1.2. Gestión de Residuos
1.2.2. Desechos peligrosos
Todo residuo o desecho que pueda causar daño a la salud o al medio ambiente es considerado como un residuo peligroso. Tal es el caso de materiales sintéticos, aguas residuales, lodos petroleros, desechos de lavados y limpieza de minerales, neumáticos, residuos de madera, aceites de motor usados, residuos petroquímicos, residuos agroquímicos y desechos de acabado textil, entre otros, porqué su composición química están generando cada vez mayores peligros para los seres vivos.
El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente emitió las Directrices técnicas sobre el coprocesamiento ambientalmente racional de los desechos peligrosos, donde menciona que:
“Desechos Peligrosos son desechos que pertenecen a cualquier categoría contenida en el anexo 1 del Convenio de Basilea (“Categoría de desechos que hay que controlar”), a menos que no posean ninguna de las características recogidas en el Anexo III del Convenio (“Listado de características peligrosas”): explosivas; líquidos inflamables; sólidos inflamables, sustancias o desechos suceptibles de combustión espontánea; sustancias o desechos que, en contacto con el agua, emiten gases inflamables; oxidantes; peróxidos orgánicos; venenos (agudos); sustancias infecciosas; corrosivos; liberación de gases tóxicos en contacto con el aire o el agua; sustancias tóxicas (con efectos retardados o crónicos), ecotóxicos; sustancias que pueden, por algún medio, después de su eliminación, dar origen a otra sustancia, por ejemplo, lixiviados, que posean alguna de las características anteriormente citadas”. (Programa de las Naciones Unidas, 2011, Pag 5).
En Ecuador, el 21 de diciembre de 2012, se publicó en Registro Oficial No. 856 el Acuerdo Ministerial No. 142 sobre los “Listados Nacionales de Sustancias Químicas Peligrosas,
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Desechos Peligrosos y Especiales”, este listado indica las sustancias químicas que serán consideradas peligrosas (Anexo A), desechos peligrosos (Anexo B), y desechos especiales (Anexo C).
El Listado No. 2: “Listado de desechos peligrosos por fuente no específica” del mencionado documento considera como Desecho Peligroso a los “aceites minerales usados o gastados”, los clasifica en el CRETIB (acrónimo de clasificación de las características a identificar: Corrosivo, Reactivo, Explosivo, Tóxico, Inflamable y Biológicamente Infeccioso) como Tóxico e Inflamable, le codifica como NE-03 y con su código de Basilea correspondiente a Y8 (Desechos de aceites minerales no aptos para el uso a que estaban destinados). (MAE, 2012, p. 20).
Las características del desecho se presentan resumidas en el siguiente cuadro:
Tabla 14: Códigos de peligrosidad de los residuos.
Características Código Corrosividad C Reactividad R Explosividad E Toxicidad T Inflamabilidad I Infecciosidad B
Fuente: Listado Nacional de residuos peligrosos y método de caracterización, MAE 2003.
Elaborado: EL AUTOR.
El Ministerio del Ambiente del Ecuador, considera como desechos peligrosos, a:
a. “Los desechos sólidos, pastosos, líquidos o gaseosos resultantes de un proceso de producción, extracción, transformación, reciclaje, utilización o consumo y que contengan alguna sustancia que tenga características corrosivas, reactivas, tóxicas, inflamables, biológico-infecciosas y/o radioactivas, que representen un riesgo para la salud humana y el ambiente de acuerdo a las disposiciones legales aplicables; y,
b. Aquellos que se encuentran determinados en los listados nacionales de desechos peligrosos, a menos que no tengan ninguna de las características descritas en el numeral anterior. Estos listados serán establecidos y actualizados mediante acuerdos ministeriales”. (Ministerio del Ambiente, 2015, pp. 24).
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Los aceites usados son considerados residuos peligrosos, de acuerdo con el Anexo 1 del Convenio de Basilea. Según la Organización de las Naciones Unidas-ONU, el aceite lubricante usado es clasificado como un Residuo Peligroso, pues sus principales contaminantes son altamente tóxicos (Plomo, Cloro, Bario, Magnesio, Zinc, Fósforo, Cromo, Níquel, Aluminio, Cobre, Estaño y Azufre, entre otros) y su uso inadecuado afecta no sólo a los seres vivos sino también al ambiente.
En el mundo han hecho su aparición en los últimos años, nuevos procesos y tecnologías que permiten la reutilización o reciclaje de residuos o desechos peligrosos, transformándolos en sustancias susceptibles de ser utilizadas o aprovechadas ya sea como materia prima o como energéticos.
1.2.2.1. Características de los desechos peligrosos.
La Environmental Protection Agency, (1980) da las definiciones para las características de peligrosidad:
1.2.2.1.1.Corrosividad.
“Un residuo es corrosivo si presenta cualquiera de las siguientes propiedades: a. ser acuoso y presentar un pH menor o igual a 2 o mayor o igual a 12.52;
b. ser líquido y corroer el acero a una tasa mayor que 6.35 mm al año a una temperatura de 55°C, de acuerdo con el método NACE (National Association Corrosion Engineers), Standard TM-01-693, o equivalente.
1.2.2.1.2. Reactividad.
Un residuo es reactivo si muestra una de las siguientes propiedades:
a. ser normalmente inestable y reaccionar de forma violenta e inmediata sin detonar; b. reaccionar violentamente con agua;
c. generar gases, vapores y humos tóxicos en cantidades suficientes para provocar daños a la salud o al ambiente cuando es mezclado con agua;
d. poseer, entre sus componentes, cianuros o sulfuros que, por reacción, libere gases, vapores o humos tóxicos en cantidades suficientes para poner en riesgo a la salud humana o al ambiente;
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e. ser capaz de producir una reacción explosiva o detonante bajo la acción de un fuerte estímulo inicial o de calor en ambientes confinados.
1.2.2.1.3. Explosividad.
Un residuo es explosivo si presenta una de las siguientes propiedades:
a. formar mezclas potencialmente explosivas con el agua;
b. ser capaz de producir fácilmente una reacción o descomposición detonante o explosiva a 25°C y 1 atm;
c. ser una sustancia fabricada con el objetivo de producir una explosión o efecto pirotécnico.
1.2.2.1.4. Toxicidad.
Un residuo es tóxico si tiene el potencial de causar la muerte, lesiones graves, efectos perjudiciales para la salud del ser humano si se ingiere, inhala o entra en contacto con la piel.
1.2.2.1.5. Inflamabilidad.
Un residuo es inflamable si presenta cualquiera de las siguientes propiedades:
a. ser líquido y tener un punto de inflamación inferior a 60°C, conforme el método del ASTM-D93-79 o el método ASTM-D-3278-78 (de la American Society for Testing and Materials), con excepción de las soluciones acuosas con menos de 24% de alcohol en volumen;
b. no ser líquido y ser capaz de, bajo condiciones de temperatura y presión de 25°C y 1 atm, producir fuego por fricción, absorción de humedad o alteraciones químicas espontáneas y, cuando se inflama, quemar vigorosa y persistentemente, dificultando la extinción del fuego;
c. ser un oxidante que puede liberar oxígeno y, como resultado, estimular la combustión y aumentar la intensidad del fuego en otro material.
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1.2.2.1.6. Biológicamente infeccioso.
Para que un residuo sea considerado biológicamente infeccioso deberá contener agentes infecciosos que es cualquier organismo capaza de producir una enfermedad. Para ello se requiere que el microorganismo tenga capacidad de producir daño, esté en una concentración suficiente, en un ambiente propicio, tenga una vía de entrada y estar en contacto con una persona susceptible”.