Para nuestro estudio vamos a hacer más fáciles las cosas y vamos, simplemente, a clasificar a todos los tipos anteriores en 3 tipos: El Hombre Beta (Bueno), El Pendejo, y el Hombre Alfa. No importa en qué lugar del mundo estemos, si
comparamos a nuestros amigos, familiares o conocidos, seguramente podremos clasificarlos, sin mayor esfuerzo, en alguno de estas tres clases, puesto que son universales. Los tres tipos son muy diferentes, pero a continuación hablaremos un poco acerca de cada uno de ellos para entender mejor sus características:
El Hombre Beta (El Tipo Bueno)
¿Cuántas veces hemos escuchado decir a una mujer a sus amigas: «Ah, ese chico, no,
con el no pasa nada, es que es buena gente» o también «Sí, él es un buen chico, pero solo es mi amigo»? Lo que en realidad están tratando de decir es que ninguno de ellos
despierta atracción sexual en ellas, así de simple.
El Hombre Beta ha sido criado por padres (a veces solo por mujeres) que le inculcaron que para ser alguien exitoso tenía que portarse lo mejor posible por mujeres. En la mayoría de las veces, los Tipos Buenos son hijos de Pendejos con los
cuales sus madres se divirtieron mucho y después las dejaron y se fueron con otras. Luego, ellas se sintieron tontas, utilizadas, y odiaron a los Pendejos (porque las
mujeres siempre odian a los Pendejos, sin embargo tienen rico sexo con ellos),
como consecuencia se prometieron a sí mismas que sus hijos no serían así, ellos serían el hombre que siempre buscaron, el tipo bueno, sensible, el tipo que aparece con un ramo de flores y con bombones, y criaron a sus hijos, desde pequeños, bajo la norma
más estúpida de «Tratar a las mujeres como princesas» porque, en verdad, así es como quisieron que las trataran a ellas. Vivir siguiendo este consejo es un error, una
equivocación que solo forma una personalidad débil, es así que se forman los Tipos
Buenos o «bonachones». Y, cuando ya están en la juventud, tratan de conseguir una
novia comprándoles todo tipo de regalos y tratándolas como a unas diosas. En realidad, con este tipo de comportamiento, no consiguen mucho éxito con ninguna chica, por lo cual se convierten en unos perdedores en el amor que, constantemente, se preguntan
qué es lo que está fallando con ellos y ¿por qué no tienen éxito con las mujeres? Y, luego, vuelve a caer en lo mismo cuando conoce a una nueva chica sin hacer nada para buscar una nueva forma de mejorar este aspecto.
Hay que mencionar que muchos de los Chicos Buena Gente pueden cambiar, esto se puede modificar, no es algo definitivo. Todos, sin importar cómo seamos, podemos llegar a convertirnos en verdaderos Conquistadores. Sólo hace falta que los Chicos
Buenos dediquen muchas horas de trabajo y mucho esfuerzo; si se superan, lograrán salir a la calle y hablan con chicas desconocidas como si las conocieran de mucho tiempo; lograrán, también, modificar su personalidad para no ser los típicos Huevones; y lograrán —si es que, en verdad son muy perseverantes— llegar a ser
Maestros de Seducción, lo que se conoce como «Artistas Venusianos». Casi todos
los mejores Conquistadores que hay hoy en día fueron Chicos Beta en algún momento de sus vidas, tenían miedo de hablar con mujeres y no tuvieron novia por mucho tiempo, muchos de ellos ni siquiera habían logrado besar a una mujer, pero luego decidieron cambiar, decidieron evolucionar… ¡Y vaya que lo lograron!
El Pendejo
Hay muchos Pendejos en la sociedad moderna. Tienen muchas otras denominaciones, como «vagos, bacanes, chéveres, cretinos, etc.». Se entiende por Pendejo a un tipo
pícaro, un patán que no hace nada por la vida y que trata a las mujeres como basura o simples objetos para pasar el tiempo. Sin embargo, tiene más éxito con las mujeres que el Chico Bueno.
Muchas veces, son jóvenes que se rebelan ante la sociedad, salen en grupos o montan motocicletas para demostrar que son muy territoriales, hablan muchas palabrotas de un modo muy tranquilo, dicen que son «bacanes» y que les caen bien a todo el mundo. Además, son muy relajados ante la vida y casi nunca se preocupan por estudiar o por conseguir un trabajo digno. En conclusión, les gusta la vida fácil.
El Pendejo por lo general, es todo lo contrario al novio que un padre quisiera para su «princesa», es un rebelde sin causa, y esto es, precisamente, por lo que resulta atractivo a las mujeres. Por ser un tema complejo, lo trataremos en un espacio aparte.
Sin embargo uno de los puntos claves del éxito de los Pendejos es que tratan a las
mujeres como lo que son, simplemente seres humanos con defectos y virtudes, y no «princesas», las bromean de un modo descarado, y crean atracción. Por otro lado, consiguen llegar al sexo porque saben cómo insinuarse a la mujer en cuestión, puesto que no tienen miedo de hacerlo, es más, a veces son vulgares por ser demasiado sexuales en sus conversaciones.
El Pendejo también se caracteriza porque tiene un sentimiento de superioridad, se cree lo máximo, cuando en realidad, no ha logrado mucho en la vida, pero su actitud es lo que cuenta, y esta actitud es, precisamente, lo que los hace interesantes.
Pueden ser muy sin vergüenzas, puesto que no les importa mucho lo que la sociedad piense de ellos. También son admirados y muchas veces arman peleas por tratar de definir quién es el más hombre. Otro punto a su favor es que son muy divertidos, pero muchas veces no tiene mucha personalidad interesante. En resumen, los puntos fuertes
de los Pendejos son los siguientes: son impredecibles, dominantes, seguros, sexuales y, como dije antes, muy divertidos. Si a esto agregamos que son
impredecibles —pues nunca se saben lo que van a hacer a continuación, o cómo van a reaccionar— es lógico saber por qué son mucho más atractivos que los Tipos Buenos.
Hay que resaltar que no todo es bueno para el Pendejo, pues, aunque consiga más éxito que los Tipos Buenos, las mujeres que conquistan son chicas rebeldes, inseguras de sí mismas, mujeres con problemas, chicas de baja autoestima, o mujeres que son bipolares. Por lo general, las mujeres de un gran valor físico e intelectual (chicas 10) no suelen fijarse en este tipo de chicos, puesto que los consideran como vulgares. Por el contrario, cada vez que están cerca de ellos, buscan una excusa para retirarse.
Aunque, hay que mencionar que hay excepciones a esta regla: por ejemplo, hay mujeres muy atractivas, incluso modelos a las cuales les atraen este tipo de chicos. (Como Rihanna o Beyoncé).
El Hombre Alfa (El Conquistador)
Es la máxima evolución del hombre común, es un hombre seguro de sí mismo, que trata a las mujeres con mucha diversión, que tiene un gran valor para la sociedad.
La principal diferencia entre un Hombre Alfa y un Pendejo, es que el Alfa no es vulgar, tiene mucho estilo en todo lo que hace, además, es alguien inteligente y esto es, verdaderamente, muy apreciado por todas las mujeres. También sabe cómo emocionar a una chica sin hacerla pasar por llantos, o emociones negativas (que es lo que el Pendejo hace), es decir, el Hombre Alfa no juega con los sentimientos de una mujer, pues las valora y las respeta mucho. Además, entiende la sexualidad de la mujer, y la complejidad de su mundo interior. Él es alguien que, continuamente, está
aprendiendo más cosas relacionadas a las mujeres: sabe de sexualidad, cómo ser un buen amante, cómo darle mucho placer, como bromear con ellas. En definitivamente, el Hombre Alfa conoce muchas cosas que tanto el Pendejo como el Tipo Bueno ignoran.
El Hombre Alfa tiene muchas otras cualidades que lo hacen un ganador: un buen Lenguaje Corporal, sabe moverse en la sociedad, tiene talento artístico. En otras
palabras, tiene muchas Demostraciones de Alto Valor que lo ubican en un punto más elevado que el típico Pendejo o que el Buena Gente. Tiene mucho éxito con las
mujeres, puesto que sabe cómo tratarlas, tiene muchas opciones también. El Chico Alfa es un líder natural en la sociedad, le gusta sobresalir y quedar bien, quiere demostrar que él es alguien que puede cambiar el mundo si verdaderamente se lo propone. Contrariamente a los tipos anteriores, tiene muchas metas, complejos proyectos, una
agenda ocupada y muchos sueños por los cuales luchar más que sólo llamar la atención o tratar de ligar mujeres y, éste aparente desinterés es, irónicamente, lo que hace que las chicas quieran estar cerca suyo, puesto que no es alguien que depende de ellas. Es un auténtico Hombre Sobresaliente en el grupo social en el cual