3. TEORÍAS Y LAS FARC EN EL CONFLICTO COLOMBIANO
3.3 DESAFÍOS Y REACOMODAMIENTO EN EL CONFLICTO
Se parte de la premisa que el conflicto colombiano ha planteado grandes desafíos y un reacomodamiento de sus actores, entre las fuerzas militares y las FARC. El conflicto armado se debe entender desde tres perspectivas. La primera, hace referencia al resquebrajamiento del mito, bastante popular de la invulnerabilidad de los miembros del secretariado de las FARC y de su misma estructura. La segunda, es el cambio de estrategia militar de los actores en conflicto. Y la tercera, es una advertencia de una posible ofensiva militar por parte de las FARC. Precisamente han sido llevadas a las zonas de retaguardia y sufren deserciones, pero la dinámica del reclutamiento de nuevos combatientes continúa y en la actualidad están buscando un reacomodamiento. Una primera aproximación para entender el reacomodamiento es precisamente analizar los cambios en la conducta de sus principales protagonistas y las posibles implicaciones en la economía y en el proceso de negociación, es claro que en Colombia las estrategias y los movimientos tácticos de las organizaciones
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guerrilleras se han venido modificando en función de los cambios experimentados en la dinámica de la confrontación armada. (Echandia, 2006; 161).
En lo que tiene que ver con la guerra, la guerra en Colombia es un conflicto interno en el que las confrontaciones directas (combates) entre grupos armados si son una constante, a diferencia de otros conflictos en los que la presencia de combates es la excepción. (Restrepo y Aponte, 2009; 49). De acuerdo con este postulado, es necesario aclarar que los desafíos y la nueva orientación de las FARC tienen resultados óptimos a pesar de su repliegue. La nueva estrategia de las FARC con los campos minados es una táctica defensiva, con la que se busca impedir la penetración a los campamentos, la erradicación de cultivos ilícitos, proteger las zonas de control y evitar la persecución por tierra. (International Crisis Group, 2009; 12). No obstante, a las minas antipersonales se han sumado lo que ellos denominan "campos minados muertos", que son activados a control remoto, o detonados al paso de patrullas de la Fuerza Pública, es decir, han desarrollado minas con carácter ofensivo ante los nuevos desafíos que demanda la confrontación armada en Colombia.
Las FARC en la actualidad tienen más de 10.000 hombres, repartidos en 73 frentes. Cabe anotar que en su reacomodamiento la guerrilla le está apostando al trabajo urbano con el llamado "Movimiento Bolivariano" (Ministerio de Defensa Nacional; 2003). De esta manera la otra estrategia en el terreno militar tiene que ver con los francotiradores, utilizando las llamadas "triadas", que consiste en el uso de tres guerrilleros de los cuales dos son buenos tiradores, no realmente francotiradores, pues no se dispara a campo abierto o en largas distancias, quienes actúan en medio de la selva tupida. Uno de ellos dispara, otro visualiza y el último cubre la retirada. (Ministerio de Defensa Nacional; 2003). La efectividad en estos casos es alta y este tipo de ataques es calificado por la fuerza pública como "emboscadas u hostigamientos". Al igual que el minado, la utilización de francotiradores ha provocado la disminución en el número de combates, debido a la imposibilidad de
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concentrar guerrilleros para realizar acciones militares a gran escala y lograr evitar los ataques de la aviación.
Las FARC están tratando de reacomodarse mientras la arremetida de la fuerza pública es más fuerte, precisamente es allí donde se advierte que podrían estar preparando una ofensiva general. Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) intentaran demostrar al gobierno electo que tienen capacidad militar y siguen vivas realizando actos violentos, es previsible una ofensiva de las FARC antes del 7 de agosto, cuando asume como nuevo jefe de Estado, Juan Manuel Santos, para demostrar que siguen fuertes. No se debe descartar, que si tienen la capacidad, lo harán, la posibilidad de hacerlo existe tratando de mostrar que continúan vivas.
En cuanto a la ofensiva de las FARC, la organización señala continuamente que es tan importante la acción militar como la política. Los cuadros farianos están obligados a conducir las organizaciones de masas bajo su dirección en la lucha por sus reales reivindicaciones políticas, económicas, sociales y por la soberanía, que son tan indispensables como las acciones armadas de las FARC. La ofensiva estaría utilizando tropas en movimiento internadas en la selva y en veredas sin mucha protección inmediata pero con resultados fundamentales sobre las Fuerzas Armadas. El objetivo de las FARC es lograr una rebelión interna mediante el desgaste del ejército colombiano. A ver cómo responden los militares después de una ofensiva guerrillera, cuando el Gobierno afirma tener derrotada la guerrilla sin recursos, enfermos. En síntesis la ofensiva general de las FARC será una ofensiva radical y sin contemplaciones, teniendo en cuenta el modus operandi de la organización guerrillera. En este contexto se debe tener en cuenta que un recrudecimiento de los combates alargara el calvario de los secuestrados de la guerrilla.
Afirmar que se ganó la guerra significa demostrar concepciones idealistas, lo cierto es que la guerrilla ha sido golpeada pero no extinguida. Si bien las FARC ha dejado
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de lado el enfrentamiento directo con el Ejercito para evitar su derrota, optando por golpear indirectamente a su adversario mediante el sabotaje a la infraestructura económica y la intensificación del terrorismo en las ciudades, es necesario reconocer el alcance y las limitaciones de esta nueva conducta. (Echandia, 2006; 161). Esta clase de situaciones, genera un efecto inmediato sobre la dinámica del grupo guerrillero ante los desafíos planteados por el Gobierno, y es que precisamente las FARC no contemplan otra salida diferente que continuar con la confrontación, porque ésta les resulta mucho más beneficiosa que, por ejemplo, una negociación, resultando cómoda y con posibilidades de obtener el triunfo, cabe señalar que no existirán incentivos para modificar su posición.
De esta forma, Las FARC están tratando de acomodarse a las nuevas situaciones, inicialmente entre 2002 y 2006 estaban en un repliegue militar, ahora sus tácticas militares han cambiado bastante. Por ejemplo, debido a la superioridad aérea de las fuerzas militares, las FARC ya no pueden concentrar tropa como lo hicieron entre 1995 y 2000, con lo cual lograron acciones militares como la toma a Mitú, la Uribe y, en cambio, han optado por utilizar campos minados y francotiradores. (Ministerio de Defensa Nacional; 2003). Estas nuevas tácticas comenzaban a arrojar para las FARC algunos resultados positivos para ellos. Si eventualmente se produce una fuerte ofensiva por parte de la guerrilla tras el largo periodo de repliegue, su desenlace dependería de la capacidad que tenga para generar una imagen de fortaleza militar ante la opinión pública, más allá de los resultados operacionales reales. (Echandia, 2006; 162). En contraste con los éxitos operacionales de las fuerzas militares y la Seguridad Democrática, se debe tener presente en el reacomodamiento del grupo guerrillero un factor decisivo, pese a quelas FARC pueden sufrir un fuerte desgaste militar, su intención es la de trasmitir a la opinión pública que no pueden ser derrotadas militarmente. (Ortiz; 2004). En efecto, las FARC con una estructura organizacional fuerte demuestran la sorprendente capacidad de adaptación a las nuevas realidades militares, esto les ha permitido insistir en la confrontación armada pese a la prevalencia de un entorno adverso e incierto propio del conflicto colombiano.
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4. CONCLUSIONES
Utilizar el concepto de Acción Colectiva y la Teoría de las Organizaciones y la insuficiencia explicativa de la Teoría de Elección Racional como una forma de abordar la dinámica de las FARC, de estudiar una organización bajo presión y de ampliar su análisis, es importante en la medida en que otorga herramientas y elementos que pueden ser omitidos por los investigadores cuando realizan estudios sobre las FARC y el conflicto colombiano. Lo que se busca es señalar y analizar nuevos elementos que no se han profundizado al revisar a este grupo, es decir su capacidad de adaptación, los elementos organizacionales y operacionales que como organización pueden ejecutar, ataques exitosos pese al reacomodamiento del grupo guerrillero a la dinámica del conflicto.
Se permite plantear la existencia de una estructura organizacional como las FARC que despliega ciertas capacidades. A través de su estructura han podido adquirir mejores conocimientos, tomar decisiones, planear, desarrollar actividades operativas, estimular sus combatiente generando incentivos colectivos a pesar de las dificultades de repliegue que experimentan, con el fin de perdurar en el tiempo, manteniendo su cohesión interna y logrando sus objetivos. En suma, la sorprendente capacidad de adaptación de las FARC a las nuevas realidades, les ha permitido insistir en la confrontación armada pese a la prevalencia de un entorno adverso y demasiado incierto.
El modus operandi de las FARC se caracteriza cada vez más por la realización de acciones intermitentes a través de pequeñas unidades que utilizan la táctica y la estrategia de golpear y expandirse, buscando reducir al máximo las bajas y los costos de operación. Han dejado de lado el enfrentamiento directo con las fuerzas militares para evitar su derrota, optando por asediar y golpear indirectamente a las
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fuerzas de orden mediante el sabotaje a la infraestructura económica y en múltiples ocasiones, generando terrorismo en las grandes ciudades.
Las fuerzas militares y la Seguridad Democrática han implicado un serio desafío a las FARC, generándoles fuertes retos para resolver sus problemas de Acción Colectiva, y que a través de la Teoría de las Organizaciones permiten analizar cómo este grupo guerrillero ha venido respondiendo a los desafíos en el conflicto, más cuando se deben tener en cuenta varios criterios para dar forma o imagen de la estructura de las FARC. Criterios como el mapa organizacional, los elementos organizacionales y operacionales son los que dan contenido a la estructura de las FARC, y frente a este tipo de características, la Teoría de Elección Racional no tiene elementos explicativos para la compresión de los elementos de liderazgo, es decir identificar los individuos y sus características que le dan cohesión a la organización para que funcione y trabaje para lograr determinados objetivos. Otro factor es el reclutamiento, la Elección Racional no explica las formas en las que las FARC consigue miembros para cooperar en acciones o para reponer las bajas o extender sus operaciones más allá de la relación Costo-Beneficio.
Desde la perspectiva de la Teoría de Elección Racional no se interpreta y analiza porqué existen individuos que comparten los mismos intereses y que por lo tanto actuarán conjuntamente para alcanzar la satisfacción de ellos a pesar de estar la organización bajo presión. El punto importante es que se debe partir que los diversos individuos tienen intereses en común. Sin duda alguna la Teoría de las Organizaciones permite entender como las FARC responde a los actuales desafíos de Acción Colectiva, a su vez se sustenta que aunque determinados individuos compartan los mismos intereses, será más optimo actuar conjuntamente en función de esos intereses compartidos, es decir con un espíritu grupal.
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