ples razones. En esta sección se explica el proce-
dimiento empleado por el Instituto de Estadística
de la UNESCO (UIS) para trabajar con los indica-
dores nacionales e internacionales a través de la
aplicación de la Clasificación Internacional Nor-
malizada de la Educación (CINE).
¿Por qué los datos nacionales e internacionales de educa- ción a veces pueden diferir?
El hecho de constatar que las estadísticas de educación repor- tadas en un anuario nacional, por ejemplo, son diferentes a las informadas por el UIS a nivel internacional, podría ser mo- tivo de confusión. Si bien existen varias razones que lo expli- can, en la mayoría de los casos las discrepancias se deben a la utilización de distintas fuentes de información (por ej., esti- maciones de la población y datos de la economía) y/o a dife- rencias entre cómo se clasifican los sistemas nacionales de educación desde la perspectiva internacional.
Las diferencias entre los datos nacionales e internacionales en materia de educación suelen estar asociadas con la clasifica- ción de los sistemas educativos. Aunque la mayoría de los paí- ses cuenta con un ciclo de educación primaria que abarca cin- co o seis años, esta duración puede fluctuar entre tres y ocho años, según las definiciones adoptadas por cada nación. Adi- cionalmente, algunos países privilegian la provisión de educa- ción básica que puede implicar ocho a diez años de escolariza- ción, sin que se advierta un claro límite entre el nivel prima- rio y secundario.
Si se intenta el ejercicio de comparar las tasas netas de matrí- cula, un indicador clave para monitorear la EPT, probablemente se encuentre que las tasas serán más altas en los países con ci- clos más cortos de educación primaria, dado que las tasas de abandono tienden a aumentar con la edad de los alumnos.
Con el fin de comparar el avance de los diversos países en materia de educación, el UIS junto con la comunidad estadís- tica internacional, aplican la CINE a todos los sistemas educa- tivos. En la década de los setenta, la UNESCO diseñó esta cla- sificación con el propósito de establecer el progreso relativo alcanzado por cada país hacia el cumplimiento de metas tales como la universalización de la educación básica y el aprendi- zaje a lo largo de la vida, y proporcionar información adicio- nal sobre los esfuerzos realizados por los distintos países en el mejoramiento de sus logros de aprendizaje. La CINE puede aplicarse para las estadísticas de diversos aspectos de la edu- cación, como la matriculación de alumnos, los recursos finan- cieros destinados a la educación o los logros educativos de la población.
La CINE consta de dos componentes:
• Un marco que contiene una descripción estadística integral
de los sistemas nacionales de educación, de acuerdo a un conjunto de variables de interés esencial para las políticas relativas a la comparación internacional de la educación; y
• Una metodología que traduce los programas educativos na-
cionales, a un conjunto de categorías internacionalmente comparables de los niveles y campos de la educación.
¿Por qué la CINE?
La CINE fue el primer marco diseñado para facilitar la compa- ración de indicadores educativos entre los países, sirviendo como instrumento para reunir, compilar y presentar estadísti- cas educacionales tanto a nivel nacional como internacional. Esta clasificación fue revisada en 1997 y en la actualidad está siendo objeto de una nueva revisión por parte del UIS.
¿Cuál es el alcance de la CINE?
La CINE cubre todas las oportunidades de aprendizaje organiza- das y continuas para niños, jóvenes y adultos (incluyendo a aquellos con necesidades especiales), independientemente del establecimiento o entidad que las provea o su modalidad de ad- ministración. Sin embargo, cabe destacar que no ha sido conce- bida para proporcionar una definición integral de la educación. La intención de la CINE no es imponer a escala internacional un concepto normalizado de su filosofía, objetivos y contenidos. Por el contrario, esta clasificación ha sido diseñada esencial- mente con el ánimo de reconocer que cualquiera sea el país que se tome en consideración, la interacción de las tradiciones cul- turales, las costumbres locales y las condiciones socioeconómi- cas dará como resultado un concepto de la educación exclusivo de dicho país en múltiples aspectos.
Por lo tanto, en el marco conceptual de la CINE, el término “educación” se toma en la acepción que comprende todas las actividades voluntarias y sistemáticas destinadas a satisfacer necesidades de aprendizaje, incluyendo lo que en algunos paí- ses se denomina actividades culturales o de formación. En resu- men, cualquiera que fuere la denominación que se adopte, la educación supone en este caso una comunicación organizada y continuada, destinada a suscitar el aprendizaje.
Cómo aplicar la CINE
Los pasos básicos necesarios para clasificar u homologar un sistema educativo a la CINE se resumen en esta sección (véase el Cuadro 1). Las “homologaciones” han sido diseñadas para entregar a los productores y usuarios de la información, claras directrices so- bre cómo reportar e interpretar datos nacionales en el ámbito de la educación para fines internacionales.
Es importante destacar que la unidad básica de clasificación de la CINE es el programa educativo. De modo que la clave para homologar un sistema educativo, es realizar una clasificación programa por programa.
Los programas de educación se definen, de acuerdo a su conte- nido, como una secuencia de actividades educativas organizadas con el propósito de lograr un objetivo predeterminado o un con- junto especificado de tareas educativas. Un objetivo puede ser, por ejemplo, la preparación para estudios más avanzados, la calificación para un oficio o conjunto de oficios, o simplemente, el aumento de conocimientos y de comprensión.
La primera etapa en el proceso de homologación de la CINE
consiste en determinar el nivel educativo de cada programa.
En la CINE se incluyen siete niveles diferentes, que van desde el nivel 0 (educación pre-primaria) hasta el nivel 6 (segundo ciclo de educación terciaria que conduce a una calificación de investigación avanzada). En principio, cada programa nacional es asignado a un nivel CINE de acuerdo a su contenido educa- cional y a las competencias y capacidades que debe impartir. También se han considerado criterios adicionales tales como requisitos de admisión, edad mínima de ingreso, duración y calificación de los docentes (véase el Anexo C).
Según la CINE, un programa de educación primaria (CINE 1), por ejemplo, estaría diseñado para entregar al estudiante una sólida instrucción básica en materia de lectura, escritura y matemáticas, y una comprensión elemental de asignaturas como historia y geografía, ciencias naturales y sociales, artes y música. Luego, en el nivel siguiente, primer ciclo de educa- ción secundaria (CINE 2), los programas suelen seguir un mo- delo más orientado por asignaturas y requiere docentes más especializados.
La próxima etapa del proceso de clasificación se centra en la orientación del programa educacional (niveles CINE 2, 3 y 4). En este nivel se destacan dos subdivisiones principales:
• Enseñanza general: estos programas están destinados
principalmente a transmitir a los participantes un conoci- miento más profundo de un tema o grupo de temas, en particular, pero no necesariamente con miras a preparar- los para una educación ulterior (adicional) en el mismo nivel o en uno superior. Al cursar estos programas, los par-
ticipantes podrán obtener o no una calificación pertinente para el mercado de trabajo a este nivel. Estos programas se organizan normalmente en una escuela.
• Educación profesional o técnica: estos programas están des-
tinados principalmente, a que los participantes adquieran las destrezas y conocimientos prácticos y la comprensión necesa- ria para que se les pueda emplear en una ocupación u oficio particular o en un tipo de ocupación u oficio. Una vez termi- nados con éxito estos programas, las autoridades competen- tes (Ministerio de Educación, asociaciones de empleadores, etc.) otorgarán al participante la correspondiente calificación profesional para el mercado de trabajo.
En la próxima etapa, se privilegia la educación ulterior o el des-
tino de los estudiantes que completan con éxito el programa, vale decir, el destino teórico de preparación de los alumnos pa- ra el que los programas han sido diseñados.
Esta dimensión sólo es aplicable a programas comprendidos en los niveles 2, 3, 4 y 5. Las categorías se definen sobre la base del tipo de educación impartido en el siguiente nivel o, en for- ma alternativa, en la inserción a empleos del mercado laboral para los cuales los estudiantes han sido preparados.
Por último, los programas de primer ciclo de enseñanza secunda-
ria (CINE 2) y superiores, pueden clasificarse según el campo de
estudio. Existen nueve campos de estudio, 25 sectores y 80 cam- pos individuales de educación entre los cuales elegir (para el lis-
tado completo, sírvase consultar en http://www.uis.unesco.org/
publications/ ISCED97). Para propósitos de homologación, a cada
campo, sector y grupo individual se le asigna un código.
A objeto de entender este proceso con mayor claridad, exami- nemos un programa de formación de docentes de la enseñanza primaria, a modo de ejemplo:
• Campo: educación
• Sector: formación docente
• Campo individual: formación de personal docente de escuelas
primarias.
Un programa de contabilidad ilustra un segundo ejemplo. La cla- sificación aplicable sería la siguiente:
• Campo: Enseñanza comercial y administración
• Sector: ciencias sociales, enseñanza comercial y derecho
• Campo individual: marketing, ventas y contabilidad.
Es importante destacar que los programas multidisciplinarios suelen clasificarse de acuerdo a la “regla de la mayoría”, es de- cir, el campo de la educación a que los estudiantes destinan la mayoría de su tiempo.