materias primas para biodiesel
El biodiesel puede obtenerse a partir de diversos aceites vegetales, Paraguay cuenta con una variedad interesante de opciones, aunque en volúmenes disponibles muy diferentes, según vimos.
Un factor primordial para entender la situación de las materias primas para biodiesel es entender el actual funcionamiento de estos mercados y su naturaleza.
No debe olvidarse que —y a diferencia de la caña de azúcar, principal cultivo para obtención de etanol en Paraguay— los aceites vegetales tradicionales fueron desarrollados y hoy día cultivados extensivamente en todo el mundo para su utilización como aceites comestibles, por ello éste es su mercado tradicional y también dominante, en el sentido de que la oferta es absorbida mayoritariamente para este uso y por lo tanto los precios son dictados por este mercado dominante. La utilización de ellos como materia prima de biodiesel por lo tanto, es un costo de oportunidad económico, en general de menor valor, viable en último término a los casos en que los precios se mantengan bajo el denominado “precio biodiesel”, o sea, el mayor precio que puede pagar en el momento la industria del biodiesel.
El análisis de precios históricos de los aceites vegetales nos da un panorama esclarecedor, pues lo que realmente interesa para el análisis es el margen existente entre el precio de mercado del aceite y el máximo precio que el productor de biodiesel puede pagar en el momento en función a los precios que puede obtener por el biodiesel en el mercado.
En el gráfico 11 se representa el máximo precio que puede pagar la industria del biodiesel en la actualidad por un aceite vegetal suponiendo que el producto final (biodiesel) es comercializado por la vía usual a un precio al consumidor final semejante al gasoil importado en el mercado nacional. Como se puede notar, el valor de la línea actual es ligeramente superior a los precios promedio históricos anuales de la mayoría de los aceites producidos, lo que da una falsa impresión de márgenes positivos en términos de promedios históricos.
GRÁFICO 11
HISTÓRICO DE PRECIOS PROMEDIOS DE ACEITES Y GRASAS EN EL PARAGUAY
(Dólares por tonelada anual)
Fuente: Elaborado por el autor a partir de datos de exportación de la Oficina Consultiva y de Investigación Técnica (OCIT), 2008.
Debe notarse que los precios son bastante volátiles y que existe una fuerte tendencia al aumento desde el 2006, actualmente la mayoría se encuentra bien por encima de la la línea “Límite precio biodiesel 1”indicando posible pérdida operativa para una fábrica de biodiesel. Esta misma situación ya se dio en el pasado12 (línea “Límite precio biodiesel 2”), pues si bien los precios de los aceites fluctuaban en una franja menor, también era menor el máximo precio que podía pagar la industria de biodiesel.
Generalizando el análisis podemos sostener que los períodos de ganancias y pérdidas operativas potenciales se suceden rápidamente, provocando inseguridad económica a una inversión de este tipo, lo que explica la razón por la que en las condiciones actuales ninguna industria aceitera ha apostado por la inversión en biodiesel, siendo que deberían ser éstas las que lideran el proceso, dadas sus evidentes ventajas competitivas: instalaciones industriales de extracción ya existentes y en funcionamiento, experiencia en el sector, logística desarrollada, economías de escala, entre otras.
Este análisis nos da la pauta de que, el caso biodiesel adolece de un serio inconveniente: —el cual no existe para el caso etanol— las materias primas con mayor volumen disponible, los aceites vegetales comestibles, no fueron desarrollados ni concebidos para su uso como biocombustibles y la situación económica descrita es una consecuencia lógica de ello, pues su mercado tradicional —aceites comestibles— puede llegar a pagar más que el costo de oportunidad biodiesel, lo que desalienta la inversión en este tipo de industrias en las condiciones actuales en Paraguay.
Del gráfico se puede notar que solamente la grasa animal, los ácidos grasos y el aceite de pulpa de coco muestran precios promedio menores y curvas relativamente planas de comportamiento en el tiempo. Esto explica que las cuatro primeras plantas de biodiesel operativas en el país hayan optado por la grasa bovina como primera opción de materia prima contribuyendo a ello la relativa disponibilidad de volúmenes industrializables, lo que no se da con los ácidos grasos y el aceite de pulpa de coco.
De este modo podemos identificar las dos principales barreras económicas13 al crecimiento del biodiesel en el país: (i) los altos precios relativos14 de las materias primas más abundantes y (ii) los escasos volúmenes disponibles de las materias primas con precios relativos competitivos.
1.
Otras materias primas alternativas
Reconociendo los problemas anteriores analizaremos brevemente la situación y perspectivas de las materias primas con precios relativamente competitivos.
a) Grasa bovina
La grasa o sebo bovino es un subproducto de la industria cárnica consistente en los remanentes de grasa que son extraídos de las reses para posteriormente ser procesados con el fin de obtener un producto limpio de impurezas y lo más homogéneo posible, destinado normalmente a la fabricación de jabones.
Su gran limitante como materia prima para biodiesel es justamente la dependencia de la actividad del sector de la carne, pues abunda y se presentan a costos relativos bajos cuando este sector aumenta su actividad y viceversa.
12
Estudio de factibilidad realizado por el autor en el año 2003.
13 Si bien existen otros tipo de barreras, las más importantes son las económicas, pues éstas condicionan o no la
inversión y posterior producción de biodiesel más que otras.
14
La disponibilidad aumentó mucho en los últimos dos años, coincidiendo con el auge de las exportaciones de carnes en grandes volúmenes a mercados nuevos, produciéndose alrededor de 18.000 toneladas anuales, este crecimiento produjo una oferta abundante a precios competitivos para la industria del biodiesel, hecho que desencadenó la apertura y funcionamiento de las primeras plantas industriales de biodiesel.
Actualmente sin embargo, como consecuencia de factores climáticos que repercutieron en el faenamiento bovino, la oferta de grasa disminuyó acompañada de un pronunciado aumento de precios, afectando fuertemente a los costos operativos de las plantas de biodiesel.
El rol de la grasa animal como materia prima de biodiesel está entonces restringido por la situación anterior en cuanto a volúmenes disponibles y precios competitivos. A mediano y largo plazo es evidente que no es posible pensar en un crecimiento importante de la contribución de este sector al biodiesel, sumando a ello la muy baja eficiencia desde el punto energético de la actividad, pues los rendimientos de producción de grasa por hectárea y año son pequeños comparados al cultivo directo de oleaginosas en la misma tierra.
b) Ácidos grasos
Los ácidos grasos, como el caso de la grasa bovina es un subproducto derivado de otra industria, en este caso de la misma industria aceitera. Por lo tanto posee las mismas limitaciones ya señaladas para la grasa bovina.
Su origen se puede rastrear al proceso de refinación física y/o química a que son sometidos los aceites vegetales para su acondicionamiento para consumo humano (aceite refinado), estos procesos dan como subproductos las llamadas borras de neutralización o en su defecto ácidos grasos propiamente dichos, los volúmenes obtenidos son variables, dependiendo del grado de acidez de los aceites vegetales crudos, normalmente no pasan del 1,5% de la masa del aceite tratado. La disponibilidad anual varía entre 200 y 1.400 ton.
La razón de su bajo precio relativo es el limitado mercado regional para estas materias primas, la utilización de estas materias primas para biodiesel tropieza con el problema de la intermitencia del suministro y los bajos volúmenes producidos anualmente. Las perspectivas de aumentar la producción de ácidos grasos son muy limitadas, siendo función del crecimiento de la industria refinadora de aceites, por lo que pensamos que solo pueden ser utilizados como un complemento a otras materias primas que si puedan ser producidas a gran escala.
c) Aceite de pulpa de coco
Este aceite deriva de los frutos del cocotero paraguayo (acrocomia totai) y se constituye en uno de los seis subproductos de la industrialización del coco, entre los cuales —similarmente a la palma aceitera— se encuentran dos tipos diferentes de aceite. A pesar de la explotación actual está basada en cultivares silvestres y no de cultivos racionales, existe oferta suficiente de materia prima para mantener en actividad al sector, experiencia de muchos años en su industrialización y uso de subproductos; y a priori sería viable la potenciación de este rubro como materia prima para biodiesel. El cocotero es una palmera perenne, autóctona del Paraguay, cuya vida útil es de más de 70 años.
El aceite de pulpa de coco presenta dos características únicas que lo ponen en inmejorable situación para ser la materia prima ideal para biodiesel a futuro: (i) técnicamente es posible producir biodiesel del mismo en conformidad a las normas de calidad internacionales, (ii) la naturaleza misma del aceite limita sus usos alternativos a la producción de jabones de baja calidad para el relativamente pequeño mercado nacional, esto implica un costo de oportunidad
Similarmente presenta dos limitaciones actuales: (a) tecnológicamente solo es posible su conversión a biodiesel con procesos diferentes a los actualmente utilizados; (b) el volumen actual disponible es bajo (alrededor de 2.000 ton/año) y esto dificulta la obtención de economías de escala que justifiquen una industria capaz de procesarlo a biodiesel. A priori consideramos que pueden ser removidas ambas barreras.
Económicamente el cultivo de coco podría ser muy rentable para el colectivo de la AF, considerando que el rubro requiere mano de obra intensiva sobre todo para la recolección, siendo mínimos los cuidados culturales que precisa.
El análisis de costos y rentabilidad del cocotero para la AF arroja una renta bruta de entre 550 a 960 dólares por hectárea de cultivo racionalmente explotado15, considerando escenarios conservador y optimista respectivamente, siendo más que interesante para el pequeño agricultor. Además el cocotero por su naturaleza puede adaptarse fácilmente a los sistemas de producción de la AF existentes, pues es posible combinarlo con otros rubros de subsistencia o renta en una misma área, es además consumido parcialmente por el propio agricultor y sus animales de granja —lo que no sucede con piñón manso, por ejemplo— y no requiere suelos muy fértiles para desarrollarse.
A pesar de que para la AF el cocotero sería una muy buena fuente de renta, más segura que los rubros anuales por su misma naturaleza, aun se deben vencer varias barreras tecnológicas relacionadas sobre todo al ámbito agropecuario y logístico, considerando que la explotación actual está basada en palmeras silvestres y futuros cultivos racionales deben estar basados en variedades domesticadas, a fin de asegurar una producción de mayor calidad y con mayor rendimiento anual.
Otra barrera a considerar en este rubro es cómo llevar adelante planes de cultivo racionales considerando que la etapa productiva del cocotero empieza recién al cuarto o quinto año luego de su implantación en el campo, lo que desalienta a los productores. También debe considerarse la financiación del cultivo, dadas sus condiciones especiales del colectivo a quien iría destinado (agricultura familiar (AF)). La disponibilidad actual de aceite de pulpa de coco ronda las 2.000 toneladas anuales.
Por lo anterior, únicamente es posible concebir el coco como una materia prima para biodiesel a mediano y largo plazo y de llevarse adelante un plan consensuado y coordinado por todos los actores implicados en la cadena de producción.
Un análisis más profundo de este aceite y de la cadena de producción del coco fue realizado por el autor de este trabajo para la REDIEX, se adjunta en el anexo 3 de este capítulo un resumen de este rubro.
d) Aceite de piñón manso (jatropha curcas)
El cultivo de piñón manso ha sido propuesto en varias ocasiones en los últimos años como una alternativa de aceite no comestible y cuyo fin principal sería el mercado del biodiesel. Si bien se conocen ejemplares espontáneos de esta especie vegetal en el país, aun falta mucha investigación y experiencia agropecuaria e industrial para afianzar este cultivo como alternativa verdadera a otros aceites vegetales.
A pesar de que teóricamente puede poseer un potencial aceitero interesante y sería una fuente de empleo agropecuario para la AF, existe información preliminar de fuentes fidedignas que señala que el cultivo solo puede ser viable económicamente si existen condiciones muy
15
6 953 14 833 14 833 14 127 19 017 3 371 3000 1455 682 682 716 532 0 2 000 4 000 6 000 8 000 10 000 12 000 14 000 16 000 18 000 20 000 Cocotero Piñón manso Canola Girasol Tártago Soja Km2 Litros Biodiesel/Há
especiales como ser: ausencia de alternativas agronómicas más rentables, mano de obra muy barata y abundante, altos precios relativos del diesel fósil, entre las principales16.
A priori, parece difícil que se den estas condiciones en el Paraguay, por lo que pensamos que debe analizarse muy bien la viabilidad global de esta alternativa en base a cultivos experimentales antes de pensar en cultivos de mayor extensión.
2.
Perspectivas de producción en el campo
con diversas materias primas
a) Rendimientos comparativos de rubros oleaginosos existentes y potenciales
A continuación se grafican los rendimientos potenciales de biodiesel por hectárea en litros y las superficies de tierra cultivada que implica una hipotética sustitución total del gasoil nacional por biodiesel (B100) en el Paraguay17.
GRÁFICO 12
COMPARATIVO DE RENDIMIENTOS DE CULTIVOS OLEAGINOSOS EN PARAGUAY
(Biodiesel por hectárea y superficies teóricas para B100)
Fuente:Elaboración propia del autor.
Como se puede ver y ahondando lo expuesto sobre la inconveniencia económica del uso de los aceites vegetales tradicionales como materia prima para biodiesel, es notorio que tampoco técnicamente los citados rubros oleaginosos son los más indicados para pensar en eficiencia energética por unidad de área. Se puede citar que el cocotero o mbokajá, y el piñón manso presentan un potencial productivo energético mucho mayor por unidad de área que los rubros tradicionales.
Aun más importante es que dadas las características de ocupación de mano de obra intensiva y mayor productividad comparada por unidad de área, el sector de AF debería ser el más importante a largo plazo en cuanto a la provisión de materias primas para biodiesel.
16 Más información disponible en <http://ec.europa.eu/research/agriculture/events_en.htm#jatropha> 17
0 100 000 200 000 300 000 400 000 2000/2001 2001/2002 2002/2003 2003/2004 2004/2005 2005/2006 Superficie (ha) Producción (ton x 10)
Baste recordar que la superficie con vocación agrícola de la región oriental es de 75.000 km2, por lo que a priori, sería razonable pensar que a futuro Paraguay pueda aspirar incluso prescindir del diesel fósil, basándose en cultivos más eficientes en producción de aceites y ocupando tierras de baja calidad con una utilización muy baja de su territorio, situación que se da en muy pocos países del mundo.
Sin embargo, ambos rubros aun están en una incipiente etapa de investigación y desarrollo técnico con miras a domesticar las especies y desarrollar mayor conocimiento agronómico que permita pensar en cultivos racionales para la obtención de aceites vegetales para biodiesel en volúmenes acordes a los planes nacionales trazados y a los planes futuros de sustitución del gasoil en mayor proporción.