CAPÍTULO I. MARCO TEÓRICO
1.1. Desempeño Docente
1.1.5. Desafíos del desempeño docente
1.1.5.1. Desarrollo profesional
Cuando hablamos de formación del docente estamos pensando en un profesor que se encuentra ya en pleno ejercicio profesional, por lo que los programas formativos debe- rían considerar las propiedades de lo que en otros niveles educativos se denomina pro- gramas de desarrollo profesional. La denominación de este ámbito de la carrera profe- sional del docente universitario tiene varias acepciones: perfeccionamiento del profeso- rado; formación continua; formación permanente del profesorado; entrenamiento, per- feccionamiento o formación en servicio (in-service training); reciclaje de los docentes, etc. De todas, la más general y por tanto la que más universalmente se está utilizando es la de "desarrollo profesional".
Hoy por hoy, cuando se utiliza el concepto de "desarrollo profesional" se globaliza en él la formación pedagógica inicial y permanente del docente. El informe sobre "La Forma- ción del Profesor Universitario", que el Ministerio de Educación y Ciencia de España encargó a un equipo de expertos, el Ministerio de Educación del Ecuador, define el desarrollo profesional del docente universitario como:
Cualquier intento sistemático de cambiar la práctica, creencias y conocimientos profe- sionales del docente universitario, hacia un propósito de mejora de la calidad docente, investigadora y de gestión. Este concepto incluye el diagnóstico de las necesidades ac- tuales y futuras de una organización y sus miembros, y el desarrollo de programas y actividades para la satisfacción de estas necesidades. Esta conceptualización resalta algunos aspectos importantes:
El cambio va dirigido tanto al ámbito pedagógico y profesional, como al personal y social del profesor universitario.
El objetivo final es la mejora de la calidad docente, investigadora y de gestión, es decir de las tres funciones principales del profesor universitario.
Se pretende dar respuesta tanto a las necesidades individuales como a las de la propia organización.
Ello implica que, como dice (Laffitte, 1991) el concepto de desarrollo profesional es más amplio que el de formación permanente. Debe entenderse como un proceso planificado, de crecimiento y mejora, en relación con el propio conocimiento, con las actitudes hacia el trabajo, con la institución, y buscando la interrelación entre las necesidades de desa- rrollo personal y las de desarrollo institucional y social.
“El desarrollo profesional es pues la construcción de la identidad profesional, que pre- tende el aumento de la satisfacción en el ejercicio de la profesión a través de una mayor comprensión y mejora de la competencia profesional. Debe, por tanto, incidir no sólo en el desarrollo personal del docente, sino también debe estar relacionado con el desarrollo de la organización universitaria, considerándose así, como señalan, en el sentido más holístico posible”. (Mondy, 2007)
El desarrollo profesional conforma la vida profesional de los docentes, en donde la for- mación es un elemento importante que la integra. Por ello, hay que tener claro que desde el punto de vista holístico expresado, la formación es una parte de este desarrollo pro- fesional, que está integrado además por otros factores como: la carrera docente, el sta- tus profesional, el sistema retributivo, el clima laboral, el contexto laboral, etc. Es en este ámbito formativo donde nos centraremos al hablar del desarrollo profesional del docente universitario.
La formación del profesor universitario se encuentra con determinados obstáculos o pro- blemas que dificultan su normal desarrollo. Estos problemas los podemos agrupar en dos grandes bloques: institucionales y propios del mismo profesorado.
A. Entre los obstáculos institucionales podemos citar los siguientes:
• La universidad se está mercantilizando.
• Hay una cierta insensibilidad administrativa con respecto a la calidad de la en- señanza,
• La escasa implicación institucional de la universidad en la formación pedagógica de sus profesionales
• El sistema universitario favorece más la investigación que la docencia.
• La excesiva carga lectiva que tiene el profesorado.
• La todavía masificación.
B. Con respecto a los obstáculos motivados por los propios profesores podemos mencionar los siguientes:
• El individualismo y el aislamiento.
• La resistencia al cambio.
• La inexistente motivación del profesorado para su mejora docente.
Todos los obstáculos y problemas expuestos, que repercuten en el desarrollo normal de la formación del profesorado, los podríamos compendiar en la falta de motivación del docente universitario para su mejora profesional, falta de incentivos tanto intrínsecos como extrínsecos.
“A estas motivaciones intrínsecas le podemos añadir el "clima laboral", entendido como el conjunto de estímulos que actúan sobre la persona en su lugar de trabajo, y que afectan tanto a las relaciones interpersonales como a la conducta en la organización (González, 1991). En este sentido, la colaboración entre colegas, en un ambiente de interacción y comunicación constante, es un apoyo moral en el ejercicio docente. Por el contrario, el aislamiento característico del docente hace que sus acciones formativas las realice casi siempre por iniciativa individual, encontrándose luego ciertos obstáculos en su Departamento a la hora de llevar a la práctica transformaciones sobre la ense- ñanza. En este ambiente institucional, no favorable, hay que incluir los problemas que se encuentran en el aula, producto de la apatía y la resistencia al cambio de los alumnos, sobre todo si estas innovaciones le ocasionan mayor trabajo y les afecta a lo que ver- daderamente les importa, que son las calificaciones”. (Benedicto, 2001, p.222)
En los últimos años ha crecido el interés y la formación por mejorar la calidad de la educación y, por consiguiente, la formación pedagógica de los docentes universitarios. Esta necesaria formación en docencia universitaria es debida, entre otros factores, a (Reimeres, 2003, p.22)
El cambio de perspectiva y tiempo. El cambio de los alumnos..
El cambio profesional del profesorado y de la universidad.
La formación como un importante factor de entender la incertidumbre y el cam- bio.
La importancia de este desarrollo profesional surge, entre otros factores, de la necesidad de mejorar la calidad del proceso de enseñanza-aprendizaje y de la docencia de los profesores universitarios. Esto está motivado, fundamentalmente, por los cambios so- ciales constantes que exigen el desarrollo de unos planes de estudio actualizado, flexi- ble y homologado con otros países.
Esta formación del docente universitario se basará en criterios pedagógicos y estrate- gias de acción, que deberán superar determinadas tensiones. (Pozner, 2009)
Tensión entre la teoría y la práctica. Tensión entre lo objetivo y lo subjetivo. Tensión entre el pensamiento y la acción. Tensión entre el individuo y el grupo..
Tensión entre la reflexión y las acciones inmediatas.
Tensión entre los docentes y los estudiantes como personas adultas.