Hijos de la madres en estudio
2.3.3 Datos de la actividad laboral de la madre
2.3.3.1. Datos de la situación laboral de la madre desempleada
Hablar de empleo significa tener una relación de dependencia con un patrono que le paga y le asegura en el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social como manda la Ley, no simplemente decir si trabajo, cumple con lo establecido. Cuando no tienen un sueldo que las respalde conforme a sus actividades en una empresa y tampoco se observa que exista las características de un trabajo en el comercio formal o informal, equivale a que no tienen en realidad un empleo ni una afiliación al IESS.
De las madres censadas, el ciento por ciento de ellas tiene edad para laborar y responsabilidad social para con sus hijos, por lo que son la población económicamente activa. Los datos evidencian que el veinte y uno por ciento de las madres censadas no trabajan, por lo que deberían constituirse en la población desempleada.
Gráfico 6. Mujeres sin trabajo que desean trabajar Fuente: Investigación de campo
Elaborado por: Ruth Villacís
A la pregunta de si quiere o no trabajar el setenta y uno por ciento de las personas sin trabajo, dice querer trabajar, pensando momentáneamente en los ingresos económicos, pero a la vez, se retractan en ese deseo recordando que deben cumplir con su rol de género en el medio social en el que se encuentran cumpliendo el papel de madres, pasando a formar parte del grupo de desempleados, al igual que las mujeres, que responden, no querer trabajar dependiendo de un patrono, puesto que cuidan de sus hijos y permanecen en casa preparando alimentos para sus familiares sin una remuneración. Ellas son el veinte y nueve por ciento de las madres en estudio y que no tienen trabajo.
Si 71% No
Gráfico 7. Actividades desarrolladas por madres sin trabajo y que si quieren hacerlo Fuente: Investigación de campo
Elaborado por: Ruth Villacís
Tabla 6. De las madres que no trabajan
Actividad de no trabajadoras
Actividad
Número
Porcentaje
Estudia
1
25
Cuida sus hijos
2
50
Busca trabajo
1
25
Fuente: Investigación de campo
Elaborado por: Ruth Villacís
Las madres censadas y sin trabajo, el cincuenta por ciento de ellas se ocupan del cuidado de sus hijos, lo que les imposibilita trabajar en forma remunerada, el veinte por ciento dice no trabajar por dedicarse a estudiar, formando parte del grupo inactivo de la población, afirman que si buscan trabajo, con la salvedad que no lo han podido conseguir, permaneciendo en la desocupación y a expensas de ayuda económica de terceras personas.
En estricto apego a las definiciones, estas madres forman parte de las personas desempleadas.
Las mujeres aseguran que realizan actividades hogareñas, justificando estrictamente su presencia en el hogar, ya sea cuidando a sus vástagos o preparando los alimentos para la familia, sin tener ingresos económicos de los que ellas puedan disponer y disfrutar.
Las madres sujetas a investigación y que son desempleadas no registra ingreso alguno. Ratificando la condición de desempleadas con la pregunta, si cuenta con aseguramiento al Seguro Social y el ciento por ciento de ellas responde no ser afiliada.
Finalmente al referirse a la pregunta, si reciben alguna ayuda económica por parte del Estado, responden que no lo tienen.
¿Desea mejorar su situación económica?
La inconformidad por la situación en la que viven es total, lo que se refleja en el gráfico, en el que todas las personas censadas quieren cambiar su realidad, mejorando su condición económica.
En cuanto a la existencia de otros ingresos económicos, resulta que de las personas censadas, el noventa y siete por ciento no tiene otro ingreso adicional y, sólo un tres por ciento sostiene que si recibe ayuda económica, especialmente de sus padres.
Gráfico 8. Recibe pensión. Fuente: Investigación de campo
Del procesamiento de los datos se obtiene que el setenta y uno por ciento de las madres censadas tiene fijada una pensión alimenticia en favor de sus hijos menores de edad, en tanto que el veinte y nueve por ciento de madres en el momento en que participaron a favor de la presente investigación, no recibía pensión alimenticia alguna para sus descendientes a pesar de encontrarse fijada la pensión alimenticia, por la falta de cumplimiento de la obligación del alimentante.
La existencia de una buena calidad de vida depende en gran medida de que las personas cuenten con los recursos materiales y no materiales que les permitan gozar de un estado de bienestar, cuando las madres que solicitan una pensión alimenticia y esperan que les ayude a solventar los gastos de sus hijos. El contar con un trabajo puede hacer la diferencia entre tener la tranquilidad para afrontar los gastos y, si no tienen trabajo y además de ello no reciben una pensión alimenticia para sus descendientes, es claro que su situación personal es muy difícil, existiendo la seguridad que la calidad de vida en esas condiciones es poco viable.
Gráfico 9. Gasto en alimentación Fuente: Investigación de campo
Elaborado por: Ruth Villacís
De las madres censadas, el cincuenta y seis por ciento de ellas distribuye el dinero de la pensión alimenticia entre uno a cincuenta dólares mensuales; el veinte y nueve por ciento utiliza entre cincuenta y un dólares a cien dólares; y, el quince por ciento de madres puede gastar entre ciento un dólares a doscientos dólares por mes.
Gráfico 10. Gasto en salud Fuente: Investigación de campo
Elaborado por: Ruth Villacís
En lo relacionado al gasto en salud que tienen que realizar mensualmente y del dinero que tienen para cada mes, el setenta y nueve por ciento sostiene que gasta entre uno a cincuenta dólares, en tanto que el quince por ciento tiene que desembolsar entre cincuenta y un dólares a cien dólares en cada mes y el seis por ciento de progenitoras gastan entre cien a doscientos dólares.
Gráfico 11. Gasto en vestimenta. Fuente: Investigación de campo
Para la vestimenta las madres sostienen en un setenta y tres por ciento que gastan entre uno a cincuenta dólares al mes; el dieciocho por ciento sostiene que gasta entre cincuenta y uno a cien dólares; y, el nueve por ciento sostiene que gasta entre ciento uno a doscientos dólares por cada mes.
Otros gastos
Tabla 7. Gastos extras
Valor gastado Número de personas %
1 a 50 13 38,24
51 a 100 17 50,00
101 a 200 4 11,76
Fuente: Investigación de campo
Elaborado por: Ruth Villacís
Del total de personas censadas, se tiene que el cincuenta por ciento de ellas manifiesta que gastan entre cincuenta a cien dólares en la vestimenta; en tanto que el treinta y ocho por ciento tiene que erogar entre uno a cincuenta dólares en cada mes; y, un doce por ciento indica que gastan mensualmente entre ciento uno a doscientos dólares.