5. DISCUSIÓN DE RESULTADOS
5.1. ASPECTOS BIOECOLÓGICOS
5.2.1. Desembarques de Mugílidos
M. incilis, M. liza y M. curema son especies que además de ser abundantes en aguas colombianas, han sido en gran medida estudiadas por su importancia ecológica y económica. A pesar de no ser la especie más abundante en la Bahía de Cispatá, M. trichodon estuvo presente en el muestreo biológico, ampliando su ámbito de distribución hasta ahora descrito en publicaciones formales.
Es importante mencionar que a través de la evaluación de los registros pesqueros de desembarque y las encuestas realizadas a los pescadores en cada muestreo, se evidenció que para la comunidad pesquera de Bahía de Cispatá, la diferenciación a nivel de especie de M. curema, M. incilis y M. trichodon es poco usual. Lo anterior se debe no sólo a que en términos de comercialización no existen diferencias en los precios de tres especies, sino además es evidente la dificultad de separarlos a simple vista. Tal como reflejan los resultados, estas especies aunque pertenecen a la misma familia tienen patrones ontogénicos diferentes, que repercuten en todos sus aspectos biológicos, distribución, alimentación y sobretodo reproducción. Por esto la falta de diferenciación a nivel de especie en las capturas pesqueras, puede permitir que ejemplares de la misma talla se encuentren en diversos estados de madurez sexual y se esté ejerciendo el mismo impacto sobre la fracción juvenil y adulta de la población (es) que frecuentan la región con fines tróficos y/o reproductivos.
En este sentido, considerando que los mugílidos realizan migraciones con fines reproductivos entre el mar y las ciénagas (Perdomo, 1973; Mercado, 1980; Riaño y Salazar, 1982; Blanco, 1983), en respuesta a cambios estacionales en la abundancia de alimento o por la necesidad de
desovar en una determinada área en donde las condiciones hidrológicas sean favorables para la sobrevivencia de las larvas (Fréon et al., 2005); la abundancia es variable en el tiempo y las altas capturas registradas hacia fin de año junto con la ocurrencia de ejemplares en estados avanzados de madurez, indicarían que en la Bahía de Cispatá, al igual que como ha sido registrado para otros lugares del Caribe colombiano (Blanco, 1983; Velasco y Villegas, 1985 y Bustos y Pérez, 2003), el pico reproductivo de los mugílidos ocurre durante los meses de noviembre, diciembre y enero, época en la que es importante tomar medidas de manejo que favorezcan la conservación de sus poblaciones en la región.
A nivel temporal se observó que en general, teniendo en cuenta los tres sectores evaluados, la captura desembarcada fue mayor en septiembre y noviembre, con un alto número de individuos en los otros meses, lo que indica que en el tiempo los mugílidos presentan un patrón de estadía y permanencia en la Bahía de Cispatá, reflejado en las abundancias relativas de cada muestreo. De acuerdo con lo anotado por Cervigón et al. (1993), los cambios en la abundancia relativa de los recursos pueden responder a ciertas condiciones ambientales resultantes del efecto de los vientos, la lluvia y las descargas continentales, en este caso, parece ser que en la Bahía, la abundancia relativa de los mugílidos aumenta en la época lluviosa mayor, quizá porque como lo menciona Rueda (2001), bajo estas condiciones la turbidez del agua aumenta y con las descargas continentales estos peces encuentran una mayor oferta alimenticia que aprovechan para adquirir la energía que les permite madurar sus gónadas y a la vez prepararse para su migración al mar con fines reproductivos, época en la cual al parecer, no se alimentan.
Es importante tener en cuenta que la CPUE (kg/faena) permite conocer y expresar el éxito de una faena ya que refleja de manera realista los resultados de la pesca (Csirke, 1989), en el caso de las encuestas pesqueras realizadas, lo más apropiado fue usar la DPUE (desembarque por unidad de esfuerzo) como unidad de medida de éxito o fracaso de la faena. Durante el periodo evaluado se registraron los desembarques de 624 unidades económicas de pesca (UEP) y a partir de este análisis, se estableció que el DPUE del trasmallo es mucho mayor al de la
atarraya, es decir que en términos de efectividad pesquera el trasmallo resulta más ventajoso. Por otra parte, los resultados de las pruebas para determinar si existía diferencia entre las tallas (Lt) de los ejemplares capturados con atarraya y trasmallo, determinaron que únicamente para la especie M. incilis, la talla de los ejemplares capturados mediante atarraya fue menor, lo cual se explica por el tamaño del ojo de malla usado, que de acuerdo con las encuestas pesqueras, oscila entre 2,0 y 2,5 pulgadas en atarraya y entre 2,5 y 4,0 pulgadas en trasmallo, siendo más comunes el de 3,0 ó 3,5 pulgadas para este último, lo que conlleva a pensar que desde el punto de vista ecológico – pesquero, la atarraya es más perjudicial.
En este mismo contexto, se encontró que del total desembarcado, el 60,80 % correspondió a las unidades económicas de pesca que emplean atarraya y el restante 39,19 % a las de trasmallo. Al discriminar por lugar de desembarque se encontraron diferencias; ya que en Caño Lobo y Puerto Cispatá se desembarcó mayor biomasa de mugílidos con atarraya que con trasmallo y por el contrario en Tinajones con este último arte se obtuvieron mayores desembarques, debido a que en este sector los mugílidos provienen principalmente de Playa Mireya y Playones de Corea, que son lugares expuestos al mar, en donde se pesca con trasmallo, debido a que las condiciones no son las adecuadas para el uso de la atarraya.
Por otra parte, al separar el grupo de mugílidos en lisas (M. curema, M. incilis y M. trichodon) y lebranche (M. liza), se encontraron cambios estacionales, ya que este último presentó importantes variaciones mensuales de los desembarcos estimados (kg), siendo Caño Lobo el único lugar donde se registraron individuos durante todo el período muestreado (agosto – noviembre), y en todos los casos con un volumen de captura muy bajo, especialmente en el área de Tinajones. Adicionalmente, del desembarque total estimado (31378 kg) para los tres sitios evaluados, el 86,96 % correspondió a lisa (M. curema, M.incilis y M. trichodon) y el resto a lebranche (M. liza). En lo relacionado con el comportamiento estacional de los desembarcos multiespecíficos, se hizo evidente la tendencia de mayores capturas en septiembre y noviembre; coincidiendo éste último con la época de reproducción de algunos mugílidos y su eventual migración de las ciénagas al mar; de acuerdo a lo planteado por algunos autores, en épocas de
desove se produce una alta densidad de cardúmenes que los hace más vulnerables (Ferrandis et al. 2003, En: Manjarrés y Mazenet, 2004) por lo cual se presentan capturas típicamente altas durante períodos de reproducción o de reclutamiento al arte (Lloret et al., 2000 En: Manjarrés y Mazenet, 2004).