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Designación de horizontes del suelo

In document M-51 ISBN (página 93-97)

PRINCIPALES HORIZONTES Y CAPAS

Las letras mayúsculas H, O, A, E, B, C y R representan los principales horizontes y capas de suelos. Las letras mayúsculas son los símbolos básicos a los cuales pueden agregarse otros caracteres para completar la designación. La mayoría de los horizontes y capas reciben un símbolo con una única letra mayúscula, pero algunos requieren dos. Actualmente se reconocen siete horizontes y capas principales.

Los horizontes principales y sus subdivisiones representan capas que muestran evidencia de cambio y algunas capas que no han sido cambiadas. La mayoría son horizontes de suelo genéticos, que reflejan un juicio cualitativo acerca del tipo de cambios que han tenido lugar. Los horizontes genéticos no son equivalentes a horizontes de diagnóstico, aunque pueden ser idénticos en perfiles de suelos. Los horizontes de diagnóstico son rasgos definidos cuantitativamente usados en clasificación.

Horizontes o capas H: Capas dominadas por material orgánico, formadas por acumulación de

material orgánico no descompuesto o parcialmente descompuesto en la superficie del suelo que pueden estar bajo agua. Todos los horizontes H están saturados con agua por períodos prolongados o estuvieron saturados y ahora están drenados artificialmente. Un horizonte H puede estar arriba de suelos minerales o a cualquier profundidad debajo de la superficie si está enterrado.

Horizontes o capas O: Capas dominadas por material orgánico, que consisten de hojarasca no

descompuesta o parcialmente descompuesta, tal como hojas, agujas, ramitas, musgos, y líquenes, que se han acumulado en la superficie; pueden estar arriba de suelos minerales u orgánicos. Los horizontes O no están saturados con agua por períodos prolongados. La fracción mineral de tal material es solamente un porcentaje pequeño del volumen del material y generalmente es mucho menos que la mitad del peso.

Una capa O puede estar en la superficie de un suelo mineral o a cualquier profundidad debajo de la superficie si está enterrado. Un horizonte formado por iluviación de material orgánico en un subsuelo mineral no es un horizonte O, aunque algunos horizontes formados de esta manera contienen mucha materia orgánica.

Horizontes A: Horizontes minerales que se han formado en la superficie o debajo de un horizonte O, en los cuales toda o buena parte de la estructura de roca original ha desaparecido y que se

caracterizan por uno o más de los siguientes:

- una acumulación de materia orgánica humificada íntimamente mezclada con la fracción mineral y que no presenta propiedades características de horizontes E o B (ver más abajo);

86 Apéndice 1: Designación de horizontes del suelo

- una morfología que es diferente del horizonte B o C subyacente, como resultado de procesos relacionados con la superficie.

Si un horizonte superficial tiene propiedades de ambos horizontes A y E pero el rasgo dominante es una acumulación de materia orgánica humificada, se designa como horizonte A. En algunos sitios, tal como climas áridos cálidos, el horizonte superficial no disturbado es menos oscuro que el horizonte inmediato subyacente y sólo contiene pequeña cantidad de materia orgánica. Tiene una morfología diferente a la de la capa C, aunque la fracción mineral puede estar inalterada o sólo ligeramente alterada por meteorización. Un horizonte tal se designa A porque está en la superficie. Ejemplos de suelos que pueden tener una estructura o morfología diferentes debido a procesos superficiales son los Vertisoles, suelos en depresiones o playas con poca vegetación, y suelos en desiertos. Sin embargo, los depósitos aluviales o eólicos recientes que retienen una estratificación fina no se consideran un horizonte A a menos que estén cultivados.

Horizontes E: Horizontes minerales en los cuales el rasgo principal es la pérdida de arcilla, hierro,

aluminio, o alguna combinación de éstos, dejando una concentración de partículas de arena y limo, y en los cuales toda o buena parte de la estructura de roca original ha desaparecido.

Un horizonte E generalmente, pero no necesariamente, es de color más claro que el horizonte B subyacente. En algunos suelos el color es el de las partículas de arena y limo, pero en muchos suelos los óxidos de hierro y otros compuestos enmascaran el color de las partículas primarias. Un horizonte E normalmente se diferencia de un horizonte B subyacente en el mismo perfil de suelo por el color de mayor value o croma más bajo, o ambos; por textura más gruesa; o por una combinación de estas propiedades. Un horizonte E comúnmente está cerca de la superficie, debajo de un horizonte O o A y arriba de un horizonte B, pero el símbolo E puede usarse sin tener en cuenta la posición en el perfil para cualquier horizonte que cumpla los requisitos y que haya resultado de génesis de suelos.

Horizontes B: Horizontes que se han formado debajo de un horizonte A, E, O o H, y en los

cuales los rasgos dominantes son la desaparición de toda o gran parte de la estructura de roca original, junto con uno o una combinación de lo siguiente:

- concentración iluvial, sola o en combinación, de arcilla, hierro, aluminio, humus, carbonatos, yeso o sílice;

- evidencia de remoción de carbonatos; - concentración residual de sesquióxidos;

- revestimientos de sesquióxidos que hacen al horizonte conspicuamente inferior en value, más alto en croma, o más rojo en hue que los horizontes suprayacente y subyacente sin aparente iluviación de hierro;

- alteración que forma arcilla o libera óxidos o ambos y que forma estructura granular, en bloques, o prismática si cambios de volumen acompañan a los cambios en contenido de humedad; o

- carácter de quebradizo.

Todos los tipos de horizontes B son, o lo fueron originalmente, horizontes subsuperficiales. Se incluyen como horizontes B las capas de concentración iluvial de carbonatos, yeso, o sílice que son el resultado de procesos pedogenéticos (estas capas pueden o no estar cementadas) y capas quebradizas que tengan otra evidencia de alteración, tal como estructura prismática o acumulación iluvial de arcilla.

Ejemplos de capas que no son horizontes B son aquellas en las cuales los barnices de arcilla revisten fragmentos de roca o se encuentran en sedimentos inconsolidados finamente estratificados, tanto si los revestimientos se formaron en el lugar o por iluviación; capas dentro de las cuales se han iluviado carbonatos pero que no están contiguas a un horizonte genético suprayacente; y capas con gleyzación pero sin otros cambios pedogenéticos.

Horizontes o capas C: Horizontes o capas, excluyendo la roca dura de base, que están poco

afectados por procesos pedogenéticos y no tienen propiedades de un horizonte H, O, A, E, o B. La mayoría son capas minerales, pero se incluyen algunas capas silíceas y calcáreas tales como conchillas, corales y tierras de diatomeas. El material de las capas C puede ser parecido o diferente a aquel del cual presumiblemente se formó el solum. Un horizonte C puede haber sido modificado aún si no hay evidencias de pedogénesis. Las raíces de las plantas pueden penetrar en los horizontes C, los que proporcionan un medio de crecimiento importante.

Se incluyen como capas C sedimentos, saprolito, y roca de base inconsolidada y otros materiales geológicos que comúnmente se disgregan en agua dentro de las 24 horas cuando trozos secos al aire o más secos se colocan en agua y en húmedo pueden ser excavados con una pala. Algunos suelos se forman en material que ya está fuertemente meteorizado, y tal material que no cumpla los requisitos de horizontes A, E o B se designa C. Los cambios que no se consideran pedogenéticos son aquellos que no están relacionados con horizontes suprayacentes. Las capas que tienen acumulaciones de sílice, carbonatos, o yeso, aún si están endurecidas, pueden incluirse en horizontes C, a menos que la capa esté obviamente afectada por procesos pedogenéticos; entonces es un horizonte B.

Capas R: Roca dura subyaciendo al suelo.

El granito, basalto, cuarcita y caliza o arenisca endurecidas son ejemplos de roca que se designan R. Cuando se colocan en agua fragmentos secos al aire o más secos de una capa R no se disgregan dentro de las 24 horas. La capa R es suficientemente coherente en húmedo para hacer impracticable el excavado manual con una pala, aunque puede ser astillada o descamada. Algunas capas R pueden romperse con maquinaria pesada. La roca puede contener grietas, pero estas son tan pocas y tan pequeñas que pueden penetrar pocas raíces. Las grietas pueden estar revestidas o rellenadas con arcilla u otro material.

Apéndice 2

In document M-51 ISBN (página 93-97)

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