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Descripción de carta de distribución para los helechos en las RNU

P. Londres H Miraflores TotalH Angachilla Harnecker Q Huachocopihue L de Alivio Santa Inés

4.3 Descripción de carta de distribución para los helechos en las RNU

Finalmente se crearon mapas de distribución para los helechos en las 7 Reservas Naturales Urbanas estudiadas. Para esto se trabajo con el programa ArcGis 9.3, tomando en cuenta los puntos que se muestrearon en cada parque y separándolos según cada forma de vida de los helechos, es decir, helechos terrestres, epífitos y acuáticos, todos con diferentes colores.

38 Figura 21. Carta de distribución de Helechos, Parque Santa Inés

39 Figura 23. Carta de distribución de Helechos, Humedal Ancgachilla

40 Figura 25. Carta de distribución de Helechos, Parque Londres

41 Figura 27. Carta de distribución de Helechos, Laguna de Alivio.

5. DISCUSIÓN

Utilizando la literatura pertinente es posible reconstruir el paisaje primitivo del lugar donde se ubica hoy en día, la ciudad de Valdivia (Ramírez 1989; Ramírez y San Martín 2005). Dicho paisaje estaba cubierto totalmente por bosques, con excepción de las riberas fangosas de los ríos y arroyos que cruzan o bordean la ciudad, donde prosperaban pantanos. En el primitivo terreno de la ciudad investigada, prosperaban los Bosques de Coihue-Ulmo (Nothofago-Eucryphietum cordifoliae), de Olivillo (Lapagerio-Aextoxiconetum punctatii), de Temo-Pitra (Blepharocalyo-Myrceugenietum

exsuccae) y de Roble-laurel-Lingue (Nothofago-Perseetum linguae). El primero crecía en las orillas

altas y rocosas de los ríos y esteros, el segundo en las colinas más altas sobre la terraza de cancagua, el tercero, en riberas bajas anegadas estacionalmente y el último, junto al bosque de Olivillo, ocupando los biotopos más xéricos (Ramírez y Figueroa 1985).

En un estudio de Godoy et al. (1981) se contabilizaron los helechos presentes en cada uno de los bosques de la Región de Los Ríos (región valdiviana) encontrandose 35 helechos en el bosque de Coihue-Ulmo, 27 en el de Olivillo, 13 en los Hualves o bosques pantanosos de Temo-Pitra y 8, en el

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bosque de Roble-Laurel Lingue, de estos un 40% son especies epífitas en el bosque de Coihue-Ulmo, un 55,5% en el Bosque de Olivillo, un 53,85% en el Temo-Pitra y sólo un 37,5% en el bosque parcialmente caducifolio de Roble-Luarel-Lingue. Destacando que los bosques siempre verdes más sombríos son los que cuentan con la mayor cantidad de helechos epífitos (Riveros y Ramírez 1978; Ramírez et al. 1994).

En las cuatro comunidades boscosas, descritas anteriormente, que se encuentran presentes en el paisaje primitivo de Valdivia, los autores recién citados encontraron en total 41 helechos, de los cuales sólo 12, aproximadamente un 30%, están presentes actualmente en las 7 Reservas Naturales Urbanas estudiadas, lo que significa una reducción de 70% en la riqueza florística de este grupo. De acuerdo a lo anterior, los bosques son los hábitats naturales de los helechos y es por ello que los necesitan como lugar de vida, los seres humanos en la expansión de sus fronteras urbanas provocan una drástica disminución de la flora de helechos. Afectando especialmente en este sentido a los helechos epífitos que necesitan mucha humedad atmosférica para su buen desarrollo (Ramírez et al., 1976).

Es fundamental destacar la importancia de Blechnum hastatum especie que apareció en todas las RNU estudiadas y que es capaz de prosperar sin problemas en praderas antropogénicas formadas en base a malezas introducidas (Ramírez et al. 1992; 1993). Esta especie es un helecho terrestre pequeño con afinidad por la luz y que soporta muy bien la competencia de las especies con flores, especialmente malezas exóticas (Steubing et al. 1979).

La mayor riqueza florística de helechos se presentó en el humedal de Angachilla que presenta mayor diversidad de hábitats terrestres, aéreos y acuáticos, además, es el humedal más alejado del centro urbano y por ello, recibe aún poca influencia humana.

La similitud florística de helechos permitió determinar que la proximidad de los Parques entre sí, no tiene mucho que ver con los helechos que presentan, más bien interviene aquí diferenciación de ambientes y hábitats. También influyen por supuesto la intervención humana, que es menor por ejemplo, en el Humedal de Angachilla. La abundancia de cada especie de helecho quedó muy evidente al comparar los individuos presentes para cada especie en cada parque. La eficiencia ecológica del Blechnum hastatum queda de manifiesto al destacarla como primera en abundancia. Sin embargo, la abundancia debe considerarse como relativa porque sólo pudo ser determinada en algunas especies, en

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otras, como Azolla filiculoides por ejemplo, es muy difícil separar los individuos, ya que su reproducción vegetativa, les permite formar grandes poblaciones.

La gran abundancia de helechos en el Parque Harnercker se explica por el mayor cuidado que tiene, ya que es manejado por la Dirección de Aseo y Ornato de la Ilustre Muncicipalidad de Valdivia. En contraparte, la menor abundancia de helechos en la Quebrada Huachocopihue corresponde a su estado de abandono y también, a la mayor intervención humana, que transita por los numerosos senderos de este sector.

Las especies epífitas utilizan indistintamente forófitos nativos e introducidos, lo que señala claramente que lo que más importa es la rugosidad de la corteza que permite la instalación de los epífitos, los que después deberán enfrentarse al ambiente cambiado, es decir a la mayor disponibilidad de luz y a la mayor sequía provocada por la apertura del dosel y que es soportada en mejores condiciones por las plantas con flores de comportamiento poiquilohídricos, es decir no cuentan con mecanismos para controlar y mantener el grado de humedad en sus células, de esta manera se hidratan y se desecan de acuerdo a la presencia de agua en el medio. (Alberdi et al.1978). La escases o ausencia de epífitos en arbustos, tales como Aristotelia chilensis y Rhaphithamnus spinosus señala que se necesita un diámetro mínimo para servir de soporte. En el caso de las Mirtáceas, la ausencia de epífitos se debe a la caducidad de la corteza (Donoso y Ramírez 1985).

La comparación entre los distintos parques se complica porque ellos no presentan la misma flora arbórea ni la abundancia de individuos de la misma, en el caso de los humedales esto es notorio por la ausencia de forófitos para helechos epífitos, incluso es importante el hecho que la similitud florística entre los parques es muy inferior al comparar la diversidad del arbolado con la presencia de helechos, lo que indica que los helechos epífitos son menos significativos que los terrestes y que los acuáticos. Efectivamente los primeros alcanzan sólo a 5 especies, mientras que los segundos a 6 especies.

Con la evaluación del estado sanitario de los helechos es evidente, el mayor estrés a que están sometidas las especies epífitas poiquilohídricas, como por ejemplo Hymenophyllum dentatum es la resistencia a la sequía, la cual no es tan alta (Alberdi et al. 1978). De hecho los helechos epífitos son más susceptibles al daño que los terrestres. En este caso se observa que el mayor daño sanitario aparece

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en lugares de alta intervención humana y el menor, en aquellos lugares más alejados de la zona urbana, como sucede con el Humedal de Angachilla.

Por otro lado, la exposición Sur fue la preferida por todos los helechos y solamente en el Humedal de la Laguna de alivio se observa un predominio de la exposición Norte, es difícil interpretar este patrón, pero en dicho humedal predominan estas exposiciones y las especies no pueden elegir, pero si pueden sobrevivir en esos ambientes que no le son muy favorables.

El sitio que presentó la mayor cantidad de helechos correspondió a la reserva más alejada del centro urbano, el Humedal Angachilla, el cual presenta degradación pero no tan pronunciada, ya que la Junta de Vecinos N° 75 Villa Claro de Luna se preocupa desde hace años por este humedal, no así la Municipalidad de Valdivia ya que este ecosistema no se encuentra en el plano regulador de la ciudad, además no se encuentra cercada. Sin embargo, es importante mencionar que en la actualidad este humedal se encuentra sujeto a un proyecto de Conservación y Restauración de la Biodiversidad por parte de la Junta de Vecinos antes mencionada en conjunto con el Gobierno Regional. En este humedal se encontraron 8 especies de helechos, entre las cuales destaca Hymenophyllum peltatum, que no había sido mencionado anteriormente para la región valdiviana (Godoy et al., 1981), a lo mejor es una adquisición reciente de esta especie considerada cosmopolita (Rodriguez et al. 2009). Entre las especies terrestres la más abundante fue Blechnum chilense, grandes poblaciones de esta especie se ubican bordeando la parte baja del humedal. Según San Martín (1992) estas poblaciones acompañadas de Rubus constrictus forman la comunidad Matorral de Zarzamora-Quil-Quil (Rubo-Blechnetum

chilense) que reemplaza a los bosques pantanosos de Temo-Pitra al comienzo de su degradación. Las

especies hidrófilas Azolla filiculoides (acuática) y Equisetum bogotense (palustre) solo fue posible encontrarlas en esta reserva siendo avistadas en la zona baja del humedal, donde Azolla filiculoides cubre grandes extensiones del espejo de agua, mientras que Equisetum bogotense se presentó en menores cantidades. De las 20 especies arbóreas nativas y exóticas presentes en la RNU estudiada los helechos epífitos se asocian preferentemente a las primeras, destacando como forófitos especies cómo Nothofagus obliqua, Laurelia sempervirens y Aextoxicon punctatum. Esta RNU tiene una superficie de 2 ha aproximadas de terreno firme, siendo junto con la Quebrada Huachocopihue, las más pequeñas de las reservas terrestres estudiadas, pero la que cuenta con la mayor diversidad de helechos.

De forma similar, las RNU Parque Harnecker, Laguna de Alivio y Quebrada Huachocopihue, presentaron cada una un total igual a 7 especies. En el caso del Parque Harnecker, el cual corresponde a

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uno de los remanentes de bosque más antiguos de la ciudad, ubicándose casi en el centro de Valdivia y contando con 5 ha. de especies nativas en su mayoría, fue posible avistar helechos tales como Hymenophyllum dentatum, el cual es el más resistente a los cambios de humedad y temperatura de la familia Hymenophyllaceae (Ramírez et al. 1976; Alberdi et al. 1978), Asplenium dareoides que habita generalmente en bosques con mayor sombra y humedad, se encontró en la base de los troncos de árboles longevos. Por otra parte, Asplenium trilobum, que actualmente se encuentra en estado de conservación vulnerable (Baeza et al., 1998) fue posible ver bastantes ejemplares en este parque, específicamente en la zona de bosque de olivillos, creciendo sobre los 2 metros de altura en el fuste, mostrando un estado sanitario muy bueno. Otra especie interesante fue Lophosoria quidripinnata, ya que de este helecho solo fue posible encontrar un ejemplar, lo que puede tener su origen en el estado del humedal, el cual ha sido rellenado en una parte considerable de su área con fines de estabilización del terreno para plaza de juegos infantiles y/o entretención familiar. En este parque los árboles más antiguos se encuentran cubiertos por lianas, que impiden la colonización de los helechos. Además, en la actualidad este parque se encuentra con mucha intervención, árboles de cientos de años han sido talados con el fin de ampliar los caminos y mejorar el paso para vehículos y transeúntes, lo cual deja al descubierto la falta de preocupación por este ecosistema, más aún cuando se encontraron especies de helechos en muchos de los árboles trozados, específicamente de la especie Asplenium trilobum. Si bien es importante que la comunidad conozca y se familiarice con estos bosques insertos en la ciudad, no es necesario intervenirlos, sino más bien incentivar la toma de conciencia sobre la biodiversidad vegetal urbana.

Por su parte, la Quebrada Huachocopihue sobrevive gracias a la ayuda de vecinos, que en reiteradas ocasiones han trabajado en la limpieza del sector, ya que a pesar de ser un área de 2 ha aproximadamente, no cuenta con apoyo municipal. Entre las 7 especies de helechos encontradas, destaca la presencia de un solo ejemplar de Adiantum chilense, en la orilla de un arroyo de la reserva, encontradosé en un buen estado sanitario, pero con poca agua disponible, esta especie es abundante en bosques sombríos de piso desnudo y seco, como los bosques de Boldo de la ribera de Río Bueno (Lagos et al. 2000). De igual forma fue posible localizar ejemplares de Hypolepis poeppigii bordeando parte de la quebrada, sin embargo, pudimos constatar que la Municipalidad de Valdivia tratando de ayudar a la comunidad plantó estas especies en el sector. El estado sanitario de ellas no se encontró muy bueno, siendo la causa más probable el hecho de encontrarse alejada de los cursos de agua de la reserva. Importante es destacar que este relicto de bosque también cuenta con especies arbóreas muy

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añosas, destacando Nothofagus obliqua, Aextoxicon punctatum y Laurelia sempervirens. Sin embargo, la intervención en esta área es muy alta y en la parte baja de su humedal es posible encontrar gran cantidad de basura, dejando de manifiesto lamentablemente, la poca preocupación generalizada por este sitio.

Laguna de Alivio por su parte, corresponde a un humedal que cuenta con una superficie de 10 ha. en terreno firme y una total de 21 ha incluyendo su humedal. Esta reserva en la actualidad no cuenta con ningún tipo de ayuda, ni pública ni privada, los vecinos del sector tampoco muestran interés en este ecosistema y esto está a la vista, puesto que no cuenta con senderos ni entrada principal, pudiendo apreciarse gran cantidad de basura y escombros que bordean la única quebrada presente. La Ilustre Municipalidad de Valdivia tampoco la reconoce como reserva y actualmente no se encuentra en el plano regulador, siendo que es un humedal de gran envergadura. Sin embargo, a pesar de tan desanimador panorama, en este lugar fue posible avistar especies de helechos en grandes cantidades, destacando entre ellas Blechum chilense, no se pudo apreciar la existencia de otras especies acuáticas puesto que el acceso al humedal fue muy difícil y peligroso. Por otra parte, es importante destacar que Lophosoria quadripinnata también fue vista en el lugar pero tan solo con un ejemplar, ubicado a un costado de un curso de agua que se encontraba también contaminado. Estos helechos junto con los demás localizados se hallaron asociados principalmente a especies nativas, tales como Nothofagus obliqua, Drimys winteri y Aextoxicon punctatum, pero en mayor medida a Acer pseudoplatanus, especie exótica que compite eficientemente con las nativas, actuando generalmente como invasora.

El parque Santa Inés, cuenta con 5 ha. incluyendo su humedal. Su cuidado corresponde a la Municipalidad de Valdivia. Este parque es muy visitado diariamente, igual que el Parque Harnecker. En esta reserva se encontraron especies epífitas, como Asplenium dareoides, Hymenophyllum dentatum y Polypodium feuillei, las cuales crecían abundantemente sobre las especies más viejas de árboles nativos tales como Nothofagus obliqua y Persea lingue. Esta situación puede deberse principalmente porque este parque cuenta con un gran humedal que abastece de agua al bosque, además de los muy antiguos árboles existentes que con su gran altura ayudan a captar mejores y mayores cantidades de agua, ya sea por lluvia o neblina, además de proporcionarles sombra y humedad necesaria para su desarrollo. Por otra parte, la especie que fue menos avistada correspondió a Blechnum hastatum, esto puede deberse a que gran parte del suelo se encuentra muy compactado, lo que se alude a la gran

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cantidad de transeúntes que recorren diariamente este parque. Por su parte Blechnum chilense fue posible avistarlo rodenando el humedal y en grandes cantidades.

Finalmente los parques que contaron con menor cantidad de especies de helechos correspondieron a Parque Londres y al Humedal Mirafores. El Parque Londres por su parte, que posee una superficie de 4 ha. cuenta con tan solo 4 especies de helechos, destacando en cantidad Blechnum hastatum, seguido del epífito Polypodium feuillei. Helechos que se asociaron especialmente a especies nativas como Nothofagus obliqua y Nothofagus dombeyi principalmente. Esta reserva no es administrada por la Municipalidad de Valdivia, pero si por la junta N° 10º Huachocopihue quienes en dos ocasiones frenaron el relleno y tala de este parque por parte del SERVIU para la construcción de nuevas viviendas, logrando finalmente llamar la atención de la Municipalidad de Valdivia y de SERVIU consiguiendo incorporar este parque al Plano Regulador de la ciudad, en el año 2012. Por su parte, el humedal Miraflores que posee una superficie de 7 ha. contó con solo dos especies de helechos, Blechnum hastatum y Blechnum chilense, ambas especies fueron avistadas cerca de un afluente, asociadas a especies nativas como Nothofagus obliqua, Aristotelia chilense y Luma apiculata, sin embargo, igualmente se encontraron especies exóticas como una plantación de especies de pinos y Acer pseudoplatanus en grandes cantidades.

Sin embargo, la creciente expansión urbana y la necesidad de habilitar espacios donde seguir construyendo han provocado el deterioro inminente de estos tan preciados ecosistemas, que como se ha mencionado antes, conservan una gran cantidad de especies. El relleno de muchos de los humedales que ya no existen en la ciudad y que tampoco se recuerdan nos lleva a cuestionar el accionar de los entes gubernamentales, ya que muchos de los parques aquí descritos no se consideran como reservas ni parques y por lo tanto, no se encuentran actualmente en un lugar de privilegio en el plano regulador de la ciudad.

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Ríos. Pudiéndose inferir que esto es provocado por las actividades antrópicas, principalmente la expansión urbana. Ya que la tala y relleno de los humedales ha ido creando parches aun más pequeños de parques y/o reservas, provocando una alta fragmentación del paisaje y de esta forma limitando el crecimiento de todas las especies que habitan y dependen de estos ecosistemas. Las RNU de la ciudad de Valdivia son relictos antropizados de los bosques primitivos y por ello, sirven de refugio a una parte de la flora pteridófítica de dichos bosques.

Por otra parte, importante fue la descripción de la flora asociada a los helechos, ya que se pudo observar e inferir que los helechos tienden a asociarse de preferencia a especies arbóreas nativas aunque también fue posible encontrarlos relacionados con especies exóticas pero en menor porcentaje, deduciendo que su asociación se genera porque ambas especies, arbóreas y pteridofitas nativas, evolucionaron juntas hace cientos de años, mucho antes de la colonización. Lo que su dependencia a especies arbóreas nativas se puede deber en gran medida por las favorables condiciones que estas proporcionan para el desarrollo de los helechos, tales como el sustrato, sombra y humedad. A diferencia de lo que ocurre con la mayoría de las especies exóticas. Tal como lo muestra este estudio, destacando que los helechos epífitos prefieren especies de árboles nativos como forófitos, especialmente a Nothofagus obliqua para su desarrollo.

Por otra parte, se concluye que como no hay una relación entre el tamaño de los parques y la cantidad de especies de árboles de ellos, con la cantidad de helechos presentes, la cantidad y el estado de los helechos entonces, depende más que nada de la intervención humana a la que están sometidos, especialmente la de aquellos más sensibles como lo son los epífitos.

6. CONCLUSIONES

Las Reservas Naturales Urbanas de Valdivia, como se menciono anteriormente, presentaron un porcentaje muy bajo de pteridofitas en comparación con las especies descritas para la Región de los

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Las RNU de Chile y del mundo son ecosistemas que albergan una gran cantidad de seres vivos que ayudan al equilibrio del planeta, sin embargo en la actualidad la falta de preocupación por parte de entes gubernamentales y de la misma ciudadanía han provocado que estos hábitats se vayan perdiendo