El problema resueltoEl problema resuelto
SECCIÓN 2: CUESTIONES RELACIONADAS CON EL INMINENTE REGRESO DE CRISTO
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RISTO?Observaciones Preliminares Observaciones Preliminares
Uno de los fundamentos del cristianismo evangélico y ortodoxo es la doctrina del regreso corporal de Cristo a la tierra desde el cielo. Es esencial para el cristianismo apostólico que creamos que la persona inigualable, histórica, conocida como Jesús de Nazaret, el Hijo de Dios, un día regresará a esta tierra con la misma naturaleza humana pero resucitada con la que se marchó. La prueba clásica y citada con frecuencia de esta doctrina se encuentra en las palabras de los ángeles a los Apóstoles enHechos 1:11, “los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo.” Esta doctrina es declarada en los credos más importantes de la iglesia y no se puede rechazar sin apartarse de la fe ortodoxa. Por lo tanto, no es el propósito de esta sección de nuestros estudios argumentar a favor del regreso corporal de Cristo. Esa doctrina es asumida. Mi propósito aquí es considerar los problemas asociados con lo que ha llegado a conocerse como la inminencia del regreso de Cristo.
El Nuevo Testamento enseña claramente la cercanía y lo desconocido del tiempo del regreso de Cristo, e insta a los cristianos a tener una actitud de expectación y vigilancia con respecto a ese regreso. Cuando yo hablo de la inminencia del regreso de Cristo, estoy hablando precisamente de eso. Sin embargo, como muchos que profesan ser cristianos han luchado para entender y abrazar esta enseñanza, han sido tentados a caer en errores doctrinales. Una serie de excesos prácticos y extremos doctrinales en la historia de la iglesia han tomado como su pretexto la doctrina del inminente regreso de Cristo. Mi propósito en esta sección de nuestro estudio es examinar tres de esos extremos. Estas tres reacciones extremas a la doctrina del Nuevo Testamento de la inminencia del regreso de Cristo son El Hiperpreterismo, El Pretribulacionismo, y El Calculacionismo(o si lo pre eres, El Poner- Fechas). La primera de estas perspectivas mencionadas es la más grave y la trataremos en este capítulo.
Para entender el Hiper-preterismo es muy útil que recordemos la identidad del preterismo. El preterismo fue srcinalmente un método de interpretación del Libro de Apocalipsis que se srcinó dentro del Catolicismo Romano. Los Jesuitas ofrecieron el preterismo como una alternativa al método historicista de
interpretación que identi caba el Papado Roman o como la Bestia o Anticristo. También ha de contrastarse con el sistema de interpretación conocido como futurismo que también fue presentado por los jesuitas como una alternativa al historicismo. Mientras que el futurismo se refería a los acontecimientos de Apocalipsis principalmente a un período futuro de tribulación al nal de este siglo, el Preterismo declaraba que con muy pocas excepciones, las profecías de Apocalipsis fueron cumplidas en el tiempo de la destrucción de Jerusalén en el año 70 d. C. ó antes de la misma. Buena parte del Postmilenarismo tiene una fuerte tendencia preterista.1
TRES ESQUEMAS INTERPRETATIVOS PARA EL APOCALIPSIS TRES ESQUEMAS INTERPRETATIVOS PARA EL APOCALIPSIS
DEFINICIÓN DE HISTORICISMO, PRETERISMO Y FUTURISMO DEFINICIÓN DE HISTORICISMO, PRETERISMO Y FUTURISMO
1Cf. por ejemplo la obra de David Chilton,Days of Vengeance[Días de Venganza](Dominion Press,
En este capítulo, sin embargo, estoy usando el término “preterismo” para describir más de un sistema de interpretación para las profecías de Apocalipsis. El preterismo ha llegado a ser promocionado en años recientes como un sistema de interpretación profética útil para explicar la profecía del Nuevo Testamento en general. Es decir, tiende a encontrar en los acontecimientos del año 70 d. C. ó antes, el cumplimiento dela mayor partede las profecías del Nuevo Testamento.
Por otro lado, el hiper-preterismo encuentra el cumplimiento detodaslas profecías del Nuevo Testamento en aquellos acontecimientos. El hiper-preterismo es defendido en un volumen escrito por J. Stuart Russell titulado e Parousia [La Parousia].2El tema de este capítulo es precisamente este preterismo absoluto.3En esta refutación del Hiper-preterismo, primero examinaremos sus a rmaciones y luego examinaremos sus argumentos.
• El PreterismoEl Preterismo enseña que muchas profecías están cumplidas en la destrucción de Jerusalén en 70 d. C.
• El Hiper-PreterismoEl Hiper-Preterismoenseña quetodaslas profecías están cumplidas en la destrucción de Jerusalén en 70 d. C.
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Sus us AA rmrmacacioionneess
El libroLa Parousiatrata de examinar todas las declaraciones proféticas no sólo en el Libro de Apocalipsis, sino también en todo el Nuevo Testamento. Dejemos que sea Russell quien presente sus asombrosas conclusiones por sí mismo.
Nuestro Señor a rma la misma pronta venida de juicio sobre la tierra y el pueblo de Israel; y además relaciona este juicio con Su propia venida en gloria, la Parousia. Este acontecimiento destaca de la manera más prominente en el Nuevo Testamento; a esto se dirige todo ojo, a esto señala cada autor inspirado. Está representado como el núcleo y centro de un racimo de grandes eventos; el n del siglo, o cierre de la economía judía; la destrucción de la ciudad y el templo de Jerusalén; el juicio de la nación culpable; la resurrección de los muertos; la recompensa de los eles; la consumación del reino de Dios. Todas estas transacciones son declaradas como coincidentes con la Parousia.4
2 J. Stuart Russell,e Parousia[La Parousia], (Baker, Grand Rapids, 1985).
3El Preterismo Profundo ha sido el tema de un acalorado debate en los últimos años. Los
Postmilenaristas son particularmente abochornados por ese debate ya que tiene la tendencia a caricaturizar sus interpretaciones preteristas de muchas profecías. C. Jonathin Seraiah en sue End of All ings[El Fin de Todas las Cosas](Canon Press, Moscow, Idaho, 1999) ilustra su reacción a dicha caricaturización. Como resultado de este debate, al Preterismo Profundo se le ha llamado con una variedad de nombres. Yo he escogido el nombre de Hiper-Preterismo, porque lo explica en términos de su hermano más conocido y ortodoxo, el Preterismo. Es llamado Pantelismo porque enseña que toda la profecía ha sido cumplida. Algunos lo llaman Himeneoismo por el hombre de2 Timoteo 2:17y18que enseñaba que la resurrección ya se efectuó.
Estas a rmaciones son tan asombrosas que uno podría errar tomándolas literalmente. Baste decir que en las páginas siguientes de su conclusión y a lo largo de todo el libro, Russell deja claro que la parousia, la resurrección, y el juicio tuvieron lugar al tiempo de la destrucción de Jerusalén, aunque en “la región de lo espiritual y lo invisible”.5Incluso a rma que “la profecía de la Escritura no nos lleva más allá” de los acontecimientos que tuvieron lugar con la destrucción de Jerusalén.6 Sus Argumentos
Sus Argumentos
Un examen del resumen nal de Russell en su libroLa Parousiarevela que hay dos argumentos principales sobre los que basa su osado sistema.7En primer lugar basa su sistema en el lenguaje de la inminencia usado en el Nuevo Testamento con respecto a la Segunda Venida. Dicho lenguaje está, por supuesto, ampliamente extendido. Su argumento es simplemente que tomar seriamente ese lenguaje requiere que creamos que la parousia de Jesús en realidad tuvo lugar durante las vidas de al menos algunos de aquellos a los que srcinalmente se les dijo que estuvieran en guardia y esperaran el regreso de Cristo porque estaba cercano. En segundo lugar Russell construye su caso sobre tres pasajes que parecen a rmar que Cristo regresaría dentro del período de la vida de al menos algunos de sus discípulos srcinales. Esos pasajes son los siguientes:
Mateo 10:23 Mateo 10:23
Cuando os persigan en esta ciudad, huid a la otra; porque de cierto os digo, que no acabaréis de recorrer todas las ciudades de Israel, antes que venga el Hijo del Hombre.
Mateo 16:28 Mateo 16:28
De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte, hasta que hayan visto al Hijo del Hombre viniendo en su reino.
Mateo 24:34 Mateo 24:34
De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca.
Tomaremos estos argumentos en orden inverso.
El Argumento Desde estos Tres Pasajes El Argumento Desde estos Tres Pasajes
Por impresionantes que estas referencias puedan parecer a primera vista, la aplicación que Russell hace de ellas a la segunda venida de Cristo o parousia no se 5Russell, ibid., p. 547.
6Russell, ibid., p. 549. 7Russell, ibid., pp. 538ss.
puede sostener con respecto a ninguna de ellas.
Mateo 24:34se re ere a la generación de judíos que vivía en aquel entonces, pero un examen del contexto muestra (como John Murray argumenta), que hay presente un contraste con el versículo36.8El “todo esto” se contrasta con el “día y la hora” del versículo36. El “día y la hora” es una referencia a la segunda venida de Cristo. “Todo esto”, por lo tanto, debe ser (como sugiere el uso de frases similares a lo largo de todo el discurso) una referencia a los acontecimientos que rodearon a la destrucción de erusalén. No es la Segunda Venida de Cristo, sino todas las cosas relacionadas con la destrucción de Jerusalén lo que ocurre durante el período de vida de la generación de judíos que vivía cuando Cristo pronunció estas palabras.
Mateo 16:28puede parecer una a rmación sin ambigüedades de que la segunda venida de Cristo tendría lugar durante el período de vida de Pedro, Jacobo, y Juan. No obstante, hay una serie de di cultades que estorban esta interpretación plausible:
1. Mateo 16:28junto con sus pasajes paralelos,Marcos 9:1yLucas 9:27, ocurren cada uno inmediatamente antes del relato de la Trans guración en sus respectivos evangelios. Es imposible creer que esta yuxtaposición es accidental. El lenguaje de Cristo viniendo en Su reino parecería, pues, ser una referencia a Su trans guración en el Monte que fue una especie de precursor de Su segunda venida en gloria. También sugiere esta identi cación la referencia a “algunos de los que están aquí”, una clara referencia a Pedro, Jacobo, y Juan, que acompañaron a Jesús al Monte de la Trans guración.
2. Se podría argumentar que est a identi cación contradice la referencia contextual en Mateo 16:27al hecho de que “el Hijo del Hombre va a venir en la gloria de Su Padre” . Lejos de identi car las dos venidas los dos versículos tienen la intención de contrastarlos al designar una como una venida en“la gloria de Su Padre” y la otra, una“venida en Su reino” . Es signi cativo que en los pasajes paralelos en Marcos y Lucas el lenguaje de venida no se usa con referencia a la Trans guración. Esto da fuerza a la perspect iva de que hay un contrate implícito con referencia a la gloriosa venida de Cristo que se menciona en cada contexto inmediatamente precedente. Hay un contraste enMarcos 8:38y9:1entre“el Hijo del Hombre… cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ángeles” y“visto el reino de Dios” .
8 John Murray,Collected Writings of John Murray, vol. 2 [Obras Completas de John Murray, vol. 2],
3. Puesto que el libro de Russell lleva por títuloLa Parousia, es importante observar que en ninguno de estos pasajes (y ciertamente ni en Mateo 16:28ni en sus paralelos) se usa la palabra “parousia”.9 Como veremos, esto es un hecho exegético clave.
La referencia deMateo 10:23a“antes que venga el Hijo del Hombre” , podría también ser entendida de manera plausible como re riéndose a la segunda venida de Cristo. La referencia “no acabaréis de recorrer todas las ciudades de Israel”, parece encajar en el esquema preterista que hace que esta venida tenga lugar en la destrucción deerusalén en 70 d. C. No obstante, el desacuerdo ha reinado sobre cada aspecto de la interpretación deMateo 10:23. Esto en sí mismo debería de ponernos en guardia contra cimentar todo nuestro esquema de escatología sobre un texto como este. La venida del Hijo del Hombre a la que se hace referencia aquí ha sido explicada como:
1. Una posterior venida de Jesús no mencionada a las ciudades de Israel durante Su ministerio terrenal;
2. Su trans guración;
3. Su resurrección y/o derramamiento de Su Espíritu;
4. Su venida en bendición por Su Espíritu sobre el ministerio de Sus apóstoles 5. Su venida cuando la destrucción de Jerusalén
6. Su venida nal en gloria al nal del siglo.
De la misma manera la referencia a las ciudades de Israel ha sido entendida como re riéndose a:
1. Las ciudades literales de Israel en aquél tiempo;
2. Cualquier ciudad donde los ministros de Cristo puedan huir en busca de refugio al nal del siglo, especialmente las ciudades habitadas por aquellos que profesan ser miembros del pueblo de Dios;
3. Las ciudades de un Israel restaurado durante la gran tribulación al nal del siglo.
9Contra esto se podría argumentar que en2 Pedro 1:16, la palabra “parousia” se usa con respecto
a la trans guración. Sin embargo, lo que Pedro dice en realidad es esto: “Porque no os hemos
dado a conocer el poder y la venida (parousia) de nuestro Señor Jesucristo siguiendo fábulas arti ciosas, sino como habiendo visto con nuestros propios ojos su majestad.” Es improbable que esto tenga la intención de identi car la trans guración como la parousia de Cristo. La parousia de Cristo se identi ca como un evento futuro en2 Pedro 3:4. Por lo tanto, es más probable que Pedro tenga la intención de decir que el hecho de que él haya sido testigo ocular de la majestad de Cristo con rma que lo que les ha enseñado acerca del poder y la venida del Señor Jesucristo no es una fábula ingeniosamente inventada.
Tal diversidad de opiniones entre los exegetas no signi ca que sea imposible una interpretación convincente de este texto. Sin embargo, el hecho es que yo no tengo un entendimiento dogmático que ofrecer sobre este texto. No obstante, puedo ofrecer mi opinión, por medio de varias observaciones:
1. No es necesario que para evitar los extremos del Hiper-Preterismo mantengamos que todas las referencias a “la venida del Hijo del Hombre” deban referirse a Su venida nal al n del siglo. Ya hemos visto queMateo 16:28se re ere con toda probabilidad a la trans guración. Allí Su venida es claramente una referencia a Su trans guración en el Monte. Otra “venida” semejante se puede encontrar en Juan 14:18, donde la referencia es, probablemente, a las apariciones pos-resurrección a Sus discípulos o a la venida de Su Espíritu en Pentecostés. Tal vez no nos sintamos muy cómodos con el hecho de que la Biblia use esta terminología para referirse a acontecimientos que no tienen que ver con la segunda venida de Cristo en gloria. Sin duda sería más simple descartar el Hiper-Preterismo si pudiéramos argumentar que sólo hay una venida de Cristo mencionada en la Biblia, Su venida en gloria que tiene lugar al nal del siglo. Sin embargo, debemos recordar que la idea misma de unasegunda venidade Cristo implica que hubo una primera venida (Heb. 9:27y28).
He aquí la conclusión del asunto. Si Mateo 10:23se re riera a una venida de Cristo en juicio cuando la destrucción de Jerusalén, eso no probaría que tal venida fuera lasegunda venida.
2. Todo el contexto de la a rmación en Mateo 10:23me resulta a mí limitado y local. La comisión dada aquí a los doce limita su ministerio a Israel y les dice que no vayan a los samaritanos y gentiles. Esto contrasta notablemente con la comisión que les es dada en Hechos (cf.Mat. 10:5,6conHech. 1:8). Esto no signi ca que la comisión de Hechos 1:8 aboliera inmediatamente la comisión de mateo 10.
Gálatas 2:7–10 indica que esta comisión a los judíos en algún sentido quedó asumida por la Gran Comisión para llevar el evangelio a todas las naciones. 3. Hay unos paralelos notables deMateo 10:23enMateo 23:34, donde se les advierte
a los discípulos de Jesús una vez más que aquella generación de judíos les perseguiría “de ciudad en ciudad”. Esto parece con rmar una referencia limitada paraMateo 10:23. Por lo tanto, esta venida ha de contrastarse con la venida de Cristo en gloria después de la destrucción de Jerusalén, la subsiguiente cautividad de los judíos, y los tiempos de los gentiles (cf.Mat. 24:4–28conLuc. 21:24–28).
Sermón del Monte de los Olivos con referencia a los días previos a la destrucción de Jerusalén. CompáreseMateo 23:34yMarcos 13:9con el versículo17;Marcos 13:11–13 y Lucas 21:12–17 con los versículos 19 al 22; y Mateo 24:9y 13con el versículo22.
Mi conclusión es que la “venida” de Mateo 10:23es una referencia a su envío de juicio sobre Jerusalén en el año 70 d. C. por medio de los ejércitos romanos. Si podemos con ar en el resumen que los judíos dan del ministerio de Esteban en
Hechos 6:14, la enseñanza de Esteban parece con rmar esta conclusión. De esta manera,Mateo 10:23se re ere a la destrucción de Jerusalén,pero eso no importa. Esta
venida debe distinguirse de la venida de Jesús después de “los tiempos de los gentiles”. El relato de Lucas del Sermón del Monte de los Olivos deja esta distinción absolutamente clara.Lucas 21:20–27claramente enseña que la segunda venida en gloria no ocurre cuando la destrucción de Jerusalén, sino después de la destrucción de Jerusalén, el exilio de los judíos a todas las naciones, los tiempos de los gentiles, y las señales en el cielo. Todas estas cosas ocurren entre la destrucción de Jerusalén y la segunda venida de Cristo.
Este estudio de los tres textos fundamentales de la interpretación Hiper-Preterista de Russell de la parousia de Cristo muestran lo débil que es el fundamento sobre el cual está construida. Con respecto a la parousia, se puede desatar un aluvión de datos bíblicos contra la casa del Hiper-Preterismo.
1. La palabra, parousia, en sí misma signi ca presencia o llegada. Una parousia de Jesús en la que Él no permanece presente en una tierra renovada, bíblicamente
hablando, realmente no es una parousia en absoluto.
2. La trae consigo la resurrección de los muertos. Una resurrección de los muertos que no es visible, que tiene lugar (usando las palabras de Russell 9 sólo “en la región de lo espiritual y lo invisible” simplemente no es una resurrección bíblica en absoluto ( Juan 5:28 y 29). La resurrección bíblica también conlleva la transformación sica del mundo como el nuevo hogar del pueblo de Dios resucitado (Rom. 8:19–23). Además, lleva a su nal al mundo de los impíos e introduce un mundo nuevo en el cual mora la justicia (2 Ped. 3:11–13). Claramente, la resurrección no ha sucedido todavía.
3. El uso de la palabra, parousia, en el Nuevo testamento es conclusivo contra una interpretación Hiper-Preterista de la segunda venida de Cristo. Ocurre veinticuatro veces. Hay seis referencias no escatológicas referidas a llegadas de hombres. Se usa una vez con respecto a la venida escatológica del anticristo (2 Tes. 2:9). Las otras diecisiete ocurrencias se re eren a la parousia de Cristo.
4. El Hiper-Preterismo, si se lleva a sus últimas consecuencias de manera consistente, vacía al Nuevo Testamento de esperanza para el creyente moderno.