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Antes de haberse decidido por el Palacio de la Industria, se aprobó un proyecto que preveía, siguiendo el modelo del Palacio de Cristal, cubrir una

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parte de los Campos Elíseos, incluyendo los árboles. [F 6, 4]

Victor Hugo en Notre-Dame de París sobre la Bolsa: <Si la regla es que la arquitectura de un edificio esté adaptado a su destino… uno no podría maravillarse suficientemente de un monumento que puede ser indiferentemente un palacio de rey, y una cámara de los comunes, un ayuntamiento, un colegio, un picadero, una academia, un depósito, un tribunal, un museo, un cuartel, un sepulcro, un templo, un teatro. Mientras tanto es una Bolsa… Es Bolsa en Francia, como hubiera sido templo en Grecia… Tenemos esa columnata que circunda el monumento, bajo la cual, en los grandes días de solemnidad religiosa, puede desarrollarse majestuosamente la teoría de los agentes de cambio y de los corredores de comercio. Allí hay sin ninguna duda soberbios monumentos. Juntemos muchas bellas calles, divertidas y variadas, como la calle Rivoli, y no desespero de que París, vista desde un globo, no presente un día… la riqueza de líneas…la diversidad de aspectos, un no sé qué… inesperado por lo bello, que caracteriza a un tablero>. Victor Hugo, CEuvres complètes. Romans [Obras completas. Novela], 3, París, 1880, pp. 206- 207 (Notre-Dame de París) [F 6 a, 1]

Palacio de la Industria: <Estamos asombrados por la elegancia y la ligereza del armazón de hierro; el ingeniero… M. Barrcult dio pruebas de tanta habilidad como gusto. En cuanto a la cúpula de vidrio… su disposición carece de gracia, y la idea que recuerda… es… la de una campana inmensa. La industria estaba en un invernadero cálido… A cada lado de la puerta se habían situado dos soberbias locomotoras con sus ténderes>. Este último montaje seguramente con motivo de la entrega final de premios el 15 de noviembre de 1855. Louis Enault, <Le palais de I’industrie> [El palacio de la industria] [París el les Parisens au XIXº siécle [París y los parisinos en el siglo XIX], París, 1856, pp. 313 y 315]. [F 6 a, 2]

Extractos de Charles-François Viel, De la incapacidad de las matemáticas para

garantizar la estabilidad de los edificios, París, 1805: Viel distingue entre la disposición

y la construcción; reprocha a los jóvenes arquitectos, ante todo, sus deficientes conocimientos de la primera. Responsable de ello es para él <La nueva dirección que la instrucción pública de este arte ha experimentado en medio de nuestras tormentas públicas> [p. 9]. <En cuanto a los geómetras que ejercen la arquitectura, en lo que respecta a la invención y a la construcción, prueban la nulidad de las matemáticas para la ordenación, y su impotencia para la salidez de los edificios.> [P. 10] <Las matemáticas… pretenden haber… reunido la audacia con la salidez. Sólo bajo el imperio del álgebra esas dos palabras pueden encontrarse.> (P. 25. Comprobar si esta frase es irónica o para él el álgebra se contrapone a la matemática.) El autor critica los

puentes del Louvre y de la Cité (ambos de 1803) siguiendo los principios de Leon Battista Alberti. [F 6 a, 3]

Según Viel, hacia 1730 se levantaron los primeros puentes siguiendo principios constructivos. [F 7,1]

En 1855 se construyr a un ritmo vivo –para poder inaugurar la exposición universal –el Hôtel du Louvre. <Por primera vez los empresarios habían recurrido a la luz eléctrica con el fin de doblar a labor del día; se habían producido retrasos inopinados; se salía de la famosa huelga de los carpinteros, que mató el maderaje en París: también el Louvre ofrece la particularidad bastante rara de casar en su estructura los paneles de madera de las viejas casas con las planchas de hierro de las construcciones modernas.> Vto G.

d’Avenel, <Le mécanisme de la vie moderne. I: Les grands magasins [< El mecanismo de la vida moderna. I: Los grandes almacenes>] (Revue des deux mondes, 15 de julio de 1894, p. 340). [F 7, 2]

<Los vagones de los trenes tienen al principio el aspecto de las diligencias, los autobuses el de los ómnibus, las farolas eléctricas el de las arañas de gas y el de las lámparas de petróleo.> León Pierre-Quint. <Signification du cinéma> [<Significado del cine>] (L’art cinématographique [El arte cinematográfico], II, París, 1927, p. 7). [F 7, 3] Sobre la hegemonía de Schinkel: La parte de la construcción que se asienta en el lugar, los cimientos, que son la verdadera sede de la invención… aparecen como un vehículo. Conducen hasta allí ideales arquitectónicos que sólo son “practicables” de esa manera. Carl Linfert, Vom Ursprung groser Baugedanken [El origen de las grandes ideas arquitectónicas] (Frankfurter Zeitung, 9 de enero de 1936). [F 7, 4]

Sobre la exposición universal de 1889: <Se puede decir de esta solemnidad que, por encima de todo, ha sido la glorificación del hierro…Después de haber aceptado dar, a los lectores del Correspondant, algunos resúmenes generales acerca de la industria, o a propósito de la Exposicion del Campo de Marie, hemos escogido como tema las Construcciones metálicas y los Ferrocarriles>. Albert de Lapparent, El siglo del hierro, París, 1890, pp. VII-VIII. [F 7, 5]

Sobre el Palacio de Cristal: <El arquitecto Paxton y los empresarios Fox y Henderson habían resuelto sistemáticamente no emplear piezas de grandes dimensiones. Las más pesadas eran vigas ahuecadas en fundición, de 8 metros de longitud, de las que ninguna sobrepasaba el paso de una tonelada… El principal mérito consistía en la economía… Por otro lado, la ejecución había sido notablemente rápida, todas las piezas eran de las que las fábricas podían entregar en breve plazo>. Albert de Lapparent, El siglo del

hierro, París, 1890, p. 59. [F 7, 6]

Lapparent distingue dos clases de construcciones en hierro: las construcciones en hierro con revestimiento de piedra y las auténticas construcciones en hierro. Entre las primeras cita las siguientes <Labrouste… en 1868… entregaba al público la sala de trabajo de la Biblioteca Nacional… Es difícil imaginar nada más satisfactorio ni más armonioso que esta sala de 1.156 metros cuadrados, con sus nueve cúpulas adosadas, reposando, mediante arcos de hierro en crucero, sobre diesicéis ligeras columnas de fundición, de las cuales doce estaban aplicadas contra los muros, mientras que cuatro completamente

aisladas cargan sobre el suelo mediante pedestales al mismo modo. Albert de Lapparent

El siglo del hierro, París, 1890, pp. 56-57. [F 7 a, 1]

El ingeniero Alexis Barrault, que construyó junto con Viel el Palacio de la Industria de 1855 era hermano de Emile Barrault. [F 7 a, 2]

De 1779 es el primer puente de hierro colado (por Coalbrookdale); en 1788 la sociedad inglesa de las artes distingue a su constructor con la medalla de oro. <Así como, por otra parte, fue en 1790 cuando el arquitecto Louis terminó en París el armazón de hierro forjado del Thèâtre-François, está permitido verdaderamente decir que e Centenario de las construcciones en metal coincide casi exactamente con el de la Revolución Francesa.> Albert de Lapparent, El siglo del hierro, París, 1890, pp. 11-12. [F 7 a, 3] París 1822, una huelga de la contrucción en madera. [F 7 a, 4]

Una litografía sobre el rompecabezas chino: El triunfo del Caleidoscopio, o la Tumba del Juego Chino. Un chino tumbado con un rompecabezas. Sobre él ha puesto un pie una figura femenina. En una mano lleva un caleidoscopio, en la otra un papel o una cinta con figuras de caleidoscopio. Sala de las Estampas (fechado en 1818) (Cfr: ilustración 6.) [F 7 a, 5]

<La cabeza gira y el corazón se encoge cuando, por primera vez, se recorren esas casas de hadas, donde el hierro y el cobre relumbrantes, pulidos, parecen valerse por sí mismos, tienen el aire de pensar, de querer, mientras que el hambre pálido y el débil es el humilde servidor de esos gigantes de acero.> J. Michelet, Le peuple [El pueblo], París, 1846, p. 82. El autor no teme en ningún momento la preponderancia de la producción industrial. Parece más bien el portavoz del individualismo del consumidor: <Ahora cada hombre… quiere ser él mismo; por consiguiente debe hacer menos caso de los productos fabricados en serie, sin individualidad que responda a la suya>, loc. cit., p. 78 [F 7 a, 6]

<Vialle-le-Duc (1814-1879) muestra que los arquitectos de la Edad media fueron también sorprendentes ingenieros y arquitectos.> Amédée Ozenfant, <La peinture murale> [<La pintura mural>] [Encyclopédie Françoise, XVI, Arts el litératures dons la societé contemporaine [Enciclopedia francesa, XVI, Artes y literaturas en la sociedad contemporánea], I, p. 70, 3] [F 8, 1]

Protesta contra la torre Eiffel: <Nosotros, escritores, pintores, escultores, arquitectos, venimos… a protestar… en nombre del arte y de la historia francesa, amenazados, contra la erección en pleno corazón de nuestra capital de la inútil y monstruosa Torre Eiffel… que aplasta con su bárbara masa Notre-Dame, la Sainte-Chapelle, la torre Saint-Jacques, todos esos monumentos humillados, todas nuestras arquitecturas pisoteadas>. Cit. en Louis Chéronnet, <Les trois grand-mères de I’exposition> [Las tres abuelas de la exposición> (Vendredi, 30 de abril de 1937). [F 8, 2]

En la Harmoniehalle de Musard, en bulevar de Montmartre, al parecer crecieron algunos árboles. [F 8, 3]

<Fue en 1783, en la construcción del Thèâtre-François, cuando fue empleado el hierro por primera vez en gran cantidad por el arquitecto Louis. Nunca tal vez se llevó a cabo

de un trabajo tan audaz. Cuando en 1900 se reconstruyó el teatro después de su incendio, para la misma cubierta se usó un peso de hierro cien veces superior al que usó el arquitecto Louis. La construcción en hierro a dado una serie de edificios de los que la Sala de Lectura de la Biblioteca Nacional de Labrouste es el primero y uno de los mejores ejemplos… Pero el hierro necesita un mantenimiento costoso... La exposición de 1889 fue el aparente triunfo del hierro…; en la Exposición Françoise [La enciclopedia francesa], XVI, 16-68, 6-7 (Auguste Perret, <Les besains collectifs et I’architecture> [<Las necesidades colectivas y la arquitectura]). [F 8, 4]

El triunfo del hierro al descubierto en la época de la pintura de género. Se comprende que… debido al entusiasmo por la tecnología de las máquinas y por la fe en la solidez insuperable de sus materiales, se utilice por doquier el calificativo de “férreo” o “de hierro” cuando… se quiere evidenciar sensiblemente la fuerza y lo inquebrantable; férreas son las leyes de la naturaleza, al igual que más tarde “la marcha de los batallones obreros”; férrea es… la unificación del Reich… y de hierro… el canciller mismo. Dolf Sternberger, Panorama, Hamburgo, 1938, p. 31. [F 8, 5]

El balcón de hierro. En su forma más estricta, el edificio posee una fachada completamente lisa… La articulación sólo se consigue mediante la puerta y las ventanas. La ventana francesa es sin excepción, incluso en los edificios más humildes,

porte-fenêtre, prolongándose hasta el suelo… Esto hace necesaria la reja, que en los

edificios más humildes son simples barrotes de hierro, en los más ricos una obra de forja… Alcanzando un cierto punto, se vuelve adorno… Contribuye también a la articulación, subrayando… la línea inferior de las ventanas. Y cumple ambas funciones sin sobresalir del plano de la fachada. Dado el gran volumen de edificación propio del edificio moderno, que posee una gran anchura, esta disposición no satisfizo a los arquitectos. Su lógica exigía encontrar expresión para la tendencia siempre creciente hacia la horizontalidad de las cosas… Y encontraron el modo de hacerlo retomando el enrejado tradicional. Pusieron en una o dos plantas un balcón ocupando todo el ancho de la fachada, muy característico por el color negro de su enrejado, que causa un efecto imponente. Estos balcones… se hicieron siempre muy estrechos hasta el final de este período arquitectónico, y si con ellos se suprime la austeridad de la superficie, lo que se podría llamar el relieve de la fachada sigue siendo muy escaso y no consigue eliminar – al igual que ocurre con el ornamento plástico, también muy plano- el efecto del muro. Cuando los edificios son contiguos, estos balcones de rejería se unen entre sí subrayando la impresión de la fachada que da a la calle, que por otra parte se acentúa, porque incluso en los pisos superiores que se emplean como oficinas, no… se fijan letreros, sino que se aprovechan las tradicionales letras doradas en antiqua que, bien distribuídas entre la rejería, producen cierto efecto decorativo. Fritz Stahl, París [París], Berlin, (1929), pp. 18-19. [F 8 a]

G

[EXPOSICIONES, PUBLICIDAD, GRANDVILLE]

<Si cuando el mundo entero, de París hasta China, Oh divino Saint-Simon, profese tu doctrina, La edad de oro renacerá con todo su esplendor,

Los corderos asados brincarán en la llanura, Y los lucios poco hechos nadarán en el Seno;

Las espinacas vendrán al mundo guisadas, Con mendrugos fritos triturados alrededor, Los árboles producían manzanas en compota,

Y se recolectarán carricoches y botas; Se nadará en vino, lloverán pollos, Y del cielo caerán los patos con nabos.>

Ferdinan Langlé y Emile Vanderbuch, Louis-Branze y el sansimoniano. Parodia de Luis XI [Teatro del Palais-Royal, 27 de febrero de 1832]

Cit. en Theodore Muret, L’histoire por le théâtre

1789-1851 [La historia a través del teatro. 1789-1851], III, París, 1865, p. 191. Música como la que se oye en el piano de cola

de anillo de Saturno.

Hector Berlioz, A travers chants [A través de cantos]. Edición alemana autorizada de Richard Pohl, Leipzig, 1864, p. 104 (Beethoven en el anillo de Saturno).

Bajo la perspectiva europea, las cosas se veían así: en todas las

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