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Daniela Franco y José Vargas: Los abanderados por el arcoíris

4.2. Quienes distribuyen el mensaje ¿Qué tarea cumplen y con qué forma?

4.2.1. Daniela Franco y José Vargas: Los abanderados por el arcoíris

Los jefes de prensa de Colombia Diversa, fundación insignia en el país que protege los derechos de la comunidad LGBTI, hablan del malentendido más grande que ha sufrido la inclusión. Las sorpresas, los golpes bajos y los derechazos en una contienda cultural que se volvió política.

Está al alcance de cualquier persona hacer un meme y que las personas no tengan una rigurosidad de verificar de que fuentes vienen pone a, no solo organizaciones como la nuestra, sino incluso a los medios de comunicación contra la pared. Lo vemos ahorita, los medios de comunicación están en una crisis contra lo digital porque cualquier persona puede ahorita producir información y a la gente ya no le importa si viene de "Pepito Mendieta", El Espectador o Colombia Diversa, los tres podrían llegar a tener la misma credibilidad.

Se necesitaron pocos ingredientes: una mentira como un cómic homoerótico que se hizo pasar por un documento pedagógico del Min. Educación, un mandato de la Corte Constitucional que quería eliminar la discriminación en los colegios con una verdad que causó recelo como lo fueron cartillas reales que trascienden la ley divina y Gina Parody, una

Ministra impopular y lesbiana. La promoción de una guía para revisar los manuales de convivencia de los colegios para que no fueran discriminatorios dejaron claro que la discusión basó en malentendidos, había caído en ligerezas y, en muchos casos, en peleas desinformadas de parte y parte.

De donde nació la “ideología de género” fue en Costa Rica, se estaba debatiendo el matrimonio igualitario cercano a época de elecciones y Mauricio Alvarado, un candidato super cristiano que era una persona muy carismática fue el que tomó la opinión consultiva que estaba planteando la CIDH y dijo «si ustedes aceptan esto van a entrar más cosas». Empezó la opresión. En Perú pasó igual porque era un currículo que querían meter en los colegios por la violencia de género, México fue igual: es una estrategia muy similar, en el que hasta la línea gráfica es igualita. En Colombia, No creo que los niños hayan sido la línea diferenciadora. Hay una vaina que vienen utilizando en varios países de la cual se cogieron y se copiaron.

Figura 20 Meme "Espíritu sano ya no es gay” Figura 21 Meme "Hablando de educación sexual"

El desborde del uso de los estereotipos fue un gran catalizador de intención dentro de los memes que circularon en el momento. Exaltar la poca claridad sobre educación de

orientaciones sexuales e identidades de género es un reflejo de las limitaciones de la sociedad colombiana para entender la diversidad y su cubrimiento ante la infancia.

La gente cree que nosotros podemos volver homosexual a los niños, es porque la gente cree que la homosexualidad se aprende o se enseña o se prende. El meme solo fue una forma de expandir esas creencias, de inyectarle un miedo a la otra gente, «¡no!, yo creo que la divulgo más bien, yo creo que eso ya está», nuestro trabajo es justamente es luchar contra eso.

Personas que eran generadoras de contenido muy fuerte fueron las primeras que propagaron mentiras, básicamente se empieza a dar desde Bucaramanga con Ángela Hernández, luego empieza un poco más central acá con algunos senadores y representantes y estalló definitivamente con Álvaro Uribe. Ellos supieron capitalizar ese miedo de los homosexuales los niños. Empezaban a tener cierto poder que nosotros no tenemos alcance y es en el tema cristiano, bastión de ellos y que algunas personas se metan con la educación es como muy difícil. Ellos tienen unos canales muy grandes que son más fuertes que Whatsapp, que twitter y aparte se apoyan y van manejando en orden: «en redes sociales decíamos unas cosas, sobre todo por twitter, ellos por Whatsapp estaban mandando unas cadenas de información mucho más efectivas y mucho más rápidas» que eran viralizadas a niveles que nosotros no podemos analizar hoy en día. Que Gina Parodi haya sido lesbiana también fue como una contra. Era decir como: «mira, todos los gais quieren homosexualizar». Fue muy fácil hacerlo. por otro lado también, twitter y el tema de las fake news en Colombia no estaba tan avanzado, hoy en día han tratado de avanzar en cómo mirar que se puede hacer para contrarrestarlas, pero en esa época no había mecanismos para verificar que era falso y que no era falso. Estaba de por medio la libertad de expresión.

Orlando Castañeda, en vísperas del 10A, senador del Centro Democrático, denunció que el Ministerio pagó 1.500 millones de pesos para elaborar y distribuir esas cartillas, pero esa afirmación fue confusa. La cifra sale de un convenio marco que se hizo con el PNUD, UNFPA, Unicef, Colombia Diversa, pero tenía otros ejes y objetivos que estaban en desarrollo y trascendían la elaboración de una cartilla.

Fue un gran golpe para Colombia Diversa. Eso para nosotros fue más duro que el tema de ideología de género, si bien lo dejamos quieto y casi nunca se había hablado —una lucha que el concejal había previsto desde principio del siglo XXI—, desde antes siempre se había luchado contra el matrimonio, contra la adopción, siempre se quiso decir que se quería sexualizar los niños, que íbamos a acabar la sociedad, pero el hecho de que dijeran que Colombia Diversa estaba involucrado con un desfalco fue un tema grave. lo dijeron durante una sesión en el congreso. la actividad de Colombia Diversa bajo muchísimo. Nos puso a pensar como «¿qué hacemos?»: hubo una crisis en la comunicación que, Colombia Diversa no estaba preparada, a pesar de que contamos con equipos de comunicadores, y abogados, pero nunca había pasado esto.

Figura 22 única publicación de manera oficial que realizó Colombia Diversa ante el escándalo

La reacción principal fue quedarnos callados, empezar a hablar por redes sociales, sobre todo somos muy técnicos en lo que decimos. «Estos son las 15 cosas que ustedes tienen que saber sobre el convenio y Colombia Diversa y su participación». Tratamos de hacer piezas, entre ellas memes, que se movieran dentro de Facebook y Twitter a ver que le llegaba a la gente y que no le llegaba. Coger las dos verdades, una: existen unas guías orientadoras para los colegios que parten de una sentencia de la Corte Constitucional; la segunda: hay

gente prejuiciosa que cree que la homosexualidad sí se enseña aprovechando que hay gente que tiene miedo a que sus hijos sean lesbianas, bisexuales, gay o transexuales.

Post en Facebook del 25 de julio de 2016. La calma antes de la tormenta. Colombia Diversa informa libertad de expresión en los colegios mientras Ángela Hernández denunció el tuit de la cartilla fraudulenta.

Post en Facebook del 10 de agosto de 2016. “Abanderados por la familia” convocaba a las marchas multitudinarias que pedían la renuncia de la Ministra de educación mientras Colombia Diversa desmentía el supuesto pago por la creación y difusión de las cartillas homosexualizadoras.

Post en Facebook del 17 de agosto de 2016. Colombia Diversa promueve una contramarcha en respuesta a la supuesta imposición de la ideología de género en los colegios. El daño estuvo hecho.

Colombia Diversa realizó diecisiete publicaciones entre el 25 de julio y el 16 de agosto para seguir la polémica a distancia hasta el momento en el que se tergiversaron hechos alrededor de la adjudicación del contrato. La desgastante tarea desvirtuar mentiras y verificar las ligerezas, inexactos y la polarización por parte y parte desgastó física y mentalmente a sus directivos y colaboradores. La reputación de la fundación más grande en Colombia que defiende los derechos LGBTI había sido manchada.

La persona más perjudicada fue lisa García, la que saco la cartilla verdadera, una trabajadora para LUFPA (El Fondo de Poblaciones de las Naciones Unidas). Ella perdió su trabajo junto con Gina Parody. «La echaron del Ministerio, la renunciaron». La orden sigue ahí, no es que se haya dicho, que la corte haya dicho como: «¡ay! ya no se cumple», no, sigue ahí, es mandato de las Naciones Unidas. hay una de las evaluaciones que se hacen cada cinco años en una convención internacional llamada CEDAW, esa convención, allí Naciones Unidas fue quien le recomendó al Estado Colombiano que eso no se había cumplido.

Tampoco vimos venir que iba orientada al proceso de paz. Ellos hablaban de la cartilla como homosexualizadoras, pero luego apuntaron al término de “ideología de género” y su presencia en los acuerdos de paz: una porción de la gente votó en contra de los acuerdos de paz porque se decía «¡van a meter esas cartillas en el proceso de paz!». Al final, organizaciones sociales como la nuestra tuvieron que ir a hablar con las FARC para decirles

les dicen «¡Hey! Estamos en un proceso de paz el primero con enfoque de género en el mundo, no permitan que saquen a las personas LGBT, por favor, no les sigan el juego».

4.2.2. Actualidad Panamericana: ¡Extra! Colombia es un chiste que se cuenta solo