EDUCACIÓN GENERAL
1.4 DESARROLLO DE LA SEXUALIDAD EN LA ADOLESCENCIA.
El ser humano desde que nace hasta que llega al estado de adultez pasa por un proceso continuo de crecimiento y desarrollo dentro del cual se pueden apreciar diferentes etapas. A partir de los 11 años aproximadamente, comienza una etapa importante entre la niñez y la adultez denominada adolescencia. Es un momento de cambio, tanto en el aspecto físico como en el psíquico. Conjuntamente con el crecimiento del cuerpo, de los órganos genitales y otros cambios biológicos, en el orden psicológico y en el social también hay transformaciones, es decir, comienzan a pensar diferentes, sus sentimientos y afectos se modifican y sus relaciones con las demás personas también sufren una variación notable.
Es importante reiterar que estos cambios no ocurren a la misma edad ni siguen necesariamente la misma frecuencia. Esta variabilidad en el inicio de las transformaciones trae preocupaciones al joven en algunos casos, relacionados con la fortaleza física, la potencialidad en los deportes, el tamaño del pene y la fuerza muscular en el caso de los varones y en el caso de las hembras el desarrollo de las mamas, el desarrollo físico general y la menstruación.
En la adolescencia las amistades ganan en valor y el colectivo aparece como una prolongación de la propia familia. Para ellos las normas y reglas que se trazan en el seno del grupo tienen una gran importancia. Debido a que la opinión del colectivo sirve de motor para impulsar la actuación de los miembros en el sentido que este trace, las amistades en esta etapa de la vida, juegan un papel fundamental, por eso es muy importante que se escojan adecuadamente. Esta situación en que el joven sobrevalora los juicios y criterios que acerca de su persona y su actuación emiten sus amigos, es transitoria y va declinando progresivamente, porque en la medida en que el joven madura, sus amistades son cada vez más de uno y otro sexo, acentuándose la atracción por el otro sexo.
En esta etapa el joven experimenta una nueva modalidad de amor. Busca la forma de llamar la atención, lo que hace que se preocupen mucho más por su apariencia, comiencen a ser más exigentes con su ropa y se peinen frecuentemente, entre otras cosas. Mientras unos tratan de ser destacados en los estudios y en los deportes, otros emplean métodos inadecuados para llamar
la atención, por ejemplo, maquillarse en exceso y vestirse de forma extravagante.
En estos años se experimenta con fuerza y profundidad el sentimiento del amor, pero esta constituye una etapa de transformaciones en la cual la personalidad se está preparando para alcanzar su madurez, por lo que generalmente no son capaces de mantener sentimientos y vínculos amorosos estables.
Son frecuentes en este período los noviazgos, los que en la primera fase constituyen una forma particular de amistad, limitándose al disfrute de la compañía mutua. Posteriormente la relación puede adquirir un carácter más maduro y se inicia el intercambio de besos y caricias que satisfacen nuevas necesidades emocionales y afectivas. El noviazgo, etapa plena de felicidad y de ilusiones, no debe conducir a un matrimonio precipitado. Este debe efectuarse cuando estén creadas las condiciones mínimas (amor, madurez personal e independencia económica entre otras).
Es necesario que los jóvenes conozcan que antes de sostener relaciones sexuales deben poseer un grado de madurez biológica y social que les permita afrontar las consecuencias que esta conducta puede traer consigo, como, por ejemplo, la maternidad temprana (antes de los 20 años).
Otra característica importante de este período, lo constituye un nuevo tipo de relaciones que se establecen entre los adultos y los adolescentes, donde los primeros han de reconocer el lugar que ocupan los adolescentes en la sociedad, sus nuevas posibilidades y los deberes y derechos que estos tienen. La amistad, la colaboración, el respeto mutuo y la confianza, constituyen el fundamento de los vínculos, entre los adolescentes y los adultos, que se requieren para lograr una orientación y una educación correcta. Esto, de gran importancia en todas las esferas de la vida, adquiere un matiz especial en lo que a sexualidad se refiere.
Generalmente las muchachas son más sensibles que los muchachos y en el momento de seleccionar la pareja, se guían más por los rasgos de carácter del compañero que por loe aspectos físicos. Es muy frecuente que ella desee a su pareja solo cuando lo ama, o sea cuando el se ha ganado su afecto y confianza mediante su conducta. A deferencia de los muchachos que en un primer momento, se guían por los aspectos físicos a la hora de seleccionar la pareja,
aunque posteriormente hacen valoraciones de las cualidades morales de las muchachas. Tales particularidades influyen en que los hombres se exciten con más facilidad que las mujeres y por distintos estímulos, hecho este que ha de tenerse muy en cuenta en las relaciones entre los jóvenes.
Hay algunas parejas que se sienten atraídas solo sexualmente, sin que medien vínculos amorosos profundos; esto ocurre solo en personas que tienen una formación ético-sexual deficiente, ya que en los seres humanos el cariño, la admiración, el amor, deben ser requisitos indispensables para la atracción sexual. Las relaciones sexuales entre el hombre y la mujer no son únicamente por apetencia sexual, sino que se basan en el amor recíproco, son reflejos de la existencia del hombre como ser social y, por tanto, bien diferente de las puramente instintivas de los animales.
Conclusiones del capítulo
En este capítulo se ha tratado de atender los fundamentos teóricos que sustentan la Educación sexual en los individuos, con mayor énfasis dirigido hacia los jóvenes que cursan estudios en las universidades cubanas de Ciencias Médicas buscando la forma de formar en ellos una actitud responsable ante la sexualidad.
CAPITULO II. PROPUESTA DE ACTIVIDADES PARA FORTALECER LA