que la compañía pudiera tener una oportunidad de seguir adelante. Se cerró de manera definitiva el 18 de agosto del 2016 y se aprobó en la Junta General de 22 de noviembre del 2016, que fue cuando salió de la compañía y desde aquel momento se desvinculó totalmente de ella.
2.- Declaraciones de los testigos.
A lo largo de las sesiones del juicio acudieron numerosos testigos, quienes desde distintas perspectivas declararon sobre determinadas incidencias atinentes a los actos enjuiciados efectuados por los cinco acusados. En aras de una mejor comprensión del contenido de sus manifestaciones, agruparemos a los testigos con arreglo a datos y circunstancias que les sean comunes. Así, distinguiremos entre los testigos representantes de entidades bancarias (1), los testigos Consejeros de Abengoa (2), los testigos Consejero Delegado y Presidente del Consejo sucesores de los dos primeros acusados (3), los testigos Secretarios del Consejo de Administración y de la Comisión de Nombramientos y Retribuciones (4), el testigo asesor jurídico externo de Abengoa (5), los testigos Director de Consolidación de Abengoa y actual Presidente de la entidad (6) y finalmente un testigo inversor en Abengoa –personado en el procedimiento- que ha sufrido una importante merma de su patrimonio (7).
2.1.
Representantes de entidades bancarias.En este subapartado analizaremos lo esencial de las declaraciones de Rodrigo Echenique Gordillo (Vicepresidente del Banco de Santander), Pablo López-Henares Sancho (representante de la entidad HSBC Bank) e Ignacio Gutiérrez Buendía (representante de Citibank). Especialmente a través de las manifestaciones de los dos primeros nombrados se aprecia que el cese del Sr. Benjumea Llorente como Presidente Ejecutivo de Abengoa no fue voluntario, ni tan siquiera meramente recomendado por el Sr. Echenique, sino obligado por la condición inamovible impuesta por el últimamente nombrado, sobre la que asintió el segundo testigo. Ambas declaraciones se encuentran reforzadas, no sólo por las ya aludidas del acusado Sr. Fornieles, sino por la de los testigos Santiago Seage e Ignacio Gómez-Sancha, como tendremos ocasión de comprobar. Y por lo que se refiere al último de los tres
testigos de este primer subapartado, ofreció datos relevantes sobre la actuación de su entidad en la operativa de Abengoa S.A.
2.1.1.
El testigoRodrigo Echenique Gordillo
declaró lo que sigue:
- Es Abogado del Estado y Vicepresidente Ejecutivo del Banco de Santander. En verano del 2015, tuvo alguna relación con Felipe y Javier Benjumea. A principios de agosto del 2015, en la primera semana, recibió una llamada telefónica de uno de los dos, cree que de Javier, en la que le decía que querían verle. Estaba de vacaciones, pero acudió y les invitó a su casa. Vinieron un día por la mañana. En esa reunión le plantearon cuál era la situación de la compañía, le explicaron que tenían una situación tensa y difícil, y solicitaron que les ayudara el Banco de Santander. Él les contestó que le parecía que era una compañía importante con la que habían tenido relación durante bastantes años; era una relación heredada del Banco Hispano Americano y además entendía que era importante para España y para Sevilla. Les dijo que, por su parte, les ayudarían en lo que pudiera, pero no podían ayudarles ellos solos. La situación que plantearon era bastante dramática, pero lo que necesitaban era una ampliación de capital. El declarante les dijo que el Banco solo no podía hacerla. Javier Benjumea dijo que la ampliación de capital se podía hacer con cuatro Bancos, dos americanos y dos españoles. El declarante dijo que esto era indispensable, porque ellos solos no podían hacer nada. Hablaron de unos 410 millones de euros, cree recordar, pero no está seguro. Vinieron a ver si les podía ayudar, pero no hablaron de condiciones en ese momento. Transmitió que le habían venido a ver y que les había contestado en ese sentido. No recuerda si le dijeron en esa reunión que la empresa Inversión Corporativa necesitaba liquidez para esa ampliación de capital. Recuerda que necesitaban dinero, pero en ese momento no hablaron de Inversión Corporativa.
- Preguntado si en ese momento o posteriormente, puso algún tipo de condición sobre que el Presidente Ejecutivo Felipe Benjumea se desvinculara de la sociedad, manifiesta que en aquel momento no se habló nada de eso, pero sí es cierto que comprobó que la comunidad financiera no tenía confianza en la compañía, como consecuencia de lo que había pasado en los meses anteriores. Y esto fue lo que transmitió. Le dijo al señor Benjumea que mientras estuviera al frente de Abengoa S.A. esto no salía. No era una imposición, porque no se puede
claro que mientras él siguiera al frente la cosa no podía salir.
- No recuerda cuándo les transmite lo anterior, pero cree que fue al cabo de un mes o mes y medio. No recuerda fechas, pues pudo ser el 14, el 17 o el 23 de septiembre. Esta opinión que acaba de decir se la transmitió, al menos, a dos personas: una, al Consejero Coordinador señor Fornieles, y otra al señor Felipe Benjumea. No sabe a quién se lo dijo primero, pero sí que se lo dijo a los dos. Preguntado si fue una opinión de la comunidad financiera o de él como Banco de Santander, responde que lideraban la comunidad financiera, la cual no estaba dando demasiadas facilidades, por no decir ninguna. Transmitió lo que la comunidad financiera le planteaba, es decir, que no había confianza. El señor Benjumea le dijo que haría lo que creyera más conveniente para la compañía y que él estaba para ayudar a la compañía. El señor Fornieles, al que recibió en su despacho de Castellana, le dijo que se haría cargo.
- Sobre si les transmitió que si no tomaban esa decisión cerraban la operación, reitera el testigo que la comunidad financiera no creía en la gestión de la compañía, a la que habían llevado a una situación delicada y era imposible plantear una operación de ampliación de capital si no se iban los gestores. No creía en la gestión de la compañía, y en esas condiciones la operación no progresaba. Otra cosa es que luego no progresó porque no aparecieron los suficientes Bancos. Pero el presupuesto necesario, aunque no suficiente, era que cesase el Presidente.
- Él no habló personalmente con el resto de entidades financieras, HSBC y Credit Agricole, pero los demás empleados del Santander debieron hablar. Constataron que no había nadie dispuesto a participar en la ampliación de capital. No entró en detalles acerca de si la desvinculación de Felipe Benjumea de Abengoa tenía que ser total o sólo se le exigía que dimitiese como Presidente. Pero cambiar la gestión supone que hay que cambiar la cúpula de la compañía. Les dijo que la comunidad financiera no creía en la gestión, porque había pasado lo que había pasado y tenía que desaparecer.
- La impresión que se llevó, después de las conversaciones, era que iban a hacer caso. Pensó que lo harían, porque tanto el señor Fornieles como el señor Benjumea se hicieron cargo de lo que él dijo. En ningún momento después cambió de opinión y no volvió a hablar con ellos.
- Dijo que no supo que Felipe Benjumea, una vez cesado, se quedaba en Abengoa como asesor del Consejo de Administración. Posteriormente lo supo por la prensa. El contrato de afianzamiento de la ampliación de capital no se produjo, a pesar de que este requisito, que veían necesario, se había cumplido. La base no era que el señor Benjumea abandonara la compañía, sino que estribaba en que cuatro Bancos participaran, y como sólo estaban ellos, nadie participó en la ampliación. No sabe si lo dijo él, pero algún servicio del Banco les dijo que había que introducir Consejeros independientes si querían hacer esta operación. Si se quería hacer, debían dar una visión distinta de la compañía. Se le dijo a la compañía, no sabe a través de qué conducto.
- La diferencia que había entre otras compañías del Ibex y Abengoa, consistía en que esta última tenía un control muy severo sobre el Consejo, había pocos independientes, tenía un sistema de división de acciones A y B, existía un control completo sobre la parte minoritaria, y esto no contribuía a dar una imagen de independencia. Era una empresa controlada, a través de las acciones que tenían diferentes personas. El contenido económico era el mismo, pero el contenido político de las acciones era totalmente distinto. La sociedad la dominaba Inversión Corporativa. A lo largo de esos días, venía en la prensa que las cuentas de la sociedad no eran claras. El origen del problema y de la tensión es que había aparecido en prensa que el endeudamiento de la compañía era distinto del que se había reflejado. Se hizo después un trabajo por parte de KPMG, para ver cuál era la situación real de la compañía, se tardó en hacer ese trabajo y esto aumentó la situación de inestabilidad de la compañía. La auditoría para ver si podían financiar la operación la realizaba KPMG, quien el 14 de septiembre no les había facilitado nada, tardaron mucho tiempo. Pensaron que la situación no estaba clara.
- Viendo las dificultades que estaba teniendo la compañía, creían que ésta tenía que sobrevivir, porque era importante para Sevilla, técnicamente buena y capaz de gestionarse. Intentaron encontrar algún socio que llevara la compañía. El socio industrial se negó a entrar. Esto quiere decir que las cuentas no estaban claras. Existían problemas en la interpretación del endeudamiento de la compañía y a consecuencia de esto se encontraron muchas dificultades financieras. Había una situación tensa, por la falta de liquidez. Había una falta de claridad en cuanto a su nivel de endeudamiento y una falta de liquidez, que fue lo que le transmitieron.
- Niega el testigo que en algún momento le dijera el señor Benjumea, en las conversaciones que sostuvo con él, que no iba a dejar la compañía salvo que le forzasen a ello, y que si lo hacía, había unas condiciones económicas determinadas. Felipe Benjumea recibió lo que el dicente le dijo, y le manifestó que él haría lo que la compañía le dijera, porque estaba al servicio de ésta. No encontró resistencia, aunque tampoco encontró afirmación. Sólo le dijo que haría lo mejor para la compañía y no pondría dificultades.
- No recuerda cuándo se solicitó al Banco de Santander una línea de crédito, pero había dos comunidades distintas trabajando en esta operación, la comunidad de la ampliación de capital y la de la línea de liquidez. La línea de liquidez tenía que ver con los financiadores habituales de Abengoa, y la ampliación de capital era la de dos bancos españoles y dos americanos; estos últimos no aparecieron.
- Preguntado si en algún momento transmitió, o desde su entidad se transmitieron, instrucciones precisas a las personas que estuvieron en las firmas de los contratos del día 23 de septiembre, acerca de que hasta que no se diese el cese del señor Benjumea y en qué condiciones se iba el señor Benjumea, qué indemnización se le pagaba, etcétera, no podían firmar esos documentos, manifiesta que no intervinieron en ningún momento en las condiciones económicas del cese del señor Benjumea ni se hizo ninguna petición al respecto. En lo que sí intervinieron es en tratar de cambiar la gestión de la compañía. Conocieron las condiciones en que se iba el señor Benjumea después de firmarlas, pero nadie les dijo nada, ni nadie tenía por qué decirles nada, porque no era cosa suya.
- En 2014 ya Abengoa tenía problemas de liquidez, pero le consta que los iban resolviendo. El Santander les dio en 2014 unas cifras de financiación importantes. La financiación que solicitaba Abengoa era para nuevos proyectos, no era para refinanciar deuda antigua. Después de haberles garantizado la ampliación de capital, comprobaron que era imposible que devolvieran los recursos que habían pedido. Llegaron a comprobar que los activos de la sociedad no se correspondían con los que decían las cuentas. Además, cuando estaban analizando el aseguramiento de la ampliación de capital, les instaron a modificar la política de reparto de dividendos.
- Había algún tipo de equipo interbancario, compuesto a su vez por otros Bancos y trabajaban los equipos de los Bancos conjuntamente. Los equipos de estos Bancos trabajaban a su vez con Abengoa a efectos de solicitarle información. El día 23 de septiembre se suscribió el compromiso de aseguramiento de la
ampliación. Lo firman todos los Bancos. Ese mismo día, se concedió, por un sindicato de Bancos, un préstamo de 165 millones de euros. Preguntado si, en caso de que se firme sin perjuicio del desarrollo posterior, ya se había realizado un análisis para poderlo firmar, manifiesta que más que un análisis era la supervivencia de la compañía, pues si no se firmaba no se podía seguir adelante. Preguntado si, cuando los Bancos, sin perjuicio de lo que viniera después, prestan esa firma y ponen de manifiesto que hay este compromiso para garantizar esta ampliación, es porque había algún aspecto que hacía atractiva esta posibilidad, responde que la posibilidad no era atractiva en absoluto. Únicamente se da la línea de liquidez para ver si es posible realizar la operación y para ayudar al saneamiento y garantizar el futuro de la compañía.
2.1.2.
El testigoPablo López-Henares Sancho
declaró lo siguiente:
- Se dedica a la Banca de Inversión y es Director General del área de inversión global de HSBC, como lo era en el año 2015.
- Participó en las negociaciones para llevar a cabo la ampliación de capital de Abengoa. Llevaba la negociación con el señor Seage y con el señor Benjumea. Le llamaron para comunicarle que deseaban ampliar capital y que necesitaban esta financiación, a principios de agosto de 2015, el día 1 o 2, el día antes del anuncio oficial. Le comunicaron que el Consejo había tomado la decisión de realizar la ampliación y que querían ponerse en contacto con HSBC.
- En esas negociaciones, a mediados de septiembre, y más concretamente el día 13 o 14, tuvieron el contrato preparado para firmarlo. No recuerda las fechas exactas, pero a mediados de septiembre estaban cerca de firmar el contrato de aseguramiento, y de hecho lo firmaron el día 23 de septiembre. Antes de la firma estuvieron cerca de firmarlo el día 14. Faltaban varios hitos por cerrar y, poco antes de la firma, se les transmitió que el señor Benjumea iba a salir o iba a dejar de ser Presidente de la compañía, y eso suponía un paréntesis en las conversaciones de la negociación de 24 o 48 horas. No recuerda si se iba a firmar el 14, pero hubo una espera en esos días que demoró la firma, pero no está convencido de que no lo hubieran firmado por eso, porque faltaban otras condiciones que no estaban perfiladas todavía. Entre las condiciones del contrato, había algunas que afectaban al
Consejeros, el mayor peso para los independientes, la reducción del voto de la familia Benjumea, la reducción de las inversiones en capex (en capital) y la ampliación del voto de los Consejeros independientes, porque se pretendía transmitir mayor confianza al mercado sobre el autogobierno de la compañía.
- Tuvieron conocimiento de que existía la posibilidad de que cesara el Presidente poco antes de la firma del contrato de aseguramiento, en una conversación telefónica con el señor Seage, en la que éste le comentó que el Banco de Santander había exigido la salida del Presidente. Esto puso en suspenso durante varios días las conversaciones. Finalmente, el día 23 firmaron el aseguramiento, añadiendo que no han impuesto aquella condición, pero tampoco se han opuesto a la misma.
- El contrato de afianzamiento era independiente de una línea de liquidez en la que participaban determinados Bancos. Ellos no participaban en la línea de liquidez pero el que esa línea de crédito estuviera activa era una condición necesaria para la firma del contrato de afianzamiento.
- El contrato de aseguramiento no se llegó a cumplir, pues aunque el inicial sí se llegó a firmar, el definitivo no se llegó a cumplir porque no se cumplieron las condiciones.
- Trataba habitualmente con el señor Sánchez Ortega, con el que habló sobre su salida de la empresa. Le transmitió que había tomado la decisión de dejar Abengoa por una situación personal, un problema de salud que había tenido unos años antes, y porque pensaba que había cumplido una etapa vital y profesional importante, y por motivos de salud, sobre todo, no podía ni debía seguir en un puesto de la responsabilidad de éste, que le exigía estar disponible 24 horas al día y 7 días a la semana. En marzo, abril o mayo, cuando el señor Sánchez Ortega dejó la compañía, ésta se encontraba mucho mejor de cómo estaba la compañía después de la crisis de noviembre de 2014. En la crisis de noviembre, la compañía empeoró porque hubo una crisis de mercado y se interpuso un proceso por la forma en que la compañía contabilizaba la deuda, eso produjo un shock bursátil y una caída de las acciones, que se corrigió tan rápidamente como el Consejero Delegado y el equipo directivo de entonces explicó la realidad de la compañía.
- Les preocupaba a los Bancos que se anunciara la ampliación antes de tenerla firmada con los Bancos. Si ya había desconfianza con los Bancos, esto genera más desconfianza. Le dijeron que el Consejo había considerado
necesario realizarla con la mayor prontitud posible y que, por tanto, no querían dedicar tiempo a la fase de estudio antes de la salida a Bolsa. No es habitual anunciar la ampliación sin tenerla asegurada previamente, pues existe el riesgo de que los Bancos no la aseguren.
- Estaba presente en la sede de la compañía cuando se celebró el Consejo del día 23 de septiembre. La secuencia que se produjo ese día, aunque no recuerda los detalles, es que tenían unas condiciones previas -que se cumplieron-, para que se firmara el contrato de aseguramiento, y entre esas condiciones previas estaba la firma de los contratos de liquidez y de las líneas de crédito que habían hablado. Entre esas condiciones no estaba el cese del señor Benjumea y su salida como Consejero, pues para ellos no fue una condición nunca. Estaba próximo al representante del Banco de Santander, en la misma sala cree recordar, porque había mucha gente, había Abogados, etcétera. En ese momento, lo que conocían es que todavía no sabían quién iba a ser el nuevo Presidente de la compañía. Pero sí sabían que el señor Benjumea iba a salir. Se les había dicho por el señor Seage que el Santander había recomendado la salida del señor Benjumea. Se produce una espera y el día de la firma del contrato saben que el señor Benjumea iba a dejar la compañía, pero no sabían quién iba a ser su sucesor. No observó en algún momento que el Santander exigiese a Benjumea que saliera de la empresa.
- La postura de HSBC ante la salida del Presidente de la compañía fue la de no oponerse a la salida del señor Benjumea. Cuando se les transmitió fue sorpresiva, pero pensaron que en el marco de la operación podía tener sentido y era buena para que la compañía adquiriera confianza en el mercado.