CAPÍTULO 1 : MARCO TEÓRICO
1.2 Vegetación urbana
1.2.6 Calidad del Aire interior
1.2.6.5 Dependencias funcionales del sistema de ventilación
La calidad del aire interior en un edificio depende de la calidad del aire del exterior, el diseño del sistema de ventilación y acondicionamiento del aire, las condiciones en que funciona y se mantiene este sistema, la división en compartimentos del edificio y las fuentes interiores de contaminantes y su magnitud.
En la Figura 1.10 se muestran diversas fuentes de contaminantes al interior de la vivienda. Las anomalías más frecuentes son consecuencia de una ventilación inapropiada, la contaminación generada en el interior y de la procedente del exterior es declarado por Guardino Solá (1998).
Guardino Solá (1998) plantea en su investigación sobre la contaminación en el interior tiene diferentes orígenes: los ocupantes, los materiales inadecuados utilizados o con defectos técnicos en su colocación en la construcción del edificio; el uso excesivo o inadecuado de productos como plaguicidas, desinfectantes, productos de limpieza y encerado; los gases de combustión y la conjunción de contaminantes procedentes de otras zonas mal ventiladas difundidas a áreas
41 cercanas.
La importancia del trabajo de Guardino Solá (1998) se manifiesta también en que hay contaminantes generados de forma natural propulsados a través del aire, como las partículas de polvo volcánico, la sal de suelo y de mar, las esporas y los microorganismos. La composición del aire exterior varía de un lugar a otro, en función de la presencia y la naturaleza de las fuentes de contaminación circundantes y de la dirección del viento predominante.
En el aire exterior “limpio” (sin fuentes de contaminación) suele hallarse la siguiente concentración de contaminantes: dióxido de carbono, 320 ppm; ozono, 0.02 ppm; monóxido de carbono, 0.12 ppm; óxido nítrico, 0.003 ppm; y dióxido de nitrógeno, 0.001 ppm. Ahora bien, estos valores aumentan notablemente en el aire urbano.
Figura 1.10: Diversas fuentes de contaminantes de interior y exterior para investigar sobre el campo de la calidad del aire interior en un edificio, sobre la base de
(Guardino Solá 1998).
La argumentación manifestada por los investigadores Rodríguez Portal et al. (2011) señalan que los acontecimientos recientes en el campo de la calidad del aire que respiramos declarado en el Foro Internacional de Sociedades Respiratorias del 2010, como el Año Internacional del Pulmón argumentando que casi la mitad de la población mundial vive en zonas con aire contaminado y es uno de sus objetivos obtener una reglamentación que resguarde la calidad del aire que respiramos.
42 que ayude a mantener y mejorar nuestra salud, la dieta, el deporte físico y el control de algunos factores de riesgo forman parte de iniciativas personales.
La compleja mezcla de productos generados por las fuentes de energía utilizadas, por los residuos de otros materiales fungibles (frenos o ruedas de automóviles), así como su interacción con factores ambientales y climáticos, dificulta el análisis de las consecuencias de la polución generada por el tráfico en la salud declaran Rodríguez Portal et al. (2011).
La complejidad de la polución debida a los residuos por el desgaste automotriz unido a factores ambientales y de clima, hace difícil el análisis de las consecuencia de la contaminación a la salud, por ello Rodríguez Portal et al. (2011) argumenta que estos productos son partículas pequeñas (inferior a 10 mm) para penetrar en la vía aérea, otros productos constaran en formas volátiles, como el dióxido de sulfuro (SO2) o los óxidos de nitrógeno (Nox), alcanzando la vía aérea distal.
Como bien afirma Rodríguez Portal et al. (2011) las condiciones climáticas ayudan a difundir algunos contaminantes secundarios, como el ozono, y en su posterior dispersión. Los elementos de la polución ambiental varían en su tamaño, disolución y composición química. La variabilidad en la exposición, tanto por las variaciones en las emisiones como por los cambios de domicilio de las personas expuestas, se añade a la dificultad de contar con muestreos mayores con un seguimiento cercano, durante un largo plazo de tiempo.
Este hallazgo sugiere que la relación entre los contaminantes procedentes del tráfico y el asma parece sólida a la vista de los resultados de estudios experimentales, pero los datos epidemiológicos son menos concluyentes.
Los estudios experimentales sugeridos por Rodríguez Portal et al. (2011) han confirmado que el aumento del estrés oxidativo y un incremento de la inflamación local y sistémica son los principales efectos de los contaminantes atmosféricos.
Al argumentar sobre la exposición a niveles elevados de polución medioambiental, Rodríguez Portal et al. (2011) presume de un aumento en el acontecimiento de
43 afecciones y sobre todo relacionados con el aumento de procesos crónicos ya que en áreas urbanas, el aire respirado está compuesto por varias sustancias como dióxido de sulfuro, ozono, óxido de nitrógeno, monóxido de carbono, dióxido de nitrógeno, partículas en suspensión, hidrocarburos policíclicos aromáticos y otros componentes orgánicos volátiles.
La exposición continua a estos elementos puede provocar alteraciones a nivel pulmonar que ocasionan la aparición de alguna patología a largo plazo o puede agravar la enfermedad ya existente es enunciado por Amiot N et al. (2010) citado en Rodríguez Portal et al. (2011).
Rodríguez Portal et al. (2011) ponen como ejemplo, un meta-análisis de reciente publicación sobre los efectos a largo plazo sobre enfermedades las respiratorias y cardiovasculares por la exposición a la contaminación atmosférica, observando un incremento no casual de un 6 % en la mortalidad por cada aumento de 10 mg/m3 de partículas finas en el aire respirado, independientemente de la edad, el sexo o lugar donde se haya realizado la investigación.
Rodríguez Portal et al. (2011) explica el incremento sigue un patrón lineal- logarítmico, la mortalidad se incrementa de manera exponencial con cada incremento de las partículas respiradas.
Existe un aumento en el riesgo de morir por cáncer de pulmón en un rango de 15 a 21 % por cada aumento de 10 mg/m3 y de enfermedad cardiovascular en un rango de 12 a 14 % por cada aumento de 10 mg/m3.
En cuanto a la exposición mantenida por partículas respirables (PM10) en áreas con importante tráfico urbano, implica un deterioro de la función pulmonar.
Usando los criterios GOLD (Global Initiative for Chronic Obstructive Disease) para definir la (EPOC) enfermedad pulmonar obstructiva crónica, un aumento de 7 mg/m3 de PM10 en el aire respirado a lo largo de un período de 5 años se asocia a un deterioro de un 5 % más rápido en la caída del volumen espiratorio máximo en el primer segundo y un mayor riesgo en un ratio de 1,33 para desarrollar EPOC es argumentado por (Rodríguez Portal et al. 2011).
44 invernadero (CO2, ozono, metano, Nox y fluorocarbonos) son gran responsable del
calentamiento global y el cambio climático.
En muchas de nuestras ciudades, los niveles de contaminación continúan por encima de los límites recomendados por la Agencia Europea de Medio Ambiente. A pesar de constituir una preocupación global en los entornos especializados, la población general no percibe la contaminación ni el cambio climático como fenómenos interrelacionados que son un riesgo para su salud es manifestado por Rodríguez Portal et al. (2011).