La formación de estrategias como
2.5 Desarrollo de “Clusters” en Colombia
El proceso de consolidación de los clusters en cualquier lugar del mundo es fruto de un proceso de años de trabajo colectivo, que necesariamente debe agotar unas etapas que
Colombia, la cual en uno de sus artículos titulado La Asociatividad, cadenas productivas y cluster, estrategias competitivas para las Pymes en un mercado globalizado explica:
“A nivel nacional, desde principios de la década del noventa comenzaron a promoverse diferentes estrategias para el incremento de la productividad y competitividad, con un enfoque de redes empresariales. Instituciones como el Ministerio de Comercio, el Ministerio de Agricultura, el Servicio nacional de Aprendizaje – SENA -, los Centros de Desarrollo Empresarial, las Cámaras de Comercio, las universidades, los gremios, entre otros, adelantaron trabajos en el desarrollo de convenios de competitividad de cadenas y clusters, alianzas productivas y proyectos sectoriales; esquemas que han permitido generar un aprendizaje a nivel nacional y regional.” (Valencia y Muñoz , 2005).
“Sin embargo, existen niveles desiguales de desarrollo entre los diferentes procesos de asociatividad para la competitividad. Esto exige aun mayor articulación interinstitucional y empresarial – particularmente en escenarios de incertidumbre y liberalización del mercado- con el propósito de optimizar recursos y evitar la duplicidad de esfuerzos, mediante la construcción de metodologías concertadas y agendas de trabajo alrededor de proyectos productivos que respondan a la demanda del mercado.” (Valencia y Muñoz , 2005).
Por ello, los temas de asociatividad, cadenas productivas y cluster toman una mayor importancia frente al trabajo individual de las empresas. A pesar de que las empresas deben continuar realizando esfuerzos para el fortalecimiento interno (a nivel financiero, administrativo, de producción y mercado), articularse con otras empresas les permite evidenciar problemas comunes que pueden resolverse con esquemas de economías de escala, compartir riesgos de inversión y generar fortalezas para acceder a nuevos mercados que de manera individual será imposible.
Con este enfoque, el argumento avanzado es que los niveles de articulación y de
integración productiva parten de la empresa individual seguidos por el trabajo de
proyectos asociativos (relaciones horizontales conformadas por empresas del mismo
eslabón), para luego promover la conformación de cadenas productivas (relaciones
cluster regionales donde se integran relaciones horizontales y verticales, soportados por una oferta institucional y por la integración de otros sectores de apoyo orientados a las especialidades y necesidades del cluster. (Betancur, 2005).
La cámara de Comercio de Medellín, basada en la Política Nacional para la Productividad y Competitividad, decidió promover acuerdos de competitividad regional por cluster. Este proceso se desarrolló por medio de los Centros de Desarrollo Tecnológicos Sectoriales, los cuales han venido desempeñándose como gerentes de los convenios.
En el sector de alimentos se inició un trabajo con el subsector de frutas y verduras, por su potencial de agregación de valor y la articulación rural-urbana de las actividades realizadas en cada uno de los eslabones de la cadena. Este proceso de inició en 1999, con la coordinación de la Cámara de Comercio de Medellín y el CIAL (Centro de Investigación y Desarrollo Tecnológico de la Industria de Alimentos). A la fecha se han generado las siguientes tres fases de desarrollo:
Primera fase. Caracterización. Este fase permitió obtener diagnósticos empresariales de
60 pymes procesadoras, seis organizaciones de productores, 80 microempresas y 30 instituciones regionales, así como desarrollar la matriz de necesidades empresariales y ofertas institucionales, construir el mapa del cluster, realizar análisis prospectivo del subsector y definir áreas temáticas de acción para generar la firma del acuerdo de competitividad regional en julio de 2001.
Segunda fase. Desarrollo de plan de acción y gestión de proyectos. En este fase se
gestionaron proyectos en las áreas de investigación y desarrollo tecnológico, calidad, productividad, competitividad, mercadeo, sector agropecuario, prospectiva y capacitación. En total se gestionaron 82 proyectos a marzo de 2003, de los cuales el 89% fue aprobado, con un total de 102 empresas beneficiadas y 44 instituciones involucradas.
Tercera fase. Especialización del cluster. Este fase buscó consolidar y especializar las
empresas del cluster para consolidar la oferta exportable ante retos con el Andean Trade Preferente Act –ATPA-, Área de Libre Comercio de las Américas – ALCA- y el Tratado de
Libre Comercio – TLC- , a través de estrategias de gestión de la innovación, desarrollo tecnológico, incubación y creación de empresas al servicio del cluster.
De una investigación realizada por Andrés Langebaek Rueda (2003), sobre la existencia de verdaderos clusters en Colombia, se tomaron las siguientes conclusiones que ilustran de manera interesante este panorama:
• Existen por lo menos 58 “cluster” o sectores que podrían desarrollar cooperaciones
tipo “cluster” en la industria manufacturera.
• Algunos tipos de “clusters” se identifican simultáneamente en varias regiones del país. Este hecho permite pensar en la posibilidad de que existen “clusters” que trascienden las fronteras departamentales.
• Varios departamentos del país sólo presentan un “cluster”: Es el caso de Boyacá,
César, Nariño, Risaralda y Tolima. Por el contrario, las regiones que registran o podrían registrar un mayor número de “clusters” son en su orden: Antioquia, Bogotá, Valle del Cauca y Cundinamarca.
• Las regiones que registran mayor heterogeneidad y tamaño de los “clusters” (número
de esteblecimientos) son, en su orden: Antioquia, Bogotá, y Valle del Cauca, regiones que tienen la mayor base industrial del país.
• Los “Clusters” más importantes en términos de número de establecimientos son los de prendas de vestir en Antioquia y de plásticos en Bogotá. El “cluster” de productos farmacéuticos es el más grande en el Valle, pero medido por número de establecimientos ocupa una posición intermedia en el contexto nacional.
• Se destacan algunos “clusters” singulares (no repetidos en otras regiones): El de
instrumentos de óptica en Bogotá y el de objetos de barro y loza en Antioquia.
Los planteamientos de las teorías sobre “clusters” y como ha sido su evolución en el caso colombiano demuestran la importancia que estos tienen en el desarrollo de ciertas industrias en los países. Ante la creciente realidad de la globalización, las pequeñas y medianas empresas por lo general se ven seriamente afectadas debido a su falta de capacidad para enfrentar grandes multinacionales o industrias de otros países con ventajas competitivas muy superiores. Sólo a través del trabajo colectivo de la cadena
productiva orientado hacia su fortalecimiento y competitividad, el apoyo del gobierno y demás sectores de la sociedad, las pequeñas y medianas empresas podrán jugar en los mercados internacionales y competir activamente en el mercado local.
Para visualizar el estado actual del sector del cuero y el calzado en Antioquia, a continuación se presenta una descripción y caracterización que comprende desde la explicación de cómo está constituida hoy la cadena, cual es su posición dentro de la economía colombiana, y cómo participa hoy en los mercados internacionales. La información de cifras presentada comprende el sector a nivel nacional, sin embargo a falta de una fuente completa para el caso regional (Antioquia) y para efectos del objetivo de la investigación, se considera adecuado tomar dicha información como soporte para lograr los objetivos propuestos.
II. ANALISIS DE LA CADENA PRODUCTIVA DEL CUERO Y EL CALZADO