com- petencias, se puede observar, en las actividades facilitadas por los mismos docentes y, sobre todo, por lo manifestado por los estudiantes, que en realidad se programan actividades sueltas que llevan a la demostración del aprendizaje de unos contenidos memorísticos, mas no al desarrollo de las competencias de comprensión, interpretación, argumentación y proposición que con ellos se pre- tende desarrollar, siendo esta práctica contraria a lo planteado por Gagné, Losada y Moreno (2003), quienes proponen una serie de pasos secuencia- les, planeados y organizados, a través de los cuales, se induzca al estudiante a construir, recordar y reforzar los aprendizajes y, con ello, desarrollar competencias y habilidades, y no solamente como ejercicio de la memoria.

Con base en las apreciaciones anteriores, se plan- teó una estrategia denominada: “El taller creativo”, en el que se estructura un proceso integral, con- formado por una serie de pasos para llevar a cabo prácticas de refuerzo y recuperación que conlleven al aprendizaje de las ciencias sociales.

El taller creativo como estrategia

In document REVISTA INVESTIGIUMIRE VOL. 2 NUM. 2 (página 75-77)