Iris Andoque, indígena andoque.
jóvenes y los niños fue muy interesante saber cómo funciona el calendario ecológico. La chagra es muy importante para los indígenas del medio Caquetá, no sólo para los andoque, sino también para los muinane y los nonuya, porque de la chagra nos alimentamos. Por eso todos los indígenas deben tener chagra, esa es la base de los pueblos indígenas.
La chagra para nosotras las mujeres indígenas es muy importante, ella nos da un status dentro de la comunidad. En estos dos días que he estado en este diálogo de saberes me ha dado tristeza que no haya participación de las mujeres y yo me pregunto por qué siempre es el hombre el que está hablando, qué tristeza, qué lástima. Hasta el momento sólo la compañera Anastasia ha hablado porque a las mujeres nunca nos tienen en cuenta. A mí me da mucha lástima, entonces digo, ¿por qué no nos valoramos? Las mujeres indígenas somos muy importantes porque somos las que administramos la chagra y sabemos dónde está cada cosa. Desde la creación todas las cosas quedaron organizadas por eso cada planta tiene un lugar especial donde se debe ubicar. De hecho, eso está bien organizado pero se está olvidando o lo estamos olvidando. Para la cultura del río Medio Caquetá la mujer es la primera educadora porque la mujer tiene esa palabra dulce para enseñar y transmitir los conocimientos a su hijos y a sus nietos en un lugar sagrado para nosotros como es la maloca, bueno maloca – dice el blanco – porque para los indígenas existe una palabra para denominarla que significa casa del conocimiento, porque dentro de ella se aprende, se educa y se aconseja, por eso digo que las mujeres somos muy importante.
Este trabajo de la chagra nos ha fortalecido mucho como pueblo indígena pues hemos aprendido a reconocer diversas especies de yucas, frutales y otras más dentro de la chagra. Nos hemos dado cuenta qué es lo que tenemos, qué se ha perdido, cómo recuperarlo, y así nos hemos ido fortaleciendo, yo personalmente en mis conocimientos y la comunidad. Igualmente existen las palabras diálogo de saberes y eso que acabo de comentar, esa concentración dentro de la maloca, eso sí es
diálogo de saberes, porque allí se reúnen todas las mañanas ancianos, jóvenes, niños y mujeres y se aconsejan y se trasmiten sus conocimientos unos a otros, de los mayores a los jóvenes, de los padres a los hijos y de las abuelas a las niñas, y eso es lo que yo entiendo como diálogo de saber, de esa manera lo entiendo.
Este encuentro sirve para compartir con otros lo que se piensa y lo que se quiere, sin embargo yo veo que falta tener en cuenta la opinión de los ancianos y eso es muy importante porque son ellos los que manejan los conocimientos tradicionales. Ahora, por ejemplo, el sistema de cultivo tradicional se está dejando de lado, porque se pueden utilizar químicos y tener un cultivo en tres meses, en cambio el cultivo tradicional dura un año pero la diferencia es que los productos que salen de una chagra tradicional no perjudican la salud en cambio ¿Cuántas personas estamos enfermas sin darnos cuenta por consumir esos productos con químicos? La chagra para nosotros es la que nos da vida, porque sin la comida no hay diálogo. La chagra es la base fundamental para nosotros, así como los conocimientos de los ancianos, porque tanto diálogo y saber deben tener un resultado y el resultado es la alimentación, es el fruto de los diálogos de los ancianos. En el trabajo del hombre y de la mujer en la chagra se puede aprender sobre el manejo de la salud porque se controlan y se previenen las enfermedades. Por eso la chagra es muy importante para nosotros, porque con esa fuerza y ese aliento proteínico se cuida y se protege, y es por eso la mujer y el hombre siempre van unidos.
Nosotras las mujeres dentro de la maloca tenemos un lugar muy especial así como también lo tiene el hombre. Allí tenemos nuestro
fogón, allí le damos vida y alimentamos a nuestros hijos y les seguimos enseñando. Este trabajo que se ha hecho, que se ha investigado, es con el fin de transmitir a los niños y a los jóvenes cómo es nuestra manera de vivir, cómo vivíamos antiguamente, y que no olvidemos eso, porque si no, ¿para dónde vamos? Si lo olvidamos, entonces, ¿qué somos?, ni indígena ni blanco. Entonces es muy importante que la nueva generación siga llevando esos procesos, porque día a día el gusto del hombre blanco a nosotros nos están absorbiendo y lo más importante es uno ser indígena donde vaya, esté donde esté siempre tener ese pensamiento indígena y ser orgulloso de lo que sabe, porque si no, no somos nada.
Este es el trabajo que hemos realizado con el apoyo de Tropenbos y quiero reiterar mi agradecimiento al profesor Carlos Rodríguez que ha apoyado este proceso. Le hemos puesto empeño a las cosas y así hemos ido avanzando cada vez más en las investigaciones y profundizando, porque a veces uno como indígena cree que ya sabe todo y a la hora de la verdad no sabe es nada. Es tan bonito lo que uno tiene y no lo valora y a veces lo pierde. Gracias.