Capítulo 3. Estudio de los EMVs e interacciones con las actividades pesqueras
3.1. Definición de Ecosistemas Marinos Vulnerables
Actualmente las nuevas directi vas y convenios internacionales relacionadas con lo que se ha denominado como Desarrollo Sostenible, establecen como uno de sus objetivos generales el «promover la utilización sostenible de los mares y proteger los ecosistemas marinos».
Algunos de estos convenios están enfocados a frenar la pérdida de la diversidad biológica y a promover la conservación de los hábitats y especies mediante la creación de redes de espacios protegidos y su ámbito de aplicación puede estar referido a aguas nacionales o comunitarias (Directiva hábitats o Convenio OSPAR) o bien global, como el Convenio sobre la Diversidad Biológica que pretende crear una red mundial de sistemas nacionales y regionales completos, representativos y bien administrados de áreas protegidas, así como conservar eficazmente por lo menos el 10% de cada una de las regiones ecológicas marinas y costeras del mundo. El cumplimiento de estos objetivos, es imprescindible, en el caso de España, para cumplir con el compromiso internacional adquirido mediante la ratificación de estos convenios y con su obligación como Estado miembro de la Unión Europea, y particularmente serán aspectos im-portantes a desarrollar en cada país:
• Adecuar la política de investigación y las estructuras para responder al delicado equili-brio entre la conservación de la naturaleza y el rendimiento económico de las pesquerías, de acuerdo con los Principios del Desarrollo Sostenible.
• Ecosistemas regionales: se solicita a cada Estado Miembro que elabore una estrategia marina que se refiera específicamente a sus aguas, aunque refleje una perspectiva global de la región marina en que se inscriba.
• La creación de Áreas Marinas Protegidas (AMPs), nos puede conducir hacia la recupe-ración de las poblaciones explotadas y hacer que las pesquerías sean sostenibles en el entorno del ecosistema.
• El mantenimiento de un medio ambiente marino sano implica el mantenimiento de su abundancia y diversidad biológicas. Únicamente la obtención de unos niveles poblacio-nales que puedan ser explotados con arreglo a criterios sostenibles generará los recursos necesarios para un sector pesquero próspero.
3.1. Definición de Ecosistemas Marinos Vulnerables
Los ecosistemas marinos vulnerables son cada día más accesibles debido a las nuevas tecnolo-gías que se aplican a la pesca, y por lo tanto existe una urgente necesidad de localizar, conocer y describir estos hábitats que tienen extraordinaria importancia como refugios de especies sensibles o bien son esenciales para los juveniles o reproductores de poblaciones explotadas en zonas adyacentes.
Sin embargo, estos nuevos objetivos de la investigación marina no son tarea fácil. La gran biodiversidad de las plataformas continentales y montañas submarinas determina una gran variedad de morfologías y comportamientos de las especies que los habitan, y por todo ello el estudio de estas zonas ha supuesto un importante desafío para el equipo de trabajo del Proyecto ATLANTIS.
El conocer la estructura y dinámica de los ecosistemas marinos es esencial para la futura ges-tión de sus recursos si se quiere mantener un equilibrio entre la conservación de la naturaleza y el rendimiento económico de las pesquerías, de acuerdo con los Principios del Desarrollo Sostenible.
El hábitat constituye el entorno en donde se desarrollan las especies. La protección de los hábitats es un pre-requisito para proteger las especies y el propio sostenimiento de las pes-querías.
Los sistemas de gestión (TACs y Cuotas), basados en los modelos poblacionales (stocks ex-plotados), no han tenido nunca en consideración el estado de salud de los hábitats. El grado de perturbación de los hábitats por las actividades pesqueras depende de las características de los mismos y por tanto se considera que es menor en el ecosistema pelágico y mayor en el bentónico.
A pesar de que se ha avanzado mucho en los últimos años todavía no hay una lista definitiva de hábitats y ecosistemas que se consideran vulnerables pero sí que se tienen bastante defi-nidos los criterios por los que los hábitats se pueden seleccionar como vulnerables. La con-vención OSPAR para la Protección y conservación de los ecosistemas y la diversidad biológica del Noreste Atlántico es la organización que más ha avanzado en sus definiciones y por tanto está considerada por la mayoría de los científicos como referente y sus criterios han sido los considerados en el presente estudio.
• Que tengan un alto grado de especies endémicas • Que la distribución de las especies sea restringida • Que la zona tenga elevados valores de biodiversidad • Que sean esenciales para alguna población
Los hábitats con más necesidades de protección se pueden clasificar en:
• ESENCIALES: Necesarios para una población, ya que en ellos realiza la puesta, el reclu-tamiento, su crecimiento, etc. No tienen por qué ser de estructura frágil.
• VULNERABLES: Presentan estructura frágil, ya sea de origen biológico (arrecifes de coral, campos de esponjas, praderas de algas, etc.) o geológico (montes submarinos, chimeneas negras, montículos carbonatados, etc.).
Para el desarrollo sostenible de las actividades pesqueras en un determinado ecosistema es necesario disponer de un inventario tanto de las especies como de los hábitats.
En las últimas décadas se han descubierto en aguas profundas tanto arrecifes de coral de aguas frías como campos de esponjas entre otros ecosistemas que se encuentran entre los más extraordinarios ecosistemas del planeta, con valores de biodiversidad equivalentes a los de los arrecifes tropicales. Son extraordinariamente vulnerables a las actividades extractivas sin control.
Según el Reglamento del Consejo1 relativo a la protección de los ecosistemas marinos vulnera-bles de alta mar de los efectos adversos de la utilización de artes de fondo se definen:
1. «ecosistema marino»: un complejo dinámico de comunidades vegetales, animales y de microorganismos y su entorno abiótico, que interaccionan como una unidad funcional;
2. «ecosistema marino vulnerable»: todo ecosistema marino cuya estructura y función es-pecíficas puedan verse amenazadas, de acuerdo con la mejor información científica dis-ponible y con el principio de precaución, como consecuencia del estrés provocado por el contacto físico con artes de fondo en el transcurso de operaciones de pesca, incluidos, en particular, los arrecifes, los montes marinos, las fuentes hidrotermales, los corales de aguas frías o los campos de esponjas de aguas frías.
3. «artes de fondo»: las redes de arrastre de fondo, las dragas, las redes de enmalle de fondo, los palangres de fondo, las nasas y los lazos.
Este tipo de estudios exigen la presencia de numerosos investigadores especialistas en diferen-tes disciplinas de la ciencia marina, ya que las implicaciones son complejas e interrelacionadas en el entorno del ecosistema.
Todo ello debe estar incluido dentro de una estrategia de gestión integrada, por la que se pro-mueva la conservación y utilización sostenible de modo equitativo. De esta forma, la aplicación del enfoque por ecosistemas (Ecosystem Approach) ayudará a lograr un equilibrio entre los tres objetivos del Convenio sobre la Diversidad Biológica: conservación, utilización sostenible y distribución justa y equitativa de los beneficios derivados de la utilización de los recursos.