CAPÍTULO II: PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA
2.1. DETERMINACIÓN DEL PROBLEMA
En la actualidad, es muy común encontrar un salón de clases con estudiantes desmotivados, aburridos, desinteresados, cansados, distraídos, sobre todo en el Área de Ciencia, Tecnología y Ambiente; el maestro especializado en la materia se conforma con dictar conceptos, escribir una infinidad de términos y teorías en la pizarra que acaban por cansar al estudiante. Pero ¿en dónde quedó la interacción entre el docente-alumno? ¿Es que basta con responder preguntas que el profesor realiza y escuchar la clase sin más? ¿Transcribir al cuaderno todo lo que el profesor llenó en la pizarra? Esta metodología es la misma día tras días, hasta que al final del trimestre o año escolar las notas son bajas.
Existen pruebas estandarizadas a nivel internacional que sirven para medir los aprendizajes en los estudiantes. Según el informe del Programa Internacional para la Evaluación de estudiantes o Informe PISA realizadas cada tres años, los resultados obtenidos en la prueba realizada en el 2009 para conocer el nivel de dominio de comprensión lectora, matemáticas y ciencias en los estudiantes, el Perú se encuentra en el puesto 63 en el área de Ciencias de los 65 países inscritos. Asimismo, de los latinoamericanos que participaron en esta prueba, el Perú se encuentra en el último puesto en Ciencias. Por otro lado, en el estudio realizado por el equipo LLECE, una red de sistemas de evaluación de calidad en educación, a través de la UNESCO en América Latina donde se evaluaron los logros de aprendizaje en el 2006, en Matemáticas, Lenguaje y Ciencias Naturales, los resultados obtenidos para esta última Área fueron que: de los 10 países que participaron en esta evaluación, el Perú se encuentra en el último grupo junto a Argentina, El Salvador, Panamá, Paraguay y República Dominicana; superada en creces por Cuba, el cual se encuentra en el primer lugar.
Los docentes se encuentran con la tarea de no solamente impartir conocimientos, sino también formar a nuestros estudiantes de manera integral tal y como lo plantea el Diseño Curricular Básico (DCN) esto es: cognitivo, motriz y socio afectivo, lo cual significa que el estudiante debe estar preparado para mejorar su calidad de vida utilizando de manera eficaz y eficiente dicho conocimientos a través del fortalecimiento de sus habilidades, destrezas o capacidades contextualizadas para cada área curricular.
Lamentablemente, en la realidad educativa sigue predominando el método tradicional en el aula, especialmente en las áreas de las ciencias naturales ya que muchos docentes del ámbito nacional se conforman con trasmitir conocimientos
utilizando un plumón y la pizarra; no hay interacción entre el docente y el alumno, por lo que la situación es unidireccional. Y, a pesar de las capacitaciones a los maestros, estos no se actualizan o tal vez toman el camino más simple para cumplir con sus sesiones de aprendizaje. Grave error.
Si en Ciencia Tecnología y Ambiente (CTA) es necesario que los estudiantes desarrollen las capacidades del Área -Comprensión de Información e Indagación y Experimentación- para que aprendan el curso, deben ser capaces de aplicar capacidades específicas como observar, reconocer, identificar, comparar, analizar, resolver, etc. enmarcadas en un contexto científico y tecnológico articulado con los conocimientos propuestos en el DCN adaptándose a la realidad local, regional y nacional. El problema está en que el estudiante no desarrolla esas capacidades de área porque, simplemente, no participó en el proceso de enseñanza-aprendizaje.
Las capacidades en sí, son potencialidades inherentes que posee toda persona que le permite afrontar con éxito los problemas y situaciones que se le presentan en la vida cotidiana. Pero, en el caso del área en el cual nos enfocamos ahora, es necesario que los jóvenes alcancen las capacidades específicas para lograr el desarrollo de las capacidades del Área de CTA: Comprensión de Información (cuando nos referimos a esta capacidad de área, no solo se refiere a la asimilación de conceptos, sino también la adquisición y apropiación de conocimientos científicos expresados con su lenguaje propio, es decir, que ha entendido lo que ha captado.), la cual es básica para entender fenómenos y hechos que pueden ser llevados a otras situaciones o contextos a través de la capacidad de Indagación y Experimentación (esta capacidad permite al estudiante indagar, buscar información e investigar sobre diferentes hechos científicos de la realidad). Y en vista de que la clase se vuelve tan monótona, nos preguntamos ¿Qué es lo que está faltando en clase?
En el Área de CTA, en especial el estudio de la química en estudiantes de 3° grado de secundaria, una de las posibles y mayores carencias puede ser la falta de material didáctico estructurado para el área. Una de las principales quejas de los docentes y de los cuales informan que no los utilizan es porque no se encuentran en su institución educativa. Y, aunque existan colegios en los que el Ministerio de Educación reparte materiales educativos, son pocos los docentes que utilizan dichos materiales, ya sea porque no saben cómo utilizarlos, no conocen su estructura, o no saben cómo plantear objetivos concretos para que el alumno los alcance a través de este recurso, medio u herramienta; por ende no lo programan en sus sesiones de aprendizaje porque se les hace muy difícil y algunos encuentran en ellos una pérdida de tiempo, inclinándose por el método tradicional de enseñanza.
Los estudiantes a través de la observación y manipulación pueden potencializar esas capacidades en un contexto científico, materiales diseñados para el logro de objetivos educativos pueda lograr el desarrollo de capacidades específicas para el logro de las capacidades del Área de Ciencia, Tecnología y Ambiente.
Por lo tanto, es de suma importancia que los alumnos sepan utilizar de manera correcta los materiales didácticos y exploten su estructura ya que permite su participación dentro de proceso educativo y se facilita la labor de la enseñanza.
Todo el planteamiento anterior posee una estrecha relación con los contenidos actitudinales en la medida en que, por un lado, valoramos las distintas funciones que pueda poseer determinado material en el área de Ciencia, Tecnología y Ambiente y, por otro lado, alientan el trabajo en equipo y por consiguiente la convivencia armónica.
2.2. Formulación del problema