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CUBA TABACO Vol.20, No 1, Pág 59-65, 2019 Reseña B

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LA GeSTiÓn de LOS ReSidUOS en LA indUSTRiA

TABACALeRA CUBAnA

Ing. Yeramis Cánepa Ramos, Lic. Deliany González Hernández MSc., Lic. Yatelier Hernán- dez Santana MSc.

Instituto de Investigaciones del Tabaco, Carretera Tumbadero, km 8 ½, San Antonio de los Baños, Artemisa, Cuba. [email protected]

ReSUMen

El cultivo del tabaco, presente en la cultura cubana desde el descubrimiento de América en 1492, es considerado el mejor del mundo gracias a las propiedades organolépticas que lo caracterizan. La industria tabacalera, en su larga cadena productiva, se divide en cuatro fases: agrícola, preindustrial, industrial y comercialización. Durante la fase agrícola y la industrial se genera gran cantidad de residuos, lo cual constituye una de las deficiencias de la producción tabacalera que más polémica causa en nuestro país. La fase agrícola ge- nera residuos tales como los tallos, y la fase industrial, venas, polvo y recorte de hojas. Con el objetivo de dar solución a esta problemática, la industria tabacalera comienza las investigaciones sobre otros posibles usos del tabaco en los que se puedan aprovechar los residuos que se obtienen durante su procesamiento. Entre las posibles soluciones para dar un destino final a estos residuos, está su empleo en la confección de tableros, para la pro- ducción de papel, para la elaboración de tabaquina y fabricación de las láminas de tabaco reconstituido. Dada la magnitud de los desechos generados por la agroindustria a nivel nacional, existen oportunidades para mejorar la gestión de estos, tanto en la fase agrícola como en la industrial. Se hace necesario proyectar y ejecutar una serie de acciones que, junto al buen desempeño de la industria, podría mejorar la gestión de residuos en la fase agrícola y se favorecerían las producciones más limpias.

Palabras clave: tabaco, gestión de residuos, industria tabacalera cubana

ABSTRACT

THe AdMiniSTRATiOn OF THe ReSidUALS in THe CUBAn

TOBACCO indUSTRY

The tobacco cultivation present in the Cuban culture since the discovery of America in 1492 is considered the best in the world, due to the its organoleptical properties. The tobacco industry in its long productive chain is divided in four phases: agricultural, pre- processing, processing and marketing. During the agricultural and the processing phases a great quantity of residuals is generated. It constitutes one of the deficiencies of the tobacco production that has become a big cause of polemic in our country. The agricultural phase generates residuals as the shafts and the processing phase generates veins, powder and leaves cutting. With the objective of giving solution to this problem, the tobacco industry begins the researches on other possible uses of the tobacco in order to take advantage of the residuals obtained during its processing, and to transform them in by-products. One of the possible solutions for the final destination of these residuals could be their use for making boards, for the paper production, for the tabaquina elaboration and sheets production of the reconstituted tobacco. Taking into account the great quantity of residues generated by the agroindustry all along the country, there are opportunities to manage them at the agricultural as well as at the industrial processing phases. It is necessary, together with the good performance of the industry, designing and carrying out an action plan that could improve the residual management and helping the cleanest productions’ program.

inTROdUCCiÓn

El cultivo del tabaco ha estado presente en la cultura cubana desde el descubrimiento de América en 1492. En la actualidad, este cultivo mantiene una tradición histórica ca- racterizada por la complejidad y la riguro- sidad que exige su producción, así como el tradicionalismo que poseen las más de 90 000 personas que laboran en el sector. Nuestro tabaco ha sido considerado por numerosos especialistas y consumidores a lo largo de los siglos como el mejor del mundo, debido a que las propiedades orga- nolépticas que lo caracterizan le imprimen un sello único y original. Este cultivo forma parte de la identidad nacional y constituye una de las fuentes más importantes de in- gresos al país, al cotizarse en el mercado internacional a precios muy elevados (Villa- lón, 2014).

El tabaco es un cultivo totalmente diferente al resto de los cultivos, pues es la planta co- mercial no comestible más cultivada y más extendida en el mundo, que se comerciali- za exclusivamente en hojas. Además, es el único cultivo que posee como característica distintiva un alcaloide en su composición (la nicotina). También es el único cultivo que se recolecta en un momento que no coinci- de con ninguna de las etapas definidas de su biología (Cánepa, 2017).

En nuestro país este cultivo tiene gran im- portancia económica y aunque Cuba no se encuentra entre los países más producto- res, es el líder en el mercado internacional en cuanto a calidad se refiere. http://www. infoagro.com/herbaceos/industriales/taba- co.htm, 2002.

La industria tabacalera, en su larga cade- na productiva, se divide en cuatro fases: la agrícola, la preindustrial, la industrial y la comercialización. Durante la ejecución de la fase agrícola y la industrial se genera gran cantidad de residuos, y esta es una de las deficiencias de la producción tabacalera

que más polémica causa en nuestro país. Al ser el tabaco un producto que se comer- cializa en hojas, durante la fase agrícola se genera gran cantidad de residuos, como son los tallos, y en la fase industrial se generan anualmente alrededor de 20 000 t métricas de desechos de tabaco entre vena, polvo y recorte de hojas (Cánepa, 2017 y González

et al., 2015).

Dadas estas razones, el Instituto de Investi- gaciones del Tabaco, en conjunto con otras entidades de la cadena productiva, buscan dar solución a esta problemática. Con este fin se comenzaron a llevar a cabo diversas investigaciones, para dar a conocer otros posibles usos del tabaco en los que se pue- dan aprovechar los residuos que se obtie- nen durante su elaboración, al transformar estos en subproductos.

deSARROLLO

En el futuro, se espera que el comercio mun- dial sea cada vez más sofisticado y compe- titivo. En este sentido el mercado mundial de tabaco no se queda detrás, puesto que están apareciendo nuevos mercados distri- buidores y manufacturas pequeñas de ciga- rrillos que aumentan la competencia. De- bido a ello, la industria tabacalera cubana requiere del compromiso y cooperación de todos los participantes de la cadena produc- tiva, con el fin de mejorar la productividad y la eficiencia, y por esta vía la competitivi- dad. Para lograr este propósito, se necesita la unión del conocimiento y de la innova- ción tecnológica, con la organización social, empresarial y la explotación máxima de la infraestructura que se posee. De esta for- ma, la industria tabacalera cubana se con- vertirá en un sector líder, competitivo, equi- tativo y rentable, reconocido por su aporte al desarrollo económico, social y ambiental del país, todo esto utilizando como sopor- te la ciencia, la tecnología y la cooperación entre los actores y políticas económicas fa- vorables (Tartabull et al., 2015; Urquiola et