CAPÍTULO VII: ASPECTOS PRAGMÁTICO-DISCURSIVOS
2.3 Cumplidos
El cumplido constituye un acto expresivo de cortesía positiva a través del cual se favorece la creación de un ambiente de colaboración y amabilidad entre los interlocutores y contribuye a la consolidación y mantenimientodelosvínculos(Barros García,2012:111).De acuerdo con
Alonso Lopera, es “un acto de habla que implícita o explícitamente honra a otra persona diferente al hablante, usualmentealinterlocutor, porsu (posesión,característica, habilidad, etc.) y que es valorado positivamente tanto por el hablante como por el oyente” (2013:89).
En tal sentido, dado que el cumplido se emite con la intención de consolidar, intercambiar o negociar la solidaridad entre los interlocutores (Barros García, 2012), reviste una importancia singular en la interacción de las payadas puesto que se convierte en un instrumento persuasivo muy eficaz (Haverkate, 2002) a los fines de reforzar la imagen del interlocutor frente a su compañero y frente al auditorio presente con quien pretende congraciarse.
El cumplido, manifestación prototípica de acercamiento hacia el otro (Barros García, 2012:112), es dispensado con mayor frecuencia hacia la platea femenina del público. Como se evidencia en los siguientes ejemplos, a través de la cortesía valorizante y las expresiones de admiración, se pretende ensalzar las cualidades de la mujer (sobre todo su belleza) mediante especificaciones como argentina o campesina que ponderan una identidad nacional y rural:
201 (8, 31- 40 y 78-80) Saubidet--->Marchesini
Contexto: Saubidet se refiere a las mujeres de la fiesta y expresa su deseo de
homenajearlas en el inicio de la payada.
«Hay versos hacia la noche/y está encendida la llama/y homenajear a las damas/compañero, en esta noche/un merecido tributo/ pa´ la mujer argentina»
Contexto: en mitad de la payada el mismo hablante retoma la mención hacia las mujeres y las compara con el vino por su belleza.
«Qué opina usted me imagino/si son la mujer y el vino/lo más lindo que hizo Dios»
202 (7, 32-35, 50-51 y 54-55) Saubidet--->Marchesini
Contexto: en el inicio Saubidet refiere a la elección de la “Paisana Flor” y hace
mención a la belleza. En la réplica siguiente, su compañero refuerza lo dicho y mediante una metáfora jerarquiza el lugar de la mujer.
«En noche de la Paisana/linda noche en gentileza/con tan inmensa belleza/el cielo ya se engalana» Marchesini--->Saubidet
«Porque ellas ponen en alto/el lugar de la mujer»
Saubidet--->Marchesini
«Pa´ la mujer campesina/mis coplas y mis quereres»
Como se señaló anteriormente con respecto a las metáforas de la vida cotidiana en las payadas (véase capítulo 6), la metáfora “la mujer es una flor” conlleva en su realización el acto de cumplido hacia el público femenino. Particularmente, se dispensa un cumplido hacia una de las artistas folclóricas de la fiesta (Yamila Cafrune) a quien se pondera por su condición de mujer y artista:
203 (8, 51-56) Saubidet--->Marchesini
Contexto: Saubidet alude a Yamila Cafrune en la instancia inicial.
«Esa mujer luchadora/puntal de nuestra bandera/que puso así a su manera/por madre, hermana y señora/ la que también es cantora/en esta noche hoy acá»
Dado el carácter de duelo verbal de la payada, resulta interesante destacar que, si el cumplido es dirigido por uno de los payadores hacia un sector del público (las mujeres), el otro participante apelará al sector opuesto (los hombres) con una finalidad persuasiva, operando así dicho fenómeno pragmático como elemento motivador de la instancia de duelo verbal.
Así, mientras que el cumplido hacia las mujeres guarda relación con una característica (belleza) el cumplido hacia la platea masculina se vincula con la ponderación de una habilidad relacionada con el ámbito rural y se refuerza con la frase exclamativa: ¡qué postal bonita! Esta mención, cargada de valorización y solidaridad, genera un mayor acercamiento hacia el público y, por tanto, disminuye la distancia social, consolidando una vinculación íntima y horizontal entre un participante y una porción del auditorio:
204 (1, 100- 109 y 111-114) Avello--->Mosegui
Contexto:Mosegui refiere al público femenino como “flor de retama”. Avello se
refiere explícitamente al sector masculino del público que se manifiesta
fervorosamente. Su compañero, en la réplica siguiente, vuelve a apelar al público femenino en mitad de la payada.
«Para la barra que grita/y acompaña al payador/le voy a rendir honor/miren ¡qué postal bonita!/aquí los tengo cerquita/claro que los vi en el campo /y uno de ellos es montador»
Mosegui--->Avello
«Le cantó a los caballeros/le improvisamos a las damas/y una actitud me reclama/estimado compañero»
En otros cumplidos formulados hacia el interlocutor participante se reconocen las habilidades vinculadas con el canto y la trayectoria artística:
205(2, 133-136 y 166-173) Tokar--->Curbelo
Contexto:en medio del desafío verbal, Tokar se refiere a su compañero con un cumplido al que
luego sobrevendrá el acto de la amenaza. Réplica siguiente Curbelo contesta con otra amenaza.
«Es bueno pa´ la payada/ es un payador sin tacha/y siempre me traigo el hacha/siempre bastante afilada»
Contexto: Tokar reconoce la experiencia de su compañero en el final.
«Qué lindo, José Curbelo/un defensor de este suelo/del criollo y su identidad/... un payador que es baluarte/de este camino y del arte»
206 (3, 92-93) Tokar--->Curbelo
Contexto: en mitad del encuentro el payador de mayor edad admite sentirse viejo. Su
compañero pondera sus cualidades.
«Pero no perdió su brillo/y no perdió su coraje»
207 (9, 118-121) Saubidet--->Marchesini
Contexto:en el final Saubidet valora a los artistas que se presentan en la fiesta.
«Enfundando aquel folclore/...pero acá hay muy buenos/ y de los buenos cantores»
Asimismo, la formulación del cumplido se extiende hacia la concurrencia presente y hacia otras de las atracciones desarrolladas en la festividad:
208(9, 36-37) Saubidet--->Marchesini
Contexto: Saubidet destaca la cordialidad del público en el inicio.
«Con su gente tan cordial/esta fiesta sin igual»
209 (2, 63-65) Curbelo--->Tokar
Contexto: Curbelo hace mención al cuerpo de baile que actuó en la fiesta en el inicio.
«Y sabe la concurrencia/que es hermosa la presencia/de jóvenes bailarines»
3 Actos de habla no corteses descorteses: insultos, amenazas y desafíos
En el marco de la interacción entre payadores, al activarse la transposición metafórica de “el contrapunto es una guerra” se establece una interacción agónica bajo la que subyace la intención de demostrar quién es “el mejor” sobre el escenario. Tal como señala Deditius en su estudio sobre el rap español: “las batallas de estilo ocurren cuando dos o más individuos intentan probar quién es el mejor, sea con los “platos” (discos), con el micrófono, con el baile o con los botes de spray (Gonçalves de Paula, 2006:122 en Deditius 2012)”. Así, la construcción y protección de la imagen junto con las prácticas discursivas de (des)cortesía adquieren particular significación y se manifiestan a través de un rico conjunto de expresiones de descortesía.
Como señala Kaul, las estrategias de cortesía verbal “no sólo se aplican con aquel propósito reparador o minimizador, sino también con el propósito contrario de realizar el acto amenazador o acentuar su amenaza, sin reparación de imagen, lo cual nos lleva al otro extremo del continuo: el de la descortesía” (2003:8-9). Al respecto, Deditius señala:
los actos amenazantes contienen el sema de desacuerdo (amenaza, acusación, maldición, insulto, etc). Son los llamados „actos conflictivos‟, ya que el objetivo ilocutivo de estos actos entra en conflicto con el objetivo social de interacción, de seguir las reglas de la cortesía (2012: 8).
Ahora bien, se observa que en los últimos años la función intrínsecamente descortés del insulto se ha desplazado en favor de una polivalencia supeditada al contexto (González Sanz, 2010). Desde la perspectiva de la anticortesía, Zimmerman (2003) subraya aquellos insultos que no tienen la intención de ofender en determinados contextos, con lo cual, dado que cada lengua tiene a su disposición una batería de recursos utilizados con el objetivo de insultar o humillar al interlocutor, exteriorizar emociones o librarse de las actitudes emocionales del emisor, se entiende que el insulto puede llegar a representar una muestra de ingenio del hablante o incluso un elogio hacia el oyente. De esta forma, la carga negativa
convencionalizada del insulto puede llegar a grados de desemantización, rutinización o desautomatización.
Según hemos anticipado, la práctica del insulto guarda estrecha vinculación con la amenaza de la imagen social del interlocutor. En tal sentido, resulta oportuna la definición de insulto propuesta por Colín Rodea quien lo conceptualiza como:
Una acción verbal y/o no verbal, sancionada como ofensiva; cuyas unidades léxicas pueden, o no, representar en sí mismas una carga insultante al evocar conceptos socialmente convenidos para ello; entendido así todo lo que tenga un efecto cognoscitivo o contextual que pueda parafrasearse como
descalificante es un insulto (2003:469)
En particular, para el análisis del acto de habla del insulto seguimos la categorización propuesta por Deditius (2012). En primera instancia, se atiende a aquellas manifestaciones que refieren a aspectos del destinatario: el insulto referido contra las habilidades del rival, contra la apariencia física, a partir de la alusión a la mujer o al lugar de procedencia. Además, se describen los actos amenazadores elaborados a través del empleo de metáforas: verbos con significado metafórico, el metáforas de origen animal y metáfora bélica.