4. MARCO TEÓRICO Y CONCEPTUAL
4.3 Desarrollo rural
El termino desarrollo de cierto modo cae en un pluralismo semántico y las definiciones varían según los contextos en que se emplea. Mettrick (1993), plantea que el desarrollo es una palabra elusiva y ninguna definición parece totalmente satisfactoria. Esto no es sorprendente, porque es un proceso de cambio produciendo ciertos efectos deseables, y el juicio en cuanto a qué es deseable es inevitablemente subjetivo y también se relaciona con las normas culturales de cualquier sociedad. En un momento fue común hablar de desarrollo económico, pero como se ha mejorado nuestro entendimiento del proceso, ha llegado a ser claro que estamos en presencia de algo que es mucho más complejo que lo que habíamos pensado, y que toca aspectos de la sociedad más allá de lo puramente económico. No obstante, una mejora en el bienestar material radica el corazón de la definición. Es implícito que la mejora sea permanente, pues el desarrollo ha de ser sustentable. El desarrollo es un proceso complejo que involucra un cambio institucional constante. Muchos argumentarán que el mismo implica una mejora en las condiciones sociales y espirituales, y también en la material, incluyendo un mayor control sobre sus propios destinos, de la gente involucrada.
El Informe sobre Desarrollo Mundial define como desarrollo, “El mejoramiento del nivel de vida, el cual comprende el consumo material, educación, salud y protección del medio ambiente”. El informe también señala que el objetivo global del desarrollo es “dotar de mayores derechos económicos, políticos y civiles a todos los seres humanos, sin distinción de sexo, grupo étnico, religión, raza, región o país (Banco Mundial, 1991 cit. Saravia, 2003). En estos conceptos, una cosa que queda claro, es que en ellos, el desarrollo es fundamentalmente un asunto de economía, de estado y por último, del mercado. La satisfacción de las necesidades básicas constituye uno de los aspectos centrales del desarrollo económico
inicialmente, que se explica por la dominación de la naturaleza y al cual, posteriormente se han sumado, la industrialización y el mercado (Saravia, 2003).
Bunge (1997), por su parte, llega a la conclusión que el desarrollo autentico u sostenido es integral; a la vez biológico, económico, político y cultural y a esto lo llama la concepción integral del desarrollo. Según él, no se puede alcanzar un nivel desarrollando en uno sólo de los cuatro aspectos, dejando los otros para un futuro incierto, porque cada uno de ellos es condición de los demás. Según la concepción biológica del desarrollo, este consiste en un aumento del bienestar y una mejora de la salud como resultados de mejoras de la nutrición, el alojamiento, la vestimenta, el ejercicio, los hábitos de convivencia y otros. La concepción economicista del desarrollo lo identifica con el crecimiento económico, el que a su vez es igualado con frecuencia a la industrialización. De acuerdo con la concepción política del desarrollo, este consiste en la expansión de la libertad, o sea, en el aumento y afianzamiento de los derechos humanos y políticos y en la concepción cultural del desarrollo esta lo iguala con el enriquecimiento de la cultura y la difusión de la educación (Bunge, 1997).
Las concepciones del desarrollo rural se han ido modificando en la medida en que se percibe con mayor claridad la complejidad y diversidad de la realidad y se evidencian las restricciones y posibilidades de sus explicaciones y alcances. Por otro lado las sociedades rurales han presentado cambios estructurales, debidos en buena parte al modelo de desarrollo global. Estos cambios hacen que se tengaque ver y analizar lo rural de distinta forma y en esta medida, que las definiciones y estrategias del desarrollo rural se adapten a dichas modificaciones (Pérez, 2001). El desarrollo rural se entiende hoy, en un sentido amplio, como “…un proceso de mejora del nivel del bienestar de la población rural y de la contribución que el medio rural hace de forma más general al bienestar de la población en su conjunto, ya sea urbana o rural, con base en el uso de los recursos naturales disponibles …” (Ceña, 1993 cit. Gómez, 2003). Gómez (2003) afirma que el desarrollo rural se asume como un proceso histórico de transformación, en el cual se consideran las siguientes dimensiones: la pluralidad, sostenibilidad, una visión con equidad de genero, “empoderamiento” de las comunidades campesinas y procesos de descentralización político –administrativa - financiera y conlleva a la determinación autónoma de procesos de desarrollo local, por parte de las municipalidades, con la participación de los diferentes actores rurales y una necesaria intervención del Estado.
Por su parte, Giarracca (2001 cit. Herrera, 2005), propone pensar el desarrollo rural como una construcción social orientada a nivelar el crecimiento económico-productivo; que debe tender a la sustentabilidad y poner atención en los pactos intergeneracionales en relación con los recursos naturales, así como en el respeto por las diversidades culturales, étnicas, de genero, de religión, de edades, y de formas de vida, en un contexto social de igualdad de oportunidades en materia de salud, educación, vivienda y alimentación.
Recientemente ha surgido el concepto de desarrollo rural sostenible, al cual, el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), considera como un proceso de transformación de las sociedades rurales y sus unidades territoriales, centrado en las personas, participativo, con políticas especificas dirigidas a la superación de los desequilibrios sociales, económicos, institucionales, ecológicos y de genero, que busca ampliar las oportunidades de desarrollo humano (IICA, 2000). En síntesis al referirse (Pérez, 2001); (Ceña, 1993 cit. Gómez, 2003); (Gómez, 2003) y Giarracca (2001 cit. Herrera, 2005) al concepto de desarrollo rural, señalan que existe un común denominador que se refiere a mejorar el nivel de vida y bienestar de la población rural en los aspectos social-económico-productivo, con el propósito de lograr la sustentabilidad. De lo anterior, se desprende el concepto operacional de desarrollo rural. El desarrollo rural se entiende como un proceso de mejora del nivel de bienestar en los aspectos social-económico-productivo de la población en su conjunto, en base al uso racional de los recursos disponibles para contribuir a elevar la producción y productividad de la avicultura sin descuidar la sustentabilidad y conservación de los recursos naturales disponibles.