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Capítulo II Marco teórico

2.2. Bases teóricas

2.2.1 Clima Organizacional

2.2.1.2 Cultura organizacional

La palabra cultura proviene del latín que significa cultivo, agricultura, instrucción y sus componentes eran cults (cultivado) y ura (acción, resultado de una acción). Pertenece a la familia cotorce (cultivar, morar) y colows (colono, granjero, campesino).

La cultura a través del tiempo ha sido una mezcla de rasgos y distintivos espirituales y afectivos, que caracterizan a una sociedad o grupo social en un período determinado. Engloba además modos de vida, ceremonias, arte, invenciones, tecnología, sistemas de valores,

derechos fundamentales del ser humano, tradiciones y creencias.

A continuación, se citan diversos investigadores sobre el tema que coinciden en la definición del término.

Granell (1997, P. 2), define el término como aquello que comparten todos o casi todos los integrantes de un grupo social esa interacción compleja de los grupos sociales de una empresa está determinado por los valores, creencia, actitudes y conductas.

Chiavenato (2000, p. 319), presenta la cultura organizacional como el conjunto de hábitos, creencias, valores y tradiciones, interacciones y relaciones sociales típicos de cada

organización.

Valle (1995, p. 96), establece que la cultura de una organización es fruto de la experiencia de las personas y de alguna manera, conforman las creencias, los valores y las asunciones de éstas.

García y Dolan (1997, p. 33), definen la cultura como la forma característica de pensar y hacer las cosas en una empresa por analogía es equivalente al concepto de personalidad a escala individual.

Serna (1997, p. 106), la cultura es el resultado de un proceso en el cual los miembros de la organización interactúan en la toma de decisiones para la solución de problemas inspirados en principios, valores, creencias, reglas y procedimientos que comparten y que poco a poco se han incorporado a la empresa.

De la comparación y análisis de las definiciones presentadas por los diversos autores, se infiere que todos conciben a la cultura como todo aquello que identifica a una organización y la diferencia de otra haciendo que sus miembros se sientan parte de ella ya que profesan los mismos valores, creencias, reglas, procedimientos, normas, lenguaje, ritual y ceremonias, es decir, la cultura organizacional es un sistema de valores y creencias compartidos; la gente, la estructura organizacional, los procesos de toma de decisiones y los sistemas de control interactúan para producir normas de comportamiento.

La cultura a través del tiempo ha sido una mezcla de rasgos y distintivos espirituales y afectivos, que caracterizan a una sociedad o grupo social en un período determinado. Engloba además modos de vida, ceremonias, arte, invenciones, tecnología, sistemas de valores,

derechos fundamentales del ser humano, tradiciones y creencias.

Este concepto se refirió por mucho tiempo a una actividad producto de la interacción de la sociedad, pero a partir de los años ochenta, Tom Peters y Robert Waterman consultores de Mc Kinsey, adaptaron este concepto antropológico y psicosocial a las organizaciones. Ellos realizaron un estudio comparativo sobre las empresas de mayor éxito, determinando la presencia de elementos comunes como la orientación a la acción, la proximidad al cliente, la autonomía y espíritu emprendedor interno, productividad gracias a las personas, dirección mediante valores, se concentraban en lo que sabían hacer y se basaban en una estructura simple y ágil. (Citados por García y Dolan, 1997)

Otro estudio, el Hosftede reflejó la influencia de la cultura social en las organizaciones. El eje central de este estudio fue la comparación entre organizaciones norteamericanas y

japonesas, concluyendo que ciertos elementos culturales como el individualismo y el consenso eran rasgos característicos de cada cultura. Esto permitió establecer un nuevo concepto, cultura organizacional, constituyéndose éste en el factor clave del éxito para las organizaciones. (Citado por Hunt, 1993).

Este término fue definido por otros investigadores del tema como la interacción de valores, actitudes y conductas compartidas por todos los miembros de una empresa u

organización. A continuación se citan diversos investigadores sobre el tema que coinciden en la definición del término.

Se define el término como "... aquello que comparten todos o casi todos los integrantes de un grupo social..." esa interacción compleja de los grupos sociales de una empresa está determinado por los "... valores, creencias, actitudes y conductas." (Granell, 1997,p. 2)

Chiavenato presenta la cultura organizacional como "...un modo de vida, un sistema de creencias y valores, una forma aceptada de interacción y relaciones típicas de determinada organización."(Chiavenato, 1989, p. 464).

También se establece que la cultura de una organización es "... fruto de la experiencia de las personas y de alguna manera, conforman las creencias, los valores y las asunciones de éstas." (Valle, 1995, p. 96).

Otros definen la cultura como "... la forma característica de pensar y hacer las cosas... en una empresa... por analogía es equivalente al concepto de personalidad a escala individual..." (García y Dolan, 1997, 33).

"La cultura organizacional es el reflejo del equilibrio dinámico y de las relaciones

armónicas de todo el conjunto de subsistemas que integran la organización." (Guedez, 1998, p. 58).

"La cultura organizacional es el resultado de un proceso en el cual los miembros de la organización interactúan en la toma de decisiones para la solución de problemas inspirados en principios, valores, creencias, reglas y procedimientos que comparten y que poco a poco se han incorporado a la empresa" (Serna, 1997, p. 106).

De la comparación y análisis de las definiciones presentadas por los diversos autores, se infiere que todos conciben a la cultura como todo aquello que identifica a una organización y la diferencia de otra haciendo que sus miembros se sientan parte de ella ya que profesan los mismos valores, creencias, reglas, procedimientos, normas, lenguaje, ritual y ceremonias.

La cultura se transmite en el tiempo y se va adaptando de acuerdo a las influencias externas y a las presiones internas, producto de la dinámica organizacional.

Shein establece que la cultura de toda organización está compuesta por dos niveles

esenciales, que son: (a) el nivel explícito u observable, el cual a su vez se clasifica en el nivel de lo que la empresa hace y el nivel más superficial de lo que la empresa aparenta que es y (b) el nivel implícito de la misma. (Citado por García y Dolan, 1997).

La cultura organizacional, según Shein, es aprendida por los miembros de la organización; establece que dicho aprendizaje se da de dos formas: (a) Modelo de trauma: en el que los miembros de la organización aprenden a hacerle frente a una amenaza mediante el

levantamiento de un mecanismo de defensa y (b) Modelo de Refuerzo positivo: en el cual las cosas que parecen funcionar se asimilan y preservan. El aprendizaje tiene lugar en la medida en que la gente se adapta y hace frente a las presiones externas y a medida que desarrolla métodos y mecanismos satisfactorios para manejar la tecnología de su organización. (Citado por Armstrong, 1991).

Esa cultura organizacional que refleja los supuestos acerca de la naturaleza de la

organización se manifiestan a través de la conducta organizacional o clima organizacional; esto no es más que la manera en la que la gerencia y los empleados individualmente o en

grupos se comportan en la organización. Este factor tan importante dentro de las organizaciones influye en tres áreas de la conducta de los empleados, ellas son:

(a) Valores organizacionales: conceptos de lo que es mejor o bueno para la organización y lo que sucederá y debería suceder. Se refiere a los fines y metas como a los medios;

(b) Clima organizacional: atmósfera de trabajo de la organización tal y como es percibida y experimentada por los integrantes de la organización. Este aspecto abarca el sentir y la manera de reaccionar de las personas frente a las características y la calidad de la cultura organizacional y de sus valores;

(c) Estilo gerencial: la forma en que los gerentes se comportan y ejercen su autoridad, considerando que ese estilo gerencial puede ser autocrático o democrático. El estilo gerencial está determinado por la cultura y los valores de la organización.

Si bien se ha afirmado que la cultura organizacional es un factor de éxito en las

organizaciones, también es cierto que se constituye como un elemento organizacional difícil de manejar; puesto que una cultura profundamente arraigada, puede ser difícil de cambiar "... los viejos hábitos son difíciles de erradicar." (Armstrong, 1991,16). Pese a presentarse esa dificultad, la cultura sí puede ser gerenciada y transformada; pero el éxito que se puede obtener de ese cambio sólo dependerá en gran manera de la constancia, perseverancia y sobre todo del grado de madurez que tenga la organización.

Resulta una inquietud para muchos gerentes llevar a cabo un proceso de gerencia en torno a la cultura de la organización; para ello es indispensable trazarse un programa de gerencia cultural que abarque aspectos como: (a) Identificar los principios de la organización y someterlos a consideración; (b) Extraer de los principios los valores que subyacen en ellos; (c) Analizar el clima organizacional; (d) Analizar el estilo de gerencia, (e) planificar y actuar sobre los principios, valores, clima y estilo gerencial que se deben cambiar y sobre los que deben mantenerse o reforzarse.

Este tipo de programas permiten a los gerentes junto con sus asesores, definir y compartir la misión de la organización, el conocimiento de la visión, la promulgación de valores organizacionales correctos; el ejercicio de un liderazgo con el fin de lograr motivar a los miembros de la organización y lograr la participación de todos en el logro de los objetivos.

Según Phegan (1998, p. 1), en toda organización, el trabajo debe implicar un alto grado de compromiso y ofrecer grandes satisfacciones. Debe ser reflejo de una vida agradable.

La vida agradable y el grado de compromiso a la que se hace referencia en la cita, sólo puede ser logrado a través de una efectiva proyección cultural de la organización hacia sus empleados y, por ende, determinará el clima organizacional en el que se logrará la misión de la institución.

Clima Organizacional y Cultura Organizacional

Es necesario esclarecer que muchas veces confundimos el clima organizacional con el de cultura organizacional. En realidad, son dos caras de una misma realidad. La cultura

configura al clima organizacional.

Para efectos del estudio es necesario distinguir entre los conceptos de clima y cultura organizacional; cultura comprende un conjunto de valores y creencias compartidas,

presupuestos básicos, artefactos culturales y creaciones que compartidas por un grupo forman la identidad de la organización. El clima organizacional comprende un conjunto de

percepciones globales compartidas por los individuos referentes a las dimensiones estabilidad, autorrealización y relaciones que componen el ambiente de trabajo.

Diversos autores destacan la interrelación entre clima y la cultura organizacional; existe una relación de causalidad entre ellos, siendo la cultura la causa y el clima la consecuencia, ambos fenómenos se complementan. En cierta forma el clima es reflejo de la cultura. La cultura determina el clima. El clima influencia la cultura. La cultura influencia el clima, y así sucesivamente.

El clima organizacional es una descripción individual de las condiciones de trabajo, así como también, una medida de las expectativas de las personas en relación al trabajo en una organización y la cultura organizacional se ocupa de las normas, valores, naturaleza de las creencias y fines organizacionales.

Diferenciándose la primera en ser menos permanente en el tiempo, es decir, es cambiante y surge natural e inevitablemente dentro de la organización. Mientras la segunda es estable permanente en el tiempo y se diferencia porque entra al campo tangible (mitos, ceremonias, ritos) e intangible (valores, presunciones y creencias).

La cultura y el clima son características del sistema organizativo de la gestión institucional y se complementan. La cultura organizativa explica cómo se practican las normas, los valores y los patrones de comportamiento en la institución educativa, así como los procesos de

gestión pedagógica estratégica. El clima organizativo son las percepciones de los profesores y directivos sobre las características del ambiente escolar, las condiciones ambientales su funcionamiento. La cultura expresa lo que se hace, mientras que el clima lo que se percibe.

La cultura se diferencia del clima organizativo en dos aspectos principales. En primer lugar, la cultura es definida y planificada por los directivos y el consejo educativo, por ello pertenece al sistema de decisiones y de reflexión organizativa; el clima forma parte del diagnóstico de la institución educativa que se complementa con el estudio de la cultura organizativa. En segundo lugar, la cultura es el mecanismo integrador de la comunidad educativa, y el clima contribuye a identificar hacia dónde dirigir los esfuerzos de intervención para la mejora continua de los procesos de gestión institucional.

La preocupación que genera en los directivos de la institución educativa el clima y la cultura organizativa se contextualiza en lo que percibimos y lo que hacemos como grupo en la institución educativa, de acuerdo con Senge: "La organización es producto de cómo piensan y actúan sus miembros" (Senge y otros, 2008: 32).

Las instituciones educativas pueden mejorar sus procesos de gestión pedagógica estratégica y constituirse en "escuelas que aprenden": "..."organizaciones inteligentes",

organizaciones donde la gente expande continuamente su aptitud para crear los resultados que desea, donde se cultivan nuevos y expansivos patrones de pensamiento, donde la aspiración colectiva queda en libertad, y donde la gente continuamente aprende a aprender en conjunto" (Senge, 2008: 6).

El autor propone a la comunidad en general, "Cinco Disciplinas del Aprendizaje" (Senge y otros, 2008: 19-22): el dominio personal, la visión compartida, los modelos mentales, el aprendizaje en equipo y pensar en sistemas. De los directores y de los docentes de la institución educativa depende el compromiso profesional para asumir una cultura de

formación permanente en el ejercicio profesional. A continuación, analizaremos cada una de ellas:

a) Dominio personal: Consiste en crear una imagen coherente de su visión personal y profesional, el resultado que anhela obtener en la vida, junto con una evaluación objetiva de la actual realidad de su vida y de la profesión, para tomar mejores decisiones y alcanzar más de los resultados que busca.

b) Visión compartida: Fija un propósito común, para aprender a alimentar un sentido de compromiso con la institución educativa, desarrollando imágenes compartidas del futuro que buscan crear y guías que les ayuden a llegar a esa meta, como miembro de una familia y como profesional de la educación miembro de un cuerpo docente.

c) Modelos mentales: busca desarrollar la conciencia de actitudes y percepciones de uno mismo y de los compañeros, para definir clara y

honradamente la realidad corriente, con reflexión e investigación, hablando sin peligro y productivamente sobre temas delicados que deban ser dialogados en busca de la comprensión y el mejoramiento de los modelos.

d)Aprendizaje en equipo: Aplica estrategias para interactuar por medio del diálogo y la discusión transformando su criterio colectivo y movilizando sus energías para alcanzar metas comunes, desarrollando una inteligencia y capacidad mayores que la suma de los talentos individuales de sus miembros de la institución educativa. Se trata de aprender en equipo para trabajar juntos y mejorar las prácticas educativas en comunidad.

e) Pensar en sistemas: Se comprenden los procesos de la interdependencia y el cambio al hacer frente con eficiencia a las fuerzas que generan las consecuencias de nuestros actos, basándose en la observación del comportamiento de la información de retorno o feedback y la complejidad. Son un apoyo las técnicas como diagramas de flujo, arquetipos de sistemas, laboratorios de aprendizaje y simulaciones, que ayudan a entender mejor lo que se quiere aprender y enseñar.

La gestión institucional de las instituciones educativas promueve un pensamiento

sistémico capaz de articular las voluntades de los docentes para el cambio y contribuir de esta manera al desarrollo educativo institucional. Esto es posible cuando ponemos en práctica las cinco disciplinas y desarrollamos la capacidad de trabajar en equipo, habilidades

comunicativas, habilidades para tomar decisiones, habilidades sociales para la convivencia democrática y la práctica de los valores éticos y morales.

De acuerdo al estudio "Modelos de desarrollo educativo institucional en el Perú" realizado por Schüssler, el desarrollo organizacional depende de la capacidad de reflexión de los actores para el cambio : "... el desarrollo organizacional se trata por lo tanto de un

procedimiento reflexivo, que apunta a un cambio del comportamiento social de los miembros de una organización, mientras que al mismo tiempo se produce un cambio simultáneo o previo de las estructuras organizacionales con la finalidad de lograr un mejor desempeño de sus tareas" (Schüssler, 2002: 18).

Para Schüssler, los británicos Holly y Southworth (1989) fueron los primeros en aplicar la idea de organización que aprende, porque al enfocar el aprendizaje de los niños, los docentes también aprenden y son capaces de aprender uno del otro, reconociendo que la organización es un sistema de aprendizaje y el director, es el principal aprendiz.