CAPITULO II. SITUACIÓN ACTUAL DEL CGBVP
2.3 Otros Cuerpos de Bomberos Voluntarios de la Región
2.3.1. Cuerpos de Bomberos de Chile
El primer Cuerpo de Bomberos voluntarios de Chile nació en 1851, en el Puerto de Valparaíso. Su diseño organizativo y su conformación voluntaria fueron replicados más adelante a todo el país.
Ser bombero en aquella época significaba pertenecer a la más alta
sociedad, por lo que cada uno de ellos aportaba generosamente para la dotación de los cuarteles y para el financiamiento del costo de los auxiliares, quienes eran los que desempeñaban el trabajo bomberil propiamente dicho. Existía gran sentido altruista entre sus miembros (CBCH, 2009).
Además, entre los primeros años aparecieron las Compañías de Colonia integradas por inmigrantes, quienes en sus países de origen conocían de este tipo de servicio. También contaban con relativa facilidad de recursos materiales para la realización de los servicios (CBCH, 2009).
Entre 1851 y 1899 solo surgieron 35 Cuerpos de Bomberos, no obstante, con el crecimiento de las ciudades entre los años 1930 y 1970 en el país, aumenta la cantidad de Cuerpos de Bomberos llegando a 234. Estos Cuerpos de Bomberos fueron conformados por hombres de clase media y ya no por aristócratas ricos. Posteriormente, lo conforman artesanos, mineros, pescadores, campesinos, entre otros, motivo por el cual comienzan a depender de aportes externos (CBCH, 2009).
Los Cuerpos de Bomberos de Chile son instituciones autónomas, privadas e independientes, que establecieron lazos de amistad y colaboración entre sí. Esto permitió el surgimiento de la Junta Nacional de Cuerpos de Bomberos de Chile, en mayo de 1970, y que en la actualidad se denomina Bomberos de Chile, la cual
es una corporación privada que tiene como miembros a los Cuerpos de Bomberos del país (CBCH, 2009).
a. Organización
La Asamblea Nacional es la máxima autoridad de la Junta Nacional. Se encuentra integrada por los miembros del Directorio Nacional y los primeros vicepresidentes de todos los Consejos Regionales de Bomberos del país. Se reúnen una vez al año de manera ordinaria y de forma extraordinaria cuando el Directorio Nacional lo acuerde (CBCH, 2009).
Son miembros de la Junta Nacional de Cuerpos de Bomberos de Chile, los Cuerpos de Bomberos que gozan de personería jurídica, que deseen pertenecer a la Junta Nacional y que sean aceptados por el Directorio Nacional (CBCH, 2009).
La Asamblea Ordinaria podrá designar al Presidente Honorario de la Junta Nacional del Cuerpo de Bomberos de Chile, quien podrá asistir a las reuniones de las Asambleas Ordinarias y Extraordinarias, a las del Directorio y a las del Consejo Ejecutivo con derecho a voz y voto. Este cargo es vitalicio e irrenunciable. Así mismo, la Asamblea podrá designar a los Directores Honorarios con derecho a voz.
El Directorio Nacional está compuesto por el Presidente, tres
Vicepresidentes, el Presidente Honorario, el Secretario, el Tesorero, el Director Honorario y los 15 Presidentes Regionales. Por estatuto, el Directorio Nacional administra la Junta Nacional del Cuerpo de Bomberos de Chile con todas las atribuciones y con la única limitación de las facultades reservadas a la Asamblea.
El Consejo Ejecutivo es el Organismo Colegiado al cual el Directorio Nacional delega la gestión económica y administrativa de la institución en los momentos en que no se reúne el Directorio. Está integrado por el Presidente Nacional, los Vicepresidentes, el Presidente Honorario, el Secretario Nacional y el Tesorero Nacional más los Oficiales Nacionales designados según los estatutos. Se reúnen quincenalmente en sesiones ordinarias (CBCH, 2009).
Los Consejos Regionales son los organismos dependientes de Bomberos de Chile, que representan a los Cuerpos de Bomberos que son miembros de la institución en cada región. Cada Consejo Regional estará integrado por los Superintendentes de cada Cuerpo de Bomberos de la región. Cada Consejo Regional está constituido por un Presidente Regional, tres Vicepresidentes, un Secretario Regional y un Tesorero Regional (CBCH, 2009).
El Consejo Regional de Comandantes es un órgano asesor del Consejo Regional del cual depende.
Cada Cuerpo de Bomberos es una institución privada con personería jurídica que cuenta con estatutos propios; y que tiene como autoridad máxima a su Directorio, el cual es encabezado por su Superintendente, quien posee todos los poderes administrativos y es el representante legal. El Comandante es el
responsable de las decisiones, dentro de la parte operativa, para atender las emergencias. En la actualidad existen 307 Cuerpos de Bomberos en Chile (CBCH, 2009).
La Compañía es la célula básica para la atención de las emergencias. En la actualidad existen 1100 compañías. Cada Cuerpo de Bomberos puede tener más de una Compañía, lo cual depende del tamaño de la localidad. Las Compañías
dependen del Cuerpo de Bomberos respectivo y el Director es su máxima autoridad; y el Capitán es el responsable de las acciones operativas frente a las emergencias. Cada Compañía debe ser autosuficiente en recursos, equipos y material de trabajo (CBCH, 2009).
La Asamblea Nacional tiene como criterio la no proliferación de nuevos Cuerpos y por ello prefiere la creación de nuevas Compañías como parte de Cuerpos ya existentes.
En 1988, Bomberos de Chile creó la Academia Nacional para formar integralmente a los Bomberos, de manera que puedan tener una respuesta profesional ante las emergencias que se presenten (CBCH, 2009).
La atención de un rescate la realizan tres instituciones que integran el ABC de la Emergencia: Ambulancias de Salud, Bomberos y Carabineros, quienes deben trabajar coordinadamente.
En el 2001, la Junta Nacional aprobó un Manual de Operaciones Multi- Institucional ante Emergencias, que fue redactada por los representantes de Salud, Carabineros y Bomberos en conjunto. Contiene normas claras sobre cómo
compartir las alarmas, cómo establecer el puesto de Comando Multi-Institucional, entre otros; con la finalidad, de tener una mejor respuesta a las emergencias y optimizar el trabajo (CBCH, 2009).
b. Financiamiento, Tipo de Servicio
Las actividades y operaciones de los Bomberos de Chile son financiadas por:
1. Ley de Presupuesto de la Nación, el cual sirve para financiar el 30% de los gastos operativos, el que asciende a 91,683,302.8 de Nuevos Soles ó 31,614,932 de Dólares Americanos.
2. Artículo 26 del Reglamento de la Ley de Sociedades Anónimas (Ley 18.046), que establece al Cuerpo de Bomberos de Chile como beneficiarios del producto de los dividendos no reclamados después de cinco años, el cual debe ser entregado a la Junta Nacional. 3. Apoyo de los Gobiernos Regionales, materializados a través de la
aprobación de proyectos específicos que mediante concurso los bomberos obtienen recursos de los Fondos de Desarrollo Regional. Este apoyo es usado en infraestructura, construcción de cuarteles, o en equipamiento, compra de carros o equipos.
4. Aportes Locales, a través del apoyo de gobiernos municipales, los mismos que son básicamente para infraestructura, construcción de cuarteles o en equipamiento, compra de carros. No obstante, existen algunos municipios que subvencionan el funcionamiento de sus bomberos. Estos fondos se otorgan a pedido año tras año y pueden variar en monto. Hay municipios que entregan verdadero apoyo a los bomberos y otros que no los consideran en sus presupuestos.
5. Apoyo de la Comunidad. Es solicitado por los bomberos de manera directa a la comunidad a través de sorteos, llamado la campaña del sobre y recolección directa en las calles y carreteras por parte de los bomberos. Se trata de evitar porque es desmotivador para los jóvenes bomberos.
6. Cuotas y Aportes de los Voluntarios. Los voluntarios pagan cuotas para el sostenimiento de la compañía, lo cual se emplea en la adquisición de equipos y uniformes (CBCH, 2009).
La Corporación Nacional Forestal [CONAF] es un organismo que depende del Ministerio de Agricultura y es el responsable de combatir los
incendios forestales por mandato legal; sin embargo, la cercanía de los bosques a las ciudades con los riesgos que eso implica ha hecho que los Bomberos estén preparados para combatir este tipo de desgracias. Cuando este tipo de incendios ocurre, la CONAF reintegra a los Bomberos parte de los gastos en que se incurren al participar en los incendios forestales (CBCH, 2009).
c. Servicios Brindados
El Cuerpo de Bomberos de Chile está orientado bajo los lineamientos de los cuerpos de bomberos de Estados Unidos, donde se brinda los servicios por competencias, o mejor dicho, por especialización, por lo que define su accionar en los siguientes puntos: (a) incendios y (b) rescate (CBCH, 2009).
1. Incendios. Estos son trabajados íntegramente por los Cuerpos de Bomberos en Chile, bajo un comando unificado y con mucha similitud al CGBVP. Vale decir que el Cuerpo de Bomberos de Chile, divide su accionar en diversas especialidades, tales como: (a) incendios urbanos, (b) estructurales, (c) forestales, en coordinación con el ministerio de agricultura y (d) desastres naturales;
observándose que, los bomberos en Chile trabajan de acuerdo a sus limitaciones de personal y equipos, orientándose a sofocar incendios tal como la ley los obliga.
2. Rescate. Especialización que está dividida a su vez, en accidentes vehiculares y materiales peligrosos. Cabe mencionar que en los bomberos de Chile, han definido muy bien su alcance de trabajo, dividiendo funciones entre todos los actores que participan en este tipo de emergencias, ya que los bomberos se dedican a estabilizar el vehículo, a la víctima y brindar la seguridad contra incendios a los rescatistas, mientras que las ambulancias del Servicio de
Ambulancias de Chile [SAMU], se dedican exclusivamente a la estabilización y traslado de los pacientes accidentados por el trauma generado del accidente vehicular; mientras que los carabineros, Policía de Chile, tienen como misión el control de tránsito y seguridad externa del accidente vehicular (CBCH, 2009). Por otro lado, se tiene la atención de emergencias de materiales peligrosos, que está bien definido por el D.S 298 de Chile, el cual establece la clasificación de mercancías peligrosas y la división del trabajo de cada servicio de emergencias en Chile, tales como, los Carabineros, SAMU y Bomberos (SAMU, 2009)
Se debe destacar que, en Chile existe muchísima legislación que protege y regula la actividad de bomberos, por lo que este trabajo coordinado y articulado no escapa a esta regulación, ya que el D. S. 50 de Chile, determina las funciones entre Carabineros, SAMU y Bomberos, como los manuales ABC, donde: A de ambulancias, B de bomberos y C de Carabineros (CBCH, 2009).
Por ello, se puede observar que el servicio de Bomberos en Chile es muy parecido al brindado por el CGBVP, excepto por el hecho que no se brinda el
servicio de ambulancias, el cual es ofrecido por el Ministerio de Salud, a través de sus regiones y distritos. Asimismo, se utiliza como base la división de funciones establecida en las normas NFPA de Estados Unidos, siendo su accionar muy similar al del CGBVP. Cabe mencionar que el Cuerpo de Bomberos de Chile sí cuenta con unidades médicas, las mismas que son utilizadas para la atención de los bomberos voluntarios y de apoyo cuando el SAMU no puede cubrir las necesidades del servicio (CBCH, 2009).
Como se ha mencionado, el Cuerpo de Bomberos de Chile no brinda el servicio de emergencias médicas, ya que este servicio es ofrecido por una organización denominada SAMU, que a su vez depende del Ministerio de Salud pública de Chile (SAMU, 2009).
d. Breve Reseña Histórica del SAMU
El servicio de ambulancias ofrecido en las principales ciudades de Chile, siempre fue brindado por personas altruistas que colaboraron en la ayuda a su comunidad. Con el tiempo y con las mejoras en la tecnología médica, se tuvo que generar un nuevo y mejorado sistema, ya no solo con la participación de personas altruistas si no, con la presencia del Estado, inicialmente a través de los
municipios, y más tarde a través del gobierno central (SAMU, 2009). A mediados de los setenta, se crea el Servicio de Urgencias de
Ambulancias [SUA] que centralizó el servicio de asistencia pública de la ciudad de Santiago y de las principales ciudades de Chile, dando cobertura a las
principales ciudades del país. Esta cobertura era financiada por los distintos municipios, sin la intervención directa del gobierno central. Además, este servicio era ofrecido por personal no especializado en la salud, tales como paramédicos y
personal de camilleros, muy similar al Perú; quienes no brindaban servicios de calidad médica adecuada, por lo que, surgieron las primeras demandas por atención técnica especializada (SAMU, 2009).
A mediados de los años ochenta comienza a surgir en Chile problemas de índole técnico y legal por la atención de los pacientes, ya que el SUA, solo
brindaba atención médica básica con las siguientes características: (a) Ausencia de regulación médica; (b) Solo reanimación básica; (c) Transporte sanitario simple; (d) Transporte al centro más cercano; (e) Solo estabilización anatómica; (f) Ausencia de integración a red de urgencia (g) Indefinición de roles; (h) Descoordinación institucional.
El inicio del sector público de salud en el manejo integral de los pacientes en situación de urgencia extra-hospitalaria, comienza en coincidencia con el gran aumento de los accidentes de tránsito, con el aumento de víctimas fatales, lesionados y con secuelas, lo cual llega a constituirse en los comienzos de la década de los noventa, en un problema mayor de salud pública de Chile, que además de aportar su cuota de dolor, significaba una gran pérdida para el fisco y en general para Chile. Esto impulsó a las nuevas autoridades gubernamentales a crear una entidad multi-ministerial, la Comisión Nacional de Seguridad del
Transito (CONASET), cuyo objetivo principal era la reducción de los accidentes y sus víctimas. Se asignaron tareas a varios Ministerios, tales como revisar el
otorgamiento de permisos de conducir, las infracciones, la educación de los
conductores, el mejoramiento de señalizaciones y caminos. Al Ministerio de Salud se le solicitó la creación de un Sistema de Atención Pre-hospitalaria para el
adecuado manejo de las víctimas, buscando de esta manera reducir la mortalidad provocada por estos accidentes (SAMU, 2009).
Una vez identificada la necesidad de contar con un servicio especializado de emergencias médicas, el Ministerio de Salud de Chile, recurre a países amigos para recoger buenas prácticas en el manejo de pacientes, llegando a firmar un convenio con el SAMU de París, siendo este el inicio formal de la atención extra- hospitalaria en Chile (SAMU, 2009).
e. El SAMU en la Actualidad
El SAMU es una institución que depende íntegramente del Ministerio de Salud de Chile, cuenta con personal de salud especializado en emergencias médicas, por lo que cada unidad ambulancia se encuentra dotada de un médico emergencista, un paramédico o enfermero y un chofer – camillero. Las unidades trabajan en constante coordinación con el centro regulador, muy similar a la central de emergencias en el Perú, que a su vez despacha y coordina con los bomberos de Chile y Carabineros, siendo este un centro unificado de comando a nivel de cada ciudad, logrando un eficiente servicio de atención de emergencias a nivel nacional (SAMU, 2009).
Cabe destacar que el SAMU, ha utilizado las buenas prácticas de los servicios de emergencias de Francia, USA y Canadá, adecuándose a un entorno cambiante y reduciendo enormemente las contingencias legales y técnicas, logrando un eficiente servicio de emergencias médicas (SAMU, 2009).
Por último, pero no menos importante, se debe destacar la activa participación del gobierno central de Chile, en la formulación de leyes y
funciones de cada institución involucrada, evitando una superposición de
funciones entre instituciones y evitando gastos de tiempo y recursos innecesarios, todo esto gracias al D. S. 50 de Chile, que es la norma que regula el manual ABC, para ambulancias, bomberos y carabineros (SAMU, 2009).
2.3.2 Cuerpo de Bomberos de Quito - Ecuador