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PROBLEMÁTICA Y GESTIÓN DE RESIDUOS SÓLIDOS URBANOS

III- Definición de un plan de Gestión y Tratamiento de RS.U

En esta comunicación puede ser oportuno el reflexionar sobre la información disponible en cuanto a lo que es posible o será posible recuperar en un futuro próximo, hasta que costes estamos dispuestos a pagar como Comunidad (no es necesariamente un problema de mínimo), que particularidades presenta nuestra situación y, personalmente nos parece importante, definir un modelo global que tenga flexibilidad suficiente para asumir la incorporación de nuevos procedimientos de selección y clasificación y, en general de aquellas aplicaciones tecnológicas que pueden mejorar globalmente el sistema. No es difícil definir un esquema razonablemente bueno y económicamente asumible; es decir, realizable, si somos capaces de aceptar que "los demás también tienen o pueden tener razón", que ninguno somos poseedores de verdades absolutas y que, aceptados los condicionantes clave formulados en el seno de la UE., el plan admitido debe de ser coherente con ellos y con los locales de todo tipo. No olvidemos que el plan ha de ser "realizable", ello significa que la mayoría, pensamos que la gran mayoría, de los miembros de la comunidad ha de estar dispuesto a asumir el coste de su ejecución.

Se trata, por tanto, de balancear conservación de recursos (ahorro de materias primas por reciclado y reutilización) e Imagen Social de Sociedad avanzada valiosos en los primeros estadios de reciclado pero que reducen su importancia en cuanto se pretende aumentar el porcentaje de material reciclado, frente a unos costes que no evolucionan muy fuertemente en las primeras etapas pero que crecen exponencialmente para porcentajes de reciclado elevados.

La segunda gráfica de la fig. 1 es definitoria; hay una zona de valle en la que es posible operar a costes razonables dependiendo, en buena medida, de condicionamientos locales y de la existencia de recuperadores, en definitiva, de mercado de los productos el grado alcanzable; pero existe un límite, en la gráfica situado en % de recuperación 0,4 no tan definido en la práctica "Recordemos que estas gráficas tienen valor cualitativo; las hemos construido como pura estimación y para aclarar conceptos".

La incorporación de sistemas de recuperación energética que actúen sobre la fracción no reciclable más el vertido final de productos residuales (cenizas diversas y rechazos de depuración) definen unos costes sobre la fracción no reciclada que dependen de factores como dimensionamiento de instalaciones, demandas de energía térmica y/o eléctrica, dispersión de la población, disponibilidad de espacios y factores geológicos y climáticos para acondicionamiento en vertederos, aceptabilidad social de vertederos, etc. El establecimiento de costes de esta parte y la opción de vertedero de fermentables (que ha de cumplir la normativa actual que impone, entre otras la condición de garantizar los costes de gestión del vertedero después de sellado, una vez finalizada su vida útil, más los de sellado y la exigencia de identificación y clasificación y de mantenimiento de parámetros no siempre fáciles de alcanzar en impermeabilización, etc, imponen un muy serio estudio de comparación de alternativas que hacen, probablemente, único cada caso particular.

ESQUEMA DE DECISIONES FUNDAMENTALES

Basándonos en la distribución estimada de las distintas fracciones que se recoge en la fig. 2, para distintos modelos de tratamiento las decisiones fundamentales a tomar serían cronológicamente las siguientes:

1 Gran decisión

Definición del sistema de recogida selectiva que puede condicionar o estar condicionado por el global (Concesiones, parque de vehículos, dispersión de puntos, estacionalidad de la producción de RS.U y su variabilidad)

Comparación de esquemas, posibilidades de financiación de la Inversión necesaria y costes de la alternativa elegida, incluyendo el valor, si lo tienen, de los productos recuperables. 2 Gran decisión

Definición del ámbito de aplicación. Es claro que puede resultar condicionada por la red de comunicaciones, la densidad de población y la estacionalidad de la producción de RS.U con factores como la diversidad de productos que corresponden a zonas turísticas. Un proyecto de tratamiento para una gran urbe con distancias de transporte reducidas, grupos sociales muy especializados y mercados probables para todo producto recuperado (en nuestro país Madrid o Barcelona) puede ser muy diferente del correspondiente a una isla con oferta turística elevada y mano de obra especializada en el sector servicios y muy poco en el sector industrial, poca industria transformadora y poco mercado interno para productos recuperados.

Tampoco es comparable el sistema a un proyecto diseñado para una comunidad autónoma multiprovincial que, además de los problemas propios del proyecto en sí ha de contar con la aceptación y participación de instituciones a un nivel superior al de una ciudad y su entorno o al de una provincia.

3 Gran decisión

Definición o elección de proyecto de gestión y alternativas de eliminación de las fracciones no reciclables.

La primera cuestión a resolver en este punto es si es interesante desde el requerimiento local (zona húmeda o zona seca) y si puede hacerse un mercado para la producción de compost de R.S.U. Insistimos en que mecánicamente se puede recuperar parte de la materia orgánica fermentable y que ésta es la que retiene la mayor parte de la humedad por lo que su separación deja un material de mejores características de combustión perdiéndose muy poca energía. No existe oposición razonable a su separación, si suele haberla a una elaboración molesta, costosa y no vendible y no es presentable pensar que las instituciones que ya financian una elección incorrecta (como ocurre en la zona húmeda y no solo allí) deban también costear el producto y su aplicación.

A contInuación definir que nivel de reutilización reciclado y recuperación son compatibles con la realidad industrial y social del campo del proyecto; desde recogida separada de vidrio y férricos en cenizas, hasta recogida separada de vidrio, metales, plásticos y papel, y la urbana. En comunidades rurales tiene todo el sentido el reuso doméstico de materiales fermentables y debe ser promovida; en comunidades urbanas de alta densidad no es posible, como tampoco es admisible su eliminación por las conducciones de aguas residuales empleando trituradores de desperdicios. Al menos barreduras, plásticos, papeles y trapos sucios son inevitablemente eliminados de modo conjunto a través de los servicios de recogida.

Esta fracción más los rechazos de las anteriores supondrá, al menos el 50% del conjunto de RS.U que hoy se producen. Es la fracción mayor y habrá de dársele la máxima importancia a la tecnología aplicada a su acondicionamiento final.

La UE. prevé como mejor aplicación su transformación en combustible para garantizar las condiciones exigibles en su inertización química y biológica pero es variable la tecnología especifica a utilizar en función de magnitudes como: cantidad disponible, variabilidad de la producción, poder calorífico y su variabilidad, etc.

Una producción constante con calidad uniforme permite el diseño de instalaciones muy sofisticadas que controladas con mucha facilidad produzcan la inertización en condiciones óptimas a costes mínimos.

Una producción variable en cantidad y composición exige instalaciones adaptables a las variaciones, lo que no puede ocurrir es que se produzcan situaciones de insuficiencia en la capacidad de la instalación con graves problemas derivados del uso temporal de vertederos.

En cualquier caso, la solución definitiva es una para cada caso, el problema es muy complejo, requiere estudios muy serios de equipos multidisciplinares y son de desconfiar las ofertas de salvadores que sin una estructura profesionalizada que los respalde ofrecen soluciones.

Lo evidente, desde el punto de vista de la producción de residuos es: - debe maximizarse la recogida selectiva

- debe acondicionarse de modo seguro la fracción no reciclable por, a) Prevención sanitaria*

b) Reducción de residuos mediante incineración con recuperación energética, o sin recuperación energética*

* La recuperación energética evita la producción de residuos que corresponde a la energía producida con lo que el balance de residuos puede hacerse negativo.

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