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LA PELÍCULA DE KUBRICK: EYES WIDE

2.1 DESAROLLO DE LA HISTORIA

La película empieza en Nueva York. Un joven matrimonio se está preparando como todos los años para participar en la fiesta de Navidad de Victor Ziegler. Él es Bill Harford, un prometedor médico; ella se llama Alice y es una galerista en paro. Antes de salir dan las últimas instrucciones a la canguro con la que dejan a su hija Helena viendo el Cascanueces en la televisión.

Una vez en casa de su anfitrión, bailan y charlan juntos durante un rato, preguntándose por qué razón les invitan a una fiesta de la alta sociedad donde apenas conocen a nadie. Luego se separan y cada uno interacciona con otros invitados. Él aprovecha para saludar al pianista del grupo que está tocando en la fiesta. Es Nick Nightingale, un antiguo amigo de la facultad. Poco después se acercan dos mujeres guapísimas que le invitan a seguirlas manifestando sus intenciones bastante explícitas de “acompañarle a los pies del arco iris”. Mientras tanto Alice acepta bailar con un desconocido de iguales intenciones. Cuando Bill podría ir demasiado lejos con su ligue le piden que suba urgentemente al piso de arriba donde le está esperando a Ziegler. Allí encuentra a este último en una situación comprometida: una mujer desnuda se ha desmallado en el

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sofá tras haber tomado demasiada droga. Afortunadamente todo se queda en un susto.

Al día siguiente tras sus respectivas rutinas Bill y Alice fuman un porro antes de irse a dormir. Ella, un poco bajo el efecto de la droga, se enfada porque su marido actúa como si lo supiera todo sobre las mujeres. Para molestarle y demostrarle hasta qué punto no es así, le cuenta un recuerdo del verano pasado cuando estaban de vacaciones en Cape Cod. En el hotel donde alojaban, ella coincidió con un oficial de marina con quien cruzó la mirada. Eso le fue suficiente para sentir una gran turbación. Su deseo interior fue tan fuerte que en su momento no habría dudado en abandonar a su marido y a su hija si aquél hombre le hubiese propuesto pasar la noche con él. Al oír esto, Bill enmudece totalmente asombrado y sale de casa para ir a ver a uno de sus pacientes que acaba de morir repentinamente. Al llegar a casa del difunto, Marion, su hija, se declara a Bill y le besa sin que él sepa cómo reaccionar. Intenta calmarla con unas simples frases y de repente aparece el prometido de ella, Carl, lo que permite a Bill salir de la casa.

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Una vez en la calle, Bill empieza a deambular desorientado durante la noche. Domino, una prostituta, se le acerca y le propone ir a su apartamento. Él, que sigue pensando en el relato de su mujer, decide seguir a la prostituta. Llegan a su apartamento y su móvil suena interrumpiendo lo que hubiera pasado inevitablemente.

Es Alice, que le pregunta dentro de cuánto tiempo volverá a casa. Deja la casa de Domino y sigue andando sin rumbo por las calles de la ciudad antes de llegar delante del Sonata Café. Bill mira dentro y reconoce a su amigo pianista tocando dentro del club. Entra y charlando con él, Nightingale le cuenta que más tarde tiene que ir a tocar a otra fiesta. Una fiesta privada, algo misteriosa donde al pianista le vendan los ojos cuanto toca aunque él consiguió ver a un grupo de mujeres desnudas por debajo de la venda. Bill, lleno de curiosidad, decide seguir a Nightingale a la fiesta e intenta entrar. Su amigo le explica que necesita un disfraz y una máscara y una contraseña para poder ser admitido en la fiesta.

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La contraseña es: Fidelio. Aprovechando su amistad con el propietario de una tienda de disfraces, Bill intenta que le abran la puerta de la tienda aunque es ya muy tarde. Descubre que el dueño de la tienda no es el mismo. El dueño actual, Milich, le abre tras prometerle Bill que le pagará doscientos dólares. Cuando entra en la tienda asiste a una escena extraña entre la hija de Milich y dos asiáticos que salen de la habitación de atrás. Parecen estar haciendo algún tipo sesión de transformismo con la chica. Bill, escandalizado ante los hechos, se va de la tienda.

Coge un taxi y da al taxista la dirección del lugar a donde iba a tocar Nightingale y éste le lleva ante una antigua mansión en las afueras de la ciudad. Entra gracias a la contraseña que le dio su amigo vestido con su máscara y disfraz. Una vez dentro asiste a una ceremonia en un gran salón. Una mujer desnuda se le acerca y le aconseja huir antes que los demás le descubran. Bill presencia escenas orgiásticas en varias habitaciones pero poco después requieren su presencia en el salón principal. La situación empeora, le obligan a quitarse la máscara y presiente que su vida peligra. La mujer que le había avisado se ofrece entonces para pagar su culpa. Gracias a ella simplemente echan a Bill de la fiesta avisándole del peligro que corren él y su familia en caso de que hable con alguien de lo sucedido esa noche.

Por fin vuelve a casa donde despierta a su mujer en mitad de una pesadilla porque la oye riéndose con desesperación. Ella se despierta, y al verlo le abraza y empieza a llorar. Cuenta su sueño, en el cual, ella, delante de su marido, hace el amor con muchos hombres que se burlan de él.

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A la mañana siguiente, Bill sale a buscar a su amigo Nightingale para saber algo sobre la mujer que lo había ayudado la noche anterior, a la que debe la vida. Consigue la dirección del hotel de su amigo mintiendo a la camarera de un bar cercano al Sonata Café. Al llegar al hotel el conserje le dice que su amigo se ha ido en plena madrugada aparentemente con miedo, y con claros signos de haber recibido varios golpes en la cara, custodiado por dos hombres de mal aspecto. Confuso, Bill va a la tienda a devolver el disfraz donde siguen los dos hombres asiáticos de la noche anterior. Milich le ofrece de forma irónica los favores sexuales de su hija para cualquier otra ocasión y Bill se va de nuevo desconcertado de lo que ocurre allí dentro. Sin pensarlo demasiado, vuelve también a la mansión de la fiesta y de la orgía. Como si le esperaran, detrás de la puerta alguien le da una nota avisándole que no vuelva jamás, que olvide todo lo ocurrido.

Por la tarde, ese mismo día, Bill llama a Marion por teléfono, pero se pone Carl y decide no hablar con él y cuelga. Más tarde decide ir a buscar a Domino en su apartamento sin encontrarla. Al irse, caminado sin dirección, se da cuenta de que alguien le sigue. Aterrado, se mete entonces en una cafetería y lee el periódico, esperando que su perseguidor se vaya definitivamente. Entre las noticias del New York Post, una le llama la atención en especial: el ingreso en un hospital de una ex-modelo a quien encontraron de madrugada en su hotel a punto de morir por sobredosis. Decide entonces acudir al hospital para averiguar si es la misma mujer de la noche anterior, pero al llegar le dicen que la mujer ha muerto. Bill desea verla, así que entra en el depósito de cadáveres y mientras intenta comprender si aquel cuerpo es de la mujer que le salvó la vida la noche anterior, casi lo besa.

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A punto de derrumbarse, recibe una llamada de Ziegler pidiéndole que vaya a su casa. Sin conseguir entender nada de lo ocurrido, Bill oye cómo su amigo confiesa haber estado en la mansión la noche anterior, durante la orgía, entre los invitados, y le advierte del peligro que corre si continúa interesándose por la suerte de la mujer que se ofreció a cambio de él. Ziegler también reconoce haber seguido a Bill por su propia seguridad, y además le dice que esa mujer y la ex-modelo muerta son la misma persona, pese a lo cual le recomienda a Bill que tome la orgía y el resto como si hubiera visto una representación, una farsa. Bill regresa a su casa y encuentra sobre la cama, al lado de Alice, la máscara que utilizó la noche anterior durante la fiesta y que creía haber perdido. Derrumbado, empieza a llorar y despierta a su mujer para contarle detalladamente sus aventuras desde el principio de la noche.

A la mañana siguiente salen de compras con su hija y ambos se muestran molestos y celosos. No consiguen decirse nada el uno al otro hasta que él le pregunta qué pueden hacer para olvidarse de todo lo sucedido y continuar con sus vidas. Ella le mira con aire inocente y contesta: “hacer el amor”.