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Relevamiento documental

3.2 D EMOGRAFÍA , E PIDEMIOLOGÍA Y C OLECCIONES OSTEOLÓGICAS

El estudio de la estructura y dinámica de las poblaciones humanas es de interés de la demografía. Sin embargo, cuando los parámetros como fecundidad, mortalidad y migraciones resultan de la indagación sobre poblaciones antiguas, partiendo de un amplio espectro de evidencias de la actividad humana, el campo de investigación abordado es la paleodemografía o arqueología demográfica (Chamberlain 2009).

En cuanto a la epidemiología, es la disciplina que se dedica al estudio de la salud y enfermedad en una determinada población, pero cuando los estudios se abocan a poblaciones del pasado hablamos de paleoepidemiología como un área interdisciplinaria (Souza et al. 2003).

Estos conceptos son relevantes a la hora de analizar una colección osteológica contemporánea, regional y documentada como la que es objeto de este trabajo, dado que la distribución etaria y las causas de mortalidad pueden ser analizadas y relacionadas con información estadística disponible para la región.

3.2.1 A PROPÓSITO DE LOS INDIVIDUOS INFANTILES DE LA

COLECCIÓN LAMBRE

Respecto de la distribución etaria, en un estudio previo, se analizó el perfil de mortalidad de la Colección Lambre respecto del perfil de mortalidad para la Provincia de Buenos Aires. Para ello se compararon datos documentales disponibles para la

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Colección, con aquellos aportados por la Dirección de Estadística e Información del Ministerio de Salud de la Nación para el año 19952 (Plischuk et al. 2007).

Como puede observarse en la Fig. 7, la Colección muestra un perfil con mayores frecuencias porcentuales en los extremos de edad, característico de colecciones esqueléticas donde se encuentran representados, en mayor número, aquellos grupos de edad con mayor riesgo de mortalidad. La distribución de edad observada es conocida como mortalidad atricional y representa los casos de muerte reunidos a lo largo de un extenso período de tiempo, diferenciándose de los perfiles de mortalidad catastrófica donde las muertes ocurren en un breve lapso de tiempo afectando de manera equivalente a todos los grupos de edad (Margerison y Knüsel 2002; Ingvarsson-Sundström y Soomer 2003; Chamberlain 2009).

También en la Fig. 7 puede observarse que la frecuencia de individuos de menos de un año de edad es extremadamente alta en comparación con la esperada para la Provincia de Buenos Aires. En este caso es menester aclarar que esta incidencia no está relacionada sólo con procesos de mortalidad sino que, coincidentemente con el momento en que los restos fueron cedidos a la Facultad, se estaban realizando obras de gran envergadura en el cementerio que tuvieron como consecuencia el almacenamiento de los restos por un período de tiempo mayor al establecido por la normativa, llevando a una dispar acumulación representada cabalmente en la distribución de frecuencias porcentuales.

Por otro lado, en el grupo de menor edad, también es importante distinguir la distribución de la mortalidad neonatal y postneonatal dado que, como se desarrolló en el apartado anterior, a medida que disminuye la tasa de mortalidad infantil aumenta la tasa de mortalidad neonatal, situación debida a que muchas de sus causas no son evitables aún mediando una adecuada intervención médica (Chidambaram et al. 1985; Spinelli et al. 2000; King y Warren 2006).

En este sentido, encontramos que la distribución de la muestra está de acuerdo con los datos publicados por Spinelli et al. (2000) para la Provincia de Buenos Aires, donde predominan las defunciones neonatales sobre las postneonatales (58% y 42% respectivamente). Los componentes etarios de la mortalidad infantil en la Colección Lambre siguen esta estructura, con un 69% de fallecidos correspondientes al período

2 Se decidió tomar los datos para 1995 dado que este año es el que presenta una mayor frecuencia de fallecimientos documentada en nuestra colección.

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neonatal, y un 31% al período postneonatal, resultados acordes con el cambio de perfil en la mortalidad infantil en América Latina, donde se ha observado un sistemático descenso de la tasa de mortalidad infantil entre 1965 y 1995 (Spinelli et al. 2000).

Figura 7. Mortalidad por rangos de edad.

Comparación las frecuencias porcentuales de casos por grupos de edad pertenecientes a la Colección Lambre respecto de los datos de mortalidad para la Provincia de Buenos Aires. Reproducido de Plischuk (2012).

Asimismo, y a partir de relevamientos documentales, contamos con información respecto de las causas de muerte. En un estudio realizado por O. Flores y L. Fuchs (2011) se analizaron los períodos 1887/1891 y 1901/1905, fechas cercanas a la fundación de la ciudad y momentos en que comenzaban las obras para el suministro de agua corriente y drenaje sanitario. Las autoras encontraron que, para la cohorte 0 a 12 años, las causas de defunción más significativas hacia fines del siglo XIX estuvieron relacionadas con enfermedades infecciosas, parasitarias y del sistema digestivo; en cambio, en el segundo período (1901/1905), aumentan aquellas relacionadas con los sistemas nervioso y circulatorio. Este cambio en las frecuencias de las causas de mortalidad es explicado como una consecuencia de mejoras en las condiciones socioeconómicas y sanitarias existentes a principios del siglo XX.

Respecto de los datos actuales, y siguiendo la propuesta de O. Flores y L. Fuchs (2011) se clasificaron las causas de muerte asociadas a cada uno de los individuos de la Colección de acuerdo a la Clasificación Internacional de las Enfermedades (OPS 1995) (Tabla 28), y se llegó a la conclusión que las afecciones

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originadas en el período perinatal son responsables del 53% de las muertes de los individuos de la muestra, constituyendo el total de las defunciones del período fetal y el 30% del neonatal. Las enfermedades del sistema respiratorio y circulatorio dan cuenta del 10% de las muertes, mientras que las infecciosas y las malformaciones congénitas

representan sólo el 3,1% y el 1,6% respectivamente. Por último, las causales

inespecíficas, como el paro cardiorrespiratorio, representan el 55% de las causas de muerte en el período neonatal y postneonatal (Fig. 8 y Tabla 29).

En este punto, cabe aclarar, que los certificados de defunción, a partir de los cuales se construyen las estadísticas epidemiológicas, no son equivalentes a las Actas de defunción obrantes en el Cementerio local y a partir de las cuales se obtuvo la información aquí analizada. Aun así, es un error generalizado el incorrecto llenado de los certificados de defunción y/o la aplicación errónea de algunas definiciones para estos períodos etarios lo que dificulta enormemente el análisis de la mortalidad fetal y neonatal (Lomuto 1998; King y Warren 2006; Rojo et al. 2006).

trastornos del período perinatal 54% PCRNT / indeterminados 32% enfermedades del sistema circulatorio 6% enfermedades del sistema respiratorio 3% enfermedades infecciosas 3% malformaciones congénitas 2%

Figura 8. Causas de muerte en los individuos infantiles de la Colección Lambre.

PCRNT: paro cardiorrespiratorio no traumático.

De todos modos, a partir del análisis de esa deficiente información documental corroboramos que, tanto la distribución por edad como las causas de muerte en la

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Colección Lambre, son coherentes con los datos epidemiológicos oficiales disponibles para la década del noventa en la Provincia de Buenos Aires.

Así, y retomando los conceptos planteados al inicio de este apartado, la información documental asociada a la Colección Lambre, toma sentido en el marco de nuevos estudios de paleoepidemiología, en los cuales las colecciones osteológicas documentadas vuelven a ser analizadas en búsqueda de indicadores patológicos.

Desde este enfoque las colecciones esqueléticas con información documental asociada constituyen un nexo entre los actuales estudios epidemiológicos y las poblaciones del pasado, en las que la comprensión de la estructura y dinámica poblacional deriva tanto del análisis de datos biológicos registrables en los restos óseos, como del contexto sociocultural, desarrollo histórico, geografía del lugar y cultura material (Santos 2000; Roberts y Manchester 2007).

Además, es indudable que las colecciones contemporáneas proveen información demográfica y epidemiológica contextual que contribuye al mejor conocimiento de las manifestaciones óseas de diferentes enfermedades, de manera que recientes estudios retrospectivos están reforzando esa relación entre los registros clínicos y los paleopatológicos (Matos 2009; Ortner 2009; Mitchell 2011; Plischuk 2012)

4 EVALUACIÓN DE LA PRESERVACIÓN DE LOS