CAPÍTULO II: MARCO TEÓRICO
4. La Educación Religiosa Escolar en el marco del pluralismo religioso
4.1 Definición de Educación Religiosa Escolar
Según el Diccionario de la Real Academia Española, educación (del latín educatĭo, ōnis) tiene cuatro acepciones: acción y efecto de educar; crianza, enseñanza y doctrina que se da a los niños y a los jóvenes; instrucción por medio de la acción docente; cortesía, urbanidad. Alberto Echeverri explica muy bien este significado: “El verbo educar (del latín educāre), siempre transitivo, ofrece cinco significados: dirigir, encaminar, doctrinar; desarrollar o perfeccionar las facultades intelectuales y morales del niño o del joven por medio de
111 Ibíd. 242. 112 Ibíd. 244. 113 Ibíd. 245.
61 preceptos, ejercicios, ejemplos, etc. (Ejemplo: “educar la inteligencia, la voluntad”); desarrollar las fuerzas físicas por medio del ejercicio, haciéndolas más aptas para su fin; perfeccionar, afinar los sentidos (por ejemplo, educar el gusto); enseñar los buenos usos de urbanidad y cortesía114
Siguiendo con el Diccionario de la Real Academia Española, religión (del latín religĭo,-ōnis) revela cinco significados: conjunto de creencias o dogmas acerca de la divinidad, de sentimientos de veneración y temor hacia ella, de normas morales para la conducta individual y social y de prácticas rituales, principalmente la oración y el sacrificio para darle culto; virtud que mueve a dar a Dios el culto debido; profesión y observancia de la doctrina religiosa; obligación de conciencia, cumplimiento de un deber (por ejemplo, “la religión del juramento”); orden (instituto religioso). Se deriva de ella religión natural, la descubierta por la sola razón y que funda las relaciones del hombre con la divinidad en la misma naturaleza de las cosas.
Nuevamente tomando el Diccionario de la Real Academia Española, pluralidad (del latín pluralĭtas, -ātis) ofrece dos significados: multitud, número grande de algunas cosas, o el mayor número de ellas; cualidad de ser más de uno. Su derivado pluralismo señala al sistema por el cual se acepta o reconoce la pluralidad de doctrinas o posiciones.
Sin embargo al adentrarnos en cada uno de los conceptos, Alberto Echeverri hace un análisis muy acertado de cada uno de ellos. Señala cómo la posmodernidad ha comenzado por “deconstruir” los significados que, educación, ha tenido en el trascurso de la historia.
Al examinarlos, emerge el problema. Bien que matizados y con alguna excepción, los significados de “educación” resultan francamente funcionalistas y objetivistas: en la descripción misma no hay participación alguna de aquel a quien se educa, pues todo parece indicar que el objeto de la educación está configurado por quien la recibe de parte de un dador o sujeto de la misma, un experto en la materia que proporciona al primero unos parámetros comportamentales, existentes de tiempo atrás –y para el futuro– en el ámbito social al que ambos pertenecen.115.
114 ECHEVERRI, Alberto. Libertad religiosa y educación en Colombia: Ni intocables ni míticas. [En línea] < http://investigaciones.usbcali.edu.co/ockham/images/volumenes/Volumen10N1/9Libertadreligiosa.pdf > [citado el 20 de diciembre de 2013] Pág.126
62 Necesitamos actualizar y avanzar estos conceptos partiendo de los nuevos enfoques, paradigmas, nuevas prácticas pedagógicas hacia el significado de la educación.
Isabel Corpas, hace una diferencia entre la educación en la fe y una educación religiosa escolar. Ella dice que la educación en la fe es con una intencionalidad dentro de la tradición religiosa del cristianismo católico, o la confesión que la institución desea impartir. Mientras que una educación religiosa escolar, tiene una visión universalista de las diversas formas de la experiencia religiosa y sus correspondientes formas de expresión, como el estudio del hecho religioso en su diversidad y en su relación con la vida de los grupos sociales116
José Luis Meza la define como una disciplina escolar que atiende al conocimiento de la realidad religiosa y a la construcción de un saber sobre la experiencia religiosa, ya que juega un papel importante en el entramado de la realidad. Es un área de formación que contribuye a la formación integral del ser humano y le proporciona los elementos necesarios para una asimilación crítica de la cultura. Es necesario llegar a la formación de un sujeto capaz de optar responsablemente en asuntos de creencia117
Meza, sigue afianzando el tema al decir que la ERE, ayuda al educando a ratificar su decisión en materia religiosa, en confrontación con otras confesiones y religiones, con las diversas concepciones del mundo y del ser humano y con las diversas ideologías, y favorezca la comprensión y la tolerancia ante las opciones ajenas118 Además dice que la ERE en la escuela,
debe “Ofrecer, mediante el estudio de la realidad religiosa, presupuestos adecuados para que el alumno pueda decidir con mayor responsabilidad y libertad ante los valores y significados religiosos. De esta forma no exige del educando una determinada confesionalidad sino lo inquieta acerca de su condición creyente119
En Brasil, se está trabajando una definición clara de ERE, una educación religiosa interconfesional: El objeto de estudio, no es una confesión religiosa particular, sino que son
116 CORPAS de Posada, Isabel. Educación Religiosa Escolar en contextos plurales: Lectura teológica del caso Colombiano. PDF. [En línea]< http://www.acsrm.org/interactivo/fscommand/GT17_CorpasIsabel.pdf > [citado el 20 de diciembre de 2013] Pág.77
117MEZA Rueda, José Luis. Educación Religiosa escolar Plural en Latinoamérica. [En línea] <
www.seer.ufrgs.br/index.php/CienciasSociaiseReligiao/article/download/26614/24621>[citado el 20 de diciembre de 2013]. Pág.20
118 Ibíd. Pág.22 119 Ibíd. Pág.22
63 los aspectos bíblicos y antropológicos comunes a las diversas confesiones religiosas que comparten un proyecto común120 Muchos de éstos postulados, son nuevos y están en
construcción. Se necesita más investigación y sobre todo plantear nuevas formas del que hacer y del desarrollo de una ERE que se compenetre y viva la diversidad.