El Perú es el primer productor de hoja de coca y de pasta básica a nivel mundial. Es ya conocido que más del 80% de los campesinos involucrados en el cultivo de coca destinados al tráfico ilegal se encuentran asimismo involucrados en la producción de pasta básica bruta, o de un mayor grado de depuración de la misma pasta básica lavada.
Todo este proceso de conversión y depuración de la hoja de coca para la obtención de la droga es principalmente realizada en las mismas cocaleras, situadas en zonas rurales de la selva, usualmente en zonas de monte, de difícil acceso. El trabajo es realizado principalmente por campesinos peruanos. En el caso de la pasta básica bruta, ésta es comercializada al mejor postor, ya sea éste proveniente de firmas peruanas o colombianas, o en algunos casos micro comercializadores que actúan por cuenta propia.
En el caso de la producción de pasta básica lavada, se encuentra un mayor involucramiento de personas comprometidas en el tráfico mayor, con la participación tanto de peruanos como colombianos que interactúan de manera directa con un patrón de una firma específica.
Los laboratorios de conservación de la pasta básica lavada hacia clorhidrato se encuentran usualmente en zonas urbanas, aledañas a zonas de producción y/o tránsito de drogas. Para la producción de la pasta básica los insumos son usualmente transportados por vía terrestre. El Perú es el primer productor de hoja de coca y de pasta básica a nivel mundial. Es ya conocido que más del 80% de los campesinos involucrados en el cultivo de coca destinados al tráfico ilegal se encuentran asimismo involucrados en la producción de pasta básica bruta, o de un mayor grado de depuración de la misma pasta básica lavada.
Todo este proceso de conversión y depuración de la hoja de coca para la obtención de la droga es principalmente realizada en las mismas cocaleras, situadas en zonas rurales de la selva, usualmente en zonas de monte, de difícil acceso. El trabajo es realizado principalmente por campesinos peruanos. En el caso de la pasta básica bruta, ésta es comercializada al mejor postor, ya sea éste proveniente de firmas peruanas o colombianas, o en algunos casos micro comercializadores que actúan por cuenta propia.
En el caso de la producción de pasta básica lavada, se encuentra un mayor involucramiento de personas comprometidas en el tráfico mayor, con la participación tanto de peruanos como colombianos que interactúan de manera directa con un patrón de una firma específica.
Los laboratorios de conservación de la pasta básica lavada hacia clorhidrato se encuentran usualmente en zonas urbanas, aledañas a zonas de producción y/o tránsito de drogas. Para la producción de la pasta básica los insumos son usualmente transportados por vía terrestre.
El Instituto de Estudios Internacionales (IDEI) de la Pontificia Universidad Católica del Perú, PUCP, presentó el libro "El mapa del narcotráfico en el Perú", donde revela que en las regiones de la sierra y selva del país, caracterizadas por su extrema pobreza, el 98% de la producción de hoja de coca tiene fines ilegales, en tanto que de esta cifra, se estima que, como mínimo, el 93% va al narcotráfico y el resto del chacchado.
El reporte indica que, como resultado de este ilegal comercio, el 70 por ciento del valor bruto de producción agraria de Ayacucho proviene de las arcas del narcotráfico. No obstante esta zona, a la que pertenece al valle de los ricos Apurímac y Ene, VRAE, no es la única que registra este panorama.
Así, en Huánuco, tras el descenso de cultivos de hoja de coca desde 1992, que tuvo su punto más bajo en el 2000, el incremento ha sido sostenido hasta el 2008. En esta zona, de las 17.976 hectáreas de dicho cultivo, solo 262 se usan para cosechas legales. Es decir, el 98,5 por ciento de la hoja de coca en esta región tiene un destino ilegal. Esto también se ve reflejado en su PBI agrario, al que esta actividad aporta el 47 por ciento.
El reporte de investigación refiere que el caso de Cusco es también crítico, pues es la región que cuenta con la mayor cantidad de hectáreas de hoja de coca no lícitas en el país. Por ende, su producción también es alta e igualmente ilegal: cerca del 70 por ciento de esta va al narcotráfico y constituye el 28 por ciento del PB! agrario de la región. Al respecto, el director de este instituto, Fabián Novak, indicó que el narcotráfico es actualmente la mayor amenaza a la seguridad de nuestro país. Novak resaltó el caso exitoso de San Martín, departamento que redujo en 15 años sus hectáreas de hoja de oca al 1,6%.
"Estudiando los pasos seguidos en esta región se pudo determinar tres pilares para una estrategia eficaz; ejecutar programas de desarrollo alternativo, como las plantaciones de palmito; realizar laborales de interdicción como la eliminación de pozas de maceración y el control de insumos químicos; y, por último, llevar adelante una política eficaz y sostenida de erradicación de los cultivos ilícitos", resaltó.
De otro lado, el movimiento y transporte de la pasta básica, pasta bruta o clorhidrato como sustancia material fuera de la zona de producción es transportado de tres maneras:
5.3.1. Vía terrestre
Una de las vías se encuentra en el Alto Mayo hacía el Ecuador (Guayaquil) a través de camiones de transporte, camuflada entre productos de panllevar, principalmente, mezclado con el arroz, maíz a granel, o con camiones que transportan madera, cuyo volumen dificulta en gran medida su fiscalización. Este mismo sistema se utiliza en la zona del VRAE vía Ayacucho, Apurímac, Cusco y Puno rumbo a Bolivia o Chile.
5.3.2. Vía aérea
Zona del Central y Bajo Huallaga: Desde los sectores de producción y acopio (Chazuta, Sauce, etc.) hacia las zonas de vuelo o embarque: Bellavista en el Huallaga Central y Yarinas en el Bajo Huallaga. En la zona de Sandia se afirma que también existen aeropuertos clandestinos. En cada vuelo es transportada de media a una tonelada de pasta básica lavada. La frecuencia de éstos se da de cinco a seis vuelos por mes, pudiendo en algunos períodos de bajo control a realizarse hasta cuatro vuelos en una misma noche.
5.3.3. Vía fluvial
A partir de los éxitos de las fuerzas armadas y policiales peruanas en reducir los cargamentos por vía aérea se ha intensificado el uso de los ríos, particularmente de la cuenca del río Putumayo y Leticia por Colombia y por los ríos Ucayali, Marañon y Amazonas para el transporte de droga.
Las "Firmas" están compuestas de un Patrón, un contador, sicarios y traqueteros. La firma que actúan en el país están formadas por patrones colombianos o peruanos y persona! peruano. Se habla de la existencia de 14 firmas peruanas. Una de las firmas más grandes que actúo en el país fue la de Demetrio Chávez Peñaherrera ("El Vaticano"), el cual comercializaba un promedio anual de 60 mil kilos de PBC lavada. Otra firma que alcanzó gran importancia es de Waldo Vargas Arias ("El Ministro"), el cual exportaba un promedio de 40 mil kilos de droga al año, dedicándose no sólo al acopio de droga, sino a la dirección de una red de laboratorios clandestinos, estando su radio de acción en el Bajo Huallaga. Otra firma que actuaba en forma similar es la de los hermanos Cachique Rivera. Otras firmas peruanas conocidas son las denominadas: "35" o la de Lucho Pérez procedente de Iquitos. Firmas colombianas conocidas son las denominadas "00" o la del "conejo" x las cuales están actuando en el Huallaga.