Mm 3 /año 2120 Río Bogotá 478,
7. DESAFÍOS PARA LA SEGURIDAD HÍDRIC A EN LA REGIÓN CENTRAL
De las evidencias descritas anteriormente, se han mencionado desafíos asociados a la oferta, demanda y su relación entre sí. A continuación, se encuentran los retos aunados en 4 grandes desafíos que actualmente la Región Central debe afrontar para propender por una seguridad hídrica en el territorio.
7.1. DESAFÍO 1: COBERTURA Y SUMINISTRO SOSTENIDO DE AGUA Y LOS SERVICIOS DE SANEAMIENTO
El suministro intermitente en el servicio de acueducto en la Región Central se da como consecuencia a una infraestructura inadecuada con falta de planeación y pocos recursos. Factores como el crecimiento demográfico, la alta urbanización y los asentamientos de origen informal, son factores que inciden en la creación de acueductos informales con poca planeación y administración, originando pérdidas de agua hasta del 40%, que en conjunto con los fenómenos de escasez hídrica y de la variabilidad climática, reducen la continuidad del servicio (SSDP, 2017). Por ende, un limitado acceso a este servicio guarda relación directa con las poblaciones más propensas a una baja atención sanitaria, lo que redunda en mayor pobreza y desigualdad para habitantes urbanos y rurales. Por ello, se debe expandir la cobertura del servicio de acueducto y alcantarillado como servicio público, en zonas remotas y marginales del territorio.
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En el caso del departamento del Meta, aunque se encuentra ubicado en un territorio con alta oferta natural de agua, la falta de sistemas eficientes de acueducto y saneamiento, lo categoriza como uno de los departamentos que más sufre por desabastecimiento de agua potable para el consumo humano (IDEAM, ENA, 2018). Como se mencionaba anteriormente, la calidad del agua antes de su uso, como después de él, es uno de los desafíos más grandes de la Región Central. En primer orden, porque desencadenan enfermedades asociadas al consumo de agua contaminada que no cumple las normas adecuadas para beberla, y en segundo orden, como vertimientos, ya que dificulta la capacidad de resiliencia y regulación hídrica en los ecosistemas.
7.2. DESAFÍO 2: AGUA PARA EL CRECIMIENTO SOCIOECONÓMICO INCLUSIVO
En cuanto al agua para los sectores económicos, se ha visto que en las agendas de desarrollo moderno se interrelaciona el desarrollo económico con el medio ambiente y se busca minimizar los impactos ambientales bajo unas formas de desarrollo innovadoras y más eficientes. En la Región Central, como la región con mayor aporte al PIB nacional, integra el desarrollo de varios sectores económicos en su territorio, y pueden generar un grado de presión tan alto que pueden afectar la disponibilidad del recurso para otros usos.
Como se mencionó, el sector económico con mayor uso del agua es la agricultura, el cual además de usar aguas superficiales para su abastecimiento, también usa una proporción representativa de aguas subterráneas, con más de 1.266 Mm3 que corresponden al 66% del total concesionadas en el país (MADS, Plan Hídrico Nacional, 2018).
Adicional a esto, el impacto del cambio climático en los territorios genera sequías e inundaciones que reducen el rendimiento de los cultivos hasta en un 25%, bajan los caudales de los embalses para generación de energía, erosionan suelos, etc., y generan pérdidas económicas a nivel mundial por cerca de 40.000 millones de dólares anuales (OCDE, 2016).
Por consiguiente, la alta dependencia de estos sectores económicos a la variabilidad climática y al recurso hídrico, son desafíos que deben afrontarse más aún cuando la tendencia económica y de la región, propenden aumentar las tasas de crecimiento económico.
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7.3. DESAFÍO 3 GESTIÓN DEL RIESGO Y ECOSISTEMAS ALTERADOS
Una planeación inadecuada, o la ausencia de ella en la construcción de asentamientos humanos e industriales, generan que las transformaciones realizadas a los ecosistemas sean diferentes a la vocación del uso del suelo. Esto se materializa en la pérdida de humedales, degradación de la tierra y, en efecto, un aumento significativo de los riesgos relacionados con el agua, que, en muchos casos, es la principal causa de desastres.
La contaminación de las aguas superficiales y subterráneas, la degradación de los ecosistemas y la pérdida de la biodiversidad de humedales conlleva grandes repercusiones en el plano económico social y ambiental. Sumado a esto, la deforestación en los últimos años ha aumentado aceleradamente, dejando así una menor cobertura forestal, que aumenta la vulnerabilidad del suelo ante lluvias y sequías (Agua, 2016).
Proteger estos ecosistemas es primordial para garantizar la disponibilidad de bienes y servicios ambientales, esenciales para el desarrollo sostenible del país. (DNP, 2018). Y aunque en la normatividad actual del país no se contemplan las Soluciones Basadas en la Naturaleza, mediante el Plan Director de Agua y Saneamiento Básico (MVCT, 2018), se estipula que próximamente se incorporarán estas medidas en la gestión integral del recurso hídrico. Estas tienen un menor costo, mejores resultados e involucran proyectos tipo en diferentes partes del mundo, que pueden ser adaptados a las características de cada región.
7.4. DESAFÍO 4 EVOLUCIONAR HACIA UNA CULTURA DE USO RESPONSABLE DEL AGUA
La ausencia de comprensión de las comunidades sobre el valor del agua, sus deberes como usuarios, la cultura de pago, la protección que como habitantes le pueden dar a las cuencas y la gestión inadecuada de los residuos sólidos; genera uso ineficiente, pérdidas de más del 40%, y se consolida como uno de los desafíos más grandes de la Región Central.
Asimismo, el uso de sustancias que se utilizan en las actividades diarias, en especial en zonas rurales, forman parte de una cultura campesina. El uso de fertilizantes y pesticidas, que persisten en el ambiente debido a su potencial para bioacumularse y biomagnificarse, a largo plazo inciden en la cadena trófica, generando problemas en la salud de los seres vivos, penetrando tejidos y produciendo transformaciones genéticas (IDEAM, ENA, 2018).
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1.1. PRIORIZACIÓN DESAFÍOS DE LA REGIÓN CENTRAL
En la etapa de priorización se establecerán criterios que permitirán mediante una puntuación, identificar las subzonas hidrográficas con mayor demanda del recurso hídrico, así como realizar un análisis de los principales desafíos que se deben abordar para cada una, y las estrategias y líneas de acción más acertadas para propender por una seguridad hídrica en el territorio. De acuerdo con lo anterior se han establecido los siguientes criterios:
Se empleará una escala de 1 a 5 debido a la cantidad de sectores económicos, es importante aclarar, que se le ha dado la ponderación a cada sector económico tomando como referencia la participación de estos en la demanda total de la Región Central.
Macrosector agropecuario (Mag): Con una participación del 63% se establece una ponderación de 3.14
Macrosector industrial (Mid): Con una participación del 25% se establece una ponderación de 1.26
Sector uso doméstico (Sud): con una participación del 10% se establece una ponderación de 0.50
Sector servicios (Sss): con una participación del 1% se establece una ponderación de 0.05
Sector extractivo (Set): con una participación del 63% se establece una ponderación de 0.05
𝐼 = 𝑀𝑎𝑔 ∗ 3.14 + 𝑀𝑖𝑑 ∗ 1.26 + 𝑆𝑢𝑑 ∗ 0.5 + 𝑆𝑠𝑠 ∗ 0.05 ∗ 𝑆𝑒𝑡 ∗ 0.05
De este modo se define una puntuación de importancia (I) que permitirá identificar las primeras cinco subzonas hidrográficas descritas en la tabla y a mayor profundidad en el anexo “Demanda y oferta de la Región Central”
Tabla 11 Priorización cuencas hidrográficas en la Región Central
Códig
o Sub zona hidrográfica
Puntu ación Mag Puntu ación Set Puntu ación Mid Punt uaci ón Sss Punt uaci ón Sud Total 2120 Río Bogotá 2923,2 0,0 1022,4 1,7 240, 8 4188,1
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2125 Río Lagunilla y Otros
Directos al Magdalena
1239,1 0,1 0,1 0,0 5,1 1244,4
2607 Río Guachal (Bolo -
Fraile y Párraga)
1165,7 0,0 25,3 0,1 8,0 1199,0
2403 Río Chicamocha 921,7 0,1 234,7 0,0 23,9 1180,4
2118 Río Luisa y otros
directos al Magdalena
1036,2 0,0 0,0 0,0 4,6 1040,9
Fuente: Propia