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DELICADA DECAPITACIÓN (1999)

In document El Cuerpo Como Territorio de La Rebeldia (página 193-199)

acción colectiva: desde las entrañas

DELICADA DECAPITACIÓN (1999)

Dirección: Armando Holzer.

Material físico e intérprete: Julie Barnsley. Realización de videos: Goar Sánchez.

“Delicada decapitación” corta la respiración de los asistentes, provo- ca las más innumerables reacciones y no deja al espectador apachurra-

75 Ibídem.

do en su butaca. El lenguaje teatral y dancístico se entretejen para ofre- cer con sus acciones psicofísicas toda la miseria existencial del hom- bre y su cosmos (…) Cada movimiento, cada gesto y paso sobre el escenario, está provisto de una fuerza especial, de una intención pen- sada, devastadora. Podredumbre, angustia y olvido de sí, encuentran su materialización en Acción Colectiva, que difícilmente pueden ex- presarse de otra manera que no sea con una depurada técnica, cuida- da investigación, exploración del cuerpo y de la mente individual- social que hace, de la puesta en escena, todo un ensayo de la esquizofrénica alienación (…) Video y cuerpo-cuerpo y video en en- frentamiento frenético altamente denunciador de la cultura “massme- diática”, danza y tecnología al servicio de un espectáculo, comprome- tido, entregado, total. Julie Barnsley, única intérprete, posesionada de personajes, historias, momentos que golpetean la conciencia ante la crudeza de la propuesta de los venezolanos77.

Una especie de mosaico lingüístico-contemplativo-desgarrado, inserta su búsqueda estética y conceptual en las emociones (…) El especta- dor es sometido a visiones despiadadas y contrastantes: de lo estricta- mente clásico hasta lo sarcásticamente kitsch –la danza frenética a rit- mo de House–, ello para entablar una reflexión agria de la modernidad y su repercusión en los sentidos78.

Después de explorar, analizar, invocar y manipular energías dentro de cuerpos ajenos (el de los intérpretes) durante muchos años, en 1999 tuve una imperiosa necesidad de corporizar y vivir estados extraordinarios de la conciencia en mi propio cuerpo. In- vité a Armando a escribir un guión para despedir el siglo XX, en esta obra que él dirige soy la única intérprete, en ella aludimos a ciertas tendencias históricas precisas (partiendo de las tendencias intelectuales e idealistas del siglo XIX hasta las posmodernas de los

77 J.M. García (1999). “Denuncian la incomunicación”, A.M. León. México,

24 de agosto.

tiempos actuales) y exploramos alrededor de las repercusiones de cada ideología en el cuerpo anatómico, fisiológico y espiritual de los seres.

Construimos cinco personajes que se materializan en un solo cuerpo, cada personaje creado es producto y símbolo de los espacios en donde se desenvuelve.

Paralelamente a la creación por parte de Armando de los dife- rentes ambientes visuales y poéticos (puestas en escena diferentes, con base en videos, textos en off y elementos escénicos precisos), ocu- rre simultáneamente la creación de las metáforas humanas. A través de una precisa y particular reordenación de mis sistemas internos voy construyendo el cuerpo de cada personaje (aquí mi cuerpo es el lien- zo humano), cada uno contenedor de una muy particular fragmen- tación física, mental y espiritual.

Cada personaje revela una terrible y debilitante dicotomía en donde no hay relación entre los impulsos físicos corporales y los ideales mentales; no obstante, mi propio cuerpo dentro de cada rol es una verdadera y organizada unidad integrada (como creadora

consciente), repleta de energía y vitalidad. Veamos:

1) La primera figura, de donde parecen nacer las demás, es una mujer embarazada, un personaje brechtiano, que no siente nada, en donde el cuerpo es una armadura que rebota todo, protegido detrás de la mascara de la sátira y del sarcasmo. “Lo que me asombra no es que todo se esté derrumbando, sino la gran cantidad de cosas que todavía siguen de pie.”79

2) Una bailarina de edad avanzada, que suspendía constante- mente durante su vida los contenidos de su cuerpo intentando ven- cer la gravedad (ballet clásico), no logra ya pasar aire o movilizar la parte inferior de su torso, respira como un pez buscando sobrevivir fuera del agua. Aunque está aferrada mentalmente a los ideales del ballet clásico, su cuerpo no sostiene más estas ideas, colapsa conti- nuamente y su mente llega al vacío y al borde de la locura.

La bailarina rota, quebrada, con una angustia corrosiva, impactante. Cuerpo desmadejado, solo, terriblemente solo e insoportable (…) Barnsley brillante en su interpretación de cuidada y pulcra expresión- poesía corporal (…) También el hombre viejo, el cuerpo entregado, las manos flácidas, la mirada ausente y el canto-aullido que suena sordo lo hacen parecer un fantasma, anónimo, distante80.

3) El hombre creado parece salir de una ficción de Becket, un hombre que vive en una caja de cartón, que no es capaz de relacionarse más allá de ese espacio; como resultado sus órganos no reciben el aire o la alimentación suficientes, su cuerpo empieza a comerse a sí mis- mo, sus movimientos y su mente se encierran en sí, el cuerpo se dis- minuye. Él no logra movilizar y expresar plenamente los impulsos in- ternos de sus órganos, como consecuencia su estructura ósea-muscular se vuelve redundante, vaciada de su fuerza y sustancias.

4) Una ama de casa de los años 50 envuelta en el sueño ameri- cano y otro tipo de histéricas fantasías, roles y máscaras, a las cuales se entrega sin cuestionamiento.

5) Finalmente nos acercamos a una joven de los tiempos posmo- dernos, de los años 80 y 90, un cuerpo producto de las modas pre- dominantes, cuerpo fashion, cuerpo drogado, cuerpo tecno, un cuer- po con una estructura y una musculatura sueltas, que se moldea a todas las tendencias sin ser capaz internamente de conectarse con al- guna, una joven que repetía constantemente:

Nothing is perfect because nothing oposes it81.

En esta obra, somos testigos de los devastadores efectos de los distintos espacios e ideologías sobre los cuerpos/espíritus de los di- ferentes personajes. Cuando éstos se comprometen con ideas y com- portamientos que van en contra de los impulsos y energías natura-

80 J.M. García (1999). “Denuncian la incomunicación”, A.M. León. México,

24 de agosto.

les de sus cuerpos, se debilitan no sólo sus capacidades físicas sino también las mentales, llevándolos hasta la enfermedad, la inercia y quizás hasta la locura (…) Podemos decir que “Delicada decapita- ción” representa una corporización y escenificación de la dicotomía entre mente y cuerpo propuesta por Platón y elaborada por Descar- tes y nuestras sociedades.

Terminamos la obra con un cuerpo desnudo e inmóvil en posi- ción fetal, esperanza de un futuro mejor, o víctima de una nueva ficción impuesta por otros, tú decides…

En esa obra incluimos secuencias audiovisuales en el fondo del es- cenario para apoyarnos en nuestro objetivo principal que es provocar una toma de conciencia sobre cómo el destino malo o bueno del hom- bre está en sus propias manos… órganos, nervios, sangre, células…

iv

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