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Del sistema lineal a la economía circular

La idea de economía circular se basa en las aportaciones teóricas de autores perte- necientes al ámbito de la teoría económica, pero con una visión heterodoxa de las relaciones entre economía y medio ambiente. De hecho, plantean esas relaciones sobre la base de las leyes de la termodinámica, sin olvidar, en el proceso de cons- trucción de sus argumentos, elementos propios de la teoría económica, sobre todo los procedentes del análisis económico del proceso productivo (transformación de inputs en output). Las dos principales referencias a citar en este ámbito son boulding (1966) y Georgescu-Roegen (1971). Con posterioridad a estos autores, otros muchos han profundizado en esta concepción de la relación economía-ecología, surgiendo perspectivas teóricas hoy en día fundamentales como la economía ecológica, cuyas referencias iniciales corresponden a herman Daly y Robert Costanza.

La concepción circular de la actividad económica, es decir, la economía circular, surge en contraposición a la perspectiva lineal del análisis económico convencional. La Figura 3.2 sintetiza esa primera idea de sistema lineal abierto como descripción del funcionamiento de una economía. En dicha figura, los recursos naturales desempeñan el papel de inputs del sistema productivo. La pro- ducción está orientada a un mercado de bienes de consumo que proporcionan al consumidor utilidad, entendida como medida del nivel de satisfacción derivado del consumo y que, en última instancia, es una especie de índice de bienestar final de este proceso de configuración de la economía como sistema lineal.

En este modelo de partida tan sencillo los recursos naturales son un input del sistema económico lineal. Por lo tanto, esta perspectiva lineal sólo refleja una primera función del entorno natural. En la relación de matrices o planos comentada en el epígrafe anterior se trata sólo del nexo que tiene como punto

de partida el medio natural y punto de destino el plano de la economía. La teoría económica convencional recoge esta primera función, que es susceptible de aplicación del instrumental analítico tradicional como puede ser el caso, por ejemplo, del análisis marginal.

a pesar de que se trata de un planteamiento muy elemental, este sistema lineal ya permite analizar aspectos muy relevantes de la relación entre economía y medio ambiente. La distinción entre recursos renovables y no renovables facilita la ela- boración de modelos de gestión de recursos naturales con instrumentos analíticos de teoría microeconómica. Éstos hacen posible vincular ritmos de explotación con capacidades de reproducción natural, en el caso de los recursos renovables, y comprobar las relaciones entre precios y escasez y los efectos del progreso técnico o de la aparición de recursos sustitutivos, en el caso de los no renovables.

En el modelo lineal siguen faltando elementos clave de los nexos de unión entre economía y medio físico. Nos referimos, especialmente, al problema de la contaminación o la producción de residuos. En la Figura 3.3 se amplía el sistema lineal que hemos utilizado como punto de partida incorporando esta segunda función del medio natural como sumidero de residuos.

El entorno natural se convierte en receptor de residuos del sistema económico que proceden de las tres fases del proceso productivo lineal. La fase de extracción de recursos o inputs naturales origina una serie de residuos R, en la fase de pro- ducción se generan residuos P y en la fase de consumo se producen residuos C. La suma de estos tres tipos representa el flujo total de residuos que el entorno natural tiene que estar en disposición de asimilar.

De esta forma se incluye el segundo nexo de unión entre el plano económico y el plano ambiental. La teoría económica aborda también esta cuestión, ya que el análisis de la denominada contaminación óptima, que es un caso específico del estudio de los efectos externos negativos, y sus propuestas de solución originales de Pigou (1920) y Coase (1960) profundizan en esta cuestión, aunque sólo recogen de forma implícita los límites de la capacidad de asimilación de residuos del medio natural. Realmente, el problema se trata con una perspectiva microeconómica como Figura 3.2. La economía como sistema lineal.

Fuente: Adaptado de Pearce y Turner (1995) [1990].

un caso específico de fallo de mercado en el que el coste social de las actividades contaminantes es mayor que su coste privado.

La conversión de este sistema lineal en un sistema circular parte de la aplicación de la primera ley de la termodinámica al planteamiento representado en la Figura 3.3, es decir, al sistema de economía lineal con producción de residuos. Esa primera ley de la termodinámica indica que no es posible ni crear ni destruir energía ni materia. si adoptamos como supuesto simplificador de partida que la energía y la materia no se incorporan al capital, esa primera ley implica que todos los recursos utilizados en el sistema productivo terminan en algún lugar del sistema ambiental en forma de residuos.

a partir de esta idea, boulding (1966) planteó en su original ensayo The economics of the coming spaceship earth, la necesidad de analizar las relaciones en- tre economía y medio natural desde una perspectiva circular y cerrada. Es decir, presentó la idea de economía circular frente a la economía lineal típica de la teoría económica. El argumento central de Kenneth boulding se basaba en la conside- ración del planeta tierra como una especie de nave espacial en la que hay unas existencias de recursos de partida y una fuente energética externa (la energía solar) cuya gestión determina la esperanza y el nivel de vida de los residentes en dicha nave (la población mundial).

La consideración del planeta como una nave espacial obliga a plantear un sistema económico cerrado, en el que las relaciones entre economía y entorno natural deben ser circulares y no lineales. Un sistema lineal supone asumir que el objetivo de la economía es proporcionar utilidad y que la organización de los procesos producti- vos obedece a este fin. Pero al tratarse de un sistema abierto ignora que esos procesos productivos tienen restricciones que se convierten en claros límites para la utilidad generada. Cerrar el sistema, o convertirlo en circular, supone asumir que en efecto existen esas restricciones impuestas por el medio natural. aquí están precisamente

Fuente: Adaptado de Pearce y Turner (1995) [1990].

Figura 3.3. La economía como sistema lineal con producción de residuos.

Recursos Producción Consumo Utilidad

Residuos R + Residuos P + Residuos C = Residuos

Figura 3.2. La economía como sistema lineal.

Fuente: Adaptado de Pearce y Turner (1995) [1990].

Figura 3.4. La economía circular.

Fuente: Adaptado de Pearce y Turner (1995) [1990].

Recursos Producción Consumo

Residuos R + Residuos P + Residuos C Residuos

Reciclado

Entorno natural

las bases de la economía sostenible: la existencia de restricciones de sostenibilidad en los procesos de generación de utilidad del sistema económico.

En una economía circular el concepto de input se amplia notablemente, ya que al cerrarse ese sistema economía-medio ambiente cualquier parte del mismo puede desempeñar la función de input para el resto del sistema. Precisamente en este punto es necesario introducir el elemento clave que permite la circularidad a la que nos estamos refiriendo. Ese elemento es el reciclaje (en sentido amplio).

El nivel de vida en el sistema cerrado o nave espacial tierra de boulding depende de la capacidad de los habitantes de dicha nave para gestionar la dotación de recursos disponible, teniendo en cuenta las características de cada tipo de recurso y esa idea ampliada del concepto de input. El reciclaje de recursos ya utilizados es imprescindi- ble en ese proceso de gestión en un sistema económico cerrado. Esto quiere decir que pueden reciclarse los residuos y así generarse una nueva entrada de los mismos en el sistema como inputs en la fase de recursos, tal y como se plantea en la Figura 3.4.

En la figura se sintetiza la idea de economía circular. El flujo lineal de re- cursos, producción y consumo (por simplicidad se elimina la utilidad) genera un flujo de residuos, una parte de los cuales se destina a reciclado para entrar de nuevo en el sistema como recursos (inputs). En este esquema es necesario introducir una consideración adicional muy relevante desde la perspectiva de la sostenibilidad. Como se puede ver, sólo una parte de los residuos se destina a reciclado. El resto se dirige hacia el entorno natural que desempeña así su función de sumidero de residuos.

Es decir, el elemento clave del proceso circular es el reciclado. sin embargo, ese reciclado requiere energía y sólo afecta a una parte de los residuos, razonamiento que procede de la aplicación al proceso económico de la segunda ley de la termodinámica o ley de la entropía. Esta aplicación, mencionada por boulding, procede sobre todo de la obra de Georgescu-Roegen (1971) La ley de la entropía y el proceso económico, una de las referencias clave para entender las relaciones entre sistema económico y sistema ambiental desde la perspectiva de la economía circular.

La ley de la entropía supone que los recursos se utilizan en el sistema econó- mico de forma entrópica, es decir, se disipan dentro de ese sistema económico, haciendo técnicamente muy complicado el reciclaje de todos los residuos derivados del proceso. además, se da la circunstancia de que algún tipo concreto de residuo es imposible de reciclar, como ocurre, por ejemplo, con los residuos procedentes de la transformación de la energía. La entropía supone, pues, un importante elemento a considerar a la hora de diseñar y analizar el proceso económico de acuerdo con un modelo circular.

Nos centramos ahora en la función del medio ambiente como sumidero de los residuos que no son susceptibles de reciclaje. Esa función la cumplirá el entorno natural dependiendo de su capacidad de asimilación o capacidad de carga. si el flujo de residuos que no se puede reciclar no supera la capacidad de asimilación

del medio ambiente, entonces la economía circular funcionará de forma natural y sostenible, aunque con una disminución del stock de recursos no renovables. si, por el contrario, ese flujo de residuos supera la capacidad de carga se estará alte- rando el funcionamiento del sistema circular y poniendo en peligro el equilibrio natural del sistema economía-naturaleza. Este último caso es el representativo de una situación de no-sostenibilidad global.