• No se han encontrado resultados

Cuál es la vía de aporte más recomendable?

El soporte nutricional especializado (SNE) se debe ajustar de forma individualizada, en cantidad y calidad, al proceso y al paciente. El aporte se debe realizar a través del tubo di- gestivo de forma preferente y precoz. Hay situaciones en las que el soporte parenteral complementará o sustituirá a la vía

enteral cuando ésta sea insuficiente o inutilizable18,19 (IV).

Siempre que el paciente se mantenga hemodinámica- mente estable (sin riesgo de compromiso del flujo del área esplácnica), no se presente un indeseable aumento del residuo gástrico y no coexista un trauma abdominal grave acompañante o un íleo secundario al soporte farmacológi- co, la vía preferente de acceso es la enteral. La nutrición enteral (NE) ejerce un efecto protector de las funciones inmunes y metabólicas gastrointestinales y se asocia a des-

censos significativos de la morbilidad infecciosa20 (Ib). En

el aporte por vía digestiva se ha de considerar el recurso a sondas nasoenterales o a la colocación de vías yeyunales o gastrostomías, aprovechando la intervención en pacientes que requieran cirugía. En la intolerancia digestiva con ele- vado residuo gástrico, el uso de procinéticos puede colabo- rar en conseguir un correcto SNE.

Sin embargo, por múltiples razones asociadas a la pato- logía o al tratamiento, la vía enteral puede, durante varios días, no completar el aporte nutritivo, por lo que se debe recurrir a la nutrición parenteral (Np), sola o asociada a

la NE (nutrición complementaria)21 (IV). Siempre se debe

intentar mantener la vía enteral con un abordaje precoz, aunque la cantidad de nutrientes a aportar sea, en un prin- cipio, baja. pero no debemos olvidar que el paciente que- mado crítico, debido a sus altos requerimientos calóricos y proteicos, es un ejemplo paradigmático de soporte nu- tricional mixto (2 o 3 vías): parenteral y enteral, pudiendo ser la vía parenteral central o periférica y la NE por sonda u oral. La finalidad es proporcionar una correcta y equilibra- da cantidad de nutrientes que prevenga-limite-module los efectos adversos de la enfermedad.

Recomendaciones

– El aporte energético, en ausencia de calorimetría indi- recta, se establecerá en 25 kcal/kg/día + 30-40 kcal × % de la superficie corporal total quemada o según la fórmula de Carson (B).

– Se recomienda una dieta hiperproteica (1,8-2,5 g/kg/ día), con un porcentaje en grasas inferior al 30% del aporte calórico total. por ello, en estos pacientes podrían estar justificados aportes de glucosa mayores de 4 g/kg/día (B).

– Se recomienda la suplementación con glutamina a dosis elevadas (L-glutamina > 0,37 g/kg/día, dipéptido de Gln > 0,5 g/kg/día) (A).

– Aunque la vía de elección es siempre la enteral (sonda gástrica o entérica, ostomías quirúrgicas), se recurrirá a un soporte nutricional mixto-complementario o a nutrición pa- renteral exclusiva si el abordaje digestivo no es posible o eficaz (A).

– Se recomiendan altos aportes diarios de Se, Cu y Zn (B).

Conflicto de intereses

Los autores declaran haber participado en actividades fi- nanciadas por la industria farmacéutica dedicada a la co- mercialización de productos nutricionales (estudios clíni- cos, programas educacionales y asistencia a eventos cien- tíficos). Ninguna industria farmacéutica ha participado en la elaboración, discusión, redacción y establecimiento de evidencias en ninguna de las fases de este artículo.

Bibliografía

1. Soeters pB, Grimble RF. Dangers, and benefits of the cytokine mediated response to injury and infection. Clin Nutr. 2009;28:583-96.

2. pereira C, Murphy K, Herndon D. outcome measures in burn care. Is mortality dead? Burns. 2004;30:761-71.

3. Ipaktchi K, Arbabi S. Advances in burn critical care. Crit Care Med. 2006;34 Suppl 9:S239-44.

4. Carlson DE, Cioffi WG Jr, Mason AD Jr, McManus WF, pruitt BA Jr. Resting energy expenditure in patients with thermal injuries. Surg Gynecol obstet. 1992;174:270-6.

5. Finfer S, Chittock DR, Su SY, Blair D, Foster D, Dhingra V, et al; NICE-SUGAR Study Investigators. Intensive versus conventional glucose control in critically ill patients. N Engl J Med. 2009;360:1283-97.

6. Van den Berghe G, Wilmer A, Hermans G, Meersseman W, Wouters pJ, Milants I, et al. Intensive insulin therapy in the medical ICU. N Eng J Med. 2006;354:449-61.

7. Jahoor F, Herdnon DN, Wolfe RR. Role of insulin and glucagon in the response of glucose and alanina kinetics in burn-injured pa- tients. J Clin Invest. 1986;78:807-14.

8. Garrel DR, Razi M, Larivière F, Jobin N, Naman N, Emptoz-Bon- neton A, et al. Improved clinical status and length of care with low-fat nutrition support in burn patients. JpEN J parenter En- teral Nutr. 1995;19:482-91.

9. García-de-Lorenzo A, Denia R, Atlan p, Martinez-Ratero S, Le Brun A, Evard D, et al. parenteral nutrition providing a restricted amount of linoleic acid in severely burned patients: a randomi- sed double-blind study of an olive oil-based lipid emulsion v. me- dium/long chain triacylglicerols. Br J Nutr. 2005;94: 221-30. 10. Martindale RG, McClave SA, Vanek VW, McCarthy M, Roberts p,

taylor B, et al. Guidelines for the provision and assessment of nutrition support therapy in the adult critically ill patient: So- ciety of Critical Care Medicine and the American Society for parenteral and Enteral Nutrition: Executive Summary. Crit Care Med. 2009;37:1757-61.

11. Singer p, Berger MM, Van den Berghe G, Biolo G, Calder p, For- bes A, et al; ESpEN. ESpEN guidelines on parenteral nutrition: intensive care. Clin Nutr. 2009;28:387-400.

Recomendaciones para el soporte nutricional y metabólico especializado del paciente crítico. Actualización.

Consenso SEMICYUC-SENpE: paciente quemado crítico 67

16. Berger MM. Antioxidant micronutrients in major trauma and burns: evidence and practice. Nutr Clin pract. 2006;21:438-49. 17. Latenser BA. Critical care of the burn patient: the first 48

hours. Crit Care Med. 2009;37:2819-26.

18. prelack K, Dylewski M, Sheridan RL. practical guidelines for nu- tritional management of burn injury and recovery. Burns. 2007;33:14-24.

19. Berger MM, Raffoul W, Shenkin A. practical guidelines for nutritio- nal management of burn injury and recovery – a guideline based on expert opinion but not including RCts. Burns. 2008;34:141-3. 20. McClave SA, Heyland DK. the physiologic response and associa-

ted clinical benefits from provision of early enteral nutrition. Nutr Clin pract. 2009;24:305-15.

21. De Lorenzo AG, Grau t, Montejo JC, Leyba Co, Santana SR; SEN- pE-Baxter. III Working Meeting SENpE-Baxter: complementary parenteral nutrition in the critically ill patient. Nutr Hosp. 2008;23:203-5.

12. Moore FA, Moore EE. the evolving rationale for early enteral nutrition based on paradigms of multiple organ failure: a perso- nal journey. Nutr Clin pract. 2009;24:297-304.

13. Kreyman KG, Berger MM, Deutz NE, Hiesmayr M, Jolliet p, Ka- zandjiev G, et al; ESpEN (European Society for parenteral and Enteral Nutrition). ESpEN Guidelines on Enteral Nutrition: In- tensive Care. Clin Nutr. 2006;25:210-23.

14. Zhou Yp, Jiang ZM, Sun YH, Wan XR, Ma EL, Wilmore D. the effect of supplemental enteral glutamine on plasma levels, gut function, and outcome in severe burns: a randomized, double- blind, controlled clinical trial. JpEN J parenter Enteral Nutr. 2003;27:241-5.

15. Berger MM, Baines M, Raffoul W, Benathan M, Chiolero RL, Ree- ves C, et al. trace elements supplementation after major burns modulates antioxidant status and clinical course by way of in- crease tissue trace element concentrations. Am J Clin Nutr. 2007;85:1293-300.

medicina intensiva

www.elsevier.es/medintensiva

Med Intensiva. 2011;35(Supl 1):68-71

0210-5691/$ - see front matter © 2011 Elsevier España, S.L. and SEMICYUC. All rights reserved.

Volumen 35, Extraordinario 1. Octubre 2011

Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias Federación Panamericana e Ibérica de Sociedades de Medicina Crítica y Terapia Intensiva medicina intensiva www.semicyuc.org www.fepimcti.org

Recomendaciones para el Soporte Nutricional del paciente crítico

CApítULo 14

Recomendaciones para el soporte nutricional y metabólico

especializado del paciente crítico. Actualización.