Citas de Elena de White, Directrices para la Salud Mental y
DESARROLLO DE LA MENTE
Fundamento de todo estudio—La Palabra de Dios debe ser el fundamento de todo estudio, y las palabras de la
revelación, cuidadosamente estudiadas, apelan tanto al intelecto como al corazón y los fortalecen. Se requiere el cultivo del intelecto para que comprendamos la revelación de la voluntad de Dios para nosotros. No puede ser descuidada por los que son obedientes a sus mandamientos. Dios no nos dio las facultades de la mente para ser dedicadas a proyectos vulgares y frívolos. Manuscritos 16, 1896. MCP p.91.
Inspira la mente—En la Palabra de Dios halla la mente temas de la más profunda meditación, las más sublimes
aspiraciones. Allí podemos estar en comunión con los patriarcas y los profetas, y escuchar la voz del Eterno mientras habla con los hombres. Allí contemplamos la Majestad de los cielos tal como se humilló para hacerse nuestro sustituto y garante, para luchar a solas con las potestades de las tinieblas y obtener la victoria en nuestro favor. Una reverente contemplación de estos temas no puede menos que suavizar, purificar y ennoblecer el corazón, y al mismo tiempo inspirar a la mente nueva fortaleza y vigor. —Consejos para los Maestros Padres y Alumnos,
51 (1913) MCP p. 92.
La mente encuentra su desarrollo más noble—Si la Biblia fuera estudiada como debiera serlo, los hombres
llegarían a ser de intelecto fuerte. Los temas tratados en la Palabra de Dios, la digna sencillez de su lenguaje, los nobles temas que presenta a la mente, desarrollan facultades en el hombre que no podrían desarrollarse de otro modo. En la Biblia se abre un campo sin límites para la imaginación. El estudiante llegará, al contemplar sus grandes temas, a relacionarse con sus elevadas imágenes, a ser más puro y elevado en pensamiento y sentimiento que si hubiera pasado el tiempo leyendo cualquier obra de origen meramente humano, por no decir nada de los de carácter superficial. MCP p. 95
Las mentes juveniles no alcanzan su desarrollo más noble cuando descuidan la más elevada fuente de sabiduría—la Palabra de Dios. La razón por la que tenemos tan pocos hombres de mente buena, de estabilidad y de valor sólido, es porque no se teme a Dios, no se ama a Dios, y los principios de la religión no son puestos en práctica en la vida como debieran serlo.—Fundamentals of Christian Education, 165 (1890) MCP p. 95.
Busquen sus tesoros escondidos—La Biblia, tal como está escrita, ha de ser nuestra guía. No hay nada más a
propósito para ampliar la mente y fortalecer el intelecto que el estudio de la Biblia. Ningún otro estudio elevará tanto el alma y vigorizará las facultades como el estudio de los oráculos vivientes. Las mentes de miles de ministros del Evangelio se empequeñecen porque se les permite detenerse en cosas comunes, y no se ejercitan en escudriñar los tesoros escondidos de la Palabra de Dios. Al conducir la mente al estudio de la Palabra de Dios, aumentará la comprensión y se desarrollarán los poderes superiores para comprender la verdad superior y ennoblecedora. MCP p. 95
La importancia de las influencias prenatales—Muchos padres creen que el efecto de las influencias prenatales es
cosa de poca monta; pero el Cielo no las considera así. El mensaje enviado por un ángel de Dios y reiterado en forma solemnísima merece que le prestemos la mayor atención. —El Ministerio de Curación, 288 (1905) MCP p. 135.
Los sentimientos de la madre moldean la disposición del niño que no ha nacido—Los pensamientos y los
sentimientos de la madre tendrán una poderosa influencia sobre el legado que ella da a su niño. Si permite que su mente se espacie en sus propios sentimientos, si cede al egoísmo y si es malhumorada y exigente, la disposición de su hijo testificará de este temperamento. Así muchos han recibido, como un legado, tendencias al mal casi invencibles. —The Signs of the Times, 13 de septiembre de 1910; La Temperancia, 151, 152. MCP p. 136 Si la madre se atiene invariablemente a principios rectos, si es templada y abnegada, bondadosa, apacible y altruista, puede transmitir a su hijo estos mismos preciosos rasgos de carácter.—El Ministerio de Curación, 288, 289 (1905).
MH 373 (1905). MCP p. 136.
El padre y la madre están involucrados—Los padres, así como las madres, están involucrados en esta
responsabilidad, y ellos también deberían procurar fervientemente la gracia divina para que su influencia sea tal que Dios pueda aprobar. La pregunta de cada padre y cada madre debería ser: “¿Qué haremos con el niño que nacerá?” Muchos han considerado livianamente el efecto de las influencias prenatales; pero la instrucción enviada desde el cielo a aquellos padres hebreos, y repetida dos veces de la manera más explícita y solemne, muestra cómo el Creador considera este asunto. Signs of the Times , Feb 26, 1902. MCP p. 139.
Satanás procura degradar las mentes—Se me ha mostrado que Satanás procura degradar las mentes de los que se
unen en matrimonio a fin de poder poner el sello de su propia imagen odiosa sobre sus niños...Él puede moldear la posteridad de ellos mucho más fácilmente de lo que pudo hacerlo con sus padres, porque puede controlar la mente de los padres para que por medio de ellos pueda grabar su propio carácter sobre sus niños. De este modo nacen muchos niños con pasiones animales mayormente crecientes, mientras que sus facultades morales se han desarrollado sólo débilmente. 2Testimonios 480 (1870). MCP p. 140.
El poder de la herencia—Consideremos la fuerza de la herencia, la influencia de las malas compañías, el poder de
los malos hábitos. ¿Qué tiene de extraño que bajo semejantes influencias muchos se degraden? ¿Debe sorprendernos que no se apresuren a corresponder a los esfuerzos que se hacen para levantarlos?—El Ministerio de Curación,
125, 126 (1905) MCP p. 146.
La enfermedad es trasmitida de padres a hijos—A través de sucesivas generaciones desde la caída, la tendencia
ha sido siempre hacia abajo. La enfermedad se ha transmitido de padres a hijos, generación tras generación. Aun los infantes en la cuna sufren de aflicciones causadas por los pecados de sus padres. Moisés, el primer historiador, presenta un relato bien definido de la vida social e individual de los primeros días de la historia del mundo, pero no encontramos ningún caso en que un infante hubiera nacido ciego, mudo, lisiado o imbécil. No se registra un solo caso de muerte natural en la infancia, en la niñez o al comienzo de la edad adulta... Era tan raro que un hijo muriera antes que su padre, que un hecho tal era considerado digno de ser registrado: “Murió Harán antes que su padre Taré”. Los patriarcas desde Adán hasta Noé, con pocas excepciones, vivieron casi mil años. Desde entonces el promedio de la vida ha estado decreciendo. En el tiempo de la primera venida de Cristo, la raza humana había degenerado tanto, que no solamente ancianos, sino también personas de edad media y jóvenes eran llevados desde todas las ciudades al Salvador, para ser sanados de sus enfermedades. Muchos trabajaban bajo una increíble carga de miseria. —Consejos Régimen Alimenticio 139, 140 (1890) MCP p. 147.
Satanás se aprovecha de las debilidades heredadas—En nuestra propia fortaleza, nos es imposible negarnos a los
se acercaría a todo ser humano para aprovecharse de las debilidades hereditarias y entrampar, mediante sus falsas insinuaciones, a todos aquellos que no confían en Dios. Y recorriendo el terreno que el hombre debe recorrer, nuestro Señor ha preparado el camino para que venzamos. No es su voluntad que seamos puestos en desventaja en el conflicto con Satanás. No quiere que nos intimiden ni desalienten los asaltos de la serpiente. “Tened buen ánimo— dice; —yo he vencido al mundo”. Juan 16:33. —El Deseado de Todas las Gentes, 98 (1898). MCP p. 149.
Las enseñanzas de Cristo son una guía—La enseñanza de Cristo, lo mismo que su simpatía, abarcaba el mundo.
Nunca podrá haber una circunstancia de la vida, una crisis de la experiencia humana que no haya sido prevista en su enseñanza, y para la cual no tengan una lección sus principios. Las palabras del Príncipe de los maestros serán una guía para sus colaboradores, hasta el fin. Educación 81, 82 (1903). MCP p. 185.
Lee la operación oculta de la mente humana—Aquel que pagara el precio infinito para redimir a los hombres lee
con inequívoca precisión todas las ocultas maquinaciones de la mente humana, y sabe exactamente cómo tratar con toda alma. Y al tratar con los hombres, manifiesta los mismos principios que se revelan en el mundo natural.—
Testimonios para los Ministros, 189, 190 (1895) MCP p. 185.
La mente ha de llegar a ser una con la de Cristo—Cuando nos sometemos a Cristo, el corazón se une con su
corazón, la voluntad se fusiona con su voluntad, la mente llega a ser una con su mente, los pensamientos se sujetan a él; vivimos su vida. Esto es lo que significa estar vestidos con el manto de su justicia. Entonces, cuando el Señor nos contempla, él ve no el vestido de hojas de higuera, no la desnudez y deformidad del pecado, sino su propia ropa de justicia, que es la perfecta obediencia a la ley de Jehová.—Palabras de Vida del Gran Maestro, 253, 254; 221
(1900).). MCP p. 190.