3. Organicismo y tratamiento del paisaje en la obra de Dols
3.3 Santuario de Torreciudad
3.3.5 Paisaje y detalle
3.3.5.4 Curva de Fibonacci 52
Para la realización de la geometría de los pilares, Dols había probado muchas curvas distintas y ninguna le acababa de encajar hasta que decidió probar con la serie de Fibonacci. Esta serie consiste en sumar el número y su anterior para resultar el siguiente, de este modo sería 0, 1, 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21, 34, 55, 89… y resultó dar una curva muy elegante y proporcionada. Se convirtió en la ley que generaba toda la iglesia, se aplicó en pilares, en antepechos de la galería, en los soportes del órgano, en la bóveda del techo, en las celosías… Entre los croquis de Dols repletos de números de medidas, se puede ver el estudio de dicha curva en distintos elementos que dependiendo del uso, en cada caso interesará de manera distinta el uso de dicha proporción (Fig. 127).
Esta proporción que nace de la búsqueda de esa geometría fungiforme, se lleva finalmente a todo el proyecto: a los pilares, a las celosías de las ventanas, a las celosías de los antepechos de las pasarelas, a los antepechos del coro, a la bóveda de la nave de la iglesia, a todos los volados exteriores de la iglesia, a las aberturas de luz de vidrieras… (Fig. 128, Fig.129 y Fig. 130)
Esta serie lógica se convierte en el elemento fundamental en el proceso proyectual y conforma la principal regla generadora del espacio, que con un uso medido y proporcionado otorga a la obra un misticismo y una poética difícilmente descriptible con palabras.
Fig. 129. Comprobación en Autocad del uso de la Serie de Fibonacci. (Esquema y fotografía del autor)
Fig.128. Comprobación en Autocad del uso de la Serie de Fibonacci. (Esquema y fotografía del autor)
Fig. 130. Área de edificación mientras se modificaban los montículos.
Fig. 127. Croquis curva de Fibonacci. Archivo de Heliodoro Dols Morel
3.3.5.5 La estructura.
El edificio esta formalizado de estructura de hormigón armado y hormigón armado pretensado. Los elementos portantes verticales son pilares de hormigón armado situados en los perímetros de la construcción. Para no poner pilares por medio, Dols propone unos pilares con voladizos, estos conforman las ya tratadas setas. En la foto (Fig. 131) se puede ver que estructuralmente sobre los pilares hay vigas voladas cruzadas formando 90o y no de revolución como
parece desde el exterior. Para resolver los pilares se hace un encofrado perdido con el ladrillo y se vierte un hormigón que se sujeta a la estructura del pilar rodeándola.
Desde el hueco de instalaciones bajo la cubierta del alero de la primera planta (Fig. 132), el lateral del coro, se aprecian las vigas de los pilares de planta baja. Para cubrir la luz de la nave principal en el sentido longitudinal, para no repetir los pilares en las plantas altas, se usan dos grandes vigas cajón de 4 metros de sección (Fig. 133). Sobre estas se apoya la bóveda de la iglesia, de estructura de cerchas trianguladas de hormigón (Fig. 134 y Fig. 135) sostine la cubierta y ayuda a sostener una subestructura en la que se van pegando los ladrillos que recubren el techo del interior de la nave. Debido a la ampliación de la parte trasera del coro, se tuvo que poner una junta de dilatación por lo que Dols planteó otra gran cercha que ataba por la parte trasera las vigas cajón y que se apoya sobre las dos torres gemelas.
Toda la estructura siempre se recubre de ladrillos. Dols opta por este material para vincularse al paisaje y al lugar, un material vernáculo que aporta a la obra una indisoluble unión con la tierra. Se consigue una atemporalidad en la obra, que demuestra haber desarrollado los principios orgánicos de manera personal, serena y delicada.
Fig. 131. Fotografía de la construcción de la zona de entrada.
Fig. 132 hueco de instalaciones bajo la cubierta del alero. (Fotografía del autor)
Fig. 133. Sección trasversal. Vigas cajón en parte baja y cercha de hormigón como sustento de cubierta y de la bóveda de ladrillo. Archivo de Heliodoro Dols Morell.
Fig. 135. Estructura de cubierta. Cercha de Hormigón. (Fotografía del autor)
Fig. 134. Estructura de cubierta. Cercha y bóveda de Hormigón. (Fotografía del autor)
3.3.5.6 Parterres
En la explanada Dols libera de pavimento 4 amplias zonas para crear unos parterres (Fig.136) que permiten surgir a la montaña. Esta medida es otro modo de vincular la construcción a la naturaleza, Dols hace particular hincapié en que no son jardineras, es la propia montaña que surge con su propia vegetación. En estos parterres surgen especies propias del lugar que van colonizando el espacio ligando la edificación a la tierra. Supone una relación entre lo natural, la montaña, y lo artificial, la gran explanada de piedra. Este vínculo acerca la adecuación al paisaje y al lugar desde dentro, no solo se inserta respetuosamente la construcción en el paisaje exteriormente, sino que a través de medidas como esta se inserta en la naturaleza desde el interior.
3.3.5.7 La torre.
La imagen exterior del templo era algo que preocupaba a Dols y que desde el principio tuvo en mente (Fig.138 ) Pretendía hacer una construcción que no destacase demasiado y que se adaptase al lugar intentando evitar maneras tradicionales. En la torre de la iglesia, el campanario, de sus primeros bocetos se desprende una imagen llevada a cabo, una esquina achaflanada ya que no quería hacer la torre clásica rectangular (Fig. 139).
En su interior consta de un ascensor y una escalera de caracol, además de aprovechar otros espacios a lo largo de su altura para instalaciones. En su parte alta, como es normal, sirve para albergar el campanario. La torre (Fig. 137) como elemento especialmente visible, debía de transmitir una imagen bella y serena al paisaje por lo que se talló como si fuese una escultura. En el lateral pegado a la iglesia se troquela una franja de pequeños huecos en vertical. Esos pequeños huecos están dispuesto en alturas de vivienda doméstica. Con el objeto de hacer todo en la medida humana, las propias alturas de la torres se dividen en alturas domésticas hasta el punto de que en el ascensor al último piso es el piso 16, aunque no tenga 16 niveles de parada. Todas las aberturas se tallan con celosías de ladrillo que siguen la ya explicada ley de Fibonacci de modo que se percibe con unidad y estética en el paisaje.
En los otros laterales aparecen distintas aberturas, una a media altura a modo de balcón y dos en la parte alta. Estas dos últimas responden a la funcionalidad lógica de la torre, albergar las campanas. En estas dos aberturas aparecen unos tejadillos horizontales cuyo cometido es dirigir el sonido de las campanas hacia el exterior horizontalmente y que no se pierda desviándose hacia arriba.
Fig. 136. Parterres. (Fotografía del autor)
Fig. 137. La torre. Fig.138. Croquis de torre y viviendas. (Fotografía del autor) Archivo de Heliodoro Dols Morell
3.3.5.8 Vidrieras.
Evitando el uso de las vidrieras en la iglesia se opta por poner piedra de alabastro(Fig.140), una piedra de tono amarillento finamente cortada que matiza la luz cuando pasa a través de sí. Esta se usa en otros lugares además de la iglesia colocándola entre las celosías de ladrillo, de esta manera se consigue hacer la vidriera con piezas pequeñas y así se reducen los costes considerablemente.
Estas vidrieras que fueron puestas en duda en un principio ya que no eran unas clásicas vidrieras coloridas con motivos bíblicos, fueron elogiadas por el impulsor principal del santuario, San Josemaría Escrivá de Balaguer.
Dols queda muy contento del aspecto final de estas vidrieras y del tipo de luz matizada que aporta a la iglesia por lo que años después también las usara en la capilla del colegio mayor Peñalba.
3.3.5.9 Tejas.
Las tejas nuevas eran de un rojo brillante y resaltaban mucho en este enclave natural, por lo que se pensó en buscar tejas usadas (Fig. 141) que estuviesen bien conservadas, para ello se pusieron varios anuncios en periódicos en los que se decía que se compraban tejas a 3 pesetas. El anuncio fue un éxito y llegaron camiones enteros de tejas usadas, como cada teja era distinta, se tuvo que poner especial atención al situarlas, mezclándolas para que de esa heterogeneidad de tejas surgiese una cubierta uniforme de tono terroso muy bien incluida en el paisaje.
3.3.5.10 Azulejos.
Los paramentos interiores también se tratan con perfección y cuidado. Para proteger zonas que por el uso y el paso habitual de gente podrían deteriorarse y con el objetivo de llenar de la influencia del Somontano, las paredes del interior de las zonas de servicios y pasillos están rematadas con azulejos, fueron realizados especialmente para esa obra por una fábrica de Teruel. Dols recorría distintos pueblos y si veía algún relieve en azulejos que le gustase, lo calcaba con un papel y un lápiz a modo de grabado para después estudiarlo. Anotaba medidas, precios y dibujaba sus motivos para posteriormente (Fig. 142) pensar dónde o cómo se podría emplear. Los azulejos eran distintos en función del espacio donde iban, debido al tipo de elementos compositivos que había en él. De este modo, por ejemplo los azulejos situados en una sala con puertas mudéjares pretenden sintonizar con ella buscando geometrías de mayor elaboración.
Fig. 140. Parterres. (Fotografía del autor)
Fig. 141. Tejas.(Fotografía del autor)
El detalle llegaba hasta el punto de que los pasamanos(Fig. 143) de la escalera, que eran de obra y hechos de cerámica encargada específicamente para ese lugar, al llegar a hacer contacto con la pared se eliminaba el saliente para así poderse limpiar con facilidad.
3.3.5.11 Pavimento interior.
En el interior, la piedra se dispone a hueso creando unas formas geométricas que alternan franjas de granito de tono grisáceo con franjas de tono rosado (Fig. 144). En los planos de pavimento se puede ver la especial atención que Dols muestra y el interés en que no resulte monótono donde aparece el trazado como manifestación directa de los pilares y la geometría del templo (Fig. 146).
Dols recrea un paisaje interior con armonía entre el pavimento y la estructura. Esa íntima relación se desarrolla en la totalidad de la planta, cuidando los encuentros que con perfección se desarrollan de manera impecable. Partiendo de la base de los pilares circulares se conforman franjas octogonales que se van expandiendo radialmente hasta unirse con las geometrías derivadas de otros pilares, de los muros y de la escalinata del presbiterio.
En los croquis de Dols se pueden ver las distintas opciones que contemplaba para el presbiterio (Fig.145). Lo intuía de forma radial para dirigirse por igual a todo el templo. La solución final crea unas ondas que se manifiestan en el paisaje interior, reflejándose en el pavimento.
Fig. 143. Pasamanos de la escalera. (Fotografía del autor)
Fig. 146. Plano de pavimento interior. Archivo de Heliodoro Dols Morell.
Fig. 144. Pavimento. (Fotografía del autor)
3.3.5.12 Elementos menores.
Lámparas y herrajes
Para meter la naturaleza en el interior, además de hacerlo a través de patios donde se inserta vegetación, como la plaza de las casas convivencias espirituales o como en un patio interior, donde se planta un ciprés, se hace de forma figurada en elementos de mobiliario como las lámparas (Fig. 147). En los croquis de Dols se pueden ver el alzado frontal y lateral de una pieza escultórica de motivos florales que albergan una bombilla en su interior. Estos dibujos van acompañados de explicaciones del arquitecto dirigidas generalmente al patronato. En ellas se lee que la lámpara está compuesta por tres hojas y un interruptor que se integra al elemento formando parte del diseño.
Dols tuvo que diseñar todos los tiradores y los elementos de cierre de las puertas (Fig. 148 y Fig. 149) recuperadas de anticuarios. Estos herrajes se elaboran en hierro forjado por artesanos de la zona. Hoy en día esto supondría un elevado coste, pero en aquel momento este trabajo artesanal no resultaba más caro y cumplía con el objetivo buscado en los elementos antiguos.
Ventana bajo el presbiterio
Bajo el presbiterio se dan una serie de pasillos sin luz natural que van desde la nave de la iglesia hasta un espacio situado tras el retablo. Dols, sitúa una falsa ventana (Fig. 150) con una vidriera traslúcida que con unos fluorescentes tras ella, da la apariencia de una ventana que da a un patio. De esta manera artificial, consigue meter luz “natural”.
Antepechos
Los antepechos que hay en la plaza del reloj y en las pasarelas perimetrales de la explanada están formados por esas celosías de ladrillo ya comentadas. Se rematan con hormigón, un hormigón abujardado un poco basto que parece que busca el parecer piedra. Se trata de un uso del hormigón visto como piedra artificial.
Rejas y escudos
En la iglesia se ha prestado un especial interés en ocultar las instalaciones, de este modo, por ejemplo, podemos ver unas celosías cerámicas bajo una de las bancadas del coro.
De entre los planos de Dols, podemos ver uno en el que diseña una reja para cubrir un radiador (Fig. 152). Esta reja modulada en cuadrados, Dols dibuja la composición a escala 1:10 y el elemento particular a escala 1:1. Dols diseña también diversas versiones de los escudos de Torreciudad, más de 5, destinados a distintos elementos ornamentales.
Fig. 149. Herrajes de puerta. Archivo de Heliodoro Dols Morell
Fig. 147. Lámpara. Archivo de Heliodoro Fig. 148. Herrajes de puerta. Archivo Dols Morell de Heliodoro Dols Morell
Fig. 150. Ventana Bajo el presbiterio (Fotografía del autor)
Fig. 151. Busquedad de continuidad con la piedra (Fotografía del autor)
Fig. 152. Celosía y detalle y para radiador. Archivo de Heliodoro Dols Morell