3.2. Tramas de sentido y disputas por la legitimidad: las
3.2.1. Definiciones: Algunas notas acerca del
Una primera consideración al observar la presencia del cooperativismo en la prensa escrita mediterránea es el carácter
indiferenciado con el que se alude a las entidades del sector, confundiendo en ocasiones las cooperativas con las mutuales. Ese acto de nominación de las cooperativas de crédito, agrope- cuarias, de trabajo o de servicios públicos como si fueran orga- nizaciones cuyo funcionamiento no tuviera matices, provoca un claro desdibujamiento y confusión en el espacio público.
Aunque comparten la forma de gestión, el tipo de par- ticipación que exige cada entidad a sus asociados es disímil según el objeto social. Más allá de que todos aportan cuotas sociales, los socios de cooperativas agropecuarias participan en una entidad cooperativa para el acopio y venta colectiva de un producto obtenido con trabajo asalariado; los asociados a una cooperativa de servicios eléctricos lo hacen abonando por la prestación; y en las de crédito, los socios contribuyen en el uso del servicio financiero; por citar algunos casos ilustrativos de dicha diferencia. Las cooperativas de trabajo son el único tipo de entidad que establece la participación de sus socios con el aporte que cada uno realiza con la fuerza de trabajo humano y esto las sitúa en un lugar sustancialmente diferente que no es reconocido en las publicaciones de los diarios que se analizan.
Aún cuando se considere que en todos los distintos ti- pos de entidades la participación de los socios es condición necesaria de su funcionamiento, cuando se afirma públicamen-
42
Las notas que se analizan se obtuvieron a través del rastreo temático du- rante tres periodos de tiempo, en las ediciones digitales de los diarios La Voz del Interior y La Mañana de Córdoba. Si bien se tomaron todas las publicaciones referidas a cooperativas, no consideramos que la búsqueda haya sido exhaustiva, debido a que no se consultaron los ejemplares en papel y conocemos la publicación de información en este último formato que no aparece en las páginas web respectivas.
120 te que “existe un ausentismo generalizado de sus propios aso- ciados y sólo las reglas del marco axiológico cooperativo no pueden garantizar más que la autenticidad formal de una co- operativa”43 además de no especificar a qué tipo de participa- ción se refiere -el pago regular de servicios cooperativos es una forma de participar, la presencia en asambleas anuales es otra -
uniformiza situaciones que de ningún modo son generalizables, ya que ignora muchas situaciones de cooperativas (sobre todo las de trabajo) en las que los socios muestran, no sin dificulta- des, una comprometida participación en la entidad.
Por otro lado, hay referencias explícitas a distinguir un “viejo cooperativismo” de la “actividad cooperativa actual”. El primero, expresado como “la presencia y eficiencia cooperativa de antaño”44
o en su “acepción tradicional” calificada positi- vamente porque, entre otras cosas “[las cooperativas] cumplie- ron un papel muy importante en el desarrollo agropecuario”45. De esta manera se erigen dos modelos interpretativos contra- puestos, uno vinculado al pasado que se materializa en una estrategia discursiva con componentes nostalgiosos donde se refiere a una actividad que históricamente pareció cumplir no- bles propósitos; y otro en el que se han perdido las principales virtudes del cooperativismo, apareciendo sus entidades des- acreditadas por motivos propios y ajenos o externos/internos.
Este cooperativismo “actual” se encuentra teñido de dos des-valorizaciones importantes: el vaciamiento de la parti- cipación en la gestión y el carácter falaz de su desenvolvimien- to. En relación a esto último, las cooperativas son exhibidas como ámbitos institucionales privilegiados para el ocultamien-
43
Roberto Bertossi: “Desde Córdoba en su diario principal La Voz del In- terior, un experto analiza El Cooperativismo Hoy”. Nota publicada en La Voz del Interior digital. Jueves 3 de setiembre de 2009.
44
Roberto Bertossi. Ibid. Jueves 3 de setiembre de 2009.
45
La Voz del Interior digital “¿Cooperativismo Estatal?” 11 de agosto de 2010
121 to de actividades fraudulentas tras el manto de entidades con fines sociales. Así, encabezando un párrafo que alude al apoyo político y social que suscita el discurso cooperativo, el perio- dista se pregunta al final del mismo: “¿qué viene sucediendo en la Argentina para que la red de cooperativas y mutuales haya terminado siendo también la guarida perfecta para estafadores, evasores, lavadores de dinero en negro, narcotraficantes y polí- ticos clientelistas?” 46
Estas afirmaciones, sumadas a otras referencias tales como que “No se puede continuar escondiendo trabajo inde- cente, usura, enjuagues ni lavados, ni bienes cooperativos más caros que los de los monopolios como Epec”47
, contribuyen a crear una identidad cooperativa en el espacio público que además de desacreditarlas, las muestran como organizaciones que en la práctica están regidas por principios exactamente opuestos a los que constituyen su razón de ser solidaria y no lucrativa.
Por otro lado, el discurso de la información muestra una de las federaciones que agrupa a las cooperativas de traba- jo, FE.COO.TRA., desnaturalizada por dirigentes cuyo accio- nar favorece procedimientos engañosos. Referida a una publi- cación de Prensa Cooperativa (revista especializada en coope- rativas y mutuales), el periódico recupera lo afirmado por su director para el cual “los 161 millones de pesos se los dieron a una entidad que no representa a nadie”, y aseveran que el I.NA.E.S otorgó “un millonario subsidio… a la Federación de Cooperativas de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires, pese
46
Sergio Carreras: “Un instituto fantasma” Nota publicada en La Voz del Interior digital 18 de julio de 2010. http://www.lavoz.com.ar/opinion/un- instituto-fantasma Fecha de consulta: setiembre de 2010.
47
La Voz del Interior: “Un desorden que se hace cada vez más evidente” ” Nota publicada en edición digital 18 de julio de 2010.
http://www.lavoz.com.ar/opinion/un-desorden-que-se-hace-cada-vez-mas- evidente Fecha de consulta: setiembre de 2010.
122 a que se trataría de una entidad con casi nula presencia entre las cooperativas de trabajo”.48
Nuevamente las cooperativas apare- cen configuradas de manera generalizada como un campo opa- co frente a lo público, teñido de acciones delictivas, en el que se desenvuelven prácticas falaces.
En este contexto, la producción informativa se esgri- me como uno de los motivos externos que coadyuvan a la des- acreditación de estas entidades, en una estrategia discursiva con evidentes signos comparativos a los fines de diferenciar el origen y evolución “intachable” del cooperativismo de las prácticas cooperativas actuales, que carecen de control estatal. Se afirma que pese a que “en Argentina las mutuales y coope- rativas mueven casi tanto dinero como los bancos… resulta increíble que nunca fueran controladas por el Banco Cen- tral…”49
. El reclamo por el control se basa en el detalle de las estafas llevadas adelante por dos mutuales (Defensores de Boca Juniors de la localidad de Camilo Aldao y Cayfa) que “sirvie- ron de pantalla para ocultar parte de la mayor evasión sojera… funcionaron como mesas de dinero.” Al final de la nota, reto- mando palabras del abogado Alejandro Sánchez Karbermatten, se deslizan posibles relaciones criminales: “el caso de la mafia de los medicamentos, como el triple crimen de General Rodrí- guez, tiene mucha vinculación con el descontrol de las coope- rativas y mutuales”50.
48
La Voz del Interior: “Subsidio por $ 161 millones” Nota publicada en edición digital 18 de julio de 2010.
http://www.lavoz.com.ar/opinion/subsidio-por-161-millones Fecha de con- sulta: julio de 2010.
49
Sergio Carreras: “Un instituto fantasma” Nota publicada en La Voz del Interior digital 18 de julio de 2010. http://www.lavoz.com.ar/opinion/un- instituto-fantasma Fecha de consulta: setiembre de 2010.
50
Sergio Carreras: “Un instituto fantasma” Nota publicada en La Voz del Interior digital 18 de julio de 2010. http://www.lavoz.com.ar/opinion/un- instituto-fantasma Fecha de consulta: setiembre de 2010.
123 La apelación a la acción estatal, sin embargo, es ambi- gua. Aunque se critica su ausentismo en términos del poder de vigilancia; por otro lado se reprende la orientación política y la decisión de intervenir en el campo económico-social. El ataque frontal al Ministerio de Desarrollo Social de la Nación y al I.N.A.E.S., aunque puede entenderse comprendido dentro de la oposición entre el Estado Nacional y el multimedio Clarín, muestra una imagen pública del cooperativismo fuertemente estigmatizado y sujeto al accionar “sucio” de dirigentes y fun- cionarios estatales. En el mismo orden se inscriben las referen- cias a la concepción que subyace en las políticas públicas esta- tales respecto del cooperativismo, considerado dentro del ámbi- to de las políticas sociales como acciones dirigidas hacia secto- res desfavorecidos desde una concepción desvalorizada de los mismos, en los que se sugiere indirectamente una representa- ción asociada a su incapacidad para llevar adelante este tipo de emprendimientos. La referencia a la utilización política de la gestión cooperativa se encuentra en las páginas de La Voz del Interior directamente vinculada a las “organizaciones piquete- ras kirchneristas” y al cooperativismo “de arriba hacia abajo”, con una finalidad política y electoral. A esta visión del coope- rativismo se agrega que “Los planes sociales no pueden quedar para siempre -están concebidos para la emergencia-”51 con lo cual se reafirma la necesidad de intervención residual del Esta- do, sólo admitida allí donde el mercado no está dispuesto a intervenir.
Como ilustración de lo anterior, pero abordado desde otro medio de prensa, La Mañana de Córdoba informó en la sección economía acerca del proyecto de ley de bancos, que proponía aumentar el flujo de créditos para mipymes (micro, pequeñas y medianas empresas) dentro de las cuales se inclu-
51 La Voz del Interior: “¿Cooperativismo estatal? Publicada en versión digi-
124 yen emprendimientos familiares y cooperativas, “teniendo en cuenta que son las principales generadoras de empleo y desa- rrollo”52
. Sin embargo, también estas políticas estatales apare- cen desprestigiadas, ya que aunque se reconoce el carácter in- delegable de “la responsabilidad del Estado en materia de ayu- da social”, también se enfatiza en el inaceptable “uso electoral, convalidando la creación de “aparatos” desinteresados de pro- moción humana”53
.
Es interesante mencionar que pese a encontrarse en discusión el anteproyecto de ley emanada y compilada por el Dr. César Gaetani y el Dr. Andrés Quintana cuyos enunciados proponen salvar los vacíos normativos referidos a las coopera- tivas de trabajo, no se encontraron referencias en los medios masivos de esta propuesta. Entre otros asuntos trascendentes, el borrador define la naturaleza “asociativa, autónoma e incompa- tible con las contrataciones de carácter laboral, civil o comer- cial” de la relación jurídica” así como la imposibilidad de apli- cación a los asociados “las normas relativas a la figura del so- cio- empleado”. El anteproyecto también prevé las situaciones de recuperación de la fuente de trabajo, en directa alusión a las experiencias de recuperación de empresas en quiebra.54
52 La Mañana de Córdoba: “Nueva Ley de bancos propone aumentar en $
30.000 M flujo de créditos para PYMES”
http://www.lmcordoba.com.ar/nota.php?ni=30990 Fecha de consulta: no- viembre de 2010.
53 La Voz del Interior: “¿Cooperativismo estatal? Publicada en versión digi-
tal 11 de agosto de 2010.
54
La información del anteproyecto se encuentra en la página web publicada por la Comisión de Cooperativas de Trabajo INAES:
http://www.cnct.org.ar/capacitacion/anteproyecto.htm Fecha de consulta julio de 2010.
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3.2.2 Conflictividad 1/ Cercanía, territorialidad y desarrollo: